Decía Jon Rahm hace tiempo que el LIV genera vínculos. En cada equipo se forma una pequeña familia con sus desavenencias y sus filias, pero al fin y al cabo, una familia. Y la de los Legionarios (Legión XIII) esta semana ha sufrido un contratiempo, la baja del capitán Jon Rahm, tras quedarse fuera del corte. Algo poco habitual. Se quedó un poco huérfano Tyrrel Hatton y también el que parece que será nuevo fichaje del equipo, el también inglés Tom Mckibbin.
Antes del anuncio que se hará en los próximos días, Mckibbin está considerado una de las promesas mas rutilantes del golf europeo con tarjeta del PGA Tour y DP World Tour, pero será el único jugador con un estatus de elite que decida este año cambiar de aires. Casi todos lo fichajes del LIV para esta temporada han sido remiendos, excepto el del jugador inglés.
Rahm se inspiró en las legiones romanas de Julio César para el nombre de su equipo, y este domingo, con el líder de Legión XIII caído en combate, intentará Hatton vengar su nombre con su décima victoria profesional. El inglés acumula siete solo en Europa, de las cuales cuatro pertenecen a las Rolex Series (Rahm tiene cinco). Su palmarés se complementa con el Arnold Palmer del PGA Tour y el LIV de Nashville conquistado el año pasado.
Arranque supersónico
Hatton (-12) terminó la tercera jornada con 68 golpes (-4) suficientes en un día de viento racheado y cambiante para alcanzar la segunda posición y asediar al australiano Daniel Hillier (-13) líder en solitario del torneo. En la quinta posición Tom Mckibbin (-8) espera a una distancia de cinco golpes ser también una alternativa a la victoria.
Desgraciadamente poco o nada aportarán los golfistas españoles en la lucha por el título, siendo Iván Cantero (-3) el mejor en el puesto 31 tras otro arranque supersónico con tres birdies consecutivos. Terminaría la jornada con +1 pidiendo la hora y con problemas tan serios desde el tee con el driver, que incluso hacían plantearse al asturiano darle castigo mañana en la bolsa. Nacho Elvira (-1) apenas logró mantener su resultado bajo el par después de firmar 75 golpes. Con el par aparecen Adrián Otaegui y Alfredo García Heredia compartiendo el puesto 50, mientras Ángel Hidalgo cierra la clasificación con +1 empatado en la posición 67.
Excepto Hatton, ninguna de las grandes figuras sobresalieron en la tercera ronda y aspirar a la victoria para Rory McIlroy parece un imposible. El norirlandés ha ido de menos a más en el torneo y hoy firmó 69 golpes, con un resultado global de -6 que le dejan a siete del líder del torneo.
Camina España tranquila por el sendero que conduce al Mundial, sumando victorias, unas con ínfulas como el 0-6 contra Turquía en septiembre, y otras funcionariales como la de ayer contra Georgia. Inmensamente superior a sus rivales, el resultado depende casi única y exclusivamente de su porcentaje de acierto. Si el acierto es elevado, golea. Si no, simplemente, gana. Que no es poco, y más consignando que le faltan sus dos hombres más desequilibrantes, esos extremos que son el sello de un equipo completísimo, pero que tiene en Lamine y en Nico dos elementos realmente diferenciales. Ellos son capaces de desmontar defensas por sí mismos, pero incluso en el peor de los casos, facilitan la vida de sus compañeros generándoles espacios por la atracción que ejercen sobre los rivales. Sin ellos la cosa cuesta un poco más. [2-0. Narración y estadísticas]
Un poco más, pero en noches como la de Elche no mucho más. El equipo que ha creado Luis de la Fuente, y suyo es todo el mérito, aquí no hay éxitos compartidos, es hoy el número 1 del ranking FIFA, y será por algo. Porque lleva 28 partidos oficiales sin perder, más de dos años (vale que perdió una tanda de penaltis por el camino, pero eso no cuenta), porque es el equipo que mejor juega, de lejos, y porque maneja tantos registros que hoy es muy difícil intuir por dónde se le puede meter mano. Habrá maneras, sólo faltaba, y rivales que lo logren, pero no parece tarea sencilla.
