Topuria ‘amenaza’ con “noquear a Tebas” al coincidir su pelea con el Madrid-Barça y éste responde: “Soy más difícil de tumbar que organizar el Clásico a la hora que todo el mundo quiere”
El combate de Ilia Topuria ante Max Holloway, que tendrá lugar el sábado, ha tenido un enfrentamiento previo a modo de calentamiento y ha sido ni más ni menos que con Javier Tebas, informa Efe. El campeón del mundo del peso pluma de la UFC expresó este miércoles su malestar por la coincidencia de su combate en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) para defender su título con el partido liguero entre el Real Madrid y el Barcelona, por lo que señaló que igual tiene que “noquear a Javier Tebas”, presidente de LaLiga.
“A ver si me he equivocado y, en vez de tener que noquear a Max Holloway, tengo que noquear al responsable que puso ese partido en la misma hora, el mismo día, que mi combate cuando eso se sabía hace un par de meses“, reconvino Topuria en una rueda de prensa con motivo de su combate con el luchador estadounidense. Al conocer que el competente de fijar los horarios de los partidos es LaLiga, el púgil añadió: “Pues vamos a por Javier Tebas, el próximo”.
Javier Tebas, minutos después, recogió en sus redes sociales el ‘guante’ que le lanzó Toupuria: “@Topuriailia. No sabía que me tenías en tus planes de knockouts! Te aviso que soy más difícil de tumbar que organizar ELCLÁSICO a la hora que todo el mundo quiere. Pero a Max Holloway dale con todo!”.
Para saber más
El encuentro entre el Real Madrid y el Barcelona será el sábado a las 21.00 horas, mientras que la pelea de Topuria con Holloway está previsto que comience a partir de las 23.00 (hora española, 01.00 hora en Abu Dabi), al haber programados otros combates previos en la gala.
El luchador hispano-georgiano lamentó que ambas citas deportivas hayan coincidido el mismo día: “No voy a decirles (a los aficionado) que no vean el partido. Me duele que a los amantes del deporte no les han dado la oportunidad de disfrutar de estos dos eventos, que disfruten de lo que quieran y gracias por el apoyo”.
Topuria, reconocido seguidor del Real Madrid y que hizo el saque de honor en el partido liguero entre el equipo madridista y el Sevilla en el estadio Santiago Bernabéu, el último 25 de febrero, además no dudó en apuntar un resultado para el ‘clásico’ del sábado: “Creo que ganará 3-1 el Real Madrid”.
Shohei Ohtani es el mejor jugador de béisbol que jamás haya pisado el diamante. Decirlo en el deporte de Babe Ruth, Willie Mays, Lou Gehrig o Mickey Mantle, es mucho decir. Sostenerlo en el país de los Barry Bonds, Joe Di Maggio o Randy Johnson habría sido una blasfemia hasta hace poco. Pero el jugador japonés, que todavía necesita un intérprete para expresarse, y para el que todas las categorías se quedan cortas, ha roto los esquemas y doblegado la resistencia de puristas, escépticos y nacionalistas.
Este viernes, el pitcher de Los Angeles Dodgers, aunque a estas alturas reducirlo a una sola posición en el campo resulta casi ofensivo, selló la que seguramente sea la mejor actuación individual en la historia de los playoffs, llevando a su equipo a la victoria de la Liga Nacional y a disputar, un año más, las Series Mundiales.
Y lo hizo con una proeza indescriptible, lanzando y bateando, con resultados explosivos, insultantes para el resto de los mortales. Hasta tres home runs en un mismo partido (convirtiéndose en el duodécimo jugador en la historia de las Grandes Ligas en conectarlos) de la mano de seis entradas limpias desde el montículo eliminando uno detrás de otro a 10 rivales, sin darles ninguna opción de anotar.
10 años por 700 millones de dólares
Un talento sin equivalentes que ha reescrito desde la modestia y el silencio los límites del juego. Una fuerza ante la que se inclinan compañeros y rivales, casi incapaces de asimilar lo que ven en el campo. El 17 de los Dodgers está acostumbrado a batir todo tipo de récords. Llegar directo a las grandes Ligas desde Japón, rookie del año, tres premios al jugador más valioso de la liga y el contrato más estratosférico del deporte, cuando firmó 10 años por 700 millones de dólares para dejar los Angels e irse a los Dodgers, en la misma ciudad californiana.
Casi 300 millones de dólares más que otra de las grandes megaestrellas de la la MLB, Mike Trout. Unos 10 millones de dólares más al año que Damian Lillard, de los Milwaukee Bucks de la NBA. Mucho más que las decenas de millones que cobra Leo Messi en Miami.
Ohtani tenía un desafío imposible. No sólo llevar el equipo a títulos, ni romper las estadísticas ni abrir los mercados asiáticos. Sino redefinir la relación entre el béisbol y el negocio del deporte profesional, llevando la ilusión a los fans, el interés a los menos aficionados y las noticias a la prensa de todo el planeta. Y lo ha conseguido. Los Dodgers son el primer equipo en ganar dos títulos consecutivos en su 'conferencia' desde Filadelfia en 2009. Los Ángeles llegan así a las Series Mundiales por quinta vez en nueve temporadas e intentará convertirse en el primer equipo en revalidar su 'campeonato mundial' desde que los Yankees de Nueva York ganaron tres Series Mundiales consecutivas entre 1998 y 2000.
Ohtani, en un 'home run' durante el partido ante los Brewers.EFE
El viernes, por segunda temporada consecutiva desde su fichaje, los Dodgers consiguieron el banderín de campeones de la Liga Nacional al derrotar a los 'Cerveceros' de Milwaukee y se verán las caras la semana que viene con el que salga vencedor del duelo entre Seattle Mariners y Toronto Blue Jays.
Si en su primera temporada una lesión limitó su talento como lanzador, pero afiló su instinto como bateador (primer jugador con 50 home runs y 50 bases robadas en un año), ahora complementa ambas como nadie en la historia.
Acallando las críticas
Anoche lo demostró con tres bolas sacadas del campo con violencia, seis entradas dejando en blanco al rival y 10 bateadores eliminados. Un dominio total, abrumador, con bolas rápidas por encima de las 100 millas por hora. Y justo cuando su equipo más lo necesitaba. Cuando él más lo necesitaba, tras un bajón evidente en su rendimiento tras el final de la temporada regular que había puesto nerviosos a los entrenadores y a su propio entorno.
En toda la historia de la MLB sólo un jugador, Ohtani, ha logrado múltiples home runs y más de 10 strikeouts en toda su carrera en los playoffs. Y lo ha hecho en un mismo partido. Acallando las críticas de quienes decían que no daba el nivel para lanzar y batear al mismo tiempo, o que no era un jugador dominante en playoffs, tras sus años en los Angels. O que su falta de carácter (y su escaso inglés después se tantos años en el país) limitaban su leyenda.
"Esta noche hemos sido parte de una actuación icónica, quizás la mejor actuación individual en un partido de postemporada", se resignó ayer el mánager de Milwaukee, Pat Murphy. "No creo que nadie pueda discutirlo. Un tipo que ha eliminado a 10 y conectado tres home runs".
En los deportes de motor lo instrumental importa más que lo personal. Más la máquina y quien la diseña y reforma que el piloto que la maneja. La noticia más relevante de los últimos meses en la Fórmula 1 no ha sido el trasiego de pilotos y escuderías (por ejemplo, el salto de Lewis Hamilton a Ferrari y el de Carlos Sainz a Williams), sino el fichaje por Aston Martin del ingeniero británico Adrian Newey. Una esperanza para Fernando Alonso, que, a
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