Mbappe, durante el partido contra Gibraltar.FRANCK FIFEAFP
Con el consecuente hartazgo de todos, menos de su señora madre, Kylian Mbappé ha cultivado dentro de su caja craneana, reproducción sináptica de un sonajero, un jardín de margaritas. Cada día, a ritmo rapero de la mestiza “banlieu” parisina, ha venid
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
La etapa se se encabritó en un final de un kilómetro al 7,5% de media y con tramos del 12%. Del trance salió vencedor Mads Pedersen, con su cuarto triunfo parcial y quinto del Lidl-Trek. Se entregó a un soberbio 'sprint 'de gigantes con Wout van Aert. Dos rostros desencajados, los pulmones ardiendo, el corazón desbocado y las piernas al rojo vivo.
Detrás de ellos, los auténticos amos de la carrera, con Isaac del Toro en tercera posición, arañando cuatro segundos de bonificación. Había atrapado otros dos en el kilómetro Red Bull, con Scaroni, que venía escapado, obteniendo seis y Ayuso, cuatro. Los líderes de UAE son los únicos de los favoritos de los demás equipos que, con todo el empeño del mundo, no desperdician ocasión de hacer caja. Especialmente Del Toro, el más activo de los dos. No se sabe muy bien si su afán recaudatorio, segundo a segundo, tacita a tacita, es para distanciase de Ayuso o para protegerlo de los demás antes de que, la semana que viene, aparezcan las grandes cumbres y Juan retome los galones con los que partió en Albania.
La etapa, de 170 kms., constaba de dos partes. La primera llegaba hasta el km.135, el techo del San Giovanni, una cota de cuarta categoría, como casi todas los de este Giro, por su kilometraje, corto, no por su dureza, alta. Hasta él llegaron Germani, superviviente de una escapada de nueve hombres, y Scaroni, que se había adelantado al pelotón.
San Giovanni hizo daño, pero no lo bastante. Quedaba luego un largo descenso y una llanura hasta la primera subida, en un circuito, a Vicenza, al Monte Berico. También dura. Pero también tan corta que no acabó de desarmar al grupo. Eso sí, en la segunda y definitiva podría hacer los suficientes estragos como para que se picasen segundos entre los favoritos. No fue así. Aparte de Pedersen y Van Aert, que no cuentan para la general, no falló ninguno. Bueno, Del Toro sí obtuvo fruto. A dos segundos de Pedersen, sacó tres, aparte de la bonificación, a todos los demás.
Y, sí, alguno salió perjudicado, no cronométricamente, pero sí en la imagen ofrecida. Roglic en un territorio que es el suyo, como fue antaño el de Gilbert, ganador en el mismo sitio, hace 10 años, Valverde, "Purito" o Alaphilippe, no pudo saltar. Está como en tierra de nadie, sin ceder demasiado, pero también sin recortar en terrenos favorables. Es una incógnita.
Teóricamente, la etapa sabatina, que llega a Eslovenia, será de reposo activo para los tenores de la prueba: 190 kms., más bien plana, con tres cotas de cuarta y un circuito final de 14 kms. que concluye en Nova Gorica.
La Liga, antes del parón, se ha puesto al día en la cuarta jornada. Pero con la tercera en pleno desarrollo, los equipos andaban aún ajustando las plantillas. En unas faltaban jugadores. En otras sobraban, tratando todos de encajar en un puzle con el tablero en movimiento. Sujetos a las distintas circunstancias de transacciones o de inscripciones, había nombres llamativos: Dani Olmo, Dani Ceballos, Julián Álvarez, Conor Gallagher, Vitor Roque, Er
Hazte Premium desde 1€ el primer mes
Aprovecha esta oferta por tiempo limitado y accede a todo el contenido web
Joshua Tarling fue el hombre del día, y Primoz Roglic el de la jornada. No es lo mismo, aunque lo parezca. El hombre del día es quien gana la etapa. El de la jornada, quien saca mayor provecho de ella. El joven (21 años) e imponente rodador británico del Ineos se apuntó la etapa, una contrarreloj cortita, pero no un prólogo, de 13,7 kilómetros. El veterano (35 años) e impresionante esloveno, segundo a un segundo, a una centésima en realidad, se vistió de rosa.
Juan Ayuso, décimo a 17 segundos de Tarling y, por lo tanto, a 16 de Roglic, sacó bastante provecho del día-jornada. Dejó atrás a todos los demás aspirantes, con diferencias de entre 20 y 49 segundos (Bernal). McNulty anduvo cuatro segundos por delante del cosmopolita español (Barcelona, Atlanta, Jávea). Pero no cuenta: es del mismo equipo. En todo caso, el UAE tiene en el estadounidense un posible relevo por si Juan flaqueara.
Pese a las apariencias, las etapas contrarreloj suponen el duelo más directo entre rivales. Aunque separados, aunque no se vean ni se vigilen, no media entre ellos más que un cronómetro desnudo e imparcial. Ni tácticas, favorables o no, de equipos propios o ajenos. Ni abanicos. Ni posibles caídas propiciadas por terceros. Ni intermediarios. Ni entrometidos. Ni escapadas. Ni sorpresas. Ni despistes. Los unos contra los otros distanciados físicamente, pero unidos en feroz competencia individual por un tic-tac implacable e indiferente a todo lo que no sea su cadencia universal.
La etapa, Tirana-Tirana, en un circuito urbano con una ondulación catalogada de cuarta categoría (1,3 kms. con respingos del 9%), pero destinada a jugar su papel en la decisión del lance, se abría a varios frentes resumidos en preguntas centradas también en la posibilidad de que Pedersen mantuviera el rosa ante Van Aert, que sólo estaba cuatro segundos por detrás. Pero Wout no estuvo a la altura del reto. Si el danés, magnífico, cedió en sólo 12 segundos ante Tarling, el belga entregó 39. Aunque esta temporada no deja de rondar los primeros puestos, no remata las faenas. Parece haber perdido filo en las llegadas y fuerza en las cronos. Viene de demasiados percances como para juzgar definitivos estos avatares. Pero empieza a suscitar dudas.
Roglic, con la maglia rosa.LUCA BETTINIAFP
Roglic, pues, lidera la general. Segundo es Pedersen a un segundo. Vacek, tercero a cinco. McNulty, cuarto a 12. Ayuso, quinto a 16. Del Toro, sexto a 17. He ahí al terceto del UAE. El equipo se articula en torno a su líder. Ayuso, en medio de su gente, se ve escoltado, protegido por ella.
Roglic ha tomado el mando. ¿Demasiado pronto? Quizás. Pero no iba a pedalear con menos ganas para evitar semejante carga nada más empezar la carrera. Tiene un equipo muy capaz para aguantar el tirón si fuera preciso. Y puede que, si le conviene, ceda la prenda a otro librándose de cargas extras y manteniendo a sus rivales a raya. De momento, ya están todos por detrás de él a distancias cronométricas en absoluto decisivas. Pero les obliga a atacar, a tomar la iniciativa, que siempre desgasta, si quieren enjugarlas. Ayuso se sitúa como la primera opción para tratar de desbancarle. Queda muchísimo Giro por delante. Pero se han establecido, aunque sea momentáneamente, las posiciones. Haciendo un juego de palabras, la etapa arrojó conclusiones no concluyentes, pero sí orientativas.
La etapa dominical, la última en Albania, tiene su atractivo. Un circuito Vlorë-Vlorë (Valona-Valona en la traducción) de 160 kilómetros, con una subida de cuarta y otra de segunda que, aunque lejos de la meta, puede repartir indiscriminadamente satisfacciones y disgustos.