El Barça cae en Anoeta con una actuación descomunal de Remiro

El Barça cae en Anoeta con una actuación descomunal de Remiro

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El Barça volvió a caer en Anoeta. Una Real Sociedad que tuvo como punto de apoyo un Álex Remiro sencillamente excelente bajo los palos supo aguantar el chaparrón de ocasiones de los azulgrana y aprovechar perfectamente sus opciones para acabar llevándose un más que peleado triunfo por 2-1 gracias a los goles transformados por Oyarzabal y Guedes. De nada les sirvió a los de Flick recortar momentáneamente las distancias por medio de Rashford y contar con uno más en los instantes finales por la expulsión tras intervención del VAR de Carlos Soler.

Los de Flick, con Raphinha fuera de la lista por un golpe, vieron cómo el conjunto txuri urdin acababa por romper su racha de buenos resultados y, también, cómo el Real Madrid lograba recortar las distancias a solo un punto, justo una semana después de que el triunfo barcelonista en la Supercopa arrancara la serie de sucesos que culminó con la salida del club banco de Xabi Alonso y la llegada al banquillo de Álvaro Arbeloa.

Dicen que la historia tiende a repetirse. Algo que el Barça pudo atestiguar sobre el césped de Anoeta. El curso pasado, los azulgrana vieron cómo el VAR acababa anulando por fuera de juego un gol de Lewandowski que podía adelantarlos momentáneamente en el marcador, en un duelo en el que la Real acabó por imponerse por 1-0 gracias a un solitario tanto de Sheraldo Becker.

En esta ocasión, quien vio cómo le anulaban un gol poco antes de que anotaran los locales fue Lamine Yamal. Curiosamente, de nuevo, con Gil Manzano en el terreno de juego y Del Cerro Grande en la sala VOR. Tras muchos minutos de análisis de una jugada tremendamente embarullada, y podría decirse que prácticamente por milímetros, el tanto visitante no fue concedido y, no mucho después, Oyarzabal marcaba para los locales. Una jugada en la que los barcelonistas protestaron airadamente una posible falta previa sobre Olmo no concedida finalmente por el colegiado.

De nada le sirvió al Barça tener más el balón y llegar una y otra vez a las inmediaciones del área de Álex Remiro. Sobre todo, por medio de un Lamine Yamal eléctrico. El buen hacer del arquero local, en unas ocasiones, y la mala puntería, en otras, acabó por impedir que los azulgrana lograran marcharse momentáneamente a los vestuarios por lo menos con un gol en su casillero.

Y eso que, en el ocaso del primer tiempo, al límite del añadido, Gil Manzano señaló como penalti un derribo del joven 10 azulgrana por parte de Zubeldia, invalidado finalmente por un claro juego del de Rocafonda observado por la intervención del VAR. Justo en el amanecer, el videoarbitraje anuló también un tanto de Fermín por, precisamente, una falta de Olmo en su intento de arrebatarle el balón a Kubo.

Los azulgrana saltaron al campo con mucho ímpetu tras el descanso. El egarense tuvo un par de buenas opciones para anotar, una de ellas frustrada por un Remiro que firmaría también una gran intervención a disparo de Ferran.

El gol se les resistía, así que Flick optó por dar entrada como jugadores de refresco a Cancelo, Lewandowski y Rashford, en busca de algo más de mordiente en ataque. El polaco tuvo pronto una muy buena opción para anotar, salvada con una parada sencillamente espectacular del meta txuri urdin. Justo antes de que Kubo tuviera que dejar el campo por lesión.

Locura en un minuto

Y tanto iría el cántaro a la fuente que, cómo no, acabaría por romperse. Rashford, con un preciso remate de cabeza a centro de Lamine, pondría un 1-1 que, eso sí, duraría tremendamente poco. Casi nada más salir de centro, la Real llegaría con peligro al área barcelonista y Guedes acabaría por poner el 2-1 en el marcador.

Un resultado que, por mucho que unos y otros pisaran el acelerador en la recta final del duelo, hasta tal punto que Koundé estrelló un remate de cabeza al travesaño, y con la Real Sociedad con uno menos por expulsión de Carlos Soler a instancias del VAR por una entrada tremendamente fea sobre el tobillo de Pedri, acabaría por convertirse ya en del todo inamovible y desataría el delirio de Anoeta en la semana de su fiesta grande.

kpd