“Ahora más que nunca , estamos contigo” o “Recupérate, te esperamos” son algunos de los mensajes de apoyo que le han lanzado al tenista tras el anuncio de su retirada temporal.
Rafa Nadal hace un gesto de disgusto en su comparecencia.JAIME REINAAFP
El anuncio del adiós temporal de Rafa Nadal ha sido un tornado que ha sacudido el mundo del tenis, pero también del deporte en general. Deportistas, políticos, estamentos… muchos han querido transmitir unas palabras de ánimo al mejor tenista español de la historia en estos momentos complicados.
El número uno del mundo, el español Carlos Alcaraz, hizo público un sentido mensaje de ánimo y apoyo: “¡Muchísimo ánimo Rafa!. Muy doloroso y triste para todos que no puedas estar en Roland Garros ni jugar más este año pero deseando que 2024 sea una gran temporada para ti y puedas despedirte como el gran campeón que eres”, señala en las redes sociales.
Su amigo y ex jugador de baloncesto, Pau Gasol, también ha querido mostrar un mensaje de apoyo en redes sociales. “Querido @RafaelNadal, hoy es un día duro, pero estamos a tu lado más que nunca. Orgullosos de ti ahora y siempre”, ha escrito.
La presidenta de Baleares, Francina Armengol, ha enviado un “abrazo bien grande” al tenista mallorquín y ha afirmado en su cuenta de Twitter: “Ahora más que nunca, vamos Rafa”. Armengol le pide a Nadal que se “recupere bien” y que “se cuide aún más” todavía, y le asegura que es y será “nuestro campeón”.
“Volveremos, y volveremos a ganar”, ha escrito la presidenta autonómica sobre el deportista más sobresaliente de Baleares de todos los tiempos.
El Comité Olímpico Español (COE) y el Consejo Superior de Deportes (CSD) enviaron sendos mensajes de ánimo al tenista: “¡Vamos Rafa!. Tu ausencia en Roland Garros será sólo una pausa en el éxito. ¡Estamos todos contigo, te esperamos en las pistas”, escribió el COE en redes sociales mientras que el CSD aseguró que su “esfuerzo diario nos ha brindado momentos de enorme felicidad. Más que los que nunca podríamos haber imaginado”.
La Federación Española de Tenis también quiso ·”desear lo mejor” a Nadal en este retiro temporal.
Nadal, de 36 años, confirmó este jueves que no se ha recuperado todavía de la lesión del psoas ilíaco en la pierna izquierda que sufrió el pasado 19 de enero en el Abierto de Australia y no ha vuelto a jugar un torneo.
“La evolución de la lesión que me hice en Australia no ha ido como me hubiese gustado. He perdido objetivos por el camino, y Roland Garros se hace imposible. En este momento, no voy a poder estar en Roland Garros. Con lo que es ese torneo para mí, os podéis imaginar lo difícil que es. No tengo intención de seguir jugando por los siguientes meses”, apuntó hoy Nadal, que el año pasado ganó el torneo parisino por decimocuarta vez.
¿De qué sirve una ovación? En la mayoría de escenarios, una estampida de aplausos lo es todo: el reconocimiento, el éxito. Pero en el tenis no es así. El tenis no es lugar para artistas; tan cruel resulta. Después de cada truco que asombra al público hay que ganar otro punto, y otro, y otro, y al final la magia queda enterrada por la derrota. En el tenis, una ovación no sirve para nada.
Corentin Moutet se presentó ante Carlos Alcaraz con su paleta de golpes de autor —sus dejadas, sus globos, sus liftados, sus tweeners, sus saques por abajo— y los aficionados se lo pasaron bien, vaya si se lo pasaron bien, pero el francés no tuvo opción. El marcador, que acabó reflejando un 6-2, 6-4 y 6-1 en dos horas y cinco minutos de juego, condenó su arte. A ratos, una tercera ronda del Open de Australia se convirtió en una exhibición y fue divertidísimo; ese será su consuelo. Si estaban durmiendo, miren los highlights, porque valdrán la pena.
DAVID GRAYAFP
Hubo múltiples intercambios para el espectáculo y los editores de los vídeos de las distintas televisiones tendrán donde elegir. El resto de puntos, eso sí, fueron dominados por Alcaraz. Su superioridad ante Moutet era tan evidente que podía escucharse; ni siquiera hacía falta abrir los ojos. Sus golpes sonaban como siempre, una detonación tras otra, mientras el francés emitía un ruido distinto, un murmullo. Si no inventaba, le faltaba fuerza. O, mejor dicho, inventaba porque le falta fuerza. De vez en cuando, Moutet soltaba su derecha desde el fondo de la pista y parecía peligroso, pero lo hacía tan pocas veces, era tan excepcional, que no suponía una amenaza real. El riesgo para Alcaraz estaba en la distensión.
