El jugador de rugby y estrella de la selección francesa, Mohamed Haouas, ha sido condenado a un año de cárcel por agredir a su mujer tras verla fumando en un centro comercial, ante las miradas de múltiples testigos y las cámaras del establecimiento.
El deportista ha sido considerado como culpable de violencia conyugal, aunque podrá negociar las condiciones de la pena para evitar la entrada en prisión.
Durante la audiencia, la estrella francesa, ha intentado justificarse explicando que aunque su mujer “tiene derecho a fumar, pensó que “si puede mentir por el cigarrillo, puede mentir por otras cosas”.
Además, en cuanto a la agresión, la cual la madre de sus dos hijos no quiso denunciar por ser la primera vez que la trataba así, Haouas ha tratado minimizar los hechos refiriéndose a los golpes como “una pequeña zancadilla” y “una pequeña bofetada”.
El jugador, que tiene 29 años y se ha proclamado campeón de Francia con su equipo, el Montpellier, ya había sido condenado en febrero de 2022 a 18 meses de cárcel exentos de cumplimiento (sólo iría a prisión en caso de reincidencia) por unos robos en estancos de la ciudad cometidos en 2014.
Está también a la espera de la sentencia el próximo 30 de junio por otro proceso que se celebró el 12 de mayo en el que está acusado por su participación en una pelea violenta el 1 de enero de 2014 y por la que la Fiscalía pide una pena de dos años de cárcel exentos cumplimiento.
La selección francesa no ha querido pronunciarse sobre si Haouas está o no descartado de cara al próximo Mundial que se celebra en Francia, aunque esta última condena hace peligrar su presencia en la cita.
Explican los manuales de medicina que la técnica de radiofrecuencia para combatir la pubalgia consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas para generar calor controlado en los tejidos afectados, reducir el dolor y la inflamación y acelerar la regeneración. Este es el método utilizado por el doctor Ernest Schilders para tratar la lesión de Lamine Yamal. En otros casos se mezclan fisioterapia, trabajo activo y punción seca, que es lo que podrían estar siguiendo Franco Mastantuono y Nico Williams, que también sufren desde hacen varias jornadas un dolor en la zona del pubis provocado por una sobrecarga muscular.
Son tratamientos conservadores que que evitan el paso por el quirófano. «Las intervenciones por osteopatía de pubis en deporte profesional ya apenas se realizan porque se ha avanzado mucho en prevención y fisioterapia. Antes, pasar por el quirófano suponía estar de baja durante un par de meses», explica David López Capapé, traumatólogo, especialista en medicina deportiva.
Este doctor incide en que una de las causas de la pubalgia es el recargado calendario: «Las lesiones en la zona que ocupa el abdomen, el aductor y la pelvis se genera por actividad intensa y exigente. En los futbolistas, el elevado número de partidos y entrenamientos favorece el aumento de las lesiones. Hay que llegar a un equilibrio entre trabajo y descanso. Hay que utilizar el sentido común y disputar menos encuentros».
«Lo peor de la pubalgia es que puede terminar siendo una dolencia crónica. Sin duda que estas lesiones están relacionadas con el tiempo de exposición de los futbolistas y la elevada nómina de partidos», añade Diego García-Germán, taumatólogo.
«Los regates, los chuts, forzando la cadera, favorecen la aparición de la pubalgia», recalca, a EL MUNDO, García-Germán.
«Esta lesión es muy puñetera, porque no hay nada que lo solucione de forma de rápida y porque puede convertirse en crónica. También es traicionera, porque unos días parece que estás bien y más tarde reaparece», incide López Capapé.
Los expertos sostienen que la radiofrecuencia que se ha aplicado a Lamine va directamente al nervio, quita la sensación de dolor, pero no es un remedio definitivo. El autor de esta técnica es el belga Ernest Schilders, un prestigioso cirujano ortopédico especialista en cirugía mínimamente invasiva en cadera e ingle. Ha tratado a futbolistas, tenistas, jugadores de rugby y estrellas de la NBA.
