Esteban Andrada afrontará una de las sanciones más duras de la historia de LaLiga tras propinar un fuerte puñetazo al central del Huesca, Jorge Pulido, en los minutos finales del derbi aragonés. El guardameta argentino fue expulsado instantes antes por empujar al capitán del conjunto oscense y, tras la decisión del árbitro, se fue corriendo contra él para agredirle.
El guardameta argentino ya se ha disculpado ante su afición y con Jorge Pulido por la agresión a través de un video difundido por el Real Zaragoza en sus redes sociales. En él, explica que se trata de un hecho aislado en su dilatada carrera, en la que solo ha tenido una expulsión provocada “por tocar el balón fuera del área con la mano”. Por ello, asegura estar “muy arrepentido” por la acción, provocada por “una situación límite en la que me salí de contexto”. “Sé que soy una persona pública, un profesional de muchos años en mi carrera y quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido; somos colegas y fue un acto mío que me desconecté en ese momento y acá estoy para las consecuencias que me dé la Liga o, si quiere que vaya a dar explicaciones, estoy disponible para ello”, expresó.
Andrada podría afrontar una sanción de entre 10 y 12 partidos por el puñetazo, atendiendo a los precedentes de las agresiones del “Mono” Burgos, cuando militaba en las filas del Mallorca, sobre el jugador del Espanyol, Óscar Serrano, en 1999, y la de Pepe sobre Albín y, especialmente, sobre Casquero en el histórico Real Madrid-Getafe de 2009. Fueron castigados con 11 y 10 jornadas de sanción, respectivamente.
En todo caso, el de ayer es el último partido que Esteban Andrada jugará con la camiseta del Real Zaragoza, ya que solo restan cinco jornadas para el final de la liga y se encuentra cedido por el Monterrey. El guardameta cierra de esta forma lamentable una temporada en la que ha estado cuestionado en todo momento, con errores garrafales que han sido clave para llevar al Real Zaragoza a estar a punto de abandonar el fútbol profesional por primera vez en su historia.
A sus 35 años, esta ha sido la primera experiencia del meta argentino en Europa, después de desarrollar la mayor parte de su carrera en su país de origen y los últimos años en México. Pese a sus cuestionables actuaciones, ha sido titular con los cuatro entrenadores que han pasado por el banquillo del Real Zaragoza durante esta campaña, sin dar opción a Adrián Rodríguez, su suplente cedido por el Alavés. Así, en los 27 partidos en los que ha formado parte del 11 inicial, ha encajado un total de 35 goles, ha detenido tres penaltis (ayer fue el último) y ha recibido un total de nueve tarjetas amarillas y una roja, un balance tremendamente elevado para un portero.
En su trayectoria destaca la disputa del pasado Mundial de Clubes en el Monterrey, donde fue compañero de Sergio Ramos, y su titularidad en la final de la Copa Libertadores de 2018 celebrada por primera vez fuera de Sudamérica, en el Santiago Bernabéu. Andrada defendió la portería de Boca Juniors en ese partido en el que acabó jugando de delantero después de encajar los tres goles que le dieron el título a River Plate.
El Real Zaragoza anunció su fichaje en el último día de mercado y llegó como uno de los nombres más destacados de una plantilla plagada de carencias. El derbi ante el Huesca fue el fiel reflejo de todo esto: un equipo sin fútbol, sin fuerza y sin esperanza que diluye su historia en un puñetazo que ya forma parte de la historia negra del fútbol español.
El equipo del león ha manifestado a través de un comunicado su condena por lo sucedido, “que ha manchado de manera inaceptable un partido de fútbol de especial trascendencia para nuestra región, algo que resulta inadmisible”. En ese sentido, apuntan que “estos hechos no representan los valores del Real Zaragoza ni del zaragocismo, que a lo largo de su historia se ha caracterizado por la nobleza, el valor y el respeto al rival”. “Somos ejemplo y referentes para muchos aficionados, sobre todo niños y niñas, que en cada partido nos alientan y aspiran a convertirse algún día en uno de sus ídolos. Es por ello que estas lamentables imágenes no deberían haberse producido jamás”, sentencia el club.
El Huesca ha aceptado las disculpas emitidas por el meta argentino y defienden que, aunque se trata de unas imágenes que “no se corresponden con los valores del deporte ni con los principios”, “no deben empañar lo que representa este encuentro”. Después del puñetazo, las plantillas de ambos equipos se enzarzaron en una auténtica batalla campal por la que también fue expulsado el portero del conjunto oscense, Dani Jiménez, quien se lanzó a agredir a Andrada mientras este era agarrado para salir del campo.
Los hechos, que ya han dado la vuelta al mundo, también han trascendido al ámbito de la política. La directora general de Deportes del Gobierno de Aragón, Cristina García, expresó que lo ocurrido “es una vergüenza para el fútbol” y defendió que “el deporte no se corresponde con salvajes y violentos”. Pilar Alegría, líder del PSOE en Aragón y ex ministra de Deportes, compartió el vídeo de la agresión en sus redes sociales para señalar que “el fútbol nunca puede ser esto”. El presidente de la comunidad autónoma, Jorge Azcón, no se ha pronunciado al respecto.







