Recuerdo una conversación muy particular con Rafa en las instalaciones de Roland Garros. En 2017, al año siguiente de ganar yo allí el título, llegué al torneo taquicárdica, no podía comer, no dormía, sentía mucho la presión de ser la vigente campeona. Y antes de mi debut me lo encontré en el gimnasio. Le dije: “¡Pero esto qué es, cómo has soportado esta presión tantos años!” Y en lugar de responderme que a él no le afectaba, me contestó que me e
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Marc Cucurella (Alella, Barcelona, 25 años) es, con permiso de Lamine Yamal y Nico Williams, la gran sensación de la Eurocopa, y a ello contribuye su rendimiento, espectacular, en el campo, pero también su aspecto físico. En un mundo donde el 99% de los futbolistas acuden al peluquero una vez por semana, él se pasa meses sin pisar una peluquería. "Eso que me ahorro", bromea, porque bromea todo el rato el lateral izquierdo de una selección que mañ
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«No se lo dije yo a mi madre... ¿Cómo se lo iba a decir? Se lo expliqué por teléfono a mi hermana mayor y le pedí que me ayudara con mi madre. Pero no me hizo caso. Dos minutos después de colgar, mi madre ya me llamaba y me estuvo gritando durante una hora. Yo no podía ni hablar, tenía que aguantar el teléfono a un metro. Fue un momento bastante duro».
Abrirse paso entre defensas que pesan más de 100 kilos puede ser difícil, pero más difícil es explicarle a tu madre que tu novia se ha quedado embarazada cuando tienes 17 años. Ahora, a los 34 años, Bundee Aki, emblema de Irlanda, afronta un nuevo Seis Naciones como aquel que ha perdido el miedo. Lo peor ya pasó. Si hubo un tiempo en el que el porvenir escondía la felicidad, ahora sólo tiene que disfrutar mientras juega al rugby.
Los motivos de su retirada
El deporte que un día abandonó; tuvo que hacerlo. De padres samoanos y formado en los suburbios de Auckland, en Nueva Zelanda, Aki siempre había destacado con un balón ovalado entre manos y de adolescente incluso había conseguido un sitio en el filial de un equipo de Inglaterra y una beca para estudiar en la Truro School, un centro privadísimo de Cornualles. «Mi familia viene de un entorno muy pobre, en mi casa nunca tuvimos mucho, así que tenía que aprovechar la oportunidad. Estaba decidido a ser profesional», recordaba a Irish Independent, donde ensalzaba la vida pija inglesa, incluso las empanadas de carne del comedor. Pero esa oportunidad no era la suya.
A las pocas semanas de llegar, su novia neozelandesa, Kayla, le llamó para decirle que estaba embarazada y, después de aguantar la reprimenda de su madre, se preparó para ser padre: dejó Inglaterra, dejó el rugby y buscó empleo de vuelta a Auckland. A los 18 años y padre de una niña recién nacida, Armani-Jade, trabajaba como cajero en una oficina del banco Westpac y el deporte profesional parecía más que olvidado.
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Suerte tuvo de su amigo Tim Nanai-Williams, también samoano, vecino suyo, que le sacó de casa y le animó a jugar en un equipo de rugby-7. Aki había engordado hasta más allá de los 110 kilos y, según Nanai-Williams, «sólo se dedicaba a abrir cervezas». Pero empezó a entrenar, a ponerse en forma, a barrer con todos sus rivales, a marcar ensayos. Y a los 20 años le llamó Tana Umaga, ex capitán de los All Blacks, entonces entrenador de los Counties Manakau, un club de Auckland, para saber si quería recuperar sus sueños. ¿Qué hacer?
