Daniil Medvedev perdió los nervios durante su estreno en el Open de Australia. El ruso, que había ganado el primer set, perdió los dos siguientes ante el tailandés Kasidit Samrej, 418 del mundo, y decidió pagar su ira con una pequeña cámara colocada en la red, que acabó destrozada a raquetazos. Después, superó la crisis para imponerse en cinco sets (6-2, 4-6, 3-6, 6-1, 6-2) y clasificarse para la segunda ronda.
Medvedev, quinto preclasificado, conquistó el Abierto de Estados Unidos de 2021 y ha disputado tres finales en Melbourne Park, incluyendo la del año pasado, pero no estuvo a su mejor nivel en el segundo y tercer set contra Samrej, que debutó en un torneo del Grand Slam gracias a una invitación.
“Sé que juego mejor cuanto más tiempo juego. Así que pensé: ‘¿Por qué jugar una hora y media?’ Necesito un mínimo de tres horas, al menos, para sentir mejor mis golpes”, bromeó el ruso tras el partido.
El incidente con la cámara ocurrió en el último juego de la tercera manga, que Samrej se adjudicó para tomar una ventaja de dos sets a uno. El tailandés lanzó un golpe corto, alterando su trayectoria y desequilibrando al ruso, antes de que un ganador de derecha cruzada dejara a Medvedev sin poder golpear la bola.
El ruso se acercó a la red y golpeó su raqueta con fuerza cinco veces, rompiéndola al tiempo que destrozaba una pequeña cámara negra, cuyos pedazos salieron volando. Eso le acarreó un warning del juez de silla por infracción con la raqueta.
Poco después, Medvedev había perdido el set y tuvo que aplicarse para evitar una gran sorpresa en su primer partido de la temporada. El ruso cambió rápidamente el rumbo del encuentro al ganar 12 de los siguientes 15 juegos y 61 de los siguientes 94 puntos.
Terminó con 24 aces y menos de la mitad de errores no forzados que Samrej, 34 frente a 69.
“Al final del año pasado, este partido probablemente lo habría perdido”, dijo Medvedev, que celebró “año nuevo, nueva energía”.
Al igual que sucediera hace algo más de dos años, cuando fue el suizo quien recibió los parabienes de Nadal en una carta a través de las redes sociales, Roger Federer ha querido responder, con la misma elegancia que le distinguió en la cancha y un punto algo edulcorado, en el adiós de quien fue su máximo rival.
"Empecemos por lo obvio: me ganaste. Mucho. Más de lo que yo pude ganarte a ti. Me desafiaste de maneras que nadie más podría. En tierra batida, sentí que estaba entrando en el patio trasero de tu casa y me hiciste trabajar más duro de lo que jamás pensé que podría hacerlo solo para mantenerme firme. Me hiciste reimaginar mi juego, llegando incluso al punto de cambiar el tamaño de cabeza de mi raqueta, esperando obtener alguna ventaja", escribe el ganado de 20 títulos del Grand Slam.
Sabido es que ambos se retroalimentaron durante su hermosa y prolongada rivalidad, que alumbró 40 partidos, 24 con victoria del español, aunque el último, en las semifinales de Wimbledon de 2019, cayese del lado de Federer. Nadal hizo mejor al ocho veces campeón de Wimbledon y Federer también hizo crecer al zurdo que le venció por primera vez en Miami, en 2004, y le llevó a los cinco sets en la final del mismo torneo un año más tarde.
"Y sabes qué, Rafa, me has hecho disfrutar del juego todavía más. Vale, quizá no al principio. Después del Abierto de Australia de 2004, llegué al número uno del ranking por primera vez. Pensé que estaba en la cima del mundo. Y lo estaba, hasta dos meses después, cuando entraste en la cancha de Miami con tu camiseta roja sin mangas, mostrando esos bíceps, y me ganaste de manera convincente. Todo ese rumor que había estado escuchando sobre ti, sobre este increíble jugador joven de Mallorca, un talento generacional, que probablemente ganaría un Grand Slam algún día, no era solo publicidad".
Nadal irrumpió en un momento en el que no se adivinaba oposición a Federer, que dominaba el circuito con absoluta autoridad. Las semifinales de Roland Garros, en 2005, fueron un punto de inflexión. Aunque el español llegaba ya avalado por su formidable paso por los torneos de arcilla, quedaba por ver si sería capaz de derribar a Federer. Y lo hizo.
