Pep Barceló, el entrenador que defendió a Luis Rubiales en la Asamblea Extraordinaria de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), y el CE Manacor han alcanzado un acuerdo para que el preparador mallorquín deje de formar parte del cuerpo técnico del club adscrito a la Tercera División de Baleares.
“Lo has explicado, ahora estos gestos tienen otro sentido”, dijo Barceló después de escuchar las alegaciones de Rubiales y de que el presidente del fútbol español, ahora sancionado por la FIFA, se negara a presentar su dimisión.
“Pero con base en eso, que todas las fuerzas externas que están ahora fuera de la Federación, de la Asamblea, hagan ese asesinato como has dicho tú, para mí es una caza, ha habido demasiados francotiradores”, añadió el técnico mallorquín ante la sorpresa de muchos de sus compañeros asambleístas.
Pese a que Barceló pidió luego disculpas por sus palabras, el CE Manacor ha anunciado en un comunicado hecho público este viernes que el entrenador “deja de formar parte del cuerpo técnico del primer equipo y a partir de ahora no dirigirá al primer equipo”.
“Queremos agradecer profundamente a Pep Barceló su gran trabajo, innegable profesionalidad, la predisposición que ha tenido en todo momento y desearle mucha suerte en sus nuevos proyectos que vengan tanto en el ámbito profesional como en el ámbito personal. A partir de hoy empieza una nueva etapa dentro de la temporada con el objetivo de continuar con el crecimiento de estos últimos años gracias al trabajo hecho por todos”, señala el club mallorquín.
Manchester United y Tottenham Hosptur disputarán el miércoles (San Mamés, 21.00 horas) la final Europa League en 'casa'. Poco importa que Bilbao -la ciudad española más british- esté a 1.200 kilómetros de Gran Bretaña. Más de 55.000 seguidores de los dos equipos británicos vuelan ya hacia Euskadi y Cantabria en vuelos chárter pero también hacia Madrid, Barcelona y Palma en enlaces de vuelos regulares para empujar a los suyos en las gradas de San Mamés. Una avalancha de aficionados dispuesta a conquistar la capital vizcaína lo que ha obligado a blindar desde ayer los espacios reservados a los aficionados y desde hoy martes casi la mitad de la ciudad en un amplísimo perímetro alrededor del estadio. Bilbao, fiel a su tradición, garantizará txirimiri en las horas previas al duelo europeo.
Nunca Bilbao ha estado tan unido al Reino Unido pese a que la seducción británica nació a finales del siglo XIX. Con el carbón inglés llegó el fútbol y en la 'campa de los ingleses' en la orilla del Nervión junto a la Universidad de Deusto nació el fútbol vasco. Casi 150 años después, 30.000 'diablos rojos' del United y otros 25.000 spurs (espuelas, en inglés) ya se desplazan para calentar un partido que no está declarado de alto riesgo por la UEFA pero que ha exigido un extraordinario dispositivo de logístico, de seguridad y hostelero.
Por primera vez en la historia, los aeropuertos de Loiu (Vizcaya), Foronda (Álava), Fuenterrabia (Guipúzcoa) y Santander (Cantabria) operarán como un 'hub' para recibir a más de 170 vuelos chárter procedentes de media docena de aeropuertos británicos. Loiu -que cuenta con unas 140 operaciones diarias- tiene previsto acoger en tres días 80 aterrizajes y despegues de aeronaves con seguidores. Santander con 39, Vitoria con 36 y Fuenterrabia con 13 completarán el 'puente aéreo' entre el norte de España y las Islas Británicas. Los aeródromos de Vitoria y de Santander serán los encargados de asegurar el retorno durante la madrugada del jueves a los aficionados del Tottenham y del Manchester United que han sido separados en sus vuelos a la final europea.
Alrededor de 700 autobuses conforman el dispositivo de traslado desde los aeropuertos a Bilbao más cientos de taxis de toda Vizcaya que de forma excepcional podrán operar en el aeropuerto de Loiu.