La polémica por su nacionalización
«Estaba en una encrucijada porque me ofrecían un sueldo, pero no estaba garantizado. Quizá sólo duraba una temporada. Me ayudó mucho que mi jefa en el banco, Kalo, la directora de la oficina, me animara a jugar y me asegurara que, si no funcionaba, podía volver a mi puesto», rememora Aki, que nunca más ha vuelto a actualizar cartillas. Pronto llamó la atención de los Chiefs, uno de los mejores equipos de Nueva Zelanda, y a los 24 años regresó a Europa de la mano del Connacht irlandés.
No era el mejor equipo de la Pro 12, la liga que engloba a los clubes de Irlanda, Escocia, Gales e Italia ,y le ofrecían casa en Oranmore, un pueblo de apenas 5.000 habitantes cerca de Galway, pero le daba igual. Acababa de nacer su segunda hija, Adrianna, y quería establecerse ya. Así se hizo con la titularidad en el Connacht, ganó la Pro 12 de la temporada siguiente e incluso se convirtió irlandés, pese a la controversia en el país.
«Convocarle para la selección está mal moralmente, le quita el sitio a jugadores nacidos y criados en Irlanda», proclamaba el ex internacional Neil Francis, uno de sus detractores. «Hay gente que no está contenta, pero yo trabajo duro para la selección», respondió Aki. Desde que juega con Irlanda, ha ganado tres ediciones del Seis Naciones, incluidas las dos últimas, y ahora busca la cuarta. Lo peor, claramente, ya pasó.
Arabia Saudí, el corazón del LIV, acoge estos días el tercer torneo de la temporada de circuito. Allí el arranque de Jon Rahm ha sido fulgurante. En el primer día, el español terminó con birdie y una tarjeta de 62 golpes en un día mágico en los greenes del campo de Royal Greens en Jeddah: logró situarse en la cabeza del torneo junto al polaco Adrian Meronk, otro de los fichajes de la gira árabe en esta nueva temporada.
Rahm no cometió ni un solo error en toda la jornada y construyó su gran tarjeta gracias a ocho birdies sin fallo. El acierto con el putter del español marcó de diferencia. El LIV Golf de Jeddah es el tercer torneo que disputa Jon Rahm en el circuito, habiendo peleado por la victoria en los dos anteriores. De hecho, tanto en Mayakoba como en Las Vegas, Rahmbo llegó a los últimos hoyos empatado en la cabeza y en ambas oportunidades un mal final desbarató su victoria.
Con lo que respecta al resto de españoles, Sergio García concluyó empatado en el puesto 17º con -3. Con -2 ocupando la posición 24º está David Puig, mientras que Eugenio López Chacarra terminó +1 en la posición 47º.
Decepcionante retorno al golf de Anthony Kim
En la última posición del torneo concluyó Anthony Kim, el norteamericano, se anunció como fichaje estrella a pocas horas del comienzo del torneo, tras llevar 12 años apartado del golf profesional.
Tras una carrera exitosa donde logró tres victorias en el PGA Tour, un debut estelar en la Ryder Cup de 2008 y ser uno de los jugadores más carismáticos y prometedores, en el año 2012, con solo 26 años, Kim decidió retirarse del golf por culpa de una lesión en el talón de Aquiles. Desde entonces no se supo nada de él, solo que al parecer aceptó el pago de una póliza que le aseguraba un mínimo de 10 millones de dólares por una vida apartada de los campos de golf.
Ahora parece o que la póliza habría finalizado o los saudíes han pagado lo suficiente como para ejecutar su cancelación. Lo cierto es que Kim competirá esta temporada sin equipo, a la espera de comprobar su rendimiento. Su primera ronda de +6 no invita al optimismo. Aún peor que su resultado han sido las sensaciones que el norteamericano ha transmitido por el campo, alejadas de lo que se exige ver en un circuito profesional.
Por otra parte, los Legion XII de Jon Rahm también acaparan la primera posición por equipos; gracias a la propia ronda de Rahm unida a la de Tyrrel Hatton y a Caleb Surrat, acumularon -17, lo que les da el liderato con un golpe de ventaja sobre Stinger GC.