Cuando parecía que estaba a punto de conseguir su pase a para la final del Open de Australia por primera vez en su carrera, llegaron los problemas físicos. Carlos Alcaraz había ganado los dos primeros sets a Alexander Zverev, el marcador lucía un 3-3 en el tercero y entonces el murciano dio la voz de alarma: “He vomitado, no sé si tengo que tomarme algo”.
A partir de ese momento, al número 1 le fallaban las piernas. Escaso de movilidad, empezaron los calambres y tuvo que pedir la asistencia del fisio, lo que provocó el enfado de su rival.
Ante el bajón físico el encuentro se igualó n el marcador, el alemán se llevó el tercer y el cuarto set en el tie-break. Y así el pase a la final se decide en el quinto.
La mejor arma que tiene para expresarse Eugenio López Chacarra son sus palos de golf y este domingo han hablado en la India logrando su primera victoria en el DP World Tour y cerrando una corta pero desagradable travesía alejado de los grandes circuitos. La historia del golfista madrileño es de altibajos, pero la confianza en que su juego está a la altura de los mejores jugadores del mundo le ha llevado de nuevo al punto más álgido de su carrera. Y para llegar a esa madurez en esta nueva etapa, el golfista español ha contado con una ayuda clave y sorprendente: la de la estrella del Real Madrid y actual entrenador del Castilla, Raúl González Blanco. "Ha sido su mentor en los últimos tiempos, una especie de segundo padre", cuentan a EL MUNDO desde su entorno, destacando la importancia que está teniendo en su carrera. La relación va incluso más allá: su caddie es Hugo González, hijo de la estrella madridista y uno de los mejores amigos de López Chacarra.
Ya en 2022 tomó la sorprendente decisión de abandonar la Universidad de Oklahoma State y sus estatus amateur para fichar a golpe de talonario por el LIV Golf. En el mes de junio se convertía en el primer español en ganar en la gira saudita y en el deportista individual que se embolsaba el mayor cheque en la historia de nuestro deporte, casi cinco millones de dólares por tres días de arduo trabajo en Bangkok.
Después probar las mieles del éxito, comenzaron las molestias físicas; un problema en la cadera le mermó físicamente durante el final de 2022 y toda la temporada 2023. Aún así, López Chacarra logró ganar en el International Series del Asian Tour que se disputó en St. Andrews, en Escocia. La victoria fue el fiel reflejo del sufrimiento de su temporada, tras 10 hoyos de desempate, el playoff más largo de la historia del Circuito Asiático. "En los últimos hoyos ya no sentía las piernas", comentaba entonces. La lesión se fue recuperando al mismo tiempo que empeoraban sus relaciones dentro de su equipo en el LIV Golf, los Fireballs de Sergio García. La tensión llegó al extremo al final de la temporada pasada y García decidió prescindir de Chacarra, quien empezó 2025 completamente desubicado, con la única posibilidad de disputar torneos del Circuito Asiático y sancionado sin poder jugar ningún evento relacionado con el PGA Tour hasta el 23 de septiembre de este año.
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"He estado muy bien en el LIV y estoy muy agradecido, el LIV me ha dado el dinero que jamás pensé que pudiera ganar, me ha resuelto mi vida y la de mis futuras generaciones, pero ahora quiero hacer historia en el golf", fueron las palabras de López Chacarra, quien confesó que "no era feliz y necesitaba otras motivaciones". Estas palabras desataron furibundas críticas y afectaron al jugador español, que seguía trabajando sin un rumbo claro. En solo el tercer torneo que disputa en 2025 y gracias a una invitación del patrocinador del Hero Indian Open, ha logrado la victoria, la primera en el Circuito Europeo, un nuevo punto de inflexión en su carrera que le cambia el paso por completo.
En la carrera del español solo ha disputado cinco eventos del DP World Tour y apenas 20 torneos válidos para el ranking mundial, donde este lunes estará alrededor del puesto 170.
Chacarra llegó al último día con un golpe de ventaja, aunque las cosas no pudieron empezar peor: un doble bogey en el hoyo 1 y un bogey en el 3 parecían alejar al madrileño de la pelea. Las condiciones complicadas de juego y el enrevesado campo de la India marcaron tanto el desarrollo del juego que, después de cuatro días, solo tres jugadores lograron terminar con resultados bajo el par. El único que reunió tres rondas en números rojos de las cuatro posibles fue el propio López Chacarra. La vuelta final fue como una metáfora de su corta carrera: reponerse a los contratiempos y aprovechar las oportunidades. Y lo hizo a la perfección. Con paciencia llegaron los birdies en los hoyos 6, 9, otro más en el 11 con un putt de cinco metros, y doble caída lo colocaba como líder en -3. Pero la racha iba a continuar con tres birdies más; quizás el momento del torneo llegó en el 14, donde su segundo golpe atravesó todo el green y desde el rough, López Chacarra embocó un delicadísimo approach.
La bola chocó con fuerza con el mástil de la bandera y con la suficiente suerte para terminar dentro del hoyo, un golpe predestinado a pasarse el green que acabaría casi sentenciando el torneo. A partir de entonces y con -5, fue capaz de administrar su ventaja con un solo tropiezo en el 17 en forma de bogey. Salió al hoyo 18 con una renta de 3 golpes y el par fue suficiente para la victoria más especial de Chacarra. Al borde del llanto recibía las bendiciones de Pablo Larrazábal y Jorge Campillo como nuevo miembro del Circuito Europeo.
