He sufrido en carne propia como entrenador de Dusan Lajovic las bondades del tenis de Carlos Alcaraz, que se ha enfrentado a él en cuatro ocasiones. Tres de los partidos tuvieron lugar esta temporada. De inicio, el español tiene clara la hoja de ruta
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Hace tres semanas, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner enviaron una carta a los cuatro Grand Slam donde mostraban su descontento ante el porcentaje que estos torneos dedican al reparto de premios. Los dos mejores tenistas del planeta, apoyados por Iga Swiatek y Aryna Sabalenka, pedían al Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open un sustancial incremento, desde el actual 16% a un 22% en 2030. Unos días antes de esta misiva, Alcaraz había alzado su sexto major en Nueva York, por el que percibió cinco millones de dólares, la mayor suma del circuito. Esta semana, el número uno juega por un premio mayor, sin necesidad de 15 días de máximo esfuerzo como en los Grand Slam. El español recibirá seis millones de dólares si gana sus dos partidos del Six Kings Slam, un torneo de exhibición que se celebra en Riyadh bajo los auspicios del Fondo Soberano Saudí (PIF).
Mañana, Alcaraz juega en semifinales frente al vencedor del partido entre Taylor Fritz y Alexander Zverev. Tras la preceptiva jornada de descanso, impuesta por la ATP, la final se disputa el sábado. Los organizadores sueñan con otro duelo frente a Sinner, su verdugo en la edición de 2024. El italiano llega a la cita tras su precipitado adiós en el Masters de Shanghai, víctima del calor y los calambres. Su segundo abandono en cuatro torneos por problemas físicos.
"Tienen que hacer algo con el calendario. Hay demasiados torneos obligatorios y demasiados seguidos. Nos obligan a disputar determinados Masters 1000 y Masters 500", advirtió Alcaraz hace dos semanas, tras proclamarse campeón en Tokio. De este modo renovaba sus críticas a un circuito que ya se le había hecho muy cuesta arriba en 2024. Aquella derrota en Riad supuso el preludio de un discreto cierre de curso, con tropiezos en octavos de Paris-Bercy y la round robin de las ATP Finals. Pese a todo, el murciano aún tuvo tiempo de disputar en diciembre un par de exhibiciones más, frente a Ben Shelton en el Madison Square Garden y Francis Tiafoe en Charlotte.
Acuerdo con la ATP
Con su explosivo repertorio y su acreditado carisma, Alcaraz representa el mejor reclamo para el Six Kings Slam. Un evento donde no pondrá en juego sus puntos de la ATP. Y esta peculiaridad debería considerarse como una paradoja, dado que el Fondo Soberano Saudí (PIF) es patrocinador principal del ránking ATP desde 2024, cuando cerró un acuerdo con el circuito para "acelerar el crecimiento mundial del tenis". Desde entoces, Arabia Saudí se ha consolidado como una de las potencias emergentes, organizando las WTA Finals en Riad y las Next Gen ATP Finals en Jeddah.
Hoy, sobre la pista azul del ANB Arena, estrenado para la ocasión, lucirá el logo de Riyadh Season. Y es que este Six Kings Slam representa sólo el inicio de los fastos preparados por la familia real saudí. Nada menos que meses de "experiencia de entretenimiento global a través de 11 zonas únicas". Al tenis de primerísimo nivel se sumarán, entre otros, el WWE Royal Rumble de lucha libre, el Premier Padel, el Snooker Championship o el Fanatics Flag Football Classic, capitaneado por el legendario quarterback Tom Brady.
Alcaraz, durante el Six Kings Slam de 2024.REUTERS
Según Turki Al-Sheikh, presidente de la Autoridad General de Entretenimiento, 20 millones de personas participaron el año pasado en esta Riyadh Season, cuyo valor estima en casi 3.000 millones de dólares. Un espaldarazo para la labor del ministro, ex propietario de la UD Almería, que considera el tenis como una de ss prioridades. Más si cabe tras el los recientes fiascos del LIV. Hace apenas unos días, el circuito saudí de golf anunció perdidas cercanas a los 500 millones de dólares en 2024, por lo que su déficit acumulado de los tres últimos años superaría los 1.200 millones.
El refrendo del Six Kings Slam se cifra a través de su acuerdo con Netflix, que toma el relevo de DAZN para ofrecer sus directos en streaming. De nada sirvieron las críticas de Chris Evert y Martina Navratilova en las páginas de The Washington Post, porque el negocio del tenis sigue floreciendo en Arabia, la monarquía que ocupa el 132º puesto en el Índice Global de Brecha de Género (sobre 148) y el 162º puesto en el Índice Global de Libertad de Prensa (sobre 180).
