En las últimas tres temporadas, el Real Madrid ha ganado solo 25 millones de euros en ventas de futbolistas. Una cifra escasa para el desembolso que ha ido realizando en fichajes en ese mismo periodo: 377 millones. El resumen es evidente: los jugadores no quieren abandonar Valdebebas. Este verano, el intento de reconstrucción del club chocará de nuevo con la misma piedra.
Dani Carvajal, David Alaba y Antonio Rüdiger son los tres futbolistas que terminan contrato con el conjunto blanco. De hecho, el capitán está a la espera de una conversación sobre su futuro, el austriaco ya sabe que no renovará y el alemán está cerca de hacerlo por una temporada más. Son negociaciones obligadas y relativamente fáciles: si el club quiere, el jugador sigue.
Las charlas complicadas para la dirección del Madrid están siendo las que deben tener con aquellos futbolistas con contrato que no cuentan para el club. Jugadores que lejos del Bernabéu encontrarán seguramente más minutos, pero un salario y un foco mediático inferior. Pocos, o ninguno, quieren eso. Ya se vivió ese problema con Vallejo o Mariano, pero también con futbolistas de más cartel que al final sólo se fueron cuando terminaron contrato, como Bale, Asensio o Jovic.
El caso de Ceballos es un ejemplo perfecto. El Madrid lleva varios veranos intentando encontrarle una salida al de Utrera, pero ninguna negociación ha terminado con éxito porque por los números no le cuadraban al futbolista. El último intento fue el año pasado con el Olympique de Marsella, con el acuerdo entre clubes conseguido pero sin entendimiento con el jugador, que tenía que rebajarse el salario en caso de firmar por el cuadro francés.
Ceballos termina contrato en 2027, dentro de poco más de un año, así que este verano es la única oportunidad del Madrid de conseguir un retorno económico. Lo mismo sucede con Fran García, que también acaba su vinculación con el conjunto blanco en junio de 2027. El lateral izquierdo, que volvió al Madrid en 2023, ha estado en la puerta de salida en los últimos meses e incluso llegó a aceptar una salida al Bournemouth en invierno, pero justo en ese momento los blancos no se lo podían permitir por la lesión de Mendy.
Más complicado es el tema de Asencio. El central canario renovó hace unos meses hasta 2031, elevando el salario que recibía en el acuerdo anterior. Cinco años por delante que el conjunto blanco preferiría terminar este verano. En la dirección del club existe una decepción con el defensa por los problemas que ha tenido con Arbeloa este curso, quedándose fuera de la convocatoria por decisión técnico en varias ocasiones.
El Madrid, que quiere ir al mercado para fichar a un central, cuenta también con Militao, Huijsen y Rüdiger en la posición, dejando a Asencio un escalón por debajo de los demás. Con 23 años, en Valdebebas creen que pueden conseguir una buena cantidad por él.
El dilema con Camavinga
El último protagonistas, y el que más debate genera, es Camavinga. El francés tiene varios años de contrato con el Madrid, hasta 2029, y a pesar de su mal año, dispone de un amplio cartel en el fútbol europeo. A sus 23 años podría ser una venta importante para el club, que debate a nivel interno si seguir confiando en él o utilizarle como fuente de ingresos para remodelar el centro del campo. Aún así, suena a imposible, porque según ha podido confirmar este periódico, fuentes cercanas a Camavinga descartan que tenga intención de abandonar Valdebebas. Es feliz en Madrid, es muy querido en el vestuario, donde tiene una relación «de hermanos» con Vinicius Júnior, y su contrato es lo suficientemente largo como para no valorar una salida.
Consciente de la situación, el Madrid tiene doble trabajo. Por un lado, decidir si quiere seguir invirtiendo en la evolución del futbolista, que ahora mismo parece estancada, y por otro, en caso negativo, convencerle de que un cambio de aires puede ser lo mejor para su carrera. Algo que no consiguieron con otros jugadores antes. En Valdebebas creen que hay equipos de la Premier que igualarían el salario de Camavinga y quieren ver hasta qué cifra se podría elevar el traspaso.
La lista de salidas, junto al debate del banquillo, es ahora mismo el gran dilema en Valdebebas mientras el club comienza hoy la ruta de siete partidos hasta el final de curso.




