Olmo y Lewandowski deciden el gran derbi de los porteros

Olmo y Lewandowski deciden el gran derbi de los porteros

Actualizado

En un duelo en el que los porteros, tanto Joan García como Marko Dmitrovic, fueron los grandes protagonistas por paradas inverosímiles, tuvo que ser un golpe de inspiración de Dani Olmo, quien recibió el alta este mismo sábado, el que acabara por romper inicialmente unas tablas que parecían inamovibles y abrir el camino del triunfo para un Barça que acabaría imponiéndose tras una acción afortunada de Lewandowski. [0-2: Narración y estadísticas]

Un resultado crucial que le permite al conjunto de Hansi Flick no solo prolongar su racha de victorias en la Liga, sino asegurarse también de, por lo menos, mantener las distancias desde lo alto de la tabla con respecto a un Real Madrid que deberá sobrevivir en las próximas semanas sin un Kylian Mbappé que se ha revelado últimamente del todo crucial en sus esquemas. Justo a las puertas, además, de jugarse el primer título del curso: la Supercopa de España.

Dijo Hansi Flick en la sala de prensa de la ciudad deportiva Joan Gamper, en la previa, que a Joan García no le impondría lo más mínimo el retorno a un Cornellà-El Prat más que dispuesto a dedicarle sonoras pitadas cada vez que tocara el balón. Y a decir verdad, el portero fue el gran culpable de que el Espanyol se marchara al descanso con un cero en su casillero. Sobre todo, gracias a una parada casi imposible, a un remate de Pere Milla, que no podía ni creerse Carlos Romero, el encargado de poner un balón que era casi medio gol cuando ya moría la primera parte. Mucho antes, en otra acción clara de los blanquiazules, el meta desbarató un primer remate franco de Roberto Fernández para, después incluso, lanzar al suelo a Gerard Martín en sus ansias de llegar a un esférico que acabaría estrellándose en el cuerpo del defensa. Dos paradas que le permitieron a un Barça con mucha posesión, pero apenas peligro, llegar a los vestuarios con todo aún por decidirse en la segunda mitad del duelo.

Dmitrovic, en el otro extremo del campo, estuvo muchísimo menos exigido. Raphinha, como media punta, no acabó de encontrarse del todo cómodo en el césped. Y Lamine Yamal, con muchísimas ganas de hacerlo bien y destellos de gran calidad, pero también con poca puntería, no acabó de dar con la tecla para batir la portería de un conjunto blanquiazul dispuesto a asfixiar cualquier línea de pase de su eterno rival y buscar alguna sorpresa saliendo con electricidad a la contra. Un trabajo de desgaste físico que, tal vez, podría acabar pasándoles factura en cuanto se reanudara el juego. Pedri, de hecho la mejor opción de los azulgrana para darle esa marcha más a su sala de máquinas, estuvo un buen rato del primer tiempo calentando en la banda. Sobre todo, como posible relevo de un Eric García que se llevó una buena tarascada en el arranque y que tuvo un fuerte encontronazo cabeza con cabeza con Cabrera en los instantes finales del primer acto que obligó a los médicos de los dos conjuntos a atenderlos a ambos sobre el terreno de juego.

El primer cambio por el que optó Flick, no obstante, fue la entrada de Fermín como media punta para devolver a Raphinha a la izquierda, el lugar desde el que, por lo menos arrancando, suele ser más peligroso. La primera realmente clara, con todo, la tendría Koundé, quien obligó a Dmitrovic a hacer alarde de reflejos tras un córner a la que le seguiría una internada de Roberto bien solventada por Joan García. Los blanquiazules, espoleados por la grada, apretaron un poco más. Con más ganas que acierto, también. Y, cuando tenían claridad, se cumplía siempre la ley del ex a manos, nunca mejor dicho, del portero barcelonista. Y si uno estaba bien en uno de los marcos, el otro no lo estaba menos. Eric García pudo atestiguarlo perfectamente, tras una parada milagrosa a bocajarro del serbio. Y, justo cuando parecía que el duelo acabaría en tablas, Dani Olmo, tras una acción personal de Fermín, puso el balón casi en la escuadra para abrir el camino de un nuevo triunfo azulgrana en feudo periquito que Lewandowski, a última hora, se encargó de dar por sentenciado.

kpd