“Los tres equipos médicos que seguían el caso han determinado que el paciente está en condiciones de volver a competir en MotoGP esta semana”, especifica el comunicado de Honda
Márquez, esta semana, en el circuito de Arroyomolinos.VICTOR LERENAEFE
Marc Márquez regresa a la competición, después de varias carreras de inactividad tras la lesión que se produjo en una mano en el circuito portugués de Portimao, en el Gran Premio de Francia de MotoGP que este fin de semana se disputa en el mítico trazado de Le Mans.
En Le Mans se disputará la quinta prueba de la temporada 2023 de MotoGP, en la que el gran aliciente será el regreso a pista de Marc Márquez, quien después de consultar con tres equipos médicos distintos, todos los implicados están satisfechos con la curación del hueso de su mano derecha.
El objetivo principal del fin de semana para el piloto será recuperar el ritmo de la competición en un trazado en el que Marc Márquez ha subido a lo más alto del podio en tres ocasiones en la categoría de MotoGP.
El doctor Ignacio Roger de Oña, de la Unidad de mano y microcirugía en el Hospital Ruber Internacional, explica en la nota de prensa del equipo de Márquez que “ayer se realizó la consulta de seguimiento del paciente Marc Márquez, quien se encuentra en tratamiento por una fractura en la base del primer metacarpiano”.
“Tras una evaluación de su situación clínica y después de revisar sus radiografías y escáner, se ha observado una notable mejoría en la consolidación de la fractura. En base a los resultados de la evaluación, los tres equipos médicos que seguían el caso han determinado que el paciente está en condiciones de volver a competir en MotoGP esta semana”, añade la nota de prensa.
“Estoy totalmente centrado en pilotar”
Joan Mir, su compañero de equipo, seguirá trabajando este fin de semana para mejorar su rendimiento sobre la Honda para intentar conseguir un buen resultado después de su victoria en el año 2017 en Moto3 y un tercer puesto en 2018 en su primera temporada como piloto de Moto2.
Marc Márquez se ha mostrado “muy contento de estar de vuelta con el equipo, a punto para pilotar mi moto de nuevo y por ello quiero dar las gracias a mi equipo médico por su profesionalidad y consejos durante las últimas semanas”.
“Por supuesto, como piloto siempre quieres estar de vuelta lo antes posible, pero con una lesión como esta era muy importante dejar que se curara y ahora estoy aquí y totalmente centrado en pilotar, no tengo que preocuparme por la lesión, ya que está completamente curada, así que vamos a ver qué nos depara el Gran Premio de Francia y, lo más importante, trabajar al máximo”, comentó Marc Márquez en la nota de su equipo.
Su compañero, Joan Mir, campeón del mundo de MotoGP en 2020, ha reconocido que llegan a Francia “con la mente abierta”. “Tuvimos un ajetreado test el lunes en el que pudimos probar algunas cosas, sobre todo trabajando en la puesta a punto de la base de la moto”.
“Espero que podamos sacar provecho de ello durante el fin de semana ya que Francia siempre tiene el factor meteorológico añadido. A menudo hace frío o llueve y, en estos momentos, parece que hace un poco más de frío, pero estas condiciones parecen sentarnos mejor este año, así que nuestro objetivo es aprovechar al máximo la situación que tenemos y pase lo que pase, seguiremos trabajando juntos”, recalcó Mir.
El escenario, tan insólito, podría ser el siguiente. Cuando en unas semanas Sergio Scariolo anuncie la convocatoria de la selección absoluta para el próximo Eurobasket y, además, añada los nombres de la novedosa España B que la escoltará en su camino, pensando en futuro, se producirá el siguiente fenómeno: los sueldos de muchos de los jugadores del segundo combinando, más jóvenes ellos, serán superiores a la de la mayoría de los del primero. «Quitando a Santi Aldama (seis millones de dólares el próximo curso en los Grizzlies) y a los hermanos Hernangómez, los tres siguientes mayores salarios de jugadores españoles están en la NCAA», explican expertos en el mercado. La «revolución total».