La capital vizcaína, además, comenzará a blindarse a partir de las 12 de la noche del martes en todo el perímetro de San Mamés y la calle Sabino Arana -uno de los accesos al centro de la ciudad- pero ya desde la mañana del viernes la mitad de Bilbao se cerrará al tráfico. «Pedimos a bilbaínos y visitantes que eviten el uso del vehículo privado y se priorice el uso del transporte público, especialmente metro, tren y tranvía, cuyos servicios se verán reforzados para facilitar la movilidad durante estos días», subrayaba a EL MUNDO la concejal de Movilidad Nora Abete.
Los cortes de tráfico forman parte de un operativo de seguridad en el que han colaborado la Ertzaintza, Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local de Bilbao. 1.500 policías vascos constituyen el grueso de los efectivos que acompañarán a red devils y spurs. La Facultad de Ingeniería -pegada al estadio- con 4.750 alumnos permanecerá cerrada por seguridad y se han aplazado una veintena de exámenes previstos.
Además de la Ertzaintza, también Policía Nacional -con amplia experiencia en eventos deportivos- y Guardia Civil han reforzado sus medios humanos y materiales. Agentes de la Brigada de Respuesta a la Inmigración Clandestina (BRIC) vigilan ya aeropuertos y el puerto de Bilbao. También la Guardia Civil ha incrementado el control fronterizo y ha dado la bienvenida a las dos aficiones -en castellano y en euskera- en sus redes sociales. 500 vigilantes de seguridad completan el dispositivo.
«Vizcaya tiene un reconocimiento mundial por la calidad de su hostelería y estamos volcados para atender a miles de aficionados», señalaba ayer Héctor Sánchez, el gerente de los hosteleros vizcaínos encantados con la «avalancha» de clientes. Sin casi plazas hoteleras libres, las habitaciones superan los 1.500 euros la noche y aún se ofrecen apartamentos de dos habitaciones por 3.300 euros. Precios que, según el consejero de Turismo Javier Hurtado «son casos puntuales de reservas de última hora».
Diciembre de 2023. Final de la Copa del Mundo en Copper Mountain (EEUU). Segunda ronda. Ahí, en el último truco, el tiempo se detuvo para Queralt Castellet (Sabadell, 1989). Un pequeño desequilibrio en el aire y un golpe espeluznante con su costado contra el pipe. La rider, que aún lo recuerda con respeto, cayó a plomo, quebrada. «Pasé bastante miedo». A sus 32 años entonces, con el sueño de una vida cumplido, la medalla olímpica en Pekín podía ser, perfectamente, el final de todo para una deportista histórica, una de esas pioneras surgidas contra todo pronóstico en el panorama español. Ni la rotura de seis costillas, ni el colapso pulmonar ni el susto. Ni el año entero en el dique seco. Ni otra lesión a comienzos de 2025 que le hizo retirarse del Mundial. Ni competir contra rivales a las que dobla en edad. La catalana afronta a partir de mañana sus sextos Juegos Olímpicos, la única de la delegación nacional que presume de presea.
Queralt sigue siendo, en el fondo, la niña que acudía los fines de semana al camping de Andorra en la caravana con sus padres, la que aprendía snowboard persiguiendo a su hermano mayor. Es como si siempre hubiera estado persiguiendo algo, lo improbable de una campeona en un país que no cuenta (sigue sin hacerlo, pese a sus protestas) con instalaciones para su deporte. Desde aquel debut en Turín 2006, no se ha perdido ninguna edición de los Juegos de Invierno, siempre mejorando, siempre persiguiendo, esa medalla que al fin llegó, de plata, en Pekín.
Pregunta. ¿Cuánto estrés mental y físico acarrean de más unos Juegos?
Respuesta. A nivel de trabajo es igual que otra prueba, pero obviamente los Juegos son la competición con la que todo deportista sueña, hacer la mejor actuación allí, que coincida tu mejor momento. Estamos acostumbrados a la competición, pero lo más importante es ahora, porque, en nuestro deporte, los Juegos es donde se da más bombo y hay más visibilidad.
P. Serán sus sextos Juegos. Pocos deportistas españoles, incluyendo los de verano, pueden presumir de algo así.
R. Seis. Se dice rápido, ¿no? Pero al final es una carrera dedicada al deporte que amo, por lo que tengo más pasión. Tengo mucha suerte.
