La Fiscalía pide diez años y medio de prisión para el futbolista Rafa Mir por un delito de agresión sexual agravado con acceso carnal y por otro de lesiones, según aseguró este jueves el periódico Las Provincias.
El diario detalla que el Ministerio Fiscal propone que Mir no pueda acercarse durante trece años a 500 metros de la víctima, que tenga después siete años de libertad vigilada y ocho de inhabilitación especial para ejercer cualquier actividad que tenga relación con menores. Además, debería indemnizar a la víctima con 64.000 euros.
En septiembre de 2024, cuando Mir jugaba en el Valencia cedido por el Sevilla, fue detenido tras haber sido denunciado por una mujer a la que había conocido en una discoteca y con la que fue a su casa junto con una amiga de ella y dos amigos del futbolista murciano.
Mir, que ahora juega en el Elche cedido por el Sevilla, pasó casi dos días detenido como presunto autor de un delito de agresión sexual con acceso carnal y otro de lesiones. Además uno de sus amigos, el también futbolista Pablo Jara, fue denunciado por la otra mujer.
El pasado mes de octubre de 2025 la titular de la plaza número 8 del Juzgado de Instrucción de Llíria decidió procesar a Mir y a Jara por sendos delitos de agresión sexual, en el caso del primero con acceso carnal y empleo de violencia.
La jueza entendió que de las diligencias practicadas durante la instrucción de la causa se desprendían indicios y no meras sospechas que apuntan a que Mir agredió sexualmente en dos ocasiones a la mujer que le denunció y ahora la Fiscalía pide diez años y medio de prisión para el jugador.
Está el Atlético y Simeone en esa fase extraña de la temporada, que suele coincidir con el primer tercio, en el que equipo y entrenador dudan sobre qué hacer en el campo. El argentino insiste en la idea "que llevan 12 años desarrollando", pero ésta se ve difuminada en los primeros choques de la temporada. Toda vez que cuando apuesta por el cerrojazo saca, aunque con algo de fortuna y Correa o, en esta ocasión, Julián Álvarez, victorias importantes. Y, cuando apuesta por el toque, no consigue siempre llegar a los objetivos. Fue el pie del argentino y las manos de Oblak las que dieron los tres puntos a los rojiblancos. [Narración y estadísticas, 0-1]
Así, el Mallorca no es precisamente un equipo que vaya a querer disputar la posesión de la pelota. Sus salidas rápidas desde Muriqi como pivote son, quizás, un tipo de juego muy apreciado por el Cholo, aunque el técnico, por un motivo o por otro, no confíe en Sorloth para realizar esa función que tan bien se le daba en el Villarreal y en la Real Sociedad. No plantea el equipo de Arrasate el mismo juego que con Aguirre el año pasado, pero la intensidad es algo común en ambos.
Alternó el Atlético la posesión con una defensa muy cerca de un Oblak excelso. Junto, pero con el 4-4-2 que, esta temporada, está utilizando más el Cholo que su habitual 5-3-2. Sin la confianza que otorgó a Lino la temporada pasada, no tiene el argentino los nombres adecuados para jugar como carrileros o quizás se mantenga en su cabeza esa dicotomía de guardar la ropa antes de ponerse a nadar. Al menos, a domicilio, han conseguido los colchoneros mejorar sustancialmente respecto a la temporada pasada.
Muriqi pugna con dos jugadores del Atlético.JAIME REINAAFP
La primera parte del choque fue como masticar un bocadillo de tornillos. Posesiones sin riesgo, bloques bajos y mucho miedo a equivocarse. Parecía un duelo más típico de un torneo del ko que de una liga regular. Sólo el Mallorca quiso, en pocas ocasiones, salirse del guion y, normalmente, fue por la calidad de Sergi Darder. En un remate de cabeza de Larin, a pase del mallorquinista, tuvo que responder con maestría Oblak.
Parece que el Atlético salió con algo más de energía e intensidad tras el paso por los vestuarios, consciente de que no podía ceder más puntos con los equipos de cabeza. No está lejos del Real Madrid, segundo, pero los blancos tienen un partido menos por la suspensión de su duelo ante el Valencia por las consecuencias de la DANA en la región. Una circunstancia, por cierto, que se volvió a recordar en Son Moix, con un minuto de silencio y con el despliegue de una gran bandera de la comunidad valenciana en la que se leía: "Estamos con vosotros".
Punto de inflexión
Estaba el partido para un error de alguno y a punto estuvo de cometerlo Lenglet si el colegiado se hubiera olvidado de que ya tenía amarilla. En una pugna con Larin, un agarrón del francés pudo haberlo llevado a la calle algo que, a juicio de Arrasate, que se desesperaba en la banda, debería de haber ocurrido.
De hecho, de un pase de Oblak tras parar la falta de esa jugada botada por Darder surgió el gol del Atlético. Buscó y peleó el balón largo Giuliano para terminar cediéndolo a Julián Álvarez, que definió sin oposición. El Atlético volvía a encontrar premio a su cerrojo. Comienzan los resultados a dar la razón a esa "idea" que nunca abandonó Simeone.
