Novak Djokovic ha pedido disculpas este sábado tras un incidente con un recogepelotas durante su partido ante el neerlandés Botic Van De Zandschulp en el Open de Australia, un encuentro en el que consiguió su victoria 400 en Grand Slam y aseguró su pase a octavos de final.
Durante el segundo set, el serbio golpeó la pelota con fuerza después de que su rival la hubiera mandado fuera y estuvo a punto de impactar en una de las recogepelotas de la red, algo que de haber que probablemente le habría costado la descalificación, como ya le ocurriera en el US Open de 2020.
“Me disculpo por eso, no era necesario. En el calor del momento… fui afortunado de seguir en pista y lo siento por causarle estrés al recogepelotas o a cualquiera”, declaró el serbio en la rueda de prensa posterior al partido, en referencia a un pelotazo que estuvo cerca de impactar en el joven asistente de pista.
Más allá del episodio, Djokovic valoró positivamente su rendimiento en un duelo que describió como un “muy buen test”. “Él estaba jugando agresivo y bien, y creo que me moví genial”, afirmó. El campeón de 24 Grand Slams destacó que ha ganado ocho de nueve sets en el torneo y subrayó que se siente “tan bien como en mucho tiempo”.
El serbio insistió en que no reserva energía para rondas posteriores. “Intento no pensar en gestionar energía para más adelante. Creo que es importante dar lo máximo cada día para ganar al rival de ese día”, explicó.
Djokovic, de 38 años, también habló sobre la edad y su capacidad para seguir compitiendo al máximo nivel: “En un buen día, cuando me siento bien física y mentalmente, sigo creyendo que puedo desafiar y vencer a cualquiera”, aseguró. “Si no creyera eso, no estaría aquí, eso es seguro”.
Sobre su preparación, explicó que ha reducido la carga de entrenamientos entre partidos como parte de una estrategia para preservar energía. “Cada día evaluamos qué es lo mejor: entrenar duro o ahorrar energía. Entrené fuerte los últimos meses y ahora es más importante no estresar el cuerpo innecesariamente”, comentó.
Djokovic avanzó así con confianza en Melbourne, donde busca prolongar su legado y demostrar que, pese al paso del tiempo, sigue siendo una referencia absoluta del tenis mundial. En cuarta ronda, se medirá al checo Jakub Mensik, 18 del ránking ATP.
Carlo Ancelotti, entrenador del Real Madrid, comentó este viernes en rueda de prensa que ni ha hablado ni piensa hablar con Kylian Mbappé sobre su ausencia en la selección francesa por segunda ventana internacional consecutiva, a la vez que aseguró que seguirá jugando "de delantero" y no en la banda izquierda ya que no quiere quitar a Vinícius, quien "marca la diferencia" en su posición.
"No tengo el derecho de juzgar las decisiones del seleccionador francés, la ha tomado y tenemos que respetarla. Mbappé está bien motivado, hundido como todos, pero motivado para sacar adelante este momento", dijo el técnico antes del duelo este sábado ante Osasuna (14.00 horas)
"Él está entrenando bien. Está viviendo un momento difícil, como cada uno de nosotros. Y cada uno de nosotros tiene que pensar que es una oportunidad; hay que ser listo para sacarlo adelante más rápido, con más concentración y actitud. Así se toman los problemas que llegan y el problema que él está teniendo es el mismo que todos nosotros y es que no somos capaces de sacar nuestra mejor versión", comentó sobre un Mbappé que suma ocho goles en 15 partidos.
"No me cuesta decir que es un momento difícil"
"Yo estoy convencido de que va a sacar adelante el momento difícil que está viviendo; hablo de Mbappé, pero igual para Vinícius, Rodrygo, Bellingham, de mi... A mi no me cuesta nada decir que es un momento difícil, es normal que pase en el fútbol, en un deporte donde está contemplada la derrota. No estamos acostumbrados porque todo ha salido perfecto desde hace mucho tiempo, lo aceptamos y no podemos bajar los brazos; los brazos tienen que estar más altos que nunca. Es un grupo fuerte, sano, motivado, en el mejor club del mundo. Es el mejor sitio para vivir y sacar adelante momentos difíciles. Aquí estamos todos en el mismo barco. Y estamos unidos más que nunca", añadió.
