Arbeloa no gana un partido

Arbeloa no gana un partido

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Otra semitragedia en el Bernabéu, con el enésimo batacazo en campo propio, lo que convierte la Liga en un título prácticamente perdido de antemano.

Esta vez, el impresentable Alberola fue el elegido para el partido contra el Girona, porque el Comité de necios del arbitraje nacional seleccionó perfectamente a uno de los que más odian al Madrid. Y este árbitro es perfecto para ese papel.

El penalti que le birló a Mbappé pasará a los anales del Frankenstein arbitral. ¿Creen que al Barcelona le habrían dejado sin pitar un penalti así? En esta Liga española, con Tebas y compañía, al Madrid no le dan ni el pan ni la sal.

En la primera parte, por el lado izquierdo —donde Vinícius siempre fue más un estorbo que una ayuda—, Mbappé hizo una jugada de fábula. Se fue de dos rivales y Alberola señaló falta del francés alegando un supuesto braceo. Mbappé tenía una clara ocasión de gol. ¿Se imaginan si le hacen eso a Lamine Yamal en el Camp Nou?

Es aborrecible cómo los árbitros actúan frente al Madrid. Pero también la política madridista se lo ha ganado a pulso con esa estúpida televisión del club, dedicada a atacar a los árbitros y a dejarlos en ridículo repitiendo las jugadas una y mil veces. El odio al Madrid es ya visceral.

El Madrid de Arbeloa es un desastre, tan desastre como el propio entrenador. Es uno de los peores errores del club en muchos años: decidir que Arbeloa fuera el técnico. Le miro la cara —que me perdone— y me recuerda a un “enterrador” del fútbol, con ese semblante caótico.

Es un agravio para el equipo y para la inteligencia, y todo solo porque es un fan de Florentino, al que ha hecho mucho la pelota, incluso poniendo la zancadilla al que era su amigo, Xabi Alonso, al que prácticamente apuñaló por la espalda.

Juntar a Vinícius —un grotesco ejemplar de futbolista— con Brahim y el impotente Bellingham solo perjudicó al equipo. Encima le robaron espacio al mejor jugador del mundo. Miren si es grande Mbappé que, aun jugando fuera de su banda, por la derecha, en la segunda parte volvió locos a los pobres defensores gerundenses.

Sé de buena fuente que el Manchester United prepara una oferta descomunal para fichar a Mbappé. Desconozco la opinión del francés. Aguarda hasta el partido de Múnich. ¿Y después? Yo, en su lugar, me iría del Madrid como alma que lleva el diablo.

Sigue siendo el único que aporta algo en el Madrid y, encima, lo critican, cuando ha llegado a la peor plantilla del club quizá en dos décadas. Los expertos futbolísticos dicen que lo que hay que hacer es correr. Lo que hay que hacer es jugar al fútbol, y el Madrid es una auténtica vergüenza durante gran parte de la temporada.

Y de Pinto “Gorgorito” ni hablo, porque en la segunda parte el Madrid no podía ni con las botas. Casi todos los jugadores estaban muertos. Quizá los esté preparando para Múnich. Pensar en un éxito ante el Bayern es casi como creer en el “Contubernio de Múnich“, aquel episodio ridiculizado incluso por el franquismo.

Sinceramente, el Madrid es hoy un muerto viviente. Ya dije que la crisis es más profunda de lo que pensaba la Casa Blanca. Además, no dan ni una: ni al fichar ni al elegir entrenadores. Es un desastre general.

kpd