Logra la victoria en el Estrella Damm Andalucía Valderrama Masters con un récord de -19 en 72 hoyos
Adrián Otaegui celebra la victoria con el trofeo del Estrella Damm Andalucía Masters.A.Carrasco RagelEFE
En medio de un cierto ambiente de despedida en el campo español más icónico, Adrián Otaegui ha logrado una impresionante victoria en el Estrella Damm Andalucía Valderrama Masters con un récord de -19 en 72 hoyos que tiene pinta de perdurar en la historia del club, más que nada porque se barrunta un futuro próximo donde los torneos profesionales que acoja el recorrido gaditano sean de 54 hoyos.
La historia de la última jornada fue que no la hubo, Otaegui salía con seis golpes de ventaja y continuó con su recital de golf desde el primer golpe hasta el último, para mantener cómodamente su renta y dominar por completo a uno de los más duros test que ofrece el golf en el viejo continente, los tempraneros birdies en los hoyos 4 y 5 aprovechando la condición húmeda de los greenes tras las lluvias de esta mañana, marcaron muy pronto el plácido camino del éxito Otaegui. “No se como lo he hecho, ha salido toda la semana redonda me he encontrado muy bien en los greenes. Siempre ha sido un objetivo, jugar en el Circuito Europeo, ganar en Europa, me siento un afortunado”. El récord del torneo pulverizado por Adrián estaba hasta el momento en -12, la ausencia de viento durante toda la semana y receptividad de los greenes, unidos a la inspiración de Otaegui dejan esa cifra histórica y seis golpes de ventaja sobre el segundo clasificado, el sueco Joakim Lagergren.
El nombre de Adrián se suma a la ilustre nómina de ganadores en Valderrama como Langer, Faldo, Montgomorie, Rose Tiger Woods, Sergio o Fitzpatick. Además el triunfo redondea la historia del golf español, al tratarse de la victoria española número 200 en el Circuito Europeo, la quinta en esta temporada 2022. La fiesta española en Valderrama fue completa gracias a la cuarta posición en solitario del jugador de Guadalmina, Ángel Hidalgo, que le da los derechos del DPWT para la próxima temporada. Otaegui, amante de la música, suma su cuarta victoria en su carrera en el circuito y accedió a despedirse en la rueda de prensa entonando la mítica canción ‘American Pie’ para sorpresa de los periodistas.
Señalado por jugar el LIV
El jugador de San Sebastián es uno de los pocos casos que ha compaginado su circuito, el DP World Tour, con las invitaciones que recibió para disputar el LIV Golf. Los tres torneos en los que tomó parte costaron muy caro a Otaegui, en primer lugar una multa de 100.000 euros (que sufragó el LIV) y sobre todo el ninguneo y los desprecios que ha tenido que soportar en los torneos en Europa, como la nula presencia en las redes sociales del DPWT, incluso yendo líder en la antesala de la última jornada en Valderrama o la escasa cubertura en televisión.
Otaegui fue uno de los jugadores que interpeló a un juzgado para poder jugar el Open de Escocia, tras la suspensión impuesta por el Circuito. El juez decidió aplicar medidas cautelares a la sanción y, mientras revisa el caso, permitió a Otaegui y el resto de jugadores seguir compitiendo en Europa a pesar del veto. Si bien la situación en el LIV de Otaegui es también compleja; recibió una primera invitación por ranking mundial y terminó sexto en el primer torneo de Londres, su gran actuación le hizo ganarse una segunda oportunidad y el LIV invitó al español a un tercer torneo.
Todo parece a punto para que el Real Club de Valderrama sea la primera sede española del LIV Golf. Las fechas propuestas serían del 30 de junio al 2 de julio de 2023 y la negociación incluiría un contrato a tres años con una suma de dinero considerable para el club gaditano. Para el LIV, celebrar un torneo en Valderrama es una prioridad y la decisión está en el tejado del club español, que tras el nombramiento de un nuevo presidente, tendría que aprobarlo en junta directiva y contar con el beneplácito de los socios.
