El alarmante precedente del Unicaja de Scariolo, el “rock and roll” del Tenerife y una “cicatriz en la piel” del Real Madrid

El alarmante precedente del Unicaja de Scariolo, el "rock and roll" del Tenerife y una "cicatriz en la piel" del Real Madrid

Rondaba por las entrañas del Palacio, entre la más absoluta incredulidad por lo que acababa de suceder (¿las remontadas agónicas no eran cosa del Real Madrid?) un precedente morboso. La última vez que un octavo clasificado había asaltado al mejor equipo de la temporada regular había sido 18 años atrás. También le sucedió la ‘desgracia’ a los blancos, entonces dirigidos por Joan Plaza, y enfrente estaba el Unicaja… de Sergio Scariolo.

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Sólo ha sucedido cuatro veces antes. Esa, la última, la remataron los malagueños en el Carpena en el segundo envite. Lo que ahora tratará de remediar el Real Madrid, el jueves en el Santiago Martín, sin red. No sólo para seguir con vida en la lucha por estar en semifinales (el Barça ganó el primero en Murcia de forma contundente), incluso por no acabar sin títulos un año de finales perdidas (Supercopa, Copa y Euroliga). Pese a todo, había más sensación de asombro que de drama.

Scariolo habló, evidentemente, del desacierto. Porque en el triple estuvo la clave de todo. Es complicado ganar un partido cuando tu rival anota 12 más que tú. Cuando no aciertas con ninguno en toda la segunda mitad. Cuando Campazzo se marcha con un 0/8 y Hezonja dilapida la ovación por su MVP con un partido gris y un desenlace peor. “Hay que darle mucho mérito por los canastones de Jaime, antes Van Beck… Todos en cuanto han tenido algo de espacio han tirado. Nosotros estamos intentando reconstruirnos en defensa y hemos tenido momentos en los que hemos estado mejor y en otros nos hemos separado demasiado con tanto acierto. Nos han castigado”, reconoció el entrenador blanco, que habló, sin dramatismos, de “una cicatriz en la piel”: “Tenemos que ir a corregirlo”.

El encuentro dejó momentos difíciles de olvidar. Como el mate errado por Hezonja para sentenciar. Como esos últimos cuatro segundos inefables. Como el show de Jaime Fernández. Y hasta como el debut de Mady Sissoko, muy por encima de lo que cabría esperar para un tipo que llegó a Madrid el domingo. Enérgico, concentrado, dejó siete puntos, seis rebotes, un par de tapones y otro par de buenos bloqueos. Se da la paradoja que el jueves podría ser su segundo y último partido con el Real Madrid.

En los canarios, que acudían con cuatro lesionados (entre ellos Fitipaldo y Shermadini) y seis partidos perdidos de los siete últimos, hasta caer a la octava plaza, todo eran alegrías. Txus Vidorreta, tan poco querido en el Palacio, habló de la hazaña de sus chicos y del cambio que ha tenido que experimentar su equipo a la hora de jugar, uno de los estilos más reconocibles de los últimos tiempos en la ACB. “Estamos teniendo que jugar un baloncesto que mola, estamos hablando de ‘rock and roll’ porque tengo un equipo de pequeños”, admitió, reconociendo la nula presión que tenían: “Eso nos ha hecho disfrutar en el campo, trabajar bien los aspectos defensivos que queríamos y jugar sin inhibiciones”.

kpd