El actual Balón de Oro, el volante español Rodri, volvió a jugar con el Manchester City (3º) tras la grave lesión de rodilla que sufrió hace ocho meses, este martes en el triunfo 3-1 ante el Bournemouth, en la despedida del capitán Kevin de Bruyne de su afición.
El número 16 entró en el minuto 82 del partido de la penúltima jornada de la Premier League, en lugar de Erling Haaland, y fue recibido con aplausos del público del Etihad Stadium.
Rodri, de 28 años, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en un partido contra el Arsenal el 22 de septiembre.
El club había informado inicialmente que no volvería a jugar esta temporada. No regresó a tiempo para la final de la Copa de Inglaterra, que el City perdió el sábado contra el Crystal Palace, pero sí cuatro días después ante el Bournemouth.
Por delante le queda la última jornada de la Premier League, el domingo contra el Fulham, y sobre todo el Mundial de Clubes con el City y quizás la ‘Final Four’ de la Liga de Naciones con la selección española.
La ausencia de Rodri, campeón de Europa con España en 2024, ha pesado mucho en el rendimiento del Manchester City, eliminado en la repesca de octavos de la Liga de Campeones por el Real Madrid y descolgado muy pronto en la pelea por el título de la Premier League.
El equipo dirigido por Pep Guardiola mejoró en la segunda mitad de la temporada y se metió de lleno en la pelea por la Champions.
Tras su triunfo de este martes es tercero, con todo a favor para sellar el pase a la Champions en la última jornada -clasifican los cinco primeros-: Solo necesita un punto el domingo de visita ante Fulham.
Para nosotros siempre el punto será un punto y seguido... porque siempre seguirá latiendo un «¡Vamos Rafa!» dentro y fuera de la pista. Siempre serás aliento, motor, inspiración y admiración.
Todos acompañan su nombre con números, estadísticas, récords... Y, si bien es cierto e irrefutable que los números de Rafa son elocuentes y abrumadores, Rafa es mucho más que unas cifras épicas y casi sobrenaturales; es inhumano en sus conquistas con la raqueta , es inhumano en su capacidad de sacrificio constante, en su esfuerzo extenuante y en su proceso de superación personal ardua y profunda. Pero por encima de todo ello, Rafa es humano, y es el Rafa más humano el que nos has ganado en cada gesto, en cada punto, en cada logro, en cada triunfo y en cada derrota, en cada luz y en cada sombra de un largo y exitoso camino que todos hemos transitado a su lado.
Rafa es mucho más que un ranking ATP, que un marcador en una pista central. Rafa es pasión, es emoción, es sentimiento. Y evocar su nombre es vibrar, es un despertar de vivencias emocionales que todos guardamos en nuestro álbum de la vida y que será siempre la mejor medalla, la mejor Copa, el mejor trofeo que nos ha podido regalar su trayectoria profesional.
Su vida de competiciones, éxitos e hitos deportivos va unida a nuestra trayectoria vital, a nuestros hitos evolutivos y a nuestras fuentes de bienestar de esas siestas de euforia colectiva y alegría desmedida. Hoy viajo hasta mi adolescencia de su mano, a mi casa familiar donde disfrutaba con sus partidos comentando con mi familia sus puntos mágicos y su manera única de ser él, sus primeras finales de Roland Garros y Wimbledon que siempre coincidían con la época de exámenes y que ahora recuerdo con nostalgia y una mueca de añoranza.
Afortunadamente Rafa es mucho más que la técnica perfecta, que su deportividad exquisita. Él es lo que nos conecta con nuestras emociones y nos genera gratitud, orgullo y motivación, sentimientos que tan bien alimentan a nuestra alma y que nos cuidan y procuran salud y bienestar emocional.
Nadal, durante el torneo de Wimbledon de 2022.GLYN KIRKAFP
Nadal es el sentimiento que nos une y nos invita a ser mejores, a explorar nuestros miedos y límites, a romper barreras psicológicas y a luchar por los sueños con dedicación, entrega, compromiso, humildad, constancia, renuncias y resiliencia. Resulta fácil escribirlo pero cuán complejo es llevarlo a la práctica cada día. Y mantenerlo durante 24 temporadas, 22 Grand Slam, con sus 365 días de obstáculos físicos y mentales, de presiones y exigencias objetivas y autoimpuestas, de dolores físicos y afectivos. Y en ese camino un mismo patrón de comportamiento: la lucha con su cuerpo, su mente y el ruido exterior. Este patrón de conducta que lo ha erigido como el humano sobrehumano, como el rey de la tierra batida en la Tierra. Y, sobre todo, como la mente prodigiosa de la que tanto tenemos que aprender.
