El ‘secreto’ que explica el espectacular regreso de Rodri justo antes de enfrentarse al Real Madrid

El 'secreto' que explica el espectacular regreso de Rodri justo antes de enfrentarse al Real Madrid

Rodri ha vuelto. Ahora sí. Ha participado en 16 de los últimos 17 partidos del City (el pasado sábado, Guardiola le dio descanso). En todos los importantes, entre ellos ocho consecutivos en Premier, jugando como titular. Ya no hay molestias. Ya no hay parones. Justo antes de viajar a Madrid, el mejor mediocentro del mundo ha recuperado, al fin, su mejor nivel. ¿Por qué?

Antes, hay que apuntar esta fecha: 5 de octubre de 2025. Unas líneas más adelante se sabrá por qué.

Para saber más

Esta historia comienza meses antes de que Rodrigo Hernández (Madrid, 29 años) sufra una grave lesión de rodilla, sucedida el 22 de septiembre de 2024. Lo dicho, esta historia empieza unos meses antes. Rodri había jugado 64 partidos, la mayoría completos, en la temporada 23/34, cuando se proclamó campeón de Europa con España. Sobrepasó, de largo, los 5.500 minutos en una letanía de fútbol repetida desde 2019, fecha de su llegada al City. Fueron cinco temporadas rozando los 65-70 partidos al año. Y en todos los cursos, la manera de empezar era la misma. Terminaba un año, tenía tres o, como mucho, cuatro semanas de descanso y vuelta a empezar. Con un puñado escaso de entrenamientos, a competir.

Así fue también el pasado verano. Después de salir con buena cara del Mundial de clubes (su reaparición tras recuperar el ligamento cruzado), que terminó para el City el 1 de julio, descansó menos de cuatro semanas. El 28 de ese mes se reincorporó. El día 16 de agosto no pudo, pero el 23 ya estaba jugando un partido oficial con ese puñado escaso de entrenamientos.

El 3 de septiembre, seguimos en 2025, en una entrevista con este periódico, dice esto: «Mi objetivo ahora mismo, que acaba de empezar la temporada, no es la de jugar todos los partidos. Por ejemplo, en mi caso, vienes de jugar el domingo y jugar a los dos o tres días no tiene mucho sentido pensando en la rodilla. Esas cosas los médicos las estudian mucho, y lo tenemos en cuenta el míster y yo». Lo explica en la Ciudad del Fútbol, pues estaba concentrado con la selección en lo que era su regreso. En esa ventana se atiene a sus propias impresiones y, sustentado por De la Fuente, juega 28 minutos contra Bulgaria y 17 contra Turquía, poco más que unos ejercicios en partidos resueltos.

El 8 de septiembre, seguimos en 2025 por si alguien se había despistado, vuelve a Manchester y sigue jugando. El día 14, 76 minutos contra el United. El día 18, 60 minutos contra el Nápoles. El día 21, 90 minutos contra el Arsenal. Son 226 minutos en una semana. Tres partidos seguidos. Justo lo que no quería. El día 24 (Huddersfield en EFL Cup) y el 27 (Burnley en Premier) no salta al campo porque ya siente molestias. Lo intenta el día 1 de octubre contra el Mónaco (61 minutos) y el 5 contra el Brentford. Pero a los 22 minutos… «Molestias en los isquiotibiales». Eso decía la información que salía del City el, conviene recordarlo, 5 de octubre. Aquí está la fecha importante.

Rodri, en acción durante un partido contra el Liverpool.GETTY

Hasta ese día, Rodri había sido incapaz de hacer lo que ahora, venimos a marzo de 2026, sucede: jugar, tras la lesión, ocho partidos de liga consecutivos como titular y recuperar, ya sí, la versión que le otorgó el Balón de Oro. ¿Qué ocurrió, pues, ese 5 de octubre del año pasado? Que algo hizo clic en su cabeza. Había que parar para volver a la vieja usanza.

Porque lo que había hecho Rodri, tras un curso entero lesionado, había sido empezar la temporada como siempre: casi sin entrenar. Y claro, su cuerpo, no sólo su rodilla, se resiente. No termina de arrancar, no se siente del todo bien, y el jugador detecta que debe prepararse adecuadamente no sólo para esta temporada, sino para alargar su carrera deportiva, algo que también explicaba en la entrevista del pasado septiembre con este periódico: «La lesión va a alargar mi carrera deportiva porque, quieras o no, llevo un año dándole respiro a mis piernas, a mi cuerpo… Nadie quiere una lesión así, pero la parte positiva es esa».

Eso se tradujo en varias semanas haciendo una especie de pretemporada como las que se hacían antiguamente en el fútbol. Un plan especial a todos los niveles y donde se implicó todo el Manchester City (cuerpo técnico, preparadores físicos, fisios, recuperadores, nutricionistas, etc…). Esa es la clave de lo que está ocurriendo ahora. El secreto de Rodri es que, tras intentarlo como hacía antes de la lesión, ese 5 de octubre cambió y decidió hacer una pretemporada como las de antes.

A Guardiola le preguntaron el otro día por él. «¡Guau! ¡Qué jugador! ¿verdad? Le hemos echado mucho de menos durante mucho tiempo, pero poco a poco está volviendo a ser el que era», explicó el entrenador, que asumió y apoyó la decisión de Rodri pese a que, cada vez que lo tenía a su disposición, lo ponía a jugar, capital como es para el juego del City. Alrededor de Rodri el equipo se ordena, ataca y defiende mejor, la pelota fluye de otra manera. Los datos físicos que ofrecen los diversos sistemas (distancias recorridas, metros de esfuerzo a alta intensidad, desplazamientos, giros, precisión, etc…) son mejores que los de antes de la lesión.

Rodri, tras marcar un gol el pasado miércoles en la Premier.EFE

Esas semanas de pretemporada en plena temporada hacen que hoy la figura de Rodri regrese con todo lo que ello conlleva. Primero para el Real Madrid, que el miércoles se enfrentará a un equipo mucho mejor con el español en la hierba. Un partido con cierto morbo porque, según algunas informaciones, se ha despertado de nuevo el interés del club blanco en el jugador. Él, ajeno a esta cuestión, piensa sólo en el City. Bueno, en el City y, cómo no, en el Mundial, donde será el primer capitán (si Morata finalmente no va) de la gran favorita.

La Copa del Mundo está ahí, y el crecimiento exponencial de Zubimendi, tanto en el Arsenal como en la selección durante la ausencia de Rodri, hace que el seleccionador, Luis de la Fuente, ya ande dándole vueltas a cómo juntar a los dos sobre el campo. Porque no es realista pensar en Rodri como suplente de Zubimendi. Y no es realista, y más teniendo en cuenta las bajas que tiene España en esa zona del campo, pensar en este Zubimendi en el banquillo. Los más entusiastas recuerdan que, hace 16 años, Vicente Del Bosque tuvo el mismo problema delante con Xabi Alonso y Busquets, y aquello salió como salió.

kpd