De un equipo teóricamente titular, sin ir más lejos el que jugó la final de la Eurocopa, ayer faltaban el lateral derecho, uno de los centrales, dos de los tres fijos en el centro del campo y dos de los tres de arriba. Es decir, faltaban Carvajal, Laporte, Rodri, Fabián, Nico y Lamine Yamal. Faltaban también otros que también se pueden considerar titulares (Huijsen, Dani Olmo). Faltaba, pues, un montón de gente, y así y todo la alineación de Luis de la Fuente no sonaba extraña. Pedro Porro es el lateral derecho si no está Carvajal, y salvo en septiembre Carvajal lleva un año sin estar. Cubarsí ya no le soprende a nadie, como tampoco Zubimendi, hoy mediocentro incontestable, qué decir de Merino, un futbolista al que sólo una versión inmejorable de Fabián puede descolgar... Hasta Ferran Torres suena razonablemente normal.
Porque esta selección, estando claros los titulares, tiene muchos y buenos jugadores por detrás, así que los que estaban se dispusieron a hacer otro de esos ejercicios de posesión más bien aburridos. Este equipo es más vertical que sus predecesores, cierto, pero por muy vertical que uno quiera ser, si se enfrenta a un equipo como Georgia, metidos todos el trasero contra su portero, es difícil. Y más sin Nico ni, sobre todo, Lamine. El desborde de esos dos facilita mucho la vida a los demás, y cuando no están, se nota. Aún así, y con más dificultades que cuando están, fue encontrando España los caminos, especialmente por la banda de Pedro Porro, que fue más un interior que un lateral, y eso que tenía que vérselas, teóricamente, con el mejor futbolista georgiano, Kvaratskhelia, que después de un mes sin jugar salió al campo.
Mamardashvili no puede evitar el gol de Oyarzabal.JOSE JORDANAFP
Él y Mikautadze, el delantero del Villarreal, son los dos argumentos que tenía Georgia para discutir mínimamente el partido, pero no hubo opción. España, como no podía ser de otro modo, se apoderó de la pelota y no se la dejó al rival. Hugo algún susto antes del gol, que llegó mediada la primera parte en un fenomenal pase de Pedri que Le Normand bajó para que Yeremi Pino la empujase. Como siempre, lo más difícil era hacer el primero, pero la noche ya estaba cuesta abajo. Pudo estarlo todavía más si Ferran Torres no le hubiese entregado en las manos el balón a Mamardashvili cuando tiró el penalti del que había sido objeto.
En una decisión extraña, no lo lanzó Oyarzabal, que había mantenido la pelota en el regazo mientras se revisaba la jugada, y sí el futbolista del Barça, que lo tiró rematadamente mal. No parecía la cosa muy trascendente pues España estaba jugando bien. Acompasada al son de Zubimendi y Pedri, el equipo movía la pelota con bastante sentido, procuraba, en la medida de lo posible, utilizar ese juego vertical y, sobre todo, no pasaba apuro alguno. Unai Simón bien podría haberse tomado una Coca-cola sentado junto al palo, que nadie le hubiera echado de menos.
En los tres primeros minutos de la segunda parte, Oyarzabal y Ferran tuvieron dos mano a mano con el portero. Fue el anuncio de que España había decidido subir un nivel y hacer las cosas un pelín más rápido. Justo después, llegaron dos postes, uno de Porro (que hubiera sido un golazo) y otro de Oyarzabal, que sería quien haría el segundo, ya a los 20 minutos de juego, de falta. Y de una falta como Dios manda. En la frontal del área, un zapatazo al lado del portero, sin miramientos, y para dentro.
El resto de la noche quedó a título de inventario, una victoria de la que nadie se acordará cuando el próximo verano la selección esté en México, en Estados Unidos o en Canadá, que eso está por ver. Porque España va a ir al Mundial. Con más o menos brillo, pero va a ir al Mundial.
El Real Madrid, que había ejercido la opción de compra por 1,5 millones de euros al Espanyol, confirmó la salida de Joselu Mato rumbo al Al-Gharafa, con quien ha firmado un contrato hasta 2027. El delantero, de 34 años, ultimó los detalles del acuerdo con el club qatarí durante la concentración de España en la Eurocopa.
El club blanco agradeció la "profesionalidad y madridismo" de Joselu y destacó su doblete al Bayern en la vuelta de semifinales de la Champions. Según el comunicado oficial, el ex futbolista del Alavés fue "un jugador muy importante para llegar a la final de Wembley y poder ganar la Decimoquinta Copa de Europa".
Joselu, autor de 18 goles en 49 partidos durante la pasada campaña, abandona la plantilla de Carlo Ancelotti. Pese a conocer el interés del técnico italiano, partidario de su continuidad, el gallego ha aceptado la suculenta oferta del club de Doha.
Los fichajes de Kylian Mbappé y Endrick como refuerzos para el ataque blanco también han pesado en la decisión del internacional español, que el pasado curso alzó la Champions, LaLiga y la Supercopa de España con el Madrid.