Escribo estas líneas y me cuesta hacerlo como profesional de la psicología deportiva pues hoy mi cerebro es irracional y límbico y cedo la palabra al corazón de una admiradora fiel e incansable que se emociona con el vídeo del grande del tenis español y el gran ser humano que hay detrás de su raqueta.
Son muchas las cualidades extraordinarias que reúnen los deportistas de élite y en Rafa se aúnan formando una combinación perfecta. Sin duda su mente es el software preciso y exitoso configurado a base de entrenamiento en factores psicológicos que lo hacen su seña de identidad. Su mente ha sido su golpe más acertado, su derecha invencible y su saque más potente. Ha moldeado su cerebro ambicioso en la pista y humano fuera y dentro. Rafa es sin duda es el origen de la conciencia y el valor de la importancia de trabajar y perfeccionar la mente.
Un cerebro adiestrado y enfocado que nos dice lo difícil que es poder jugar sin limitaciones y lo entendemos porque si algo representa Rafa es jugar dándolo todo, jugar sin límites y sobreponerse a ellos, adaptarse y transformarlos en fortalezas.
Que difícil me resulta escoger cómo cerrar este artículo de reflexión y dedicatoria personal al que siempre será para mí el más grande de la historia del tenis español y adalid de valores tan necesarios para las generaciones actuales y venideras. Mil gracias a ti Rafa por ser tan elegante y generoso hasta para elegir el día que haces pública esta decisión, ya que es el día que dedicamos a la salud mental. Tú, paradigma de la fortaleza mental nos sigues inspirando y demostrando la importancia de cuidar y trabajar nuestra mente para lograr nuestra felicidad sea en el escenario que sea.
Gracias por ser la banda sonora emocional de nuestras vidas.
El círculo se cierra para ti y has conseguido quizás sin ser consciente otro logro más que es abrir el círculo de las ilusiones y sueños para tantos niños que ahora mismo están empuñando la raqueta con la mirada puesta en el héroe que hoy ha jugado su/nuestro punto más difícil.
En la presentación de las parejas que precede a todas las carreras de relevos mixtos, hay muchas que tienen preparado un gestito sincronizado, un saludo raro hacia cámara e incluso una suerte de bailecito, como suelen hacer los estadounidenses Gibson y Smith. Oriol Cardona y Ana Alonso, nada de eso. Se juntan, se cogen de los hombros, sonríen para el público y al lío.
Él es de Banyoles y entrena en los Pirineos; ella es de Granada y entrena en Sierra Nevada; pero juntos forman un dúo con mucha lógica. De 31 años ambos, hijos de pioneros en el esquí de montaña los dos, comparten un carácter reservado y, desde hace cuatro temporadas, una confianza absoluta el uno en el otro. «La ganaremos», aseguraba ayer Cardona cuando hablaba con los medios de comunicación y alguien le preguntaba: «¿Ganaréis otra medalla?». Después de su oro y el bronce de Alonso en el sprint de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, en los relevos mixtos de este sábado (13.30 horas, Teledeporte y Eurosport) son favoritos pese a las diferencias entre ambas distancias.
Si en el sprint solo recorrían 700 metros y cada ronda duraba unos tres minutos, en los relevos mixtos cada uno dará dos vueltas a un circuito exigente de 1.500 metros -de manera alterna, mujer, hombre, mujer, hombre- y competirán casi media hora en una única final. La pareja francesa formada por Anselmet y Harrop y la pareja suiza de Kistler y Fatton serán sus rivales, pero a ambas ya las han derrotado en múltiples ocasiones.
Cuatro años juntos
Porque Cardona y Alonso apostaron juntos en 2022 por el oro olímpico y juntos continúan. Entonces los relevos mixtos se acababan de crear y solo se conocían de breves conversaciones en los campeonatos, pero su unión era lógica. Por edad, por estilo y porque eran los dos españoles que más brillaban en la Copa del Mundo. Cardona todavía no dominaba y a Alonso le costaba entrar en las finales; de la mano irían creciendo. En su primera carrera, el Europeo de Boí Taull de 2022, acabaron cuartos; en 2023 celebraron sus primeras victorias y en el Mundial de 2025 se colgaron la plata -precisamente por detrás de Anselmet y Harrop-.