«Por razones de piedad humana, la familia Adolf Dassler no hará comentario alguno sobre la muerte de Rudolf Hassler». Ese fue el escueto comunicado de la marca Adidas a la muerte del fundador de Puma, rival en una pugna que tuvo el Mundial como escenario mayor. Adidas y Puma fueron obra de dos hermanos enfrentados, cada uno de los cuales extrajo su fuerza de una rivalidad cainita.
Ambos nacieron en Herzogenaurach, localidad bávara consagrada a la fabricación de calzado. En eso trabajó Christoph Dassler, padre de dos hijos llamados Rudolf (1898-1976) y Adolf (1900-1978). Al regreso de la I Guerra Mundial, el menor, de temperamento introvertido, creativo y audaz, concibió la idea de diferenciarse fabricando calzado deportivo. Rudolf, locuaz y extrovertido, perfecto para las relaciones externas, le secundó. Se instalaron en una antigua herrería y en 1924 registraron su flamante empresa con el nombre Gebrüder Dassler Schuhfabrik. Lo pasaron mal en un país endeudado hasta las cejas por las sanciones que siguieron a la guerra hasta que les vino a salvar el nazismo con su exaltación de la raza aria y el congruente impulso a la práctica deportiva. Arrebatados por el entusiasmo general, ambos se afiliaron en 1933 al partido nazi.
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Los Juegos de Berlín-1936 coronaron su éxito. Josef Waitzer, el entrenador nacional de atletismo, eligió sus zapatillas de clavos; Jesse Owens las probó, sustituyó las que traía de Estados Unidos y con ellas consiguió sus cuatro oros. En una Alemania en alza, se había confirmado la visión de futuro de Adolf: el deporte crecía exponencialmente y los dos hermanos habían llegado antes que nadie para calzar a sus practicantes.
Tacos recambiables
Así hasta que llegó la guerra. Rudolf, el más entusiasta del nazismo, se alistó. Adolf se quedó en la fábrica, porque las autoridades valoraron su capacidad organizadora. Eso sí, tuvo que mudar el objetivo y de la fabricación de calzado pasó a la de repuestos para el ejército. La dirigió con su reconocida eficacia y pasó la guerra en Herzogenaurach, mientras su hermano era zarandeado de un frente a otro. Cuando las cosas empezaron a ir mal, Rudolf consideró a Adolf un comodón emboscado y le escribió: «No dudaré en pedir el cierre de la fábrica para que asumas una ocupación que te permita ser jefe y, como deportista de élite que eres, debas llevar un arma». Tras la guerra, Rudolf pasó un año en prisión mientras que a Adolf le dejaron tranquilo.
El mayor siempre sospechó que su hermano le había presentado en sus declaraciones como un peligroso filonazi. Puesto en libertad, se estableció por su cuenta en una nave al otro lado del Aurach, el río que atraviesa la ciudad, y en 1948 registró su empresa con el nombre de Ruda (de RUdolf y DAssler), que pronto cambiaría por Puma, la palabra quechua que designa al felino de los Andes, adoptada por el alemán. Adolf creó la marca Adidas, sumando su apodo, Adi, y el inicio de su apellido.
Como ambos prosperaron, terminaron por ser los grandes empleadores de la hasta entonces apacible ciudad, que se dividió en todo: los dos bandos compraban en distintas tiendas, no compartían bares ni restaurantes... La prensa nacional la llamó la ciudad de los cuellos doblados, aludiendo a que cuando dos se encontraban miraban los zapatos del otro, para saber de qué lado estaba. Adidas se apuntó el primer gran tanto en el Mundial Suiza-1954 al proporcionar a la selección alemana unas botas con tacos recambiables, gracias a los cuales Alemania ganó la final calzando los largos sobre el césped del Wankdorfstadion a los hasta entonces invencibles húngaros capitaneados por Puskas, que se resbalaban con los suyos. Aquel partido pasó a la historia como El Milagro de Berna.
