Alexander Zverev se convirtió, al alzar el título de Roland Garros al cielo de París, en el primer tenista con diabetes en conquistar un Grand Slam. Diagnosticado cuando apenas tenía cuatro años, en numerosas ocasiones ha dejado imágenes midiéndose los niveles de glucosa o administrándose insulina durante los partidos.
Quizás sea el primero en alcanzar esta gran hazaña conviviendo con esta enfermedad, pero no es el único deportista de élite que ha arrastrado esta patología. En el mundo del tenis le precedieron figuras como Arthur Ashe. Fue número dos del mundo, primer jugador afroamericano en ser seleccionado para el equipo estadounidense de la Copa Davis y ganador de tres títulos de Grand Slam: Wimbledon, el US Open y el Open de Australia. A diferencia del reciente campeón de Roland Garros, Ashe fue diagnosticado cuando ya había puesto fin a su carrera deportiva.
La vida del estadounidense estuvo marcada por la adversidad. No solo padecía diabetes tipo 2, sino también problemas cardíacos. Durante una de las transfusiones que recibió para tratar su afección cardiaca contrajo el VIH y falleció a causa de este virus en 1993.
Billie Jean King también forma parte de esta lista. Considerada una de las grandes leyendas del tenis, acumuló 12 títulos de Grand Slam a lo largo de su trayectoria. Junto a Martina Navratilova, la californiana comparte el récord de victorias totales en Wimbledon: seis en individuales, diez en dobles y cuatro en dobles mixtos, para un total de 20. Fue diagnosticada con diabetes tipo 2 en 2007, muchos años después de retirarse del circuito profesional.
Seis Champions
Fuera del tenis y en una época más reciente destaca el nombre de Nacho Fernández, ex jugador del Real Madrid. A diferencia de Jean King, Nacho sí ha tenido que compaginar su carrera deportiva con esta enfermedad. “Con 12 años me diagnosticaron diabetes y me dijeron que tenía que dejar el fútbol”, confesó el central en una entrevista concedida a EL MUNDO. Sin embargo, aquellos pronósticos estaban equivocados. El futbolista acabó levantando seis títulos de la Champions League.
Muchos otros deportistas, como el delantero del Getafe Borja Mayoral, el boxeador y oro olímpico Joe Frazier, el nadador Gary Hall o la jugadora de baloncesto estadounidense Lauren Cox, también han tenido que convivir con esta patología mientras sometían su cuerpo a la máxima exigencia competitiva.
Hoy, al contrario de lo que le dijeron a Nacho cuando era niño, numerosos especialistas coinciden en que la práctica deportiva constituye un pilar fundamental en el tratamiento y control de la diabetes.