Aday Mara, Baba Miller, Álvaro Folgueiras o Great Osobor ganan más que Llull, Garuba, Abalde o Brizuela. Por ejemplo. El mayor ladrón de talento del baloncesto nacional está al otro lado del charco y no es la NBA. Desde que en el verano de 2021 la liga universitaria se desprendiera de complejos y empezar a pagar a los jugadores a través del artilugio que denominó NIL (Name, image and likeness), el éxodo ha sido masivo. «Ocho de los 10 mayores proyectos de estrella del baloncesto español están formándose fuera». Ha dejado de ser una competición amateur: no pueden pagar a sus estrellas por sus logros deportivos, pero sí, por ejemplo, por su presencia en redes sociales o por participar en campañas publicitarias.
Lo que antes era rareza es ahora norma. Y al revés. Expoliados han sido Madrid y Barça, en cuyas oficinas empieza a plantearse aquello de para qué sirven sus canteras. Sergio de Larrea, campeón del mundo júnior en 2023 e inmerso a sus 19 años en los planes de Pedro Martínez en el Valencia que disputará la final de ACB, es excepción. «Seguramente ganaría más dinero en otra parte. Pero han cuidado de él y le están dando minutos... Cada decisión es un mundo», exponía hace unas semanas Juancho Hernangómez. El madridista Hugo González también entra en ese grupo, aunque el próximo draft de la NBA escribirá su futuro.
Este verano el fenómeno ha dado otra vuelta de tuerca. Es tal el músculo económico de las universidades americanas, que hasta jugadores que ya han se han asentado en ACB (o están en ello) han decidido dar el salto. Ahí están los casos de Rubén Domínguez (del Bilbao Basket a Texas A&M) o Mario Saint-Supéry (de estar cedido por Unicaja en Manresa a estar eligiendo destino en la NCAA) quien incluso abonará su cláusula de salida, en torno al medio millón de euros. También no españoles, claro. El belga De Ridder, también de Bilbao, dará el salto con casi 24 años. «Es una mezcla de todo. Lo más importante es lo económico, claro. En algunos casos es dinero que nunca van a ganar en Europa. Son salarios a los que en España sólo tiene acceso el Madrid y el Barcelona, oportunidades que no se pueden dejar pasar», explica Guillermo Bermejo, Director Europeo de la agencia You First, que desgrana un fenómeno «imparable».
Raúl Villar, con el Barça.ACB Photo
«Desde el momento en que se aprueba el NIL... El verano pasado ya se empiezan a pagar unas cantidades bastante altas. Y este año ha explotado completamente. Ante el anuncio de las normas que van a regular las cantidades pagar, tras el juicio que se está llevando a cabo, se han gastado el dinero. Va a seguir siendo un mercado que para chavales de 18 ó 19 años no existía antes y se van a seguir pagando grandes cantidades, pero seguramente no al nivel de este verano", explica, añadiendo los otros dos factores. "Por otro lado, la NCAA ha bajado la mano con los criterios de amateurismo. Antes, un jugador que hubiera cobrado de un club, era imposible. Ahora hay ciertos mecanismos que permiten eso", sigue. "Quizá la parte más compleja sea la académica. Lo que no quieren es que vayan jugadores con notas cuestionables o que no hayan aprobado el Bachillerato. Eso lo miran con lupa".
Los casos son incontables. Dame Sarr dejó tirado al Barça en plenos playoffs de la Euroliga para jugar Nike Hoop Summit, un torneo de exhibición. Lo que para cualquiera parecería una locura, tiene una argumentación. El italiano cobrará casi tres millones la próxima temporada en Duke. Del Barça también salta Raúl Villar (a Charlotte) o Mathieu Grujicic (a Ohio State), como el año pasado lo hizo Kasparas Jakucionis hacia Illinois. El éxodo en el Madrid es insólito: Gildas Giménez (Bella Vista CIA) y Sidi Gueye (Arizona) se unen a los que ya se fueron (Egor Demin, Ismaila Diagné, Jan Vide...). Juanma Ruiz, Guillermo del Pino, Lucas Marí, Ian Plattweuw... La lista es interminable.
Saint-Supéry, defendido por Huertas.ACB Photo
Una huida que no tiene por qué ser negativa, porque el panorama en España lleva siendo años desolador para el interés de los canteranos. "Esta temporada el número de jugadores seleccionables en ACB ha sido del 23%, un descenso paulatino cada año", protesta Alfonso Reyes, presidente de la ABP (sindicato de jugadores), que recuerda que los equipos españoles han estado años "esquilmando canteras de Europa y África" y ahora ven cómo el fenómeno se les vuelve en contra. Y que ve con buenos ojos, aunque "llega tarde y sin contar con la ABP", la liga sub 22 que este miércoles anunciarán la FEB y la ACB (con el respaldo económico, unos cinco millones de euros, del CSD) y en la que los equipos que participen (aún por confirmar) deben tener al menos seis jugadores seleccionables.