Cuatro juegos consecutivos
El segundo set fue la evidencia. En los primeros 45 minutos de partido, todo estaba resuelto. Al número uno también le gusta entretener a los aficionados, pero su juego se basa en la potencia que el tenis actual exige y sus derechazos no encontraban respuesta al otro lado de la pista. Con 6-2 y 3-0 en el marcador, su clasificación para octavos de final era cuestión de tiempo. Pero entonces Moutet le tendió una trampa. Entre la tensión que genera un Grand Slam, en una pista multitudinaria como la Rod Laver, le invitó a bailar con golpes tan raros como un par de saques por abajo, y Alcaraz aceptó la oferta.
Entre el jolgorio del público, ambos empezaron a buscar el más difícil todavía. Y de repente, el español concedió cuatro juegos consecutivos, dos breaks en contra —del 3-0 al 3-4—, y tuvo que ponerse a trabajar de nuevo. Tampoco le costó recuperarse, pero tendrá que aprender de lo ocurrido. Hasta el final del partido podía divertirse, sí, pero lo más importante era la victoria. En la siguiente ronda le espera Tommy Paul, que no será tan ameno.
"No es fácil jugar contra alguien como Corentin, no sabes lo que vendrá. Lo bueno es que ha sido divertido para todos, habrá muchos 'highlights'", comentaba Alcaraz que bromeaba sobre la cantidad de dejadas que le había hecho Moutet. El francés le llevó a la red hasta 55 veces y, al final, aseguraba estar "exhausto": "Ha habido un momento en el que le he dicho a mi equipo que ya no me iba a correr más a las dejadas. Normalmente soy yo el que utiliza ese golpe, ahora veo lo que provoca".
Hay un guion que se repite en las pesadillas de Carlos Alcaraz. Una pista de cemento. Un día cualquiera, de esos que no aparecen en las portadas. Y un rival de saque duro y resto rápido, de los que no le permiten jugar al tenis. Sus desvelos nacen de escenas con esos elementos. Que sea uno de los mejores de la historia depende de que aprenda a dominar esos escenarios angustiosos y que incluso disfrute de ellos, que los haga suyos.
Este jueves, en los cuartos de final del ATP 500 de Doha, estuvo de nuevo en las mismas y se volvió a enredar para caer ante Jiri Lehecka por 6-3, 3-6 y 6-4 en dos horas y nueve minutos de juego. En los últimos meses lamentó derrotas en la misma superficie, en rondas parecidas y ante adversarios con condiciones más o menos similares, como Ugo Humbert, Tomas Machac y Roman Safiullin; ya conocía el peligro.
Alcaraz empezó distraído, especialmente en el saque, aunque con su juego le bastaba. Ante Lehecka, al que había ganado sin apuros en su único precedente, en Queen’s 2023, pronto consiguió un break y eso le jugó en contra. En demasiadas ocasiones el español se relaja cuando todo ya está decidido, pero esta vez pasó mucho antes. En el primer set encadenó unos pocos errores, se embarulló con sus propias ideas y del 1-2 a favor pasó a un 5-2 difícil de explicar. No había pasado nada, pero algo había pasado. Lehecka ganó el primer set con sólo tres golpes ganadores: ese es el difícil resumen.
A Alcaraz le fue bien el cambio de set. En el segundo, muchísimo mejor al saque, empezó a gustarse, los restos del checo dejaron de incomodarle y afinó la raqueta. El desenlace parecía cantado: en el tercer set dominaba para llevarse la victoria. Pero con 4-2 y 40-30 a su favor volvió a desaparecer y permitió que Lehecka se creciera para la victoria más importante de su carrera.
Ahora el checo se enfrentará al vencedor del duelo entre Matteo Berretini y Jack Draper en un torneo en el que este jueves, en cuartos de final, cayeron dos de los favoritos. Alex de Miñaur perdió ante Andrei Rublev por 6-1, 3-6 y un extensísimo 7-6(8) y Daniil Medvedev se retiró por problemas físicos de su encuentro frente a Félix Auger-Aliassime cuando ya había cedido el primer set por 6-3. La derrota en primera ronda de Novak Djokovic -precisamente ante Berretini- ya disgustó al escaso público del Tenis Khalifa Internacional de Doha que en los próximos días, en los partidos decisivos del torneo, seguramente lamentará la ausencia de una figura mundial en liza.
