La última vez que el Baskonia jugó una final de Copa (2009), Paolo Galbiati, que tenía 25 años, ni siquiera había empezado en el junior del Olimpia Milan. Allí se inició en los banquillos en 2012 y allí coincidió con Sergio Scariolo, que era el técnico del primer equipo (en el parón de tres años que tuvo con la selección española). Este domingo (19.00 h., DAZN), dos técnicos italianos se jugarán el torneo en el Roig Arena.
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Han pasado 17 años de aquella del Palacio de los Deportes, el último título copero vitoriano también. Se agotaba una época (Prigioni, Splitter, Rakocevic, Teletovic, Pete Mickeal… hasta Ibon Navarro, que era asistente de Velimir Perasovic), una particular travesía en el desierto apenas rota por el título liguero en la burbuja de 2020, también en Valencia (Fonteta). Últimamente, el Baskonia se ausentaba hasta del torneo. No sus aficionados, que el sábado en las afueras del Roig Arena seguían celebrando con DJ Nano como se merecía. Habían desplumado al Barça, con el que perdían de 12 puntos en el primer cuarto y de nueve en el último (“Estábamos en el barro, pero nuestra defensa ha sido increíble”). Y cantaban a su nuevo ídolo, la melodía de moda en la Copa, al son de Bad Bunny: “Por la mañana café, por la tarde ron, Paolo Galbiati, haznos campeón”.
“Me emociona cuando lo escucho”, intentaba pronunciar en castellano el lombardo, un tipo único. Bromista, emocional, efusivo, enérgico. Que se viste de pantalón corto para completar los calentamientos con sus jugadores. Que llegó desde el Trento (allí ganó la Copa italiana hace un año), una apuesta tras la mala etapa Laso, y que perdió los seis primeros partidos de la Euroliga (“dramático”, recordaba anoche). Y que vio amenazado hasta estar en Copa. “Pero en el partido de Málaga todo cambió. Ganamos con una canasta sobre la bocina, con solo nueve jugadores. Y entonces empezó una racha y hemos sido hasta cabezas de serie”, se congratulaba.
Un momento antes, Xavi Pascual hablaba de un último cuarto “desastroso” del Barça. “Hemos llegado muertos al último cuarto. Nos hemos quedado sin energía. Hemos jugado fatal”.Quizá en su mente la última acción, el intento de Shengelia y el tapón a dos manos de Mamadi Diakite, otra de las imágenes de esta Copa. Para el africano tenía palabras de elogio Galbiati. Pues se desempeña de pívot sin serlo, como Omoruyi, el último fichaje. Las bajas corroen al Baskonia. La última fue la de Khalifa Diop, el único cinco puro. Que se lesionó en el salto inicial del partido anterior. Esta tarde ante Tavares tienen un problema por resolver.
Tras unas semifinales de igualdad y emoción como nunca, será una lucha por el título sin precedentes. El Real Madrid buscará conquistar su 30º Copa, mientras que el Kosner Baskonia hacerlo por séptima vez. Dos equipos que no se las ven desde las semifinales de Vitoria 2017, donde se impusieron los blancos (23 puntos de Doncic y un gran Llull) en la prórroga (99-103). El balance global también favorece al Madrid (7-3).
La última final que ambos disputaron fue la de la Supercopa 2019, en Galicia. Entonces, victoria blanca en el era el debut oficial de Gabi Deck.








