El Valencia, que debe jugar el sábado ante el Espanyol, y el Levante, que se enfrenta al Tenerife el domingo, pidieron este martes a LaLiga aplazar sus respectivos encuentros en señal de respeto por los fallecimientos producidos a raíz de la DANA y la situación general de la zona, una solicitud que la competición trasladó a la Federación Española (RFEF).
En un comunicado conjunto, los dos equipos de la ciudad de València han demandado a LaLiga no disputar esta próxima jornada de Liga, como tampoco hicieron el pasado fin de semana, cuando aplazaron sus partidos ante el Real Madrid en el caso del Valencia y el Málaga, en el caso del Levante, lo mismo que ocurrió en Copa del Rey.
“Tan solo ha pasado una semana desde que se produjera la catástrofe de la DANA y la situación sigue siendo muy grave”, recalca el comunicado conjunto que han publicado al mismo tiempo ambos clubs.
“Ambos clubes agradecemos la comprensión y la empatía mostrada por LaLiga, la Real Federación Española de Fútbol y nuestros rivales y mantenemos nuestro firme compromiso con seguir ayudando a todos los municipios afectados de la provincia de Valencia”, incide el texto. Minutos después, LaLiga dio cuenta del traslado de la petición a la RFEF.
Esta DANA, producida hace justo una semana, ha provocado al menos 211 víctimas normales en la provincia de Valencia, según informó este lunes el Centro de Emergencias de la Generalitat, y ha afectado a 69 municipios.
Había llegado desde Linares sin sus padres, sólo unos meses antes, con el sueño anticipado de una vida mejor. Tenía 14 años y aún no había completado los estudios básicos, así que tendría que trabajar en lo que saliera. Junto a su abuela y sus tíos, José Urtiaga se instaló en La Serreta. Desde allí arriba divisaba buena parte de las casas de Rubí, uno de los pueblos de Barcelona que por entonces acogía a oleadas de emigrantes. La ubicación de aquella barriada, cosas del destino, iba a salvarle la vida. Porque el 25 de septiembre de 1962 una devastadora riada se llevó por delante a un millar de personas en el Vallés Occidental. Sin embargo, aquella tragedia también sembraría el germen de un equipo de fútbol. O más que eso. Un símbolo de la esperanza. El Juventud 25 de Septiembre, club de barrio, orgullo, inspiración, resistencia.
«Lo primero que dieron a los damnificados fueron casas fabricadas en madera. Luego tardaron unos dos años en levantar el barrio. Como homenaje a las víctimas, lo llamaron 25 de Septiembre. En 1968 nació el club de fútbol con el mismo nombre, gracias un grupo de chavales que sentían la inquietud del balón», relata Urtiaga a EL MUNDO, con un deje charnego inmune al paso del tiempo. A estas seis décadas desde aquella catástrofe hidrológica, desatada en menos de tres horas, cuando se registraron precipitaciones de más de 200 litros por metro cuadrado. La crecida de los ríos Llobregat y Besós arrasó las precarias viviendas instaladas en las rieras secas de Rubí, Terrassa, Montcada, Sabadell, Cornellá y Gavá.
Urtiaga ha ejercido en el Veinti como jugador, entrenador, coordinador de la cantera, directivo y presidente. De 1976 a 2010. Por eso no hay nada en su historia que se le escape. Desde la fundación, en un bar de Rubí llamado Los Cazadores, hasta hoy mismo. Porque Saúl, uno de sus nietos, forma parte del primer equipo, que compite en la Primera Catalana, séptimo escalón de nuestro fútbol. Con un presupuesto anual de 45.000 euros para la primera plantilla. Una suma, casi irrisoria, que emparenta con sus propios orígenes. «Al principio, los chicos recibieron el apoyo de quienes regentaban algún negocio, alguna tienda, lo que fuera. Ni siquiera disponían de un campo de juego, así que tenían que alquilar el de la UE Rubí», añade Urtiaga.
«nadie se ha sentido desplazado»
Eran tiempos de reconstrucción tras las inundaciones. La dictadura había regado Rubí con 50 millones de pesetas en concepto de indemnización y otros 250 millones en obras a fondo perdido. Cantidades fabulosas para la época. Mientras el aparato de propaganda pregonaba la visita del Caudillo a la zona, los viñedos dejaban paso a la metalurgia y la industria química. José compaginaba el fútbol con sus ocho horas en Cremalleras Relámpago. En aquella gran fábrica, reducida hoy a su mínima expresión, conoció a Ana, quien sigue siendo su esposa.