"Ambos estábamos al principio de nuestro viaje y lo acabamos haciendo juntos. Veinte años después, Rafa, tengo que decirte: ¡Qué carrera tan increíble has tenido! Incluyendo 14 Roland Garros. ¡Histórico! Has hecho sentir orgullosa a España... Has hecho sentir orgulloso a todo el mundo del tenis", agrega Federer.
Un espectáculo inigualable
La serie se prolongó durante tres lustros y cada uno de sus enfrentamientos era celebrado como uno de los mejores espectáculos del deporte, por su contraste de personalidades y estilos, por el juego limpio que siempre acompañó a sus duelos, que tuvieron en la final de Wimbledon de 2008 su más categórica manifestación.
"Todavía te agradezco que me hayas invitado a Mallorca para ayudar a lanzar la Rafa Nadal Academy en 2016. En realidad, me invité yo mismo. Sabía que eras demasiado educado como para insistir en que estuviera allí, pero no quería perdérmelo. Siempre has sido un modelo a seguir para los niños de todo el mundo y Mirka y yo estamos muy contentos de que nuestros hijos haya entrenado en tus academias", agrega el ex número 1 del mundo, que muestra su gratitud por la presencia de Nadal en la Laver Cup donde él dejó el tenis y evoca las lágrimas compartidas.
"No soy una persona muy supersticiosa, pero tú lo llevaste al siguiente nivel. Todos su proceso. Todos esos rituales. Juntar tus botellas de agua como si fueran soldados de juguete en formación, arreglarte el pelo, ajustar tu ropa interior... Todo eso con la máxima intensidad. En secreto, me encantaba todo el asunto. Porque era tan único, tan tú", detalla, entrando en el terreno de lo más anecdótico.
Málaga espera su presencia en el Martín Carpena para participar presencialmente en la despedida de Nadal.
En la década de los 80, España destacó en el mapa del golf mundial gracias a las gestas del prodigioso Severiano Ballesteros. Entonces, los aficionados a este deporte no superaban los 20.000. Mientras se apagaba la figura del genio de Pedreña, conquistador de cinco majors, emergió José María Olazábal, ganador de dos chaquetas verdes y que se convirtió en referente durante los 90. Con la llegada del nuevo siglo, Sergio García tomó el relevo, alzando de nuevo la bandera rojigualda en el Augusta National. En la década pasada, Jon Rahm se consolidó como la nueva estrella, popularizando el término Spanish hands, utilizado por periodistas ingleses para describir el inigualable talento ibérico. Ahora, con Rahm en el LIV Golf y con más de 300.000 jugadores en España, es el momento de mirar hacia abajo pensando en el futuro. Las noticias son alentadoras. Estos son los integrantes del repóquer de herederos del vasco.
DAVID PUIG
Este barcelonés de 23 años es una joya que Sergio García tiene amarrada en su equipo Fireballs. Resulta paradójico y hasta misterioso que el rendimiento de Puig ha sido mejor fuera de su circuito base, el LIV, que dentro de la multimillonaria gira. Actualmente ocupa el puesto 107 del ranking mundial y tiene dos victorias (Malasia y Singapur) en el Circuito Asiático. Una de las gestas del año, no suficientemente reconocida, fue suya: clasificarse para los Juegos Olímpicos, tras la estela de Rahm, tras disputar sólo siete torneos.
Puig, durante un torneo del LIV Golf.LIV
Ya ha jugado tres de los cuatro majors y quiere estrenarse en el Masters de Augusta. Sus planes para 2025 pasan con compaginar sus presencias en el LIV Golf con invitaciones en el DP World Tour, donde pasará a ser miembro afiliado. El primero de los torneos que disputará será el Ras Al Khaimah Championship de la próxima semana.
ÁNGEL AYORA
Este malagueño tiene 20 años y es el 187º del mundo. Se ha estrenado como miembro en el DP World Tour en los torneos de final de año y comenzará su temporada también en Ras Al Khaimah. Hace un año, el panorama de Ayora era muy diferente, tras su paso al profesionalismo, no tenía un circuito donde competir. El jugador formado en La Cañada sólo contaba con la posibilidad de invitaciones del Challenge Tour (segunda división del Circuito Europeo). Pero le bastaron. Ayora ganó y firmó una sólida temporada que le proporcionó la tarjeta del DP World Tour. Creció y los saudíes se fijaron en él.
