Morata salvó a Luis Enrique de un fracaso a las puertas del diablo del desierto de Qatar. Justo en el minuto en que a Portugal no le daba tiempo a reaccionar y había hecho el tancredo en la parte final del partido.
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El futbolista indio Sunil Chhetri, tercer máximo goleador en activo en partidos internacionales por detrás de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, anunció este jueves que el siguiente partido que dispute con la India, el próximo 6 de junio, será su último con el combinado nacional.
"Este próximo partido será mi último", dijo el delantero indio de 39 años en un video publicado en X en el que anunció su retirada de la escena internacional, tras anotar 94 goles en 150 apariciones con la India.
Esta cifra realizadora le convierte en el tercer jugador en activo con más anotaciones para su selección, por detrás de los 106 goles conseguidos por Messi con Argentina y los 128 -récord absoluto- de Cristiano Ronaldo con Portugal, según datos publicados por la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA).
En la clasificación histórica, Chhetri ocupa sin embargo el cuarto escalón, superado por los 108 tantos del iraní Ali Daei, retirado desde 2006.
Mientras anunciaba su retirada, el jugador con más partidos disputados con la India recordó su debut internacional frente a Pakistán en 2005, cuando anotó su primer gol con el equipo nacional a la edad de 21 años, y explicó que no toma esta decisión por sentirse cansado, sino por instinto de que debe cerrar este capítulo.
El encuentro elegido para hacerlo tendrá lugar el próximo 6 de junio en la ciudad india de Calcuta, donde la India se enfrentará contra Kuwait por un puesto en la tercera fase de clasificación para la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
"Un último partido contra Kuwait. Por el bien de todos, hagamos un buen partido, ganemos el partido y podré irme feliz", pidió Chhetri.
El delantero es una auténtica leyenda en la India, en cuya liga local ha desarrollado la mayor parte de su carrera, aunque tuvo dos fugaces pasos por el extranjero.
El primero de ellos tuvo lugar en 2010, cuando se enroló en los Kansas City Wizards de la MLS estadounidense pero no llegó a disputar ningún partido de liga. Dos años después fue fichado por el Sporting Club de Portugal, pero fue relegado casi al instante al segundo equipo, donde pasó nueve meses antes de regresar definitivamente a la India.
Los medios indios se hicieron eco este jueves de la retirada del goleador, mientras las redes sociales se llenaron de mensajes de agradecimiento por su trayectoria con el combinado nacional, con el que conquistó varios títulos regionales pero nunca logró clasificar a la Copa del Mundo de la FIFA.
El ruedo ibéricoOpinión
CARLOS TORO
Actualizado Lunes,
23
octubre
2023
-
09:28Alexia Putellas, durante un partido contra el Atlético.EFESe exige o se...
Fue un desquite tras las despiadadas derrotas en los octavos del Mundial 2010 o las semifinales de la Eurocopa 2012. Cristiano Ronaldo festejó ante Pedri, Nico Williams o Lamine Yamal lo que momento su momento no pudo frente a Andrés Iniesta, Sergio Ramos o Xavi. En su primera final contra España, el astro de Madeira conquistó el tercer título para Portugal, el segundo de la Nations League. A los 40 años volvió a ejercer un papel decisivo, anotando el provisional 2-2, con el que aumenta su histórico récord con As Quinas: 138 goles en 221 partidos.
Desde el banquillo, con una contractura muscular en la pierna derecha, Cristiano volvió a festejar un título para Portugal. En el minuto 87 había tenido que ceder su sitio a Gonçalo Ramos. Un infortunio equiparable al de la Eurocopa 2016, cuando tuvo que retirarse por una lesión en la rodilla izquierda, tras un choque con Dimitri Payet. De aquel gol de Eder, el héroe del que nadie había oído hablar en el Stade de France, a esta resolución agónica de la tanda de penaltis en el Allianz Arena.
Nadie puede discutir que Cristiano ha cambiado la historia del fútbol portugués. Desde su debut, en 2003, su selección ha jugado cuatro finales, mientras en los 75 años previos ni siquiera disputó una sola. Tampoco puede cuestionarse el especial influjo que él mismo ejerce sobre el Allianz Arena, donde volvió a marcar. Su sexto gol en seis partidos en el coliseo muniqués, escenario de aquellas exhibiciones con la camiseta del Real Madrid en la Champions. De aquellos dobletes frente al Bayern, en las semifinales de 2014 y los cuartos de 2017, al decisivo 2-1 del miércoles frente a Alemania.
Otra vez con el VAR
Cumplida la cuarentena, aun sin saber cuál será su futuro en Arabia Saudí, Cristiano sigue siendo decisivo en el primer nivel. Desde luego, lejos quedan ya los partidos donde influía en cada rincón del ataque. Tampoco hay rastro de la voracidad anotadora que le hizo merecedor de cinco Balones de Oro (2008, 2013, 2014, 2016, 2017). No obstante, Cristiano aún sabe recibir de espaldas para contribuir al primer toque, incluso con el aliento de Robin Le Normand en el cuello. O en acelerar por el perfil izquierdo, justo después del 1-0 de Martín Zubimendi. Ese sector se antojaba delicado para un debutante como Óscar Mingueza. No por azar, Cristiano atraía la atención por allí para abrir camino a sus compañeros.
La jugada del empate, obra de Nuno Mendes, nació de uno de sus desmarques. Tan en el límite del fuera de juego que el árbitro suizo Sandro Schärer, sólo dio validez tras la intervención desde el VAR de su compatriota Fedayi San. Por segunda vez en esta Final Four, la moneda al aire del videoarbitraje trajo suerte al capitán, que el miércóles únicamente pudo respirar cuando validaron su tanto desde la sala VOR.
Había que ver a Cristiano la furia con la que Cristiano festejó la decisión de Schärer, a escasos centímetros de Mikel Oyarzabal. Como si se tratase del debut y no de su 221º partido con As Quinas. Tampoco iban a pasar desapercibidas las protestas al árbitro, poco antes de que se cumpliera la hora de juego, en uno de los peores momentos para Portugal. Apenas unos minutos más tarde, Cristiano volvía a anotar para su selección.
Cristiano besa el balón tras anotar el 2-2 en Múnich.AFP
Son ya 138 goles tras ese remate conectado a la espalda de Marc Cucurella. De nuevo tras la aceleración de Nuno Mendes por la izquierda. El festejo fue sencillo, con el dedo índice. Sólo había necesitado una oportunidad, una sola, para marcar la diferencia. En estas más de dos décadas 78 tantos con la bota derecha, 32 con la zurda y 28 de cabeza. Deben catalogarse también 11 de libre directo y 10 hat-tricks.
Para entener mejor la comparativa baste mencionar a los pichichis históricos de otras potencias como Brasil (Neymar, 79 goles), Alemania (Miroslav Klose, 71), España (David Villa, 59), Francia (Olivier Giroud, 57), Holanda (Robin van Persie, 50) o Italia (Gigi Riva (38).
La ambición de CR7 por alcanzar los 1.000 goles sigue ahí. Como en su momento para Pelé y Romario, que dijeron alcanzar la legendaria cifra, aunque con todo tipo de amistosos de dudosa procedencia de por medio. Hasta ahora contabiliza 938: 450 para el Real Madrid, más los cantados para Manchester United (145), Portugal (138), Juventus (101), Al-Nassr (99) y Sporting de Lisboa (5).