El gol rompió un poco el partido y las ocasiones se sucedieron en ambas porterías de manera inmediata. Un cabezazo de Muriqi que desvió Witsel a córner, un mano a mano de Riquelme para cerrar el encuentro y otro de Prats para empatarlo, demostraron que las fuerzas comenzaban a escasear y con ellas el rigor defensivo. En esa fase hay que destacar a Oblak, es el esloveno el mejor jugador del Atlético en estos tiempos de cerrojo y tentetieso. Un seguro de vida que vuelve a dar puntos a los rojiblancos.
«Hace 12 años emigré a Estados Unidos y mis inicios fueron difíciles. No fue el sueño americano. Básicamente terminé en la calle, viviendo y durmiendo en un coche. Un día estaba en un centro de donaciones, un lugar donde la gente sin recursos compra ropa de segunda mano, y vi una colección cerrada muy grande de cromos de fútbol. Costaba 200 dólares y me quedaban 200 dólares. Sabía que el fútbol estaba creciendo en Estados Unidos, que el coleccionismo de béisbol o de baloncesto movía mucho dinero en el país y pensé que quizá valía la pena, que podía sacar algo. Realmente tampoco imaginé que llegaría a dedicarme exclusivamente a los cromos», relata el argentino Damian Olivera-Bergallo, uno de los coleccionistas de cromos más importantes del mundo, con una vida que exige un relato.
De la nada al lujo. De trabajar como lavaplatos o como conductor de Uber en Miami a viajar por el mundo en busca de rarezas de memorabilia. De la ausencia de contactos a quien llamar a ser invitado por Leo Messi en su casa de Barcelona. En conversación con EL MUNDO desde su casa en Bloomfield Hills, en Michigan, donde vive ahora y dirige su propia empresa, recuerda su ascenso.
«Durante años seguí durmiendo en el coche con la colección de cromos en el maletero. Fui aprendiendo sobre graduación y sobre autentificación hasta que me pude dedicar exclusivamente al coleccionismo. La primera venta importante de aquella caja inicial fue por 2.500 dólares, pero en ese paquete había un cromo por el que llegué a sacar 175.000 dólares», recuerda Olivera-Bergallo que hasta hace un par de años no tenía competencia en lo suyo: los cromos de Leo Messi. Vendiendo estampas de otros futbolistas y comprando todo lo que encontraba del 10 argentino llegó a copar el 95% del mercado.
La camiseta más icónica de Messi
«Pero en los últimos tiempos se ha multiplicado la competencia, especialmente en China, y ya no sigo el ritmo de antes. Ahora me estoy frenando un poco, compro objetos de coleccionismo de calidad, no sólo cromos, y trato de disfrutar de la vida. He automatizado ventas a través de la web y delegado en algunas funciones», comenta Olivera-Bergallo, que durante cinco años fue dueño de uno de los objetos más importantes de la historia del Barça. La camiseta que Messi mostró al público del Santiago Bernabéu en aquel 2-3 de 2017 fue suya gracias a un intercambio con un jugador del Real Madrid y luego, en 2022, la vendió por 450.000 dólares.
¿Por qué un cromo tiene más valor que otro?
Por su calidad, por su antigüedad y por su rareza. Un cromo impecable, que no ha sido tocado, vale más que uno manchado. También un cromo muy antiguo o uno de una edición muy pequeñita. Aunque los más importantes son los primeros de cada edición, los llamados rookies. Un rookie de Leo de gran calidad puede rondar los 300.000 dólares, más si es de una edición antigua o una única. Yo tengo uno así que además está firmado, así que no puedo decir el coste que tiene.
¿Y cómo consiguió una firma tan preciada como la de Messi?
Es una buena historia. Yo estaba en Barcelona en ese momento y él ya jugaba en París. Me llamaron desde su equipo y me preguntaron si podía estar al día siguiente a las cinco de la tarde en su casa. Y, obvio, cogí un vuelo y llegué puntual. Abrió la puerta él mismo y me dijo: «Hola, Damián, ¿Cómo estás?». Había leído un artículo sobre mí en un diario argentino y estaba muy interesado en lo que hacía. Le mostré los cromos, le expliqué las diferencias, me hizo muchas preguntas.
El boom del coleccionismo en la pandemia
En los últimos años, Olivera-Bergallo ha llegado a acuerdos con futbolistas y ex futbolistas, como Alexia Putellas o Ronaldinho, para distribuir su memorabilia en exclusiva, aunque acepta que es difícil controlar la piratería. Después del boom vivido durante la pandemia, cuando muchos aficionados gozaron de tiempo de sobra y se multiplicaron las ventas, ahora el coleccionismo de fútbol mantiene un crecimiento sostenido que asegura el futuro del argentino. Gracias a sus más de 120.000 cromos y sus cerca de 1.000 camisetas, todo protegido por una empresa especializada, Olivera-Bergallo vive, ahora sí, el sueño americano.