El caso es que la peregrinación es la comidilla del baloncesto europeo desde hace tiempo. Hace unos días, Juancho Hernangómez razonaba en Piratas del Basket: "Es una puerta que años antes no había y me parece una gran oportunidad. Si los chavales universitarios en cuatro años pueden ayudar a su familia y, por así decirlo, tener la vida hecha, ¿por qué no? ¿Cómo vas a decirle a un chaval de 19 o 20 años que no coja un millón y medio o dos millones?". "¿Quién les va a prometer minutos en ACB? Dime cuántos chavales están jugando en ACB", se quejaba. "Si se van a la NCAA, qué jugadores de 22-23 años va a haber aquí dentro de cuatro años. A qué se va a jugar, si la media de los equipos va a ser de 32 y 33 años. Me preocupa eso", exponía Ibon Navarro.
La FIBA ha intentado reaccionar, temiendo también por sus ventanas de clasificación en mitad de temporada, puesto que los chicos de la NCAA no iban a tener el permiso. "Las universidades están cada día más cerca de ser entidades comerciales, clubes profesionales, y eso desafía nuestro ecosistema", reconocía Andreas Zagklis, secretario general, que avisó: "No podemos quedarnos de brazos cruzados, ni podemos permanecer como meros observadores".
Miguel Molina (Lloret de Mar, 1989) es el primer piloto español con un título de constructores con Ferrari. Tras su triunfo de 2024 en las 24 Horas de Le Mans, el barcelonés ha culminado otra gran temporada al volante del 499P, en compañía de Antonio Fuoco y Nicklas Nielsen. Su próximo reto es el título de pilotos del Mundial de Resistencia, que este curso acabó en poder del Ferrari #51 de Alessandro Pier Guidi, James Calado y Antonio Giovinazzi.
Ferrari ha acabado con seis años de dominio de Toyota, ¿llegó a ser una obsesión destronar a los japoneses?
Teníamos muy claro que nuestro objetivo era conseguir el Campeonato del Mundo de Constructores, más después los buenos resultados en 2023 y 2024, con victorias en las 24 horas de Le Mans. Conseguir este Mundial ha sido muy, muy importante.
El programa Hypercar fue impulsado por John Elkann para devolver a Ferrari a la cima de la resistencia tras medio siglo fuera del campeonato. ¿Cómo se ha vivido desde dentro el apoyo del presidente?
Siempre hemos tenido muy buen apoyo, no sólo del presidente, sino de todo Ferrari. Era muy importante demostrarlo en la categoría donde Enzo Ferrari empezó a competir con sus coches. Así que es un honor poder seguir haciendo historia y, sobre todo, devolver toda la confianza recibida. Somos un equipo joven, sin la experiencia de otras marcas, pero hemos demostrado un buen nivel. Hemos estado muy, muy unidos y hemos conseguido el objetivo previsto para este año.
Elkann ha hablado de "humildad, determinación y un constante deseo por mejorar". Hasta el punto de que a Antonello Coletta, máximo responsable la división de resistencia, se le ve ya como relevo de Fred Vasseur al frente del equipo de F1...
Siempre suena el nombre de Antonello, pero nosotros nos centramos en lo nuestro. Tenemos ya mucha responsabilidad y a la vez ya tenemos mucho con lo que nos ocupa. Antonello es una persona con las cosas muy, muy claras. Ha creído en nosotros desde el primer momento. Ha creído en los pilotos de casa. Llevo nueve años en Ferrari y él ha tomado las decisiones adecuadas. Por eso nos tenemos que centrar en lo nuestro, tal y como está haciendo Antonello.
¿Cuáles son las virtudes de Coletta respecto a los demás? ¿Cuáles son realmente sus puntos fuertes?
Su visión a nivel general de cómo quiere un equipo, de cómo quiere que trabajemos todos, de cómo crear un buen ambiente para conseguir los resultados. La lealtad a la gente del proyecto, sobre todo a los pilotos. Tiene las cosas muy claras y sabe dónde y cómo quiere llegar.
