El Real Madrid jugará la final de la Supercopa de España, que era el primer objetivo de esta semana crucial del proyecto de Xabi Alonso en el conjunto blanco, pero lo hará mermado por las molestias y lesiones que se acumulan en la plantilla que dirige el técnico vasco. El conjunto blanco recuperará a Kylian Mbappé, que viajará este viernes a Yeda para unirse al resto de la expedición y entrenará con el grupo hoy y el sábado en la previa de la final, pero las condiciones de su presencia de momento se desconocen. Además, Rüdiger está casi descartado tras forzar su rodilla para la semifinal, Rodrygo y Asencio están tocados, Carvajal ni siquiera calentó con sus compañeros, Huijsen sigue entre algodones, a Alaba le falta ritmo y Trent está descartado.
“Rüdiger estaba con limitaciones con la rodilla y Raúl (Asencio) estaba sufriendo y necesitábamos refresco en la línea defensiva”, explicó sobre sus cambios en la segunda parte. Lejos de modificar su ataque, Alonso apostó por retirar a Asencio y Rüdiger, sus centrales, para dar entrada a Fran García y Ferland Mendy, dos laterales zurdos. El vasco terminó el duelo con Valverde, Tchouaméni, Carreras y Mendy como defensas y Fran como extremo izquierdo. Un equipo cogido con pinzas, con Ceballos y Bellingham formando el doble pivote y Güler, Mastantuono y Gonzalo en la punta.
“Creo que Fran y Ferland han entrado bien. Cuando Jude se ha puesto en el doble pivote hemos juntado pases y nos hemos estabilizado. Para el domingo iremos viendo si recuperamos“, añadió, después del sufrimiento del derbi ante el Atlético de Madrid. “Ha sido un partito disputado, el gol tempranero de Fede te da ventaja y te hace cambiar un poquito y al final sufrimos”, reflexionó el de Tolosa, que tiene a Militao en Madrid de baja de larga duración.
Mbappé llegará a Yeda en el mediodía del viernes y participará en el entrenamiento del día, previsto a las seis de la tarde a puerta cerrada. El francés ha estado trabajando en Valdebebas el martes, el miércoles y el jueves y “está mucho mejor“, aseguró su técnico. “Ha entrenado y las sensaciones son buenas. Las posibilidades son las mismas que todos”, insistió.
Sin Endrick, cedido en el Olympique de Lyon, y después de los 90 minutos de Gonzalo ante el Atlético, donde el canterano acabó exhausto tras el esfuerzo, los pocos minutos que pueda disputar Mbappé son oro para el Madrid de Alonso, más intenso que en el Metropolitano en los duelos individuales con sus rivales. “Estoy contento, el objetivo era pasar a la final contra un buen rival, en la previa hablábamos de que no olvidábamos el partido de Liga y las cosas que necesitábamos, los duelos… Estoy contento”, repitió.
En la zona mixta, las caras lo decían todo. Asencio aseguraba que “todo bien”, dando a entender que podría ser de la partida en la final, mientras que Rüdiger abandonaba el King Abdullah con una leve cojera que no adivinaba nada bueno de cara al fin de semana. El alemán, que el año pasado se exprimió hasta el límite ante la plaga de lesiones, parece que no podrá ayudar a sus compañeros el domingo.
“El esfuerzo que ha hecho el equipo ha sido muy grande. El campo no estaba bien y no era fácil jugar“, criticó Courtois en los pasillos del estadio, en la misma línea que Carreras, que recordó el calor que hace en el país: “Hacía mucho. Los dos equipos estábamos muy cansados. Tenemos que adaptarnos cuanto antes que el domingo es una final, no hay queja”. Valverde, por su parte, admitió que “vivimos para esto”. “Después de tantos partidos y del calor de aquí hay veces que el cuerpo se resiente, pero vivimos para esto”.