Que se presentarían como pareja en Milán-Cortina no estuvo en duda ni cuando atropellaron a Alonso en Granada el pasado septiembre. De entre las primeras llamadas que recibió, la de Cardona. «Hubiera entendido perfectamente que Oriol buscara otra opción. Era lo normal viendo cómo estaba yo. Nuestro éxito siempre se ha basado en la confianza mutua, el uno con el otro», aseguraba Alonso en la previa, cuando definía su relación con Cardona: «Es como jugar con Messi, me encanta porque me obliga a dar mi mejor versión. Hemos crecido mucho juntos, nos entendemos muy bien y sabemos que podemos luchar con cualquiera». «Lo que ha hecho Anita es increíble. Viniendo de donde venía con la lesión, es indescriptible. Se merece todo lo que llegue ahora», contaba el esquiador español, ya campeón olímpico.
Este año, en la Copa del Mundo, acabaron segundos -nuevamente detrás de Anselmet y Harrop- pese a que Alonso esquió con una enorme rodillera para evitar dolores y Cardona tuvo que remontar varias posiciones en sus dos turnos. Este sábado en los Juegos Olímpicos la pareja de la confianza buscará redondear unos días de ensueño.
El impacto de la aerodinámica en el ciclismo no sólo eleva las prestaciones e impulsa a los superdotados a cotas impensables, también deja estampas futuristas que pronto devienen en carne de meme. La penúltima ha asombrado este lunes en el amanecer de la Tirreno-Adriático. El inefable casco de contrarreloj de Jonas Vingegaard.
Lo anunciaba el Visma Lease a Bike (antes conocido como Jumbo Visma) en sus redes sociales. El casco creado en colaboración a la marca Giro y bautizado como Aerohead 2.0. "Hagas lo que hagas, no dejes que Adrian Newey vea esto", bromeaba la cuenta oficial de la carrera italiana sobre el aspecto del doble ganador del Tour, haciendo un guiño al ingeniero jefe del equipo de Fórmula 1 Red Bull. Y después lo estrenaba Vingegaard en el prólogo de 10 kilómetros en Lido di Camaiore. Aunque los resultados no acompañaron al espectáculo del artefacto.
Porque el nombre del día fue el de Juan Ayuso, descomunal su actuación a 52,6 km/h de media. El español se impuso a todos los favoritos con un tiempo de 11'24'', incluido el especialista Filippo Ganna, al que aventajó en un segundo. Al danés, noveno, que tomó la extraña decisión de partir bien temprano, le sacó 22 segundos. El de Jávea, que el martes partirá con el maillot azul de líder, se postula para la conquista final de la reputada prueba, y confirma su poderoso inicio de temporada. En unos días ha sido ganador de la Faun-Ardèche Classic, segundo en la Faun Drôme Classic y tercero, tras un espectacular remontada, en el trofeo Trofeo Laigueglia. "Esta carrera es una de las mayores pruebas de una semana y empezar así, en la primera vez que estoy aquí, y ganar la contrarreloj es algo genial, es algo que sueñas y se ha hecho realidad", afirmó.
Ayuso, con el maillot azul de líder de la Tirreno.Tirreno Adriático
Pese al estreno, no fue el día del Visma. El siguiente corredor del equipo neerlandés fue Robert Gesink, en la posición 65, a 45 segundos de Ayuso. Y tampoco es el primer casco llamativo que en los últimos tiempos ha paseado por el pelotón. Cualquier cosa para arañar un segundo al crono. De los más rompedores fue el usado por el Bora Hansgrohe en el Tour de 2022, de la marca Specialized, con una especie de calcetín para la cabeza. O el del equipo Uno X, el Redeemer 2Vi de la marca Sweet Protection. Antes, incluso el Tempor de POC del Education First que cubría prácticamente hasta los hombros y ya anticipó la broma de Darth Vader. Vio la luz en 2012, antes de los Juegos de Londres.
Todos, claro, contrastados con la UCI para cumplir la normativa. Y testeados por sus ingenieros en túneles del viento para comprobar su resistencia al aire y la comodidad y visibilidad en las cabezas de los protagonistas. "Rápido y seguro", denominaba al prototipo de Giro Paul Martens, el jefe de material del Visma, un modelo con una enorme visera extraíble y amplias alas en la parte trasera que, en el menudo cuerpo de Vingegaard, resultaba altamente llamativo. Porque lo que lo diferencia es la especie de trompa en su frontal, un agresivo borde que se extiende más de 20 centímetros. Y la distancia entre el visor y el rostro de los ciclistas.