En 2024 hubo algún error estratégico como en Imola. Hubo también algo de mala suerte como en Spa, con decisiones de control de carrera un poco raras. Este año, en cambio, ha habido mejora en la fiabilidad, en la ejecución de carrera, en la cohesión entre los departamentos técnico y deportivo.¿Cómo se da este paso de un año a otro? ¿Es sólo a base de trabajo, de repetición o hay algo por debajo que no se ve?
Creo que estos errores que comentas también han sido fruto de la experiencia. Como comentaba antes, llevamos poco en este campeonato, con sólo tres años compitiendo. Fueron situaciones que quizá no nos habíamos encontrado hasta ese momento. Este año, a partir de esos errores, hemos construido protocolos, mejoras y todo eso que ayuda a desarrollar mejor la ejecución de ciertas situaciones. Había que pasar por ese tipo de situaciones y este año las hemos solventado de mejor manera.
El Ferrari #50, el pasado septiembre, en Austin.DPPI
Y a nivel personal, ¿qué ha fallado este año para no poder seguir el ritmo del Ferrari #51?
El ritmo lo hemos tenido siempre en todas las carreras. Sí que es cierto que ha habido un par de detalles que nos han privado de luchar hasta el final por el campeonato. Una fue Imola, donde perdimos unos puntos muy buenos. Y otra fue la descalificación de Le Mans, donde no tuvimos nada que ver. Pero el resto hemos estado siempre a la altura y luchando. Es el tercer año que alcanzamos el top 3 en el Mundial de Pilotos. En 2023 hicimos terceros, en 2024 segundos y en 2025 otra vez terceros. Así que podemos estar contentos.
Hablemos de la descalificación de Le Mans. Los comisarios alegaban que el coche no cumplía con las regulaciones técnicas. No sólo era inseguro porque faltaban cuatro tornillos, sino que había una ventaja potencial en el rendimiento.
Eso es lo que decían, pero no es cierto que hubiera un mejora de rendimiento. Lo hemos estudiado, lo presentamos, pero la decisión fue suya. Los coches estaban fuera de reglamento, pero no conseguíamos ningún tipo de mejora en el rendimiento.
¿Ha sido el golpe más duro de tu carrera?
En el deporte estás más acostumbrado a que salgan mal las cosas a que salgan bien. Por supuesto que no ha sido el peor momento. Simplemente tienes que aceptarlo y saber que mucha de la exigencia de Ferrari es provocada por la pasión que hay detrás de la marca. Cuando vas con pasión sale todo a florecer. Sí que es cierto que durante la última parte de la temporada ha habido mucha tensión. Pero lo hemos sabido llevar. Creo que hemos demostrado que estábamos preparados para ello y en general esa tensión ha ayudado a que el objetivo se cumpliera.
¿Cómo se puede explicar a los tifosi que haya una Ferrari que lo gane todo y otra Ferrari que esté tan lejos de las victorias en la F1?
Yo respondo siempre lo mismo: los otros también se preparan y trabajan. El deporte es así.
Hablando de los tifosi, ¿cree que este 499P puede competir en sus corazones con el 312PB de 1972?
Está siendo un coche que dejará huella y una buena impronta. Ha sido el coche con el que Ferrari ha vuelto a la máxima categoría de la resistencia y con el que por ahora lo ha ganado todo.
Molina sube al coche el pasado junio en Le Mans.DPPI
Dani Juncadella, que ya brilló en GT3 y LMP2, será piloto de Genesis Magma Racing, la división de lujo de Hyundai. Va a ser uno de los cuatro rookies en 2026. Este año ustedes firmaron un doblete español en Qatar. ¿Cómo cree que va a ser su salto a los Hypercars?
Tengo muy buena relación con Dani y creo que se va a adaptar muy bien. Entre otras razones porque a estos coches te adaptas rápidamente. En su proyecto cuentan con muy buenos recursos, aunque no les resultará fácil porque esta categoría está adquiriendo mucha competitividad. Hay marcas que demuestran muchos avances, por lo que al principio no va a ser fácil, pero seguro que se adapta muy bien.
Hablando de rivales de marcas, el año que viene siguen Cadillac, Peugeot, Aston Martin, BMW y Alpine, pero se baja Porsche con Penske. ¿Cómo se ve desde fuera la maldición en Le Mans de semejante leyenda del motor?
