Gaborone, capital de Botsuana, a 1.100 metros de altitud, forma ya parte de los momentos gratificantes de nuestro atletismo. Del Campeonato Mundial de Relevos, los atletas españoles salen con una medalla de plata (4×400 femenino) y otra de bronce (4×100 femenino). Se produce el descenso de un peldaño en el podio con relación al Mundial del año pasado, en el que las chicas del relevo largo se hicieron con el oro; y las del corto, con la plata.
Pero, escalón arriba o escalón abajo, lo verdaderamente importante es la permanencia en el cajón, que expresa asiduidad en las alturas y confirma el gran trabajo que desde la Federación se lleva a cabo en su decidida apuesta por potenciar las disciplinas de equipo. Técnicos y atletas se entregan a una labor concienzuda de estudio y mejora. En especial en el aspecto técnico del cambio de testigo, clave, sobre todo en los 4×100. España goza, además, de una gran generación de mujeres veloces.
Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y Blanca Hervás estuvieron siempre en disposición de alcanzar lo máximo. Sevilla entregó en cabeza el testigo a Prieto. Ésta lo hizo en segundo lugar a Arroyo, quien devolvió la cabeza al equipo en su traspaso a Hervás. Blanca, magnífica como siempre, tuvo que inclinarse, sin embargo, ante su rival noruega. La plata tuvo un premio añadido: un gran récord de España. Los 3:21.25 barrían de un escobazo los 3:24.13 que Sevilla, Eva Santidrián, Daniela Fra y Hervás establecieron cuando, en 2025, lograron el oro en Guangzhou. El cuarteto retrocedió en el podio, pero avanzó en el cronómetro.
En los 4×100, Lucía Carrillo, Jaël Bestué, Esperança Cladera y Maribel Pérez sólo se inclinaron ante Jamaica (42.00), que contaba con Elaine Thompson, y Canadá (42.17). Esta vez (42.31) no hubo récord de España (42.11). Pero no anduvo lejos. Hay regularidad en los números y justificada ambición en mejorarlos.
Aparte de la aspiración a las medallas, la competición servía como trampolín y filtro clasificatorios para el Mundial absoluto de Pekín2027. Y más allá de esas medallas, España sacó billete al haber metido en la final, en los relevos mixtos, a los 4×100 (quintos) y los 4×400 (sextos). En la repesca, como segundos clasificados, se ganaron también el viaje los hombres de los 4×400, que, en las series del sábado, con Markel Fernández, Samuel García, Manuel Guijarro y Óscar Husillos, establecieron un nuevo récord nacional (3:00.26).
Hay que relativizar un tanto estos resultados, objetivamente importantes. Al Mundial de Relevos no acuden, salvo alguna excepción puntual, las grandes estrellas internacionales. Sin embargo, la distancia entre ellas y las nuestras, en el caso sobre todo de estas mujeres que acumulan metales, ya no es tan grande, se acorta. Sin complejos, pueden sostenerles la mirada sin bajarla. Antes ni siquiera podían elevar hacia ellas los ojos.