Ondas de choque
«Últimamente han surgido nuevos enfoques de tratamiento que combinan fisioterapia avanzada, readaptación funcional y técnicas regenerativas. Entre ellas, destacan las infiltraciones de corticoides de depósito guiadas por ecografía, la aplicación de plasma rico en plaquetas o el uso de ondas de choque para estimular la reparación de los tejidos. Además, la planificación de un programa de fortalecimiento progresivo y coordinado entre abdomen, aductores y musculatura de toda la faja abdominal es esencial para corregir el desequilibrio que originó la lesión», explica Luis García, fisio especializado en deporte y profesional de la clínica iQtra Medicina Avanzada.
El objetivo, según Luis García, es recuperar la función, eliminar el dolor y permitir al futbolista volver a entrenar y jugar con seguridad, evitando recaídas: «Un abordaje multidisciplinar y personalizado es clave para lograr una recuperación completa, que puede producirse entre tres y seis semanas si se detecta y se trata en fases tempranas. La clave es no competir con dolor, porque eso prolonga la lesión y alarga los plazos hasta cuatro o seis meses».
Asimismo, los facultativos consultados por este periódico advierten de que el reposo absoluto no es recomendable y que la pubalgia puede generar descompensaciones biomecánicas que provocan molestias y lesiones.
Algunos señalan que no es casualidad que Lamine, Nico Williams y Mastantuono sufran esta lesión, los tres son muy jóvenes, en proceso de formación y regateadores que hacen movimientos explosivos. «Los futbolistas realizan carreras con aceleraciones y frenadas bruscas, giros rápidos y golpes al balón que exigen un trabajo constante de la musculatura abdominal y aductora», dice Luis García. Eso sí, es necesario fortalecer la musculatura pélvica y abdominal, descansar adecuadamente y evitar el sobre entrenamiento. También hay que reducir los sprint, saltos y cambios de dirección... Todo eso que distingue a Lamine, Nico y Mastantuono.
El Mundial 2025 se dirige, inexorable, hacia un desenlace en la última carrera entre dos pilotos del mismo equipo. Un hecho que sólo admite un precedente en la F1 moderna. Fue en 2016, cuando Nico Rosberg privó del título a Lewis Hamilton. Hoy, antes de tomar la salida en el GP de Hungría, Oscar Piastri cuenta con 16 puntos de ventaja sobre Lando Norris. Un margen tan exiguo que nadie, en el seno de McLaren, considera definitivo. De hecho, Zak Brown, CEO del equipo, fantasea con que la resolución, el 7 de diciembre en Abu Dhabi, reedite para la escudería de Woking aquellas inolvidables batallas entre Alain Prost y Ayrton Senna.
El carácter metódico de Piastri, un piloto que minimiza los errores, recuerda de algún modo a Prost. "Siempre he dicho que Oscar no tiene ruido en la cabeza. Eso le permite procesar la información disponible para mejorar muy rápidamente", ha comentado Andrea Stella, team principal de McLaren. A los 23 años, con apenas dos y medio de experiencia en la F1, el australiano luce ya ese aura de los elegidos. De los pilotos carismáticos que no necesitan alharacas en el podio, de los que prefieren la calculadora a las emociones.
Nicole, madre y compañera en cada circuito, ha confesado una anécdota. Durante una reciente salida en bicicleta, ella sufrió un accidente y salió despedida por encima del manillar. Al llegar a casa, consultaron el pulsómetro de Oscar. "Así que tienes corazón, aunque jamás lo parezca", le dijo. El pasado abril, Piastri prefirió no atacar a Norris en Suzuka, aun sabiéndose superior en ritmo, para no comprometer su plaza en el podio. Era la tercera cita del Mundial, pero ya sólo pensaba en el título. De su regularidad habla otro dato: desde el GP de Brasil 2023 enlaza 40 carreras consecutivas sin un abandono.