Para asombro de ella, empleaba muchos domingos haciendo por el Veinti lo que jamás se permitió en su propia casa. Lavadoras. Llenas de camisetas, pantalones y medias de sus futbolistas. A finales de los 70, el club ya contaba con su propio rectángulo de juego. «Se aprovecharon unos terrenos abandonados. De un estercolero hicimos un campo de tierra. Y era la envidia de nuestros rivales porque desaguaba mejor que ninguno». Ese carácter familiar dotó de una idiosicransia integradora al equipo, donde a juicio de Urtiaga «nadie se ha sentido desplazado». «Siempre hemos aportado algo para la formación de los niños. Y eso, tarde o temprano, te lo terminan devolviendo».
La fiesta del 25 de Septiembre, tras el ascenso a Primera Catalana.
Cuatro décadas después, el Veinti anda embarcado ahora en la reforma integral de su estadio. Cada mañana, Esteban Camino abre las instalaciones. A última hora, después de los entrenamientos, también echa la llave. Es conserje y director deportivo. Supervisa las obras y realiza labores de scouting. Tras abandonar su anterior trabajo, quiso establecerse a tiempo completo en el equipo de su vida. «Este es un club muy humilde, nacido en una barriada obrera. Al principio todos los jugadores procedían de las casas de aquí al lado y eso le otorgaba un carácter muy familiar. Ahora intentamos mantener ese vínculo participando en todos los eventos organizados por la asociación de vecinos». Y no sólo se trata de una paella popular el primer fin de semana de julio, fiesta mayor del barrio.
«Nuestros padres y abuelos nos contaron muchas historias y hoy nos sentimos muy identificados con Valencia»
Esteban Camino
Cada 25 de septiembre, una delegación del club se acerca a una plazoleta del barrio para el minuto de silencio y la ofrenda floral con la que Rubí homenajea a sus muertos. Jóvenes y mayores, representantes políticos, entidades locales. Todos aferrados a un sentimiento. «Recordar la rierada también es recordar la solidaridad y la resiliencia de la ciudad. Porque de aquellos hechos terribles, Rubí también supo aprender», proclamó en 2023 la alcaldesa Ana María Martínez (PSC). Si aquellas enseñanzas sirviesen hoy para Valencia...
«En el barrio hay consternación con los desastres de la DANA. Nuestros padres y abuelos nos contaron muchas historias y hoy nos sentimos muy identificados. Sobre todo, desde el pasado lunes, cuando nos saltaron las alarmas en los móviles, porque por aquí también estábamos en alerta roja. Afortunadamente, todo quedó en un susto», detalla Camino. En su Veinti, recién ascendido a Primera Catalana, no hay un minuto de tregua. Ni en la competición, ni en la cantera. «En un sitio como este, tan modesto, no puedes venir a lucirte ni a dártelas de nada, sino a trabajar», zanja Urtiaga.
El 25 de Septiembre, en una imagen de finales de los 70.
Antes de jugar con las inferiores de España y debutar con la absoluta de Ecuador, Diego Almeida dio allí sus primeros pasos como central. En su banquillo también se sentó Santi Fernández, campeón de la Superliga y la Copa de la Reina con el Espanyol (2006). «Aunque no se formase aquí no quiero olvidar el apoyo que nos brinda Víctor Sánchez», concluye sobre el ex volante perico, natural de Rubí y con 302 partidos en Primera.
La actual plantilla refleja la diversidad étnica de una ciudad de 80.000 habitantes, situada a apenas 20 kilómetros de Barcelona. Los apellidos españoles conviven con los senegaleses y marroquíes. «Tenemos que acoger a todo el mundo porque cuando alguien tiene una necesidad hay que ayudarlo», sostiene José, con la severidad de quien sufrió los rigores de la emigración. Urtiaga vive desde 1964 en el 25 de Septiembre. Su barrio, su club, su vida. «En mi escalera somos ocho vecinos y aún quedamos seis que llevamos allí desde el inicio. Las otras dos familias son de origen latinoamericano y marroquí. Gente maravillosa».
Lío entre la Federación y la Real Sociedad en la Copa del Rey. El club donostiarra ha presentado una demanda ante un juzgado de Madrid para pedir la suspensión cautelar del partido ante el Jove Español alicantino, que fue aplazado por la DANA y fijado para el próximo jueves, 21 de noviembre, a las 21:00 horas, en el José Rico Pérez, informa Efe
El club vasco ha tomado esta decisión después de que el Comité Nacional de Segunda Instancia de la Federación Española de Fútbol (RFEF) desestimara su recurso para cambiar la fecha de este encuentro.