Martin Kaymer, ex número uno del mundo, le hizo una oferta formal para competir en su equipo, los Cleeks, con dos años de contrato, con un fijo y la posibilidad de pelear en 14 torneos sin corte y con suculentos premios. El último clasificado se asegura 50.000 dólares, más dinero del que se embolsó por su victoria en el Challenge y un poco menos de lo que ingresó hace unas semanas por ser quinto en Sudáfrica, su mejor resultado en el DP World Tour. «Cada uno tiene sus principios, pero mi principal motivación no es el dinero, si no me hubiera ido al LIV», ha recalcado. Su gran objetivo es llegar a Estados Unidos, conseguir la tarjeta del PGA Tour y estrenarse en la Ryder. «Por mi cabeza pasa poder jugar la Ryder este año, creo que lo puedo conseguir pero soy consciente de que es muy difícil», subraya el andaluz, que destaca por su consistencia y swing (para muchos el mejor y más estético del golf profesional en Europa).
JOSELE BALLESTER
El jugador de Castellón protagonizó la gran hazaña del golf español en 2024: ganar el US Amateur. A los 21 años, fue el primer español en la historia en imponerse en una de las competiciones más duras. Este triunfo le permite disputar en 2025 tres majors: Masters de Augusta, US Open y Open Championship. «Me ha aportado mucha confianza, la victoria me hace pensar que puedo conseguir grandes cosas, incluso como profesional», señala. Josele deslumbra en el equipo Arizona State, que compite en el recién creado PGA Tour University, un campeonato de torneos universitarios, en el que el ganador es premiado con la tarjeta del PGA Tour. De momento Ballester marcha segundo, con seis meses por delante con estatus amateur.
Ballester, con el trofeo del US Amateur.AFP
Pese a los cantos de sirena del LIV que ya le han llegado, su gran objetivo es el Circuito Americano, pero él prefiere vivir el día a día, y ahora se centra en su debut en el PGA Tour. Ha recibido una invitación para participar en el Phoenix Open, que levantará el telón la primera semana de febrero. «Es un honor debutar en el PGA Tour y más en casa. Es cierto que al final de año pedí un par de invitaciones que no me dieron. El pasaporte manda y el hecho de que no sea americano puede influir», comenta Josele, que no tiene aún claro su futuro. «No he pensado qué camino voy a escoger, lo decidiré cuando termine la temporada, mi objetivo es lograr la tarjeta del PGA Tour». Josele destaca por su carisma y potencia de golpeo.
EUGENIO LÓPEZ-CHACARRA
Tiene 24 años y con 22 ganó el premio económico más elevado en un evento del LIV (cerca de cinco millones de dólares). Sin embargo, su historia ha tomado un camino inverso. Y es que el madrileño no renovó con los Fireballs de Sergio García y ha decidido no seguir compitiendo en el LIV. Eugenio López-Chacarra buscará en el Circuito Asiático y en las oportunidades que vaya teniendo en otros circuitos los ansiados puntos del ranking mundial. Quiere codearse con los mejores jugadores en los torneos del grand slam y en su planificación figuran las previas del US Open y Open Championship.
López-Chacarra, tras su triunfo en Bangkok en 2022.AP
«He estado muy bien en el LIV y estoy muy agradecido. El LIV me ha dado el dinero que jamás pensé que pudiera ganar, me ha resuelto mi vida y la de mis futuras generaciones, pero ahora quiero hacer historia», sostiene el español, que también ganó un torneo del Asian Tour y que ahora mira al PGA Tour. «Tengo una sanción y hasta el 23 de septiembre de 2025 no podré competir en ningún evento bajo el paraguas del PGA Tour ni en ninguna previa», advierte.
LUIS MASAVEU
A sus 22 años ha sido el sustituido de López-Chacarra en los Fireballs de García y en unas semanas comenzará su etapa en el LIV. «Estoy muy contento de dar este paso, es una oportunidad y estar en el equipo de Sergio es gratificante», apunta un jugador que ya se ha estrenado como profesional y que todavía quiere seguir formándose: «Voy a jugar todos los tour que pueda. El LIV, International Series del Asian Tour y Challenge Tour, puedo aprender mucho». Masaveu cayó ante Ballester en las semifinales del US Amateur en su primera experiencia compitiendo en Estados Unidos.
Masaveu, en una imagen de 2022.LUIS TEJIDO
El madrileño es un rara avis que no quiso saber nada de suculentas becas de las prestigiosas universidades americanas. Él se formó por su cuenta en España y ya el año pasado se clasificó para The Open Championship pasando el corte junto a los mejores profesionales del mundo. «No me voy a poner objetivos, quiero ir hoyo a hoyo y olvidarme incluso de donde estoy jugando», concluye Masaveu, que acaba de terminar los últimos exámenes de su carrera para centrarse en su nueva etapa profesional.