Ángel Hidalgo, el jugador que hace un año sorprendió al mundo en el Club de Campo Villa de Madrid, derrotando en un desempate al mismísimo Jon Rahm, ha vuelto a ser protagonista. Esta vez en uno de los salones de Hacienda Golf Links, donde el domingo se coronó junto a su equipo como el gran vencedor de la primera edición del Gasol Foundation Golf Invitational. "El Rey, Pau Gasol y Rafa Nadal, los tres tíos más importantes de España", gritó Hidalgo mientras el salón, con cerca de 300 participantes, estallaba en una ovación atronadora, la más ruidosa de todo el fin de semana.
Probablemente la reacción de la gente es el reflejo de una sociedad hastiada del día a día de la política, que ha encontrado en los deportistas a sus verdaderos referentes. Porque Gasol y Nadal no sólo son embajadores de nuestro país. Son también personas normales que han compartido una fin de semana con amigos y patrocinadores por una buena causa. EL MUNDO estuvo allí como testigo privilegiado de la histórica primera edición de un evento que es ya referencia y que ha recaudado una suma importante para pelear contra la obesidad infantil. "Queremos seguir creciendo en el impacto de los hábitos saludables de los niños", asegura Gasol.
Sólo 250 privilegiados disfrutaron durante tres días del renovado resort Hacienda Golf Links y el casi recién inaugurado hotel Fairmont La Hacienda, entre la Línea de la Concepción y San Roque. En el grupo, deportistas, celebridades y empresarios más importantes, todos reunidos en torno a la figura de Pau Gasol, cansado pero feliz, que hace balance de una primera edición que ha superado todas las expectativas. Tanto él como su mujer Catherine han sido los anfitriones perfectos, pendientes de cada uno de los participantes. Da igual que tuvieras 22 majors como Nadal o una mediana empresa del mundo de los helados.
De Augusta a The Players
Nadal quiso dejar toro el protagonismo a su gran amigo Pau, en una esquina del salón, junto a su mujer Xisca, su amigo de toda la vida Tomeu, o su jefe de prensa. Seguía discretamente la presentación del evento en el cóctel del jueves por la noche. Entre foto y foto, el tema estrella de conversación era el golf. Rafa confesaba no echar nada de menos el tenis. "Comencé a jugar al golf porque era el único deporte que podía practicar sin riesgo de lesión", y ahora lo disfruta siempre que puede. En un corrillo con algunos de los golfistas profesionales comentó su reciente viaje a Augusta National con Ana Patricia Botín o al TPC de Sawgrass, sede del The Players invitado por el PGA Tour. Rafa está encantado en Hacienda Golf Links, de hecho fue el lugar escogido hace solo unos meses para preparar su retirada en la Copa Davis y de paso organizar una "Ryder Cup" con sus mejores amigos.
El salón era un devenir de leyendas e hitos; te movías a la derecha y cruzabas con el internacional Álvaro Morata, un poco más adelante, Luis Milla, el futbolista del Getafe, o Marcos Alonso, del Celta de Vigo, o el ex-delantero del Athletic Aritz Aduriz. Rudy Fernández disfrutaba de uno de sus primeros eventos como golfista, junto a su mujer Helen Lindes, también haciendo sus pinitos en el golf. El chef José Andrés se paseó durante todo el fin de semana repartiendo puros. Los golfistas más veteranos Manuel Piñero o Marta Figueras-Dotti, leyendas de nuestro golf, junto a Álvaro Quirós o Gonzalo Fernández-Castaño tampoco quisieron perderse el torneo y poner su granito de arena en la lucha contra la obesidad infantil. Los más jóvenes, Adri Arnaus, Ángel Ayora o Hidalgo, alucinaban con la sencillez y naturalidad de Gasol y Nadal. "Me preguntó ayer qué tal había ido la ronda", sorprendido nos contaba Hidalgo sobre su encuentro con Nadal. En otro rincón, tampoco quiso perderse el torneo el torero Manuel Escribano, junto a su pareja la modelo Laura Sánchez, horas antes de su encerrona ante seis victorinos en Alicante.
"Nos conocimos hace 22 años", Gasol tira de memoria para recordar su primer encuentro con Rafa. "Tenía 15 años y yo 23 y coincidimos en un evento de Nike en Barcelona, me dijeron que era una futura promesa del tenis, era tímido, callado", continúa con el relato. "Luego nos fuimos conociendo más a medida que fui a Roland Garros, he estado en 11 de sus 14 finales, y él en muchos de mis momentos especiales. Somos muy buenos amigos y su presencia aquí es refrendo de esta amistad".