Castellet, en acción.Red Bull
P. Cuando ganó la plata en Pekín, ¿le cambió la vida? ¿Notó esa repercusión en su deporte en más gente joven?
R. Desgraciadamente no. No fue un antes y un después en ese sentido. Para mí lo único que me ha cambiado es que es algo que necesitaba conseguir, personalmente. El resto de mi carrera ya la llevo de otra manera. Hasta el punto de que lo disfrutas más incluso, con menos presión. Pero en repercusión, no, no se ha notado muchísimo. Al final, si el halfpipe se conoce más es porque el deporte en sí crece. Hay más conocimiento, pero no porque gracias a mi medalla se haya dado más repercusión a los deportes de invierno o al snowboard en particular.
P. El problema de la falta de instalaciones en España, de tenerte que ir fuera a entrenar, sigue igual.
R. Exacto, es que eso no ha cambiado.
P. Una medallista olímpica en un país donde no hay ningún sitio donde entrenar su deporte.
R. Increíble. Es que para seguir el recorrido que he hecho yo, hace falta más que suerte. No hay un camino establecido, hay que intentar aprovechar todas las oportunidades que te puedan surgir e imaginarte las que no están para crearlas. Hay que trabajar mucho en este país para poder conseguir oportunidades, opciones.
P. Se tuvo que ir de casa con 16 años.
R. He dedicado mi vida, absolutamente. He tenido la suerte, que no todos los niños tienen, de tener unos padres que nunca me metieron presión. Nunca dudaron de mí y me apoyaron y siguieron, aunque pareciera una locura. Realmente ahora miro atrás y digo: 'Ostras, confiaron en mí incluso más que yo misma'. Fue jugármelo todo, irme a otro país, a Estados Unidos. Todo eso costaba dinero y era, o gano o no puedo seguir. En una carrera como la mía hay mucha suerte involucrada. No es fácil que se vuelva a repetir. Hay que producir opciones, posibilidades para las siguientes generaciones.
Queralt Castellet.Red Bull
P. La caída en Copper Mountain.
R. El deporte que hago es un deporte de impacto, hay caídas hasta para aprender. Esa caída en particular fue muy dura, pero de la que se aprendió y se siguió. Me alegra también que se pudiera ver, porque tuvo mucha repercusión. Y mucha gente se dio cuenta de que eso no es una cosa que pasa de vez en cuando. Es nuestro día a día. Estamos entrenando y caídas como esa están ocurriendo. Helicóptero para arriba y para abajo. Cuanta más presión te pongas a ti misma, o metas más altas tengas, o trucos más difíciles quieras hacer, pues más riesgo hay en los elementos.
P. ¿Pasó miedo en esos segundos en el aire en que era consciente de que iba a caer mal?
R. Sí, yo cuando salía sabía que me iba afuera. Pero al rebotar de espaldas no sabía en qué altura caería del pipe, si pillaría un poco de transición o caería totalmente al plano. Y fue así, al plano, por esa razón fue tan dura. No me salvó ni media la transición del pipe.
P. En su deporte no se puede ser prudente.
R. La gente prioriza. La parte de riesgo que pongas depende de la importancia que le des a aprender o hacer un elemento u otro. Para mí siempre ha estado en el margen de que todo esté dentro de mi control. Si hago todas las cosas bien, sé que el truco va a salir. Lo que pasa es que, claro, llega un momento que afecta tanto la adrenalina, las emociones y demás. Y hay que saber jugar todos esos elementos
P. ¿Cómo se lleva competir contra riders a las que dobla en edad?
R. De alguna manera, ellas han crecido viéndome a mí y yo las he visto desde el principio que han aterrizado en la competición. Para mí es un orgullo poder decir que he formado parte de esa progresión, de ese talento que va llegando y que va creciendo de una manera increíble. El nivel que hay ahora es diferente, todo el rato va evolucionando, van saliendo trucos nuevos, más altura, más todo.
P. ¿Imaginaba que se iban a poder llegar a estos límites?
R. No, ni en broma. Es increíble donde está ahora mismo el nivel del snowboard, tanto en chicos como en chicas.
P. ¿Se visualizó con otra medalla olímpica al cuello?
R. Y tanto, sí, yo lo sueño. Pero tengo que reinventarme todos los días. El juego es ese.