La Super Bowl es uno de los mayores escaparates del mundo debido a los cientos de millones de espectadores que tiene y es el mejer sitio para publicitar o reivindicar una causa. Eso debió de pensar el hombre que, con una bandera palestina, se coló este domingo en el espectáculo del descanso del rapero Kendrick Lamar en la Super Bowl, informa Efe.
Tras conseguir pasearse y hondear su bandera brevemente por el césped del Caesars Superdome de Nueva Orleans, en Luisiana, el hombre fue detenido por la seguridad.
Entre los miles de asistentes, se encontraba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, algo histórico y razón por la que la seguridad fue aún más estricta en el campo.
Lionel Messi, Luis Suárez, Sergio Busquets y Jordi Alba también asistieron este domingo juntos al estadio Caesars Superdome para ver el partido entre los Kansas City Chiefs y los Philadelphia Eagles.
Mundial de fútbol
EUROPA PRESS
Madrid
Actualizado Miércoles,
23
agosto
2023
-
15:26Ver 2 comentariosLa centrocampista criticó la celebración efusiva y exaltada del...
Los números dicen que España obtuvo en el Campeonato de Europa en pista cubierta celebrado en Apeldoorn (Países Bajos) cuatro medallas (un oro, una plata y dos bronces). Por reconocible, el dato arroja certezas. Por analizable, admite matices.
Para empezar, han existido más medallas de bronce que de oro y plata. De hecho, han supuesto la mitad del botín. Todo el bronce ha sumado lo mismo que el oro y la plata juntos. Eso no es favorecedor. Todas las medallas son buenas, pero unas mucho más que otras. A la hora de jerarquizar el medallero, el oro pesa más que el conjunto de platas y bronces. Un país con un único oro irá en el medallero por delante de otros que sólo tengan platas y bronces, por abundantes que sean. España ha logrado, en la historia de los Europeos indoor 35 oros, 50 platas y 40 bronces. El oro, ya se ve, escasea frente a la suma del resto de metales preciosos.
Regresando a la actualidad aún caliente en sus ecos de Apeldoorn, España mejoró el resultado de Estambul2023 (un oro y una plata). Pero empeoró los de Torun2021 (uno, dos, dos), Glasgow2019 (tres, dos, uno) e incluso, a igual cifra, pero menor valor, Belgrado2017 (uno, dos, uno).
Sí mejoró, en cambio, la cantidad de finalistas: 15. Un aspecto positivo, pero que, como todos los demás, en la ausencia de contrastes llamativos (12 en Estambul, 13 en Torun, 13 en Glasgow y 14 en Belgrado), no dice mucho. O dice algo, pero en voz baja. Habla de regularidad, que suena mejor que estancamiento. A Apeldoorn no viajó Jordan Díaz. Ni María Vicente. Y Quique Llopis, con molestias, no pudo correr una final de vallas que le sonreía. Y, en la longitud, Lester Lescay, a pesar de su bronce, y el excelente Jaime Guerra estaban lesionados.
Paula Sevilla, en acción en Apeldoorn.NICOLAS TUCATAFP
Pero, en esencia, presencia y potencia, enviamos a Apeldoorn lo mejor del arsenal, con una figura mundial como Ana Peleteiro, porque Europa se adapta más a nuestras hechuras, y la pista cubierta, aunque nunca faltan estrellas, no es el campo en el que se vuelca la mayoría. En el Mundial de Nangjing (China), los próximos días 21, 22 y 23, habrá más que en Apeldoorn. Pero donde abundarán hasta la saturación será en el Mundial a cielo abierto de Tokio, en septiembre.
La pista cubierta, el atletismo de bolsillo, es un escenario orientativo más que referencial a la hora de extrapolar sus resultados a la pista al aire libre. Dura muy poco y está plantada en unas fechas impropias. Es la versión invernal, recortada en el programa, de una actividad de verano. Y aunque ello exhibe la riqueza de un deporte capaz de expresarse con belleza en cualquier estación y en cualquier marco, sugiere más que afirma.
Y esta vez ha sugerido que el atletismo español sigue siendo, en conjunto, una potencia media europea, lo que se traduce en una pequeña potencia mundial. Es, por esencialmente joven y multirracial, un atletismo atractivo y asomado al futuro. Se reconoce incompleto porque sigue siendo deficitario en numerosas modalidades, femeninas y masculinas: los lanzamientos, la pértiga, la altura (un desierto vertical sin Ruth Beitia)...
Attaoui, durante el 1.500 del Europeo indoor.Peter DejongAP
Pero, tierra de mediofondistas sostenidos y renovables (García, Ben, Attaoui, Canales), va ganando enteros en la velocidad. La existencia de tres vallistas de alta gama, Quique Llopis, Asier Martínez y el prometedor Abel Jordán, también con molestias en Apeldoorn, supone una muestra representativa.
En una mezcla de ilusión y consagración, lo mejor del Europeo, aparte, naturalmente, del oro de Peleteiro, llevó el nombre de Paula Sevilla con una prestación que va más allá de su bronce en los 400. Una recompensa resumen de la magnífica actuación individual y colectiva de nuestra gente, todo un ejército compacto, en la prueba. Procedente de la velocidad, sobre todo de los 200, sus 50.99 igualaban el récord de Sandra Myers de 1991. Esa marca vale, al aire libre, otra por debajo de los 50. Myers mantiene 49.67 desde, también, 1991. Bajar de los 50 segundos es cruzar la gran frontera internacional. Aguarda a Paula.
Un año de prisión y tres años de prohibición de acceso a los estadios. Es la pena que ha impuesto el juzgado de instrucción número 3 de Palma de Mallorca al autor de los episodios racistas en Son Moix contra Vinicius Junior y Samu Chukwueze, según informa Efe.
Los hechos sancionados ocurrieron en dos partidos distintos. Los insultos a Vinicius, el 5 de febrero de 2023 en un partido de LaLiga EA Sports entre el RCD Mallorca y el Real Madrid. Los ataques a Samu Chukuweze, el 18 de febrero del mismo año, en otro partido disputado en el mismo Estadio Mallorca Son Moix entre el conjunto bermellón y el Villarreal.
Ambas denuncias, iniciadas e impulsadas por LALIGA, se han resuelto con sendas condenas por Delitos de Integridad Moral con la agravante de discriminación por motivos racistas y aplicando asimismo la atenuante de arrepentimiento.
Cada uno de los incidentes ocurridos han resultado en una pena de seis meses de prisión y 18 meses de prohibición para entrar a estadios de fútbol donde se celebren partidos de LaLiga y/o la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), y ambas condenas se suman.
Otro de los casos de episodios racistas, en este caso hacia Aurélien Tchouaméni, se ha resuelto con un acuerdo extrajudicial de resarcimiento para el menor de edad que insultó y arrojó botellas de agua contra el futbolista del Real Madrid el pasado 13 de abril.
El menor de edad se ha comprometido a solicitar disculpas al jugador, al Real Madrid y a LaLiga y llevar a cabo actividades socio-educativas específicas propuestas por la Sección de Menores de la Fiscalía Provincial de Palma de Mallorca. También deberá abonar 4.000 euros por insultos racistas, 3.001 euros por el lanzamiento de objetos al terreno de juego y no podrá acceder a los estadios de LaLiga y la RFEF durante un año natural.