Positivos sin sanción, agentes irregulares y controles perdidos: el serio aviso a España de la Agencia Mundial Antidopaje

Positivos sin sanción, agentes irregulares y controles perdidos: el serio aviso a España de la Agencia Mundial Antidopaje

Un positivo por dopaje que se cerró sin sanción «injustificadamente», pese a contar ya con la segunda muestra confirmada; otros dos resultados adversos que estuvieron cuatro años pendientes de tramitación; análisis realizados por agentes sin la acreditación correspondiente; o cuatro intentos fallidos de localización que nunca fueron notificados y que podrían haber acabado en sanción.

La Agencia Mundial Antidopaje (WADA) investigó durante más de un año a la Agencia Española Antidopaje (CELAD) y encontró un puñado de errores que, según sus conclusiones, «merecen atención». En la llamada Operación Urraca, el organismo internacional detectó varias irregularidades que han obligado a implementar medidas recientemente, aunque negó que haya una «manipulación sistemática» de los controles. Fallos, sí, muchos. Pero no hay dopaje de Estado.

Esa era la hipótesis con la que la Agencia Mundial abrió expediente a la española después de las denuncias de una funcionaria. España se enfrentaba a la amenaza de graves sanciones, incluso a quedarse fuera de ciertas competiciones. Al final no habrá castigo, pese al rapapolvo contenido en el informe.

La denuncia de una trabajadora

La historia se remonta casi una década y nace de tensiones internas generadas en el seno de la CELAD bajo la dirección de José Luis Terreros. A finales de 2023, una trabajadora disconforme filtró documentación al extinto medio Relevo y, tras lo publicado, el 15 de enero de 2024 la WADA creó una investigación a la que llamó Operación Urraca. Las pesquisas partían de cuatro alegaciones que, de confirmarse, habrían demostrado un dopaje de Estado: ¿Había la CELAD manipulado 38 positivos por dopaje mediante la concesión fraudulenta de exenciones de uso terapéutico (TUE)? ¿Había fallado deliberadamente el comité que otorga esas TUE? ¿Había agentes realizando controles sin acreditación? ¿Se habían ignorado hasta 62 fallos de localización de deportistas?

Tres analistas del Departamento de Investigaciones e Inteligencia de la WADA se centraron en España de mayo de 2024 a julio de 2025. Revisaron toda la documentación disponible, entrevistaron a siete empleados en activo, tres ex empleados y a un trabajador de PWC -la empresa que tenía subcontratado el muestreo- y llegaron a una conclusión doble: en los últimos años en España se han cometido muchos errores, pero no existía un sistema organizado para encubrir positivos.

«La Operación Urraca determinó que la mayoría de los casos revisados se gestionaron correctamente, aunque se identificaron problemas en la gestión de cuatro resultados adversos de análisis, de cinco irregularidades en el pasaporte biológico y de 10 intentos de localización fallidos. Además puso de manifiesto la gestión inadecuada por parte de la CELAD del estatus de sus agentes y de sus acreditaciones», finalizó el documento de la WADA, que destacó que con el nuevo decreto de 2023 algunos de los fallos recogidos ya se han resuelto y que volvió a criticar a la Justicia española por no reconocer el pasaporte biológico como prueba suficiente de dopaje, lo que provoca «retrasos en la tramitación de casos y la anulación sistemática de sanciones relacionadas».

La reunión con la Agencia Mundial

El 31 de octubre de 2025, la Agencia Mundial llamó a filas al actual director de la CELAD, Carlos Peralta, y a su secretario general, Carlos Rouco, para compartir los hallazgos y recomendar cambios. Algunos ya se han puesto en marcha por iniciativa propia de la agencia española; el resto fueron aceptados y se comprometieron a implementarlos en las semanas siguientes. La CELAD ha cambiado su sistema para los controles fuera de competición y hay un concurso abierto para cubrir la jefatura del Departamento de Control de Dopaje.

El documento de nueve páginas, firmado el 10 de noviembre y elaborado por la investigadora Natalia Chaparro, la analista Mélanie Eudes y el jefe de la Unidad de Investigaciones Mathieu Holz, bajo la dirección de Gunter Younger, concluye que «la alegación general de manipulación sistemática de procedimientos para encubrir casos de dopaje y proteger a deportistas de élite es infundada e incorrecta, en gran medida debido a una incomprensión de los aspectos técnicos de los requisitos de la WADA». Los errores eran reales. El complot, no.

La respuesta de la CELAD

La Agencia Española Antidopaje (CELAD) asegura que ya ha corregido gran parte de las deficiencias detectadas por la Operación Urraca de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y defiende que muchos de los errores señalados pertenecen a “etapas anteriores” y a expedientes antiguos. En respuesta a preguntas de EL MUNDO, la CELAD sostiene que el relevo en el equipo directivo en enero de 2024 marcó el inicio de un proceso de reforma interna orientado a reforzar la seguridad jurídica y el control de los procedimientos.

Entre las medidas adoptadas, CELAD destaca el refuerzo de su equipo jurídico y la implantación de un sistema de revisión “mucho más exhaustivo” de los expedientes de resultados adversos. La agencia afirma además que ha revisado retrospectivamente todos los casos cerrados desde 2015 sin una justificación suficientemente documentada y asegura que se han dictado “las correspondientes resoluciones finales correctas” de forma individualizada.

Sobre los diez fallos de localización detectados por la investigación de la AMA , tres de los cuales nunca llegaron a notificarse a los deportistas, CELAD atribuye gran parte de las incidencias a procedimientos antiguos y sostiene que ha reforzado los mecanismos de trazabilidad y seguimiento de las notificaciones. La agencia recuerda además que recientemente aprobó una orden ministerial que obliga a realizar las comunicaciones por medios electrónicos y añade que, cuando existen dudas sobre la recepción efectiva de las notificaciones, también recurre al correo certificado o incluso a la publicación en el BOE.

En relación con los agentes de control que realizaron pruebas con acreditaciones caducadas o inexistentes, CELAD asegura que ahora dispone de sistemas de verificación periódica y que las habilitaciones deben renovarse cada dos años mediante evaluaciones teóricas y prácticas. La agencia confirma además que sigue trabajando con la empresa PWC, pese a que el informe de la AMA detectó tres acreditaciones obtenidas con certificados irregulares emitidos por esa compañía en 2022. CELAD explica que ha reforzado los mecanismos de supervisión y control documental sobre las empresas encargadas de la recogida de muestras.

Respecto a las recomendaciones trasladadas por la AMA tras la Operación Urraca, la agencia española afirma que mantiene una relación “fluida y prácticamente diaria” con el organismo internacional y señala como principal reforma la modificación del Real Decreto correspondiente para corregir incompatibilidades normativas detectadas. CELAD subraya además que ha incrementado el porcentaje de controles fuera de competición del 35% al 55%, que ha reducido significativamente las vacantes internas y que ya trabaja en una nueva Ley Antidopaje adaptada al Código Mundial Antidopaje de 2027.

kpd