Cruyff, con dos rayas en la camiseta de Adidas, en el Mundial de 1974.FIFA
Adolf introdujo tres tiritas de cuero desde la abertura de la bota a la suela a fin mejorar la sujeción, y al poco tuvo la idea de pintarlas de blanco para identificar la marca sin necesidad de imprimir el nombre. Rudolf hizo algo parecido: una pieza partía del talón hacia la parte delantera del pie, y se desviaba hacia abajo, ensanchándose, hasta unirse con la suela, en forma de stick de hockey. Y también la blanqueó. Poco a poco, empezaron a verse, desde Suecia-1958, jugadores con ese tipo de distintivos, y no sólo de esas dos marcas, sino de otras preexistentes en cualquier país, que también querían identificarse. En el fútbol, por rescoldos de la época amateur, aún estaban prohibidos los rótulos publicitarios, pero las botas eran algo demasiado personal y los signos identificativos no eran explícitos, así que colaba.
La aparición de los respectivos hijos, Armin el de Rudolf y Horst el de Adolf, no rebajó las hostilidades. Horst bloqueó un envío de Puma a Melbourne-1956, y a su vez llevó zapatillas Adidas que regaló a los atletas, inaugurando esa estrategia de marketing de regalo. Armin traicionó a Horst en vísperas de México-1970 vulnerando un pacto en torno a Pelé. Habían acordado no pujar por él a fin de frenar la escalada de gastos, pero Armin le contrató y le convenció para que antes del saque se agachara a atarse las botas a fin de chupar cámara.
Empezó una batalla por todo el mundo con reflejo en el fútbol barrial, en el que discutíamos sobre las botas. En 1973, España se jugó el pase a Alemania-1974 en un desempate en Frankfurt ante Yugoslavia, y un enviado de Adidas convenció a nuestros jugadores de utilizar sus botas a cambio de 400 dólares por cabeza. España perdió y aquí los usuarios de Puma se lo echaron en cara a los de Adidas.
Nike, Rush y el Sunderland
De las botas se pasó a la vestimenta cuando el fútbol abrió la mano a los distintivos, aún sin logo: tres rayas en las mangas y en el calzón en el caso de Adidas, una franja gruesa en el de Puma. Toda selección importante llegó a tener empotrado un comercial de cada una de las marcas. Para Holanda fue un problemón, pues Cruyff tenía contrato de botas con Puma. La Federación le insistía en que la camiseta era de su propiedad, y Cruyff replicaba: «Sí, pero la cabeza que asoma por encima es mía». En Alemania-1974 el tira y afloja terminó en que se hizo quitar una de las tres rayas. Con los años, su hijo Jordi recuperó una de aquellas camisetas y la guarda de recuerdo.
Adidas fue tomando ventaja y digamos que a la larga ganó la batalla, sobre todo con la exclusiva del balón, que data de México-1970, y hasta se convirtió en uno de los patrocinadores oficiales de la FIFA. Fue el triunfo de la investigación y la innovación, frente al agresivo marketing de grandes estrellas de su rival. Para clubes, federaciones y jugadores, aquella pugna fue una bendición: pasaron de pagar por la ropa deportiva a tenerla gratis y pronto a cobrar por ella, en una subasta sin techo.
Pero a Adidas le surgió un nuevo rival: Nike. Marca nacida en Oregón, se dio a conocer a primeros de los setenta a través de Steve Prefontaine, un fondista con singular atractivo que falleció trágicamente a los 24 años en accidente de carretera. En principio, Nike mostró poco interés por el fútbol, en el que no sonó hasta 1982, cuando captó al galés Ian Rush, entonces una figura emergente en el Liverpool, y al tiempo vistió al Sunderland. Pero era un enemigo peligroso, creador de lo que pasaría a conocerse como marketing de emboscada. En los JJOO de Atlanta-1996 batió a Reebok, su marca americana rival, patrocinadora oficial del COI, con una acertada estrategia: inundó de vallas la ciudad, instaló a 150 metros de la Villa Olímpica su Nike Center, un magnífico hospitality donde los atletas podían recibir libremente a parientes, periodistas y amigos (en la villa no era posible), dotó de unas icónicas zapatillas doradas a Michael Johnson, oro en 400, e inundó el estadio de banderines con su logo, que regalaba a los espectadores. Lució más que su rival, sin estar entre los patrocinadores. Reebok llegó a demandar al COI, sin éxito, por no haberlo impedido.