El triunfo es el noveno del año para el golf español. Chacarra se convierte en uno de los pocos jugadores en ganar en tres circuitos diferentes: LIV, Asian Tour y DP World Tour. A partir de ahora tendrá un lugar donde competir y unos objetivos marcados. Más a corto plazo, clasificarse para el segundo major: el PGA Championship, y a medio recorrido, terminar en el top-ten europeo, lo que le garantizaría la tarjeta del PGA Tour para 2026. El nuevo Chacarra quiere huir de cualquier polémica y mirar solo al futuro desde la humildad; las críticas lo han hecho fuerte. Por su parte, del viejo Chacarra queda un juego largo tan espectacular que estaría a la altura del top-5 del ranking mundial. Este domingo, en la India ha renacido una estrella para el golf español.
"Es una mujer a la que le gusta estar cerca al poder". Con esta frase definen a María Tato fuentes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La actual directora de la candidatura para el Mundial 2030 y miembro del Área de Internacional de la RFEF es la única que se salvó de la limpia que hizo el presidente, Rafael Louzán, de este comité tras la destitución de Fernando Sanz y Jorge Mowinckel a finales del año pasado. Un comité, por cierto, que dentro de la Federación cuentan que no tenía la mejor de las relaciones entre ellos. "No se hablaban", apuntan desde el ente.
La salida de estos dos nombres dejó a Tato como la única persona dentro del estamento con conocimiento de primera mano de las vicisitudes no sólo del proceso de selección de sedes, que estalló por los aires con la exclusiva de este periódico, sino de toda la organización y el contacto con el resto de los países que comparten candidatura del Mundial.
Tras el escándalo de la manipulación de las actas en las que se cambiaba de manera arbitraria a Vigo por Anoeta, es responsabilidad de la propia Tato el informe en el que se explique este proceso de manera detallada. Así lo ha solicitado la Presidencia como inicio de una investigación interna sobre lo ocurrido.
La elaboración de este documento, que esperan que se produzca de manera inminente, y el conocimiento que la miembro del Área de Internacional tiene de la candidatura mundialista son los factores que mantienen a Tato vinculada a la RFEF.
Amagos de despido
No es la primera vez que la directora ha estado con un pie fuera en la RFEF. Cuentan algunos trabajadores que a finales de año, cuando se produjo la salida de Sanz y Mowinckel, ella les reveló que también había sido despedida por Louzán. Pero en el organismo aseguran que Recursos Humanos nunca llegó a emitir ningún despido o finiquito.
La otra ocasión se produjo durante su periodo como directora de Fútbol Femenino de la RFEF, cargo al que llegó de la mano de Luis Rubiales, en septiembre de 2020, y en el que apenas permanece un año y cuatro meses. Al parecer, según varias quejas que se realizaron al departamento de Integridad, la directora había cometido ciertos abusos de poder con sus subordinados. Contaban que les utilizaba para cuestiones personales que no se correspondían con las funciones de su cargo. Estos hechos obligaron a Rubiales a sustituirla por Ana Álvarez y desplazarla al Área de Internacional.
María Tato, licenciada en Derecho, había llegado a la Federación tras encargarse del fútbol femenino del Athletic Club como vicesecretaria de la Junta Directiva del ex presidente Aitor Elizegi. Ella fue una de las encargadas de que el equipo de féminas jugara en el estadio de San Mamés. De hecho, en enero de 2019, más de 48.000 espectadores asistieron a un partido de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid. En aquel entonces, esa cifra supuso el récord de asistencia a un partido de fútbol femenino en Europa.
Partido de la Copa de la Reina en San Mamés.EFE
Pese a que fue también presidenta de la Asociación de Mujeres Directivas y Ejecutivas de Euskadi y de la Confederación de Empresas de Formación del País Vasco (CECAP), cuentan personas que la conocen que su deseo siempre había sido vincularse al fútbol. "Es una fútbolholic", definen el gusto que tiene por el sector y por mantenerse vinculada al mismo.
Su trayectoria vinculada al deporte comienza con la asesoría jurídica de la Unión de Federaciones Deportivas Vascas y se prolonga con la presidencia del Tribunal de Arbitraje Deportivo del País Vasco y con un puesto de vocal en el Comité Vasco de Antiviolencia en el Deporte. Hasta que se introduce en el Athletic y de ahí llega a la Federación.
Malas relaciones
Pero la letrada no termina de casar con las personas que trabajan en la institución. Hablan de una mujer atormentada y muy interesada, y con la que es muy difícil trabajar. "Usa a la gente para sus propósitos", apuntan desde dentro del ente federativo. A día de hoy le quedan pocos apoyos y más tras el escándalo en el proceso de elección de sedes que reveló este diario el pasado lunes.
Los audios también hechos públicos por EL MUNDO la sitúan como principal autora de manipulación de las actas de la elección de sedes para el Mundial. "Vamos allá. Vamos a meter valores en el Excel a ver qué nos queda. La primera prueba de las 800 que haremos hasta que nos cuadre con el resultado", se escucha a la directora de la candidatura, que se encargó de forma casi unilateral de las puntuaciones y de la manipulación posterior de las mismas.
Un informe definitivo
En esta línea, los otros miembros del comité aseguran que ese cambio de Balaídos por Anoeta lo realizó ella "por su cuenta" sin contar con el beneplácito del resto antes de enviárselo a la cúpula de la RFEF. De ahí que Fernando Sanz, por ejemplo, ya se haya ofrecido para dar su versión y acreditar que ha sido una "víctima" de los manejos de María Tato y que actuaron "a sus espaldas".
La todavía responsable mantuvo informado puntualmente del proceso al actual presidente, Rafael Louzán, a quien reportó los "criterios de baremación" y las negociaciones secretas con el Gobierno, para sorpresa del resto de miembros del Comité del Mundial.
Una vez que entregue, con carácter urgente, el informe para defender su actuación, la Federación lo examinará con detalle para actuar en consecuencia.