Además, aseguró que no modificará la posición de Vinícius para colocar a Mbappé en banda izquierda en lugar de partir como delantero centro. "No he querido cambiar la posición del jugador que marca la diferencia. Mbappé tiene las características para jugar de delantero. Yo no quiero cambiar esto", señaló.
Por otro lado, comentó que Fede Valverde, quien fue sustituido al descanso contra el Milan y arrastraba problemas de espalda, está al 100%. "Está muy bien. Listo para jugar mañana. Ha entrenado bien estos días. Yo no he dicho que haya tenido problemas de espalda, ni el club tampoco. Lo había tenido, pero ya está recuperado, está muy bien y contamos con él", dijo.
Los jóvenes y los fichajes
Un Ancelotti que ponderó a Endrick y Arda Güler a pesar de contar con pocos minutos. "Endrick está listo para jugar. Lo está haciendo muy bien y demostrando calidad en los entrenamientos, como Arda, que son jóvenes que están apretando. Y la idea colectiva es sacar este momento adelante lo más rápido posible. Se puede sacar con Endrick, con Arda... pero el objetivo es sacar este momento adelante y no dar más minutos a estos jugadores", declaró.
Por último, se negó a hablar de posibles fichajes. "Ahora no es el momento de los fichajes, porque significa que no evaluamos bien el problema que tenemos. Ahora no podemos fichar, es un tema que hablaremos en los próximos meses", concluyó.
Entrevista
FEDERICO MARÍN BELLÓN
@FedericoMarin
Actualizado Miércoles,
17
mayo
2023
-
02:53La jugadora de 26 años, número 14 del mundo, ha elegido España...
Red Auerbach dijo una vez que los Celtics no eran un equipo de baloncesto sino un "modo de vida". Ahora que la leyenda verde vuelve a recuperar el trono, a ganar el anillo 16 años después y a situarse (de nuevo) por encima de los Lakers en esa eterna batalla por la hegemonía (18 títulos a 17) en la NBA, retumban las enseñanzas del entrenador y dirigente fallecido en 2006, las volutas de humo de los puros con los que festejaba los triunfos en el viejo Garden, la forja de un destino emparentado con la competitividad, con el baloncesto al 100%, con los mitos también en la cancha. Ese halo de energía flotaba en la peculiar ciudad de Boston, en una noche como las de antaño.
Todo empezó con el pionero Red y siguió con Bill Russell. Y este anillo logrado ante los Mavericks de Luka Doncic casi por la vía rápida, perdiendo apenas tres partidos en todos los playoffs (y 18 en temporada regular), es en honor al gigante fallecido hace dos años. Estos Celtics de los 'Jays' (Tatum y el MVP Jaylen Brown) que perdieron las Finales de 2022 contra los Warriors y se llevaron un buen sofocón el curso pasado en la final del Oeste contra los Heat, han vuelto a desempolvar el añejo espíritu guerrero de la franquicia creada por Walter Brown en 1946, la primera en elegir a un jugador negro en el draft, la primera en colocar a cinco jugadores afroamericanos juntos en la pista (1963), la primera en tener un entrenador de color (1966). Todo por obra de Auerbach, el verdadero creador del mito celtic, autor de sentencias igual de inolvidables. "Yo siempre buscaba chicos con buen carácter y procedentes de un buen programa. Para mí, como si llevaba falda escocesa", reivindicó tras elegir a Chuck Cooper en 1950, dos meses después de llegar al cargo.