Primero de todo, creo que es una pena que Porsche se vaya. Es más que un equipo. Roger Penske, por su parte, es un personaje muy admirado por todo lo que ha conseguido. Allí donde ha ido siempre ha destacado, pero Le Mans es Le Mans. Le Mans escoge a su ganador. Yo creo que volverán en algún momento porque no veo un Mundial de Resistencia sin este tipo de personajes y marcas. Espero poder competir otra vez contra ellos en un futuro.
Hace unas semanas usted mantuvo una pequeña conversación con Álex Palou...
Álex ha estado en el equipo de mi padre, así que lo conozco desde bien pequeño. Hemos tenido muy buena relación y hablamos muchas cosas de coches... y también de lo que no son coches. Él también tiene un equipo. Es bueno tener esa confianza mutua para dialogar y comentar. Ojalá en un futuro podamos hacer algo bonito juntos también. Nunca se sabe.
El año pasado hubo tres mujeres al volante en el WEC y cinco en Le Mans. Sin embargo, el equipo Porsche con tres pilotos femeninas no repetirá en 2026. En Ferrari sigue Lilou Wadoux, que ya ha conducido el 499P y parece que podría estar con el 296 LMGT3. ¿Qué te ha parecido la francesa?
Este año ha hecho un año muy completo, muy bueno. Ganó la categoría GTD en Estados Unidos. En la LMS quedó subcampeona. Está haciendo muy buen trabajo. Ha hecho también pruebas con el 499P en el rookie test. Está haciendo su trabajo y está destacando. Eso siempre es muy positivo. Siempre es bueno tener mujeres que van destacando en el mundo del automovilismo porque ayuda en todos los sentidos. Con nosotros ya lleva tres años y la veo súper integrada, súper bien.
Otra baja significativa para 2026 es Valentino Rossi, que no va a repetir con BMW en categoría LMGT3, porque ningún coche ha sido inscrito en el equipo WRT con el dorsal 46. En dos años hizo cuatro podios, pero se presentó dos veces como candidato a ganar en Le Mans y ni siquiera pudo acabar la carrera. La enésima muestra de lo duro que es Le Mans...
Sí, así es. No es fácil. Yo creo que también es muy de admirar lo que está haciendo. Lleva ya unos cuantos años en las cuatro ruedas y está a un nivel muy bueno, por mucho que no sea su modalidad, su especialidad. Ahora supongo que hará el GT World Challenge, donde en los últimos años ha logrado muy buenos resultados. Sin embargo, Le Mans es Le Mans. Lo ha intentado dos o tres años y seguirá dando guerra, como siempre en donde se suba.
Los cascos de Fuoco, Nielsen y Molina, sobre el 499P.DPPI
Como piloto del Mundial de Resistencia, una categoría que sigue sufriendo para encontrar su espacio, ¿cómo ve el fenómeno de que talentos de los rallies como Kalle Rovanpera se estén pasando a los monoplazas?
Nuestro campeonato está a un gran nivel. Cuando hay tantas marcas involucradas significa que el WEC tiene cosas muy buenas que interesan a las marcas. Así que en ese sentido yo creo que está creciendo. Ahora entra Genesis y en 2027, Ford y McLaren. Seguramente muchos pilotos ahora ya no sólo tienen su objetivo en la F1, sino que quieren también competir en resistencia. Para llegar a la F1, a los prototipos o a los GT debes contar con un aprendizaje en fórmulas promocionales y luego ir subiendo, porque eso te da una escuela muy buena.
Se ha acusado a Hamilton de no entender la filosofía de Ferrari, de no hablar italiano, de no adaptarse al modo de trabajar de Maranello... ¿Debe Ferrari preservar esa manera de entender las carreras, de entender el negocio, de seguir siendo distinto a los demás?
No creo que se trate de que Ferrari sea o no italiana. Mercedes, McLaren y Red Bull también son muy ingleses. Lo que sucede es que para pilotos latinos quizá sea más fácil entender su forma de trabajo. Yo he trabajado en equipos franceses, ingleses, alemanes y te tienes que adaptar, porque ellos no van a cambiar su forma de ser. Ferrari tiene mucha historia detrás. Estoy seguro de que Hamilton en su segundo año va a ver las cosas de un modo totalmente diferente. Todo el mundo, en el primer año, necesita un periodo de adaptación. No creo que el bajón de esta temporada tenga nada que ver con su edad. Es una situación que va a superar, seguro.