40 carreras sin abandonos
La gélida autoridad de Piastri, ese modo en que irradia confianza, contrasta con el estilo de Norris. A los 25 años, el británico sigue siendo un piloto impredecible, que reúne golpes de genio con errores flagrantes. Un chico atormentado y ferozmente autocrítico ante los periodistas, que aún arrastra las secuelas de tantos duelos perdidos ante Max Verstappen en 2024. No por azar tuvo que esperar 110 carreras y 15 podios antes de bañarse con el champán de la victoria (GP de Miami 2024).
Las comparaciones con Senna son odiosas, pero Norris también luce una formidable velocidad a una vuelta y cuenta con una legión de aduladores. Aun sin las sensaciones de Piastri al volante, ha optimizado sus recursos y seguirá enganchado hasta el final. Incluso tras haber perdido todos los cuerpo a cuerpo frente a su compañero, incluido el funesto episodio del pasado 15 de junio en Montreal. Entonces embistió al australiano antes de estamparse contra el muro. "Ambos queremos jugar duro y competir limpio. Y eso va en ambos sentidos", sentenció tras su único cero del año.
Apenas dos semanas más tarde, Piastri y Norris protagonizaron una fantástica batalla, a lo largo de 15 vueltas, en el Red Bull Ring. Entonces fue el australiano quien midió mal, dejando a McLaren a un suspiro del gran fiasco. Las escenas trajeron a la memoria lo sucedido entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg, hace nueve años, en esa misma pista. Los ánimos venían ya caldeados desde el GP de España, así que Toto Wolff tuvo que mediar para que Mercedes no estallara en mil pedazos. Los codazos de aquella última vuelta fueron de una gravedad intolerable.
Piastri, por delante de Norris, el pasado domingo en Spa.EFE
Casi cinco meses después hubo que asistir al esperpento de Marina Bay, con Hamilton ralentizando peligrosamente a Rosberg para dejarlo en las fauces de Sebastian Vettel y Verstappen. Una advertencia del pasado proyectada hacia nuestros días. Ahora no queda margen para las papaya rules, el código interno de buenas prácticas que rige en McLaren para imponer la sensatez. Piastri y Norris saben que la gloria se resolverá por centímetros en el cuerpo a cuerpo. Ya no sólo se trata de saber cuándo y dónde. Hay otra pregunta aún más acuciante: ¿habrá juego limpio?
Mark Webber, agente de Piastri, conoce de sobra este tipo de manejos desde su explosivo Mundial 2013 frente a Vettel. En el paddock aún se hacen chistes con aquella saga del multi-21 en Red Bull. Por contra, Mark Berryman, representante de Norris, presume de un perfil bajo, más del agrado en la cúpula de Woking. Y es que aunque Brown y Stella suspiren por la épica definitiva en Abu Dhabi, ninguno querría reeditar el infausto episodio de Senna y Prost en el GP de Japón de 1989.
Un motor que no se rompe
Entonces, Le Professeur movió cielo y tierra para que la FIA retirase la victoria a Senna, remolcado por los comisarios. Un año más tarde, ya con Prost en Ferrari, el brasileño juró venganza y la obtuvo en la curva 1 de Suzuka. ¿Cómo afectarán los nervios a Norris en el último triplete del año? ¿Se atreverá Piastri a sacar del asfalto a su adversario para forzar un doble abandono que le allane el camino hacia el título?
De momento, el dominio papaya resulta casi insultante. No sólo porque Ferrari (248 puntos), Mercedes (220), Red Bull (192) ni siquiera alcanzan con sus dos coches los registros de Piastri (266) y Norris (250) por separado. También por la fiabilidad del MCL39, el único coche con motor Mercedes que aún no ha sufrido contratiempo mecánico alguno. Ni el primer título de Piastri ni el de Norris será recordado precisamente como brillante, pero sus protagonistas sí pasarán a la posteridad si todo acaba en las 58 vueltas del GP de Abu Dhabi. El próximo 7 de diciembre podremos salir de dudas.