Brahim Díaz marcó por quinto partido consecutivo en la Copa de África, para otorgar la victoria a Marruecos frente a Camerún, que dio a los Leones del Atlas el pase a semifinales. Los 60.000 aficionados que abarrotaban el Estadio Moulay Abdellah de Rabat vibraron con el 1-0 del extremo del Real Madrid y con el gol de la sentencia de Ismael Saibari, que mantienen las esperanzas de un primer título continental en 50 años.
Marruecos fue bastante eficiente, ya que anotó dos de sus tres disparos a puerta frente a un rival que no obligó a Yassine Bounou a realizar una sola parada en 90 minutos. La mejor ocasión visitante llegó mediada la segunda parte, con una caída en el área de Bryan Mbeumo que el árbitro mauritano Dahane Beida no consideró penalti.
La selección dirigida por Walid Regragui, que en los cinco partidos disputados hasta ahora sólo ha encajado un gol a balón parado, se medirá el miércoles al vencedor del cruce entre Argelia y Nigeria. La prioridad para esa semifinal, la primera desde su derrota ante Túnez en 2004, será recuperar a Brahim, que dejó el césped en el minuto 90 con molestias en un muslo.
Solidez defensiva
La anfitriona repitió el once de su victoria por 1-0 en octavos sobre Tanzania, con Brahim exhibiendo olfato para adelantar a su equipo en un córner lanzado por Achraf Hakimi que Ayoub El Kaabi peinó en el primer palo. Camerún se mostró incapaz de la sorpresa en un torneo al que llegó tras una complicada preparación. Los Leones Indomables, pentacampeones de África, generaron poco, privados de la mejor versión de Mbeumo, delantero del Manchester United.
El 1-0 serenó a una afición local frenética, que despidió a su equipo entre vítores al descanso tras ver a Abde Ezzalzouli y a El Kaabi rozar el gol. En la reanudación, Camerún cambió de planteamiento, pero la defensa local se mostró muy sólida. Saibari, delantero del PSV, se encargó de firmar la sentencia con un remate en el segundo palo.
Habitual suplente en el Bernabéu, Brahim, de 26 años, ha marcado un gol en cada uno de los cinco partidos de la competición, una serie nunca antes vista en la Copa de África. Marruecos, semifinalista del Mundial en 2022, se perfila como máxima favorita para alzar el trofeo, medio siglo después de su único título continental, en 1976.