Cuesta recordarlo ahora, pero la última gran decepción de Carlos Alcaraz ocurrió hace justo un año en el escenario al que este viernes regresa: el Masters 1000 de Miami. Luego vendrían unas pocas derrotas, muy pocas, como en la final de Wimbledon ante Jannik Sinner, pero todas entraban dentro de lo posible. Aquella vez, en cambio, nadie lo esperaba. En el inicio de la primavera de 2025, Alcaraz perdió ante el veterano David Goffin en su debut en Miami y su porvenir se puso en duda.
¿Sería un mal año para el español? Venía de caer en cuartos de final del Open de Australia y después se fue de vacaciones a Riviera Maya junto a su familia. Recibió críticas. Y poco le importó. A partir de entonces empezó una de las rachas más prodigiosas de la historia del tenis. Campeón de tres de los últimos cuatro grandes y dominador del ranking ATP, estos días regresa a Florida para mantener esa inercia.
Miami es, en realidad, un torneo extraño para Alcaraz. Allí ganó su primer Masters 1000 siendo todavía adolescente, en 2022, con apenas 18 años, y allí firmó excelentes actuaciones, pero ya encadena dos fiascos. Antes de la derrota ante Goffin, en 2024, siendo favorito, cayó en cuartos contra Grigor Dimitrov, otra rareza. La teoría dice que la humedad de la zona le perjudica porque la bola se ensancha y bota menos, pero cómo hablar de condiciones desfavorables para Alcaraz si venció en el último US Open con el techo cerrado y en el último Open de Australia con el techo a medio abrir. Como siempre, todo lo que no sea el título o, como mínimo, un puesto en la final, sería una sorpresa.
El "ajedrez" de Alcaraz
Después de perder en Indian Wells en semifinales ante Daniil Medvedev, el español evitará a Sinner y al ruso hasta una hipotética final, aunque igualmente su camino puede ser complicado. La madrugada del viernes al sábado (no antes de las 00.00 horas, Movistar) debutará ante Joao Fonseca, portento brasileño de dura pegada, y en rondas posteriores le podrían esperar Sebastian Korda, Karen Khachanov y Taylor Fritz o Jack Draper. Todos son rivales de consideración en superficie dura, más con la motivación que supone enfrentarse al número uno.
En su último torneo, Alcaraz admitió su hartazgo por el aumento de nivel de sus rivales frente a él, por «enfrentarse a un Roger Federer en cada ronda», y a su llegada a Miami quiso matizar sus palabras para atajar la polémica creada.
«Obviamente estoy muy contento de que me consideren un jugador al que intentar vencer, y nosotros también estamos intentando que mejoren como jugadores. Así que, para mí, eso es genial. Pero a veces, cuando salgo a la cancha y veo al rival jugando a ese nivel, no me hace tanta gracia», explicó el español, que alabó a Fonseca, su primer rival, y desveló el plan para contrarrestar su agresividad: «Ante un jugador así intento estar un paso por delante. Intento ver cuál va a ser su próximo movimiento antes de que lo haga. En cierto modo, es como el ajedrez. Estar allí un poco antes o pensar en lo que va a pasar a continuación. Así puedo pensar en mi jugada».
El prometido espectáculo en Riad apenas pudo estirarse durante 72 minutos, los que empleó Carlos Alcaraz en pasar por encima de Holger Rune (6-4, 6-2) para citarse con Rafa Nadal en las semifinales del Six Kings Slam. El controvertido torneo de exhibición saudí, con su desorbitada bolsa en premios pero fuera de la órbita de la ATP, albergará el último duelo entre los dos grandes colosos del tenis español. De momento, Nadal domina 2-1 en el cara a cara, aunque Alcaraz parte el jueves (no antes de las 20:00 horas) como favorito para igualar el registro.
"He visto los partidos de Rafa desde que empecé a jugar y me fijo en él. He crecido con él y ha sido mi ídolo. Todavía lo es. Es una pena que se retire del tenis. Es una persona importante en mi vida y mi carrera", aseguró Alcaraz tras su victoria. "Él fue una de las razones por las que quería ser tenista. Que ahora se retire es duro para todos", añadió el número dos del ránking ATP.
El dominio de Alcaraz sobre el alicaído Rune, que a lo largo de 2024 sólo pudo disputar la final de Brisbane, se materializó a través del látigo de su drive. Tras un inicio igualado, el reciente campeón en Pekín empezó a dominar desde el fondo para concretar el break con el que se llevaría el primer set.
Sinner, frente a Djokovic
A partir de entonces, el danés nada pudo oponer al desbordante torrente de Alcaraz. Su dominio desde todos los ángulos de la pista resultaba inabordable para el único tenista del torneo que aún no ha conquistado un major.
Fue un decepcionante desenlace para los aficionados saudíes, que tampoco habían encontrado margen para las emociones durante el partido inaugural, donde Jannik Sinner barrió del mapa a Daniil Medvedev (6-0, 6-3). De este modo, el italiano se medirá en la otra semifinal a Novak Djokovic, que llega a Arabia Saudí tras perder sus cuatro últimos enfrentamientos ante el último campeón de Wimbledon y US Open.