Bill Russell y Auerbach, en una foto de archivo.AP
Con Red y Bill juntos se creó una de las mayores dinastías del deporte en EEUU, con 11 títulos de 1957 a 1959. "Auerbach, como Santiago Bernabéu en el Madrid, fue el eje de todo. Él tiene una idiosincrasia muy particular: veía lo que otros no. Tenía un concepto y un ojo para jugadores muy marcado. Y luego iba renovando. Cuando se retira Bob Cousy, vienen Sam y KC Jones. Nunca perdía calidad en el equipo. Y el gran mérito es que sólo había 12 equipos, todo agrupado, con jugadorazos en todas las plantillas. Jerry West, Oscar Robertson, Will Chamberlain... Quedar tantas veces campeón así es una proeza", reflexiona el periodista Antonio Rodríguez, autor del libro 'La leyenda verde', todo un experto en la mitología Celtic.
Que incluye nombres propios que pueblan el cielo del actual TD Garden, que sigue conservando partes del parquet de madera de roble procedente de los bosques de Tennessee del original, reutilizadas tras haber sido barracones de la segunda guerra mundial. Bob Cousy, John Havlicek, Tom Heinsohn, KC Jones, Dave Cowens y después Larry Bird, Kevin McHale, Robert Parish y la rivalidad con los Lakers elevada hacia cimas que relanzarían (junto a un tal Jordan a continuación) la NBA hasta lo que es hoy en día... También episodios malditos, como las trágicas muertes de Len Bias (por sobredosis, horas después de que los verdes lo eligieran como número uno del draft) y Reggie Lewis (un paro cardíaco súbito en un entrenamiento) y la travesía en el desierto de 22 años hasta volver a ser campeones con Garnett, Allen o Paul Pierce.
"Los 80 fue otra época dorada. Larry Bird fue elegido en el draft un año antes de que pudiera jugar en la NBA. Auerbach sabía que iba a ser icónico. Y le rodeó con tipos que quizá nunca hubieran sido estrellas. McHale, Danny Ainge, que estaba entre el béisbol y el baloncesto, Parish... Un equipazo. Las muertes de Len Bias y Reggie Lewis impidieron que hubieran conseguido mucho más en los 90", admite Rodríguez.
Las cosas siguen igual en Boston, una ciudad donde "la religión era el hockey hielo, con los Bruins", donde las tradiciones se respetan como en ningún otro sitio. El mismo escudo con el Shamrock irlandés, la misma camiseta, el mismo logotipo con el Leprechaun, ese duende de la mitología gaélica que diseñó Zangfeld, el hermano de Auerbach. Pero desde aquel 2008 hasta ahora han pasado un buen puñado de años y de expectativas. Hasta dos anillos de los Lakers, incluido el de las Finales de 2010. Y la enésima reinvención y de decisiones de las que marcan el porvenir. Esta vez, con dos pilares elegidos consecutivamente en el tercer puesto de los draft de 2016 y 2017. Y de los refuerzos que han hecho insuperables a los del religioso Joe Mazzulla (su nombre ya junto a los de Auerbach, Russell, Heinhson y Doc Rivers), especialmente el de Jrue Holiday (Porzingis se perdió demasiados partidos por lesión) llegado desde el que parecía su principal rival en el Este, los Bucks. Todo por obra en los despachos de Brad Stevens, otro que pasó del banquillo a la gerencia con decisiones trascendentales.
Jaylen Brown, tras conquistar el anillo y el MVP.ELSAGetty Images via AFP
Ahora, el heredero del Celtic Pride es Tatum, cinco veces All Star, oro olímpico en Tokio (también estará en París). Un chico de 26 años formado en Duke, profundamente admirador de Kobe Bryant y que no se ha perdido ninguno de los 130 partidos que los Celtics han disputado en playoffs desde la temporada 2016-2017. Y la pareja que forma con Brown, el escudero perfecto que ha logrado un merecido MVP tras unos playoffs pletóricos.