Rudy Fernández, en uno de los 'greens'.Gasol Foundation
"Lo hablamos hace unos meses", comenta Nadal, "conseguimos cuadrarlo en la agenda y estoy apoyando a Pau y su Fundación. Las personas que hemos tenido la suerte de tener una vida privilegiada y de vivir mejor de lo que hubiéramos soñado, no sólo tenemos que contribuir, sino inspirar a que otros lo hagan", sentencia Rafa en su primer día como marqués de Llevant de Mallorca.
-"Buenos días señor marqués", bromeaba Pau. "Mi primer día como marqués ha sido igual que el anterior", respondía Rafa, aunque ya en tono serio evaluaba positivamente la distinción. "Me hace mucha ilusión y estoy muy agradecido al Rey".
Nerviosas, Paula Martín, flamante reciente ganadora del Women's Amateur, y Andrea Revuelta, otra de las perlas de la cantera, han sido las agraciadas y jugarán los primeros 18 hoyos formando equipo con la dupla histórica Gasol-Nadal. "Ha sido una experiencia increíble, y he aprendido mucho, en mi vida hubiera soñado estar aquí", resumía Paula. "No dudamos ni un segundo, estamos rodeadas de gente que nos inspira", destacaba Revuelta. Ambas estudian en Stanford, la prestigiosa universidad americana muy cerca de donde vive Pau. Fue precisamente Gasol quien contactó con ellas para compartir esta experiencia.
"Algo que sea muy especial"
Morata jugó 18 hoyos con Aduriz. "Los dos somos delanteros y se nota, nos hemos tirado a por todas las banderas", bromeaba. "Estoy bien y si me necesitan para la selección ahí estoy, puedo fallar como lo hice el otro día, pero soy español y de los más españoles que hay", no eludía el delantero del Galatasaray ninguna cuestión. Al lado guardaba sus palos Juanma Morales, conocido empresario que se postuló para presidente de la Real Federación Española de Fútbol. Muy cerca del ex-futbolista Miguel Ángel Ferrer Mista.
Sin duda es esta la época de los eventos golf, recientemente Nadal fue protagonista en Mallorca de la Batalla de las estrellas, Bernd Schuster también organizó el suyo en Salamanca y Pep Guardiola reunió a un selecto grupo de amigos en el PGA de Cataluña. Gasol mira ya a los grandes eventos que se celebran en Estados Unidos como los proams de celebridades donde la estrella de los Lakers ha tomado parte. "Me gustaría que el evento fuera como un major, algo que sea muy especial y de lo que todo el mundo quiera formar parte", explica.
Los comentarios de todos fueron unánimes, la organización es perfecta; de la mano de la agencia ASG liderada por Pablo Neira. Un despliegue de flota de coches de cortesía están pendientes de los participantes, en el lujoso Fairmont cuidan todos los detalles y miman a cada uno de los participantes y la calidad del campo de Hacienda Golf Links rivaliza con unas espectaculares vistas sobre el peñón y el mar, son postales únicas que no se pueden ver en ningún otro lugar del mundo. "Hemos puesto el listón muy alto", reconoce Gasol, satisfecho.
José Andrés, en un carrito, camino de un hoyo.Gasol Foundation
A última hora aparece Ron Artest, su nombre de nacimiento o Metta World Peace (Mega Paz Mundial, como decidió rebautizarse durante un tiempo). Sus dos metros y corpulencia no pasan desapercibidos: jugó 19 temporadas en la NBA, donde coincidió en los Lakers con Gasol. Artest es tristemente conocido por protagonizar la pelea más salvaje en la historia, cuando defendía la camiseta de Indiana y se enzarzó en una reyerta, subiendo a la grada y repartiendo maporrazos con quien se cruzaba en su camino. Le sancionaron durante 86 partidos. Metta vestido con ropa deportiva se paseaba entre los diferentes grupos de participantes en el cóctel de entrega de premios con una copa de champán en la mano. "Hola qué tal, soy Metta, de Estados Unidos", se presentaba tendiendo la mano". Todo un personaje.
Durante el fin de semana, una subasta contribuyó a recaudar más dinero para la causa, desde unas entradas para ver a los Lakers en primera fila, hasta una raqueta de Carlos Alcaraz o Nadal o una camiseta de Pau Gasol con la posibilidad de jugar 18 hoyos con la estrella española, fueron los artículos más demandados.
Los resultados deportivos fue en este caso lo de menos. Pau reconocía que lo más importante es haber cerrado una primera edición con un éxito rotundo. "La gente ha disfrutado, han hecho conexiones y han vivido una experiencia única". El torneo tendrá continuidad y se postula como uno de los grandes eventos sociales y deportivos que será una referencia cada año. Mientras llega la segunda edición y gracias al empuje de la primera, la Fundación Gasol podrá seguir contribuyendo a hacer que la vida de nuestros niños sea un poco más saludabl