Sin su máximo rival, Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard (Team Visma/Lease a Bike) demostró en las rampas del puerto de categoría especial del Coll de Pal, donde finalizó la quinta etapa de la Volta Ciclista a Catalunya, que está un peldaño por encima del resto de ‘gallos’, que no pudieron responder al ataque en solitario del danés a 5,9 kilómetros de meta.
El bicampeón del Tour de Francia, que en las cimas de los Pirineos se enfundó el maillot de líder, confirmó su condición de favorito tras adjudicarse la primera jornada de montaña, de 153,1 kilómetros, con inicio en La Seu d’Urgell y final en el puerto donde cruzó la meta con un tiempo de 4h.13:44.
A 51 segundos del danés terminó el austríaco Felix Gall (Decathlon CMA GSM), segundo, seguido del dúo formado por el francés Lenny Martínez (Bahrain-Victorious), tercero, y el alemán Florian Lipowitz (Red Bull-Bora-Hansgrohe), cuarto, que acabaron a 1:01 del ganador de la etapa.
Vingegaard, que ya ganó dos etapas en la París-Niza que se llevó hace un par de semanas, dinamitó la general en el primer gran día, dejando en la cuneta a Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe), uno de los ciclistas llamados a discutir su jerarquía en esta Volta.
El belga culminó la cima del Coll de Pal a un minuto y 38 segundos del ciclista del Visma, que tras su hachazo en la primera de las dos etapas de montaña de la ronda catalana es el líder destacado de la prueba con 57 segundos de ventaja sobre Gall, segundo.
Lenny Martínez es tercero en la general, a 1:09 de Vingegaard. Evenepeol es sexto tras su compañero, Florian Lipowitz, cuarto, y Valentin Paret-Peintre (Soudal Quick-Step), quinto.
El viento, otra vez protagonista
Todo ello, en una jornada en la que el viento fue protagonista también este viernes en los Pirineos, pero, a diferencia del día anterior, cuando se anuló el ascenso a Vallter, no tuvo tanta incidencia en el recorrido de la primera etapa de montaña de la ronda catalana.
La organización, eso sí, modificó ligeramente la meta al Coll de Pal, retrasando en 2,2 kilómetros la llegada, que mantuvo un final en alto reservado para que los favoritos midieran sus fuerzas a lo largo de los 16,7 kilómetros de un puerto tendido, con un desnivel medio del 7% y rampas máximas del 14%.
Antes, los ciclistas tuvieron que sortear cuatro cimas duras: el Port Colldarnat, de primera categoría, conocido como ‘el Stelvio Catalán‘ por las emblemáticas curvas que dibuja su ascenso, el Coll de Josa, de segunda, y los grandes porcentajes de desnivel del Coll de Fumanya y la Collada Sobirana, de primera.
Marc Soler, en la escapada del día
Ya desde los primeros compases se evidenció que los equipos punteros se tomaban en serio la etapa. Ciclistas como Giulio Ciccone (Lidl-Trek), Marc Soler (UAE Team Emirates), Davide Pinganzoli (Team Visma / Lease a Bike), Einer Rubio ( Movistar Team) y William Lecerf (Soudal Quick-Step) cuajaron una fuga de nivel en el primer escollo montañoso de la jornada.
Bajo un sol radiante pero con rachas de viento que acentuaban el frío, los escapados culminaron los puertos de Coll de Josa, Fumanya, donde cedió Lecerf, y Collada Sobirana.
Por su parte, el pelotón rodaba a buen ritmo, a unos dos minutos de los fugados, antes de que los Red Bull aumentaran la cadencia en llano, justo después de descender el puerto de Fumanya, para reducir distancias.
En las rampas de la Collada Sobirana, con un desnivel medio del 6,5%, el pelotón se acercó a la fuga, que iba perdiendo efectivos. El colombiano Rubio cedía y solo quedaban al frente de carrera Soler, Piganzoli y Ciccone.
Este intentó un ataque infructuoso en el descenso, mientras que en el pelotón se producían dos caídas, que involucraron, entre otros, a Joao Almeida y Tom Pidcock. El portugués pudo reengancharse al gran grupo y acabó a 1:59 del ganador, pero el británico quedó descabalgado de los mejores.
En las primeras rampas de Coll de Pal, Ciccone atacó en solitario a sus compañeros de fuga, que fueron cazados por el pelotón con los Ineos marcando el ritmo.
A 10,4 kilómetros, se empezó a mover el avispero. Lo intentó el español Mikel Landa, que con su ataque dejó en unos 25 corredores el grupo perseguidor antes de que Felix Gall también lo probara, con Lenny Martinez, Florian Lipowitz y Valentin Paret-Peintre a rueda.
Pero su intentona quedó en nada cuando, a 7 kilómetros del final, Vingegaard aumentó el ritmo. No solo cazó a Ciccone, sino que neutralizó a Gall, Martínez, Lipowitz y Paret-Peintre antes de dar el hachazo definitivo a menos de 6 kilómetros de la meta.
Vingegaard, favorito en la última etapa de montaña
Tras la brillante actuación de Vingegaard, los corredores afrontarán este sábado el último final en alto de la ronda catalana antes de la etapa final por el circuito de Montjuïc, en Barcelona.
Con inicio en Berga y final en el Santuario de Queralt, un recorrido que el año pasado se recortó por el viento, los organizadores esperan que se repita el espectáculo que se vivió en 2024, cuando Tadej Pogacar se llevó la etapa en un ambiente de puro ciclismo con las carretera a rebosar de aficionados.
Será una jornada explosiva, de 158,2 kilómetros, que incluyen los ascensos al Coll de la Batallola, de tercera categoría, el coloso Coll de Pradell (especial) y la Collada de Sant Isidre, de primera, antes de una subida final a Queralt. Vingegaard buscará confirmar su triunfo en la general.











