Bryan Gil, la picardía vuelve a Nervión: “En Inglaterra no tuvo tiempo para demostrar lo que llevaba dentro”

Bryan Gil, la picardía vuelve a Nervión: "En Inglaterra no tuvo tiempo para demostrar lo que llevaba dentro"

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Después de su insatisfactoria experiencia en la Premier, el español vuelve al Sevilla, que ansía un jugador de sus características

Gueye (i) y Gil (d), en la presentación de ambos.Raul CaroEFE

En menos de una semana, Bryan Gil celebrará su 22 cumpleaños. Lo hará de vuelta a la que ya fue su casa durante muchos años: Sevilla. El fútbol es una suerte de regresos. No hay músculo más duro en este deporte que el corazón. El zurdo nació en Hospitalet de Llobregat, pero pronto retornó a Barbate, a orillas del Atlántico. Raquel, su madre, no tenía pensado apuntarlo al fútbol, pero un vecino le insistía. «Ese chico tiene picardía», le dijo. Y de la chispa, aquel aprendiz de futbolista hizo carrera.

Esta semana Bryan Gil llegó al aeropuerto de Sevilla con su perro en brazos. Luego se abrazó a Monchi. «Ahora me tengo que ganar el puesto», dijo en su presentación. Pero el Sevilla estaba ansioso por un jugador de sus características. Con desborde, velocidad y centro. Tiene la titularidad cerca. Rafa Mir y Youssef En-Nesyri son dos delanteros que sufren con el juego interior de compañeros como Suso o Lucas Ocampos. El barbateño llega para alimentar el área con balones desde el costado.

«Es muy trabajador. De ida y vuelta. Puede jugar a pierna cambiada, pero no es su fuerte. Desborda mejor por su banda. Tiene centro rápido y con intención», cuenta a este periódico Pablo Blanco, director de cantera del Sevilla F.C., que lo conoce desde alevín, cuando el club nervionense lo captó en un torneo. «Era buenísimo para la edad que tenía. Su familia era de origen muy humilde. Aquellos primeros años lo traía el padre en coche. De Barbate a Sevilla. Cuando llegó a cadete se vino a nuestra residencia. Muy veloz, muy encarador, más asistente que goleador. No dejaba de crecer como jugador».

El 6 de enero del 2019 llegó la epifanía. Pablo Machín lo sacó unos minutos frente al Atlético de Madrid. Sustituyó a Ben Yedder y se convirtió en el primer jugador nacido en el siglo XXI en debutar en el equipo andaluz. Sus buenos minutos en el último tramo de la temporada le permitieron encarar la 2019-2020 en el primer equipo, ya a las ordenes de Julen Lopetegui. El técnico vasco no le tuvo demasiada fe, y en navidades se fue cedido al Leganés. Allí vivió el primer descenso de su carrera.

Los tumbos hasta el regreso

En la siguiente temporada su destino fue Eibar. Fue su mejor temporada como profesional. Titular, con galones y atrayendo las miradas de todo el mundo futbolístico. Debut con la selección española de Luis Enrique y medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio. Pero su talento no fue suficiente para evitar la tragedia del equipo armero, que bajó a Segunda como último clasificado. Tocaba reinventarse.

El Tottenham Hotspur se prendó del futbolista y pagó al Sevilla 25 millones por él, incluyendo a Erik Lamela en la negociación. «Bryan llegó al Tottenham en el peor momento posible. Después de echar a Mourinho, la búsqueda por un nuevo entrenador fue complicada. Nuno Espirito Santo no convenció a nadie, a los futbolistas ni a los aficionados, Gil no tuvo tiempo para demostrar lo que llevaba dentro», cuenta Andrew Gaffney, periodista inglés que sigue la actualidad del equipo londinense.

En Navidad fue cedido de nuevo, esta vez al Valencia, donde tuvo la confianza y el arrope de Bordalás. Defendiendo el escudo del murciélago fue de más a menos. De titular indiscutible a revulsivo y con una nueva espina en el costado: la derrota en la final de la Copa del Rey frente al Real Betis. Su fútbol se había hecho nómada. Como tantas otras veces, el talento se diluía entre dudas. «Con Antonio Conte no tuvo oportunidad ninguna de consolidarse en el Tottenham. El italiano siempre ha tenido dudas sobre su físico. En verano llegaron Richarlison y Perisic, ambos cómodos en la misma posición que Gil. Aún así, por alguna lesión, logró tener minutos. Contra el Crystal Palace en la Premier fue titular tras 18 meses allí. Y después fue nombrado el jugador del partido contra el Portsmouth en la FA Cup. Conte explicó después de ese partido que Bryan tenía todo para triunfar en el Tottenham después de trabajar mucho en su físico, comparándolo con Bernardo Silva del Manchester City. Pero la vuelta de Kulusevski y el fichaje de Danjuma del Villarreal dejaban claro que el chaval tenía que salir», concluye Gaffney.

El Sevilla empieza a ver la luz tras un comienzo de temporada desastroso en lo deportivo y zozobrante en lo institucional. Junto a Bryan Gil han llegado este invierno Pape Gueye, Loïc Badé y Lucas Ocampos. Frente al Barcelona, el equipo de Sampaoli tiene la oportunidad de elevar el ánimo de una afición que había olvidado los puestos tibios de la máxima competición doméstica. Regresa un futbolista maduro, pese a su juventud, con una memoria llena de maletas, desengaños y orgullo sevillista. Bryan Gil aún conserva en sus botas aquella picardía infantil, aquel rabioso entusiasmo.

kpd