La Real Sociedad solicitó este cambio para no jugar durante la semana de parón internacional, en el que no podrá contar con 14 jugadores, y a tres días del derbi vasco en San Mamés.
El club guipuzcoano ha anunciado este sábado que ha presentado una demanda ante un Juzgado de Primera Instancia de Madrid para impugnar la resolución del Comité Nacional de Segunda Instancia para las Competiciones Profesionales y no Profesionales de la RFEF.
En concreto, la Real ha solicitado la "medida cautelarísima de suspensión del encuentro", según informa el propio club en un comunicado oficial.
Carlo Ancelotti y Lucas Vázquez viven en Madrid y no han sufrido pérdidas personales o físicas en la desgracia de la DANA, que se ha cebado con los pueblos y ciudadanos de la Comunidad Valenciana, pero el entrenador y el defensa del Real Madrid mostraron la emoción de todo el fútbol español en la previa del encuentro de Champions League contra el Milán. "No tengo ganas de hablar de fútbol", admitía el técnico italiano.
Fue una rueda de prensa extraña, en la que ni los protagonistas ni los periodistas podían alejar su mirada, sus preguntas y sus respuestas de la tragedia vivida estos días. "Antes de nada, tenemos una tristeza enorme por esta tragedia... Esta es nuestra emoción", comenzaba, antes de cualquier pregunta, un Ancelotti visiblemente emocionado. "Estamos cerca de Valencia y de todos los pueblos afectados. Ojalá se pueda resolver pronto", dijo. Y comenzó su reflexión sobre la disputa de partidos.
"Quiero que comprendáis que hablar de fútbol es complicado, y también jugar al fútbol. Nosotros somos parte de este país y esto nos afecta mucho. Por respeto para todos, intentaré hacer una rueda de prensa lo más sencilla posible, porque no tengo ninguna gana de hablar de fútbol", explicó.
Ancelotti aseguró que ha sido "una semana difícil", "porque no tienes la cabeza en tu trabajo". "Ha sido algo terrible. Vamos a preparar el partido porque somos profesionales e intentaremos ganarlo, obviamente, porque es lo que toca, pero es difícil".
Cuestionado sobre la disputa de la jornada liguera, el transalpino se mostró en contra. "El fútbol es una fiesta y tú puedes hacer fiesta cuando estás bien, cuando tu familia está bien, pero cuando la gente no está bien no hay que hacer fiestas. El fútbol tiene que parar, porque es lo más importante de lo menos importante de la vida. Nadie quería jugar la jornada y me parecía la decisión correcta", admitió, e insistió en que su poder para parar es "cero". "El poder que tenemos nosotros es cero, no podemos tomar ningún tipo de decisión. Todos los entrenadores estaban en la misma idea y han jugado sin ganas. El poder del entrenador es cero. Hay una frase que es 'el espectáculo debe continuar', pero no es así".
"El pueblo está frustrado"
Ancelotti no quiso entrar a valorar la gestión política de la tragedia, pero admitió que el pueblo "está frustrado". "El pueblo está frustrado, es normal, lo han perdido todo. Aquí no estoy para opinar o evaluar lo que ha hecho la política, no tengo recursos. Tengo la tristeza de ver personas afectadas. Y es que es difícil pensar que en 2024, con todas las informaciones del mundo, que puedes ver la hora exacta de cuando empieza a llover, no seamos capaces de prevenir este tipo de tragedia", expresó.
Lejos de la actualidad queda ya la derrota contra el Barça y la ausencia de la expedición madridista en la gala del Balón de Oro. "Eso ya ha pasado y hay que felicitar a todos los premiados. El ambiente es triste en el vestuario, pero no por el Balón de Oro, sino por la tragedia de Valencia".
Lucas: "El fútbol debe pasar a un segundo plano"
Lucas Vázquez, por su parte, mantuvo una reflexión similar a la de su entrenador, animando a los afectados, alejándose de cualquier valoración política de la tragedia e insistiendo en que el fútbol "debe pasar a un segundo plano". "Es difícil aislarse de lo que está pasando, las imágenes son durísimas, nuestra gente ha sufrido y es momento para que todos reflexionemos en lo que ha pasado", añadió.
"Ojalá aprendamos de estas circunstancias", contestó, preguntado por la gestión de los gobiernos. "Yo me siento triste por lo que ha pasado, y no es el día de hablar de política. Se ha vuelto a demostrar la calidad humana y la solidaridad. Creo que eso es precioso".
Sobre la jornada, volvió a dejar claro que "no se debería haber jugado". "Era el momento de estar con los afectados y pensar solo en eso. Pero nos toca hacer cosas aunque no nos apetezca", declaró el gallego.