Dirk Nowitzki (Würzburg, Alemania, 1978) pasea elegancia por las entrañas del impresionante 02 Arena de Londres, donde el pasado domingo se enfrentaron en partido oficial de la NBA Magic y Grizzlies. Casi la misma que desplegaba hasta hace unos años en las canchas. En la era donde los europeos dominan la NBA, él sigue aguantando el trono, campeón en 2011 con los Mavericks, MVP 2007… Acude a la entrevista después de jugar al pádel con Steve Nash, pareja de lujo de comentaristas NBA de Amazon Prime.
- No fue el primer jugador europeo en la NBA, pero sí el primero que dominó, en una época en la que coincidió con Tony Parker, Pau Gasol… ¿Qué siente ahora que reinan Jokic, Doncic, Antetokounmpo, Wembanyama…?
- Es increíble la cantidad de jugadores que llegan, que se convierten en jugadores franquicia o en MVP. Me alegra que el baloncesto haya crecido tanto en Europa y que tengamos talentos como estos. Estos chicos que vienen ahora tienen confianza, saben que pueden jugar, que pueden dominar la liga. Obviamente, nunca dije que yo fuera el mejor jugador internacional, hubo muchos buenos antes de mí, y ahora hay jugadores increíbles que vienen detrás. Pero si ayudé a abrirles la puerta o si fui una inspiración, entonces es maravilloso y un honor para mí.
- ¿Vio alguna vez algo parecido a Wenbanyama?
- Lo que le hace único, especial, es su altura combinada con su nivel de juego. Básicamente, puede jugar como un base. Su manejo de balón, su tiro, su empuje, su bloqueo y continuación… Eso es lo increíble. Mide 2,26 m., y quizá siga creciendo, da miedo. Si se mantiene sano, pronto será el mejor jugador de la liga, si es que no lo es ya. Debe fortalecer sus piernas y su torso, para poder aguantar los empujones y el contacto. Pero una vez que lo domine y se haga más fuerte, creo que no hay límites para él.
- ¿Cree que puede llevar ya este año a los Spurs hasta el anillo?
- Serán un rival difícil para Oklahoma. Todo el mundo cree que OKC es el gran favorito, que van a repetir título. Pero cuando los Spurs les ganaron tres veces en 10 días, de alguna manera pusieron patas arriba a toda la liga. Son un rival difícil obviamente gracias a Wemby, pero también porque tienen muchos buenos bases. No pierden el balón, saben jugar, se meten en pintura… Dylan Harper, Stephon Castle, Devin Vasell, D’Aron Fox… Pero, claro, si quieres ganar un campeonato, tienes que ganar tres rondas del Oeste y luego la final. Así que no es que se llegar a OKC así como así. Han demostrado que, que cuando están sanos, pueden ganar a cualquiera. Definitivamente diría que nadie quiere verlos en los playoffs.
Nowitzki, en las Finales de 2011.
- Álex Mumbrú, seleccionador alemán, contaba que esta Alemania (actual campeón del mundo y de Europa) le recuerda mucho a la España de Gasol y compañía.
- Sí. Por la cantidad evidente de buenos jugadores en ambos equipos. También tenemos, como España, algo de altura en los puntos clave. Así que sí, se parecen. Ha sido una generación maravillosa, la mejor que hemos visto en el baloncesto alemán. Estos chicos liderados por Dennis (Schroeder), que es un base increíble, súper atlético, súper rápido, siempre marcando el ritmo en ambos lados de la cancha. Tenemos buenos tiradores, pívots que pueden rematar por encima del aro. Franz (Wagner) puede hacer jugadas en todas partes, cambiar de posición en ataque, penetrar, tirar. Nunca habría imaginado que lo somos ahora hace 25 años.
- Ahora España atraviesa una crisis.
- Siempre hay ciclos. España tuvo una generación increíble que lo ha ganó todo, básicamente, salvo los Juegos Olímpicos. Y siempre compitiendo con la selección estadounidense. Fue una generación muy dominante. Ahora lleva tiempo, hay que reciclar. Hay que formar nuevos jugadores. Y hay talentos interesantes. Vi el partido de España este verano en Colonia, contra Alemania. Estuve allí. Tienen bases y piezas interesantes, pero ahora lleva un tiempo desarrollarlos y volver a ese nivel. Así es como sucede, nadie es lo suficientemente bueno para mantenerse en la cima durante 30 ó 40 años, siempre hay altibajos. Mira, por ejemplo, la generación de Argentina que ganó todo y ahora no han sido tan buenos durante un tiempo. Se trata de construir el futuro nuevamente y desarrollar talento joven. Incluso Alemania también debería comenzar ahora a pensar en el futuro, mientras estás en la cima, para no tener una caída drástica. Schröder ya tiene 32 años, Theis 33… Tenemos algunos chicos que están en la universidad. Todos sabemos que es un problema para Europa que sus clubes están perdiendo a los jugadores que se van a la universidad.
- Todo el mundo habla de la llegada de la NBA a Europa. ¿Cuál es su visión?
- Será interesante ver cómo evoluciona esto. Creo que aún no tenemos toda la información. La cultura del deporte europeo es diferente a la de EEUU. A mí me encantan los ascensos y descensos, eso es lo que hace que los deportes europeos sean tan interesantes y emocionantes. Y escuché que quieren implementarlo, ya que se supone que cuatro equipos suben y bajan desde la Champions League. Eso es clave. Los sistemas cerrados no es lo que hacemos aquí en Europa. En cualquier caso, es interesante que la NBA vaya a dar ese paso. Llevamos 25 o 30 años hablando de esto. A principios de la década de 2000, bajo la dirección de David Stern, siempre decía: «Quiero expandirme. Quiero traer la NBA a Europa».
- ¿Qué ocurrirá con la Euroliga?
- La Euroliga lleva ahí mucho tiempo, pero si les preguntas a sus clubes, el modelo de negocio no funciona. Eso es lo que vio la NBA. Hay margen para intervenir y veremos cómo funciona.
- ¿Qué supuso en su carrera un entrenador como Rick Carlisle?
- Me encantaba Rick. Fueron muchos años juntos, los entrenadores ya no suelen durar tanto. En Rick se da una gran combinación de cualidades. Sabe cómo conectar con sus jugadores y sacarles el máximo provecho. Por eso, ha sido excelente dondequiera que ha estado. Nos convirtió en campeones, así que siempre le estamos agradecidos. Es excelente en la atención al detalle. Sentí que siempre estábamos preparados para un partido: sabías lo que hacía el rival. Le dejé un mensaje cuando alcanzó las 1.000 victorias.