Ronaldo, con las botas de Nike, tras la final del Mundial de 1998.MUNDO
En 1993 Nike fichó a Mia Hamm, la mejor futbolista del momento, asociándose así al auge del fútbol femenino, y en el Mundial Estados Unidos-1994 calzó a Brasil, que saldría campeona. Brasil y su mística marcaron desde entonces la estrategia futbolística de Nike, que en 1996 firmó un contrato de patrocinio integral con el país del jogo bonito, que continuas renovaciones han ido extendiendo hasta 2030. En vísperas de Francia-1998, rodó un felicísimo spot de los brasileños jugando al fútbol en un aeropuerto cuyo recuerdo aún tenemos todos fresco. Ronaldo sufrió un raro episodio epiléptico la tarde de la final, pese a lo cual jugó. Ganó Francia, equipada por Adidas, que lanzó un mensaje de represalia: «El Mundial no se gana en los aeropuertos, sino en el campo». Y en la opinión pública quedó el runrún de si la marca habría presionado de forma insana a Ronaldo para jugar esa final. Antes de Japón y Corea-2002, Nike rodó El Torneo Secreto, con 24 estrellas y filmado en 13 países. Brasil ganó aquel Mundial con dos goles de Ronaldo frente a la Alemania de Adidas. Cada final hacía oscilar en un 5% arriba o abajo la cotización de las dos empresas, según el resultado.
De Tapie a Gulden
El pulso ha seguido desde entonces, con Puma como tercera en discordia y numerosas marcas de diversos países (Hummel, Kappa, Marathon, Umbro, Le Coq Sportif, Merooj, Kelme, Uhlsport...) aspirando a medrar en esa guerra. Nike sigue abrazada a Brasil y, en la vieja línea de Puma, concentra estrellas: Haaland, Mbappé, Vinicius, Foden, Lautaro Martínez, Rodri, Cristiano... En Qatar 2022 batió por primera vez a Adidas en número de selecciones vestidas (13-7); con vistas al inminente, Adidas, que a su vez mantiene a Messi, gana (13-11) entre las 42 clasificadas, a espera de las repescas. Puma resiste con 10. Pero Nike acaba de dar el peor golpe a Adidas al firmar con Alemania para después del Mundial de este verano, rompiendo un lazo que databa de aquel lejano 1954, del Milagro de Berna. Todo un asalto a la retaguardia de la icónica firma.
La vida sigue. Adidas dejó hace tiempo de ser una empresa familiar. Metida en apuros, en 1990 la compró Bernard Tapie, aquel tramposo presidente del Olympique de Marsella, que la llevó a la bancarrota. Volvió a manos alemanas, Herbert Hainer la reflotó y por un tiempo incluso captó a Reebok, para fortalecer su posición en Norteamérica. Entre sus últimos ejecutivos ha estado Frank Dassler, nieto de Rudolf, lo que explica lo lejos que queda aquel pleito familiar bávaro de tintes sicilianos, aunque la rivalidad sigue: en 2023 Adidas arrebató el CEO a Puma, Bjorn Gulden, un ex futbolista noruego que disparó un 24 % la facturación.
Puma es hoy la octava mundial del sector, que encabeza Nike, seguida por Adidas. En lo que respecta al Mundial, el Adidas-Puma ha pasado a ser el Adidas-Nike. De duelo familiar bávaro a conflicto global que aparece donde menos se espera. A Fidel Castro le veíamos en chándal de Adidas, a Nicolás Maduro nos lo mostraron esposado con el de Nike.
La UEFA ha tirado por la calle del medio. Un partido de sanción a Gianluca Prestianni por una "presunta infracción del artículo 14 del Reglamento Disciplinario" de la organización tras su "comportamiento discriminatorio" hacia Vinicius Júnior durante el Benfica - Real Madrid de Champions League. A pesar de no tener una prueba clarificadora de las palabras usadas por el argentino, ha sido suspendido provisionalmente para el partido de vuelta de este miércoles en el estadio Santiago Bernabéu.
La decisión se ha adoptado después del nombramiento de un inspector de ética y disciplina y por la "presunta infracción del artículo 14 del Reglamento Disciplinario de la UEFA en relación con un comportamiento discriminatorio".
La decisión implica que Prestianni se perderá el partido de vuelta del repechaje de la Liga de Campeones entre el Real Madrid y Benfica el miércoles. El Madrid ganó el primer encuentro en Lisboa el martes pasado, con Vinícius como autor del gol en la segunda parte para la victoria por 1-0.
El partido se detuvo durante casi 10 minutos después de que el delantero brasileño marcara y celebrara junto al banderín de córner de Benfica, lo que molestó a los hinchas y jugadores locales. Tras ser encarado por Prestianni, Vinícius acusó al jugador argentino de llamarlo "mono". Prestianni ha negado haber insultado racialmente a Vinícius.
Se activó el protocolo antirracismo, pero no se tomó ninguna otra medida durante el partido, ya que no había pruebas contra Prestianni, quien se cubrió la boca con la camiseta mientras hablaba con Vinícius. Al delantero del Madrid le mostraron una tarjeta amarilla tras su celebración.
La UEFA indicó que la decisión de un Inspector de Ética y Disciplina de la UEFA está relacionada con una conducta discriminatoria.
"Esto se entiende sin perjuicio de cualquier resolución que los órganos disciplinarios de la UEFA puedan adoptar posteriormente tras la conclusión de la investigación en curso y su correspondiente remisión a los órganos disciplinarios de la UEFA", señaló en un comunicado.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, manifestó después del partido que estaba "conmocionado y entristecido al ver el incidente de presunto racismo" y elogió al árbitro por activar el protocolo antirracismo.
Benfica mostró su apoyo a Prestianni, y el club portugués sostuvo que los jugadores del Madrid que dijeron haber escuchado el insulto estaban demasiado lejos.
Posteriormente, Benfica difundió un comunicado en el que afirmó que recibía con satisfacción la investigación de la UEFA y que "apoya plenamente y cree la versión presentada" por Prestianni, "cuya conducta mientras ha estado en el club siempre se ha guiado por el respeto" hacia todos.
Los hinchas de Benfica habían reaccionado con enojo a que Vinícius celebrara su gol a los 50 minutos bailando junto al banderín de córner, lanzando botellas y otros objetos hacia los jugadores del Madrid. Luego, Prestianni encaró a Vinícius y dijo algo mientras se cubría la boca con la camiseta.
Prestianni insistió en que Vinícius malinterpretó lo que se dijo, mientras que, según reportes, jugadores de Benfica afirmaron después del partido que el argentino provocó al delantero brasileño, pero que nunca lo insultó racialmente.
Kylian Mbappé estuvo entre los jugadores del Madrid que defendieron con firmeza a Vinícius y publicó en X: "Baila, Vini, y por favor nunca pares. Nunca nos dirán lo que tenemos que hacer o no".
El astro francés también expresó que Prestianni no debería volver a jugar en la Liga de Campeones.
EL BENFICA APELARÁ
El Benfica apelará la decisión de la UEFA de suspender provisionalmente al argentino Gianluca Prestianni para el partido de vuelta de la eliminatoria de acceso a octavos de la Liga de Campeones ante el Real Madrid tras los supuestos insultos racistas al brasileño Vinicius en el partido de ida, según anunció este lunes el club lisboeta.
En un comunicado, el club lamentó "verse privado del jugador mientras el proceso aún está bajo investigación" y dijo que es consciente de que, aunque apele la decisión, "es poco probable que los plazos en cuestión tengan algún efecto práctico" para el partido del miércoles en el estadio Santiago Bernabéu.