El jugador de 23 años, militaba en el Rápido de Bouzas, equipo del grupo I de la Tercera RFEF.
Mariano Ondo Monsuy.Rápido de Bouzas
El Rápido de Bouzas, equipo que milita en el grupo I de la Tercera RFEF, ha comunicado la muerte de su futbolista Mariano Ondo Monsuy, quien falleció en Guinea Ecuatorial tras sufrir “un desmayo” después de entrenar con su selección nacional.
El defensa, de 23 años, había sido fichado por el conjunto vigués y se encontraba en Banapa concentrado con la selección de Guinea Ecuatorial, de la que era uno de los capitanes.
“El jugador entrenó por la mañana en el campo anexo de Banapa y tiempo después sufrió un desmayo. Se le trasladó al hospital y perdió la vida durante el camino”, explica en su comunicado el Rápido de Bouzas.
La Familia Real española vio ayer la victoria de España sobre Francia en la semifinal de la Eurocopa desde el hotel Meliá de Lloret de Mar. Aquí están alojados Don Felipe, Doña Letizia junto a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía con motivo de los Premios Fundación Princesa de Girona. De hecho, para poder seguir el partido, se adelantó toda la agenda media hora, pues a las ocho de la tarde la Familia Real tenía un encuentro con los premiados de Ediciones anteriores. Fue tras la cena tipo cóctel cuando, a las nueve, sacaron una pantalla desde la que vieron el partido junto a los premiados que quisieron seguirlo.
Tras la victoria de España, Don Felipe reservó su agenda de este domingo para viajar hasta Berlín, donde tendrá lugar la final. El Rey ya acudió a ver a la selección hace tres semanas para ver el partido de la Roja contra Italia. Entonces, en el vestuario, el Monarca ya confirmó que si llegaban a la final acudiría a verlos.
Aquel día, el Rey protagonizó una anécdota con Lamine Yamal, protagonista de la semifinal contra Francia. Felipe VI saludó al jugador del Barcelona y luego regresó para preguntarle su edad. "Cuántos años tienes", cuestionó. "16", contestó Yamal, una respuesta que provocó que el Rey se llevara las manos a la cara de estupefacción.
Este miércoles por la mañana, el Rey se ha puesto en contacto con la selección para felicitarles. Así, Don Felipe ha hablado con el entrenador, Luis de la Fuente, y con el capitán, Álvaro Morata, a los que ha trasladado su felicitación y ha comunicado que asistirá al final.
Por su parte, la Princesa Leonor ha afirmado que tanto ella como la Infanta Sofía están "muy contentas" por la victoria de España contra Francia. Lo han dicho al preguntarle antes del inicio de un encuentro con jóvenes que participan en programas de la Fundación Princesa de Girona (FPdGi) en los Jardins Santa Clotilde de Lloret de Mar (Girona).
España tendrá que esperar a que esta noche se celebre el otro partido de semifinales para conocer a su rival del domingo. Será Inglaterra o Países Bajos. En cualquiera de los dos casos, se trata de monarquías parlamentarias, por lo que Don Felipe coincidirá en el palco con el príncipe Guillermo o con el Rey Guillermo de los Países Bajos, junto a quien ya asistió a la final de la Eurocopa en 2010.
Mundial de atletismo
JAVIER SÁNCHEZ
Enviado especial
@javisanchez
Budapest
Actualizado Sábado,
19
agosto
2023
-
12:17El marchador vence en los 20 kilómetros con un ataque...
El Tour abandona el Norte, poco a poco hacia el macizo central, en nada ya en los Pirineos, donde la batalla se enciende el jueves en Hautacam. Lo hace pidiendo tregua, al fin un par de días de (supuesta) calma, de escapadas largas y equipos de sprinters afilando el cuchillo. Porque las siete etapas iniciales, en las que no se ha subido ningún puerto superior de tercera categoría, han resultado tan extraordinarias como exhaustas.
Menos el pasado sábado en Lille, victoria al sprint de Jasper Philipsen, y en la siesta que se permitieron hacia Dunkerque (Tim Merlier), la nómina de ganadores ha sido de quilates: dos victorias de Pogacar, una de Van der Poel, otra de Ben Healy y la contrarreloj de Evenepoel en Caen. El amarillo se lo han repartido entre el propio Van der Poel y Pogacar, que sólo dos días desapareció de los 10 primeros puestos de la etapa. Es tal el despliegue que se presenta este sábado en la salida de Saint-Méen-le-Grand como líder de la general y de la regularidad... y a un solo punto de su compañero Tim Wellens en la montaña. El décimo en la general está ya a casi cuatro minutos, por ejemplo. Primoz Roglic se ha dejado 3:06, Enric Mas (que ayer se vio involucrado en la dura caída final) 4:35, Carlos Rodríguez 4:51, Ben O'Connor 8:10...
Casi todo son buenas noticias para Pogi, casi todo parece encaminado hacia su cuarto Tour (sin cumplir los 27 años), el segundo consecutivo. Pero, llegando al Muro de Bretaña, aproximándose a la segunda de las ascensiones a la icónica colina, el esloveno tuvo la peor noticia de lo que va de Tour. En una velocísima transición, Joao Almeida -quien, como el propio Mas y otros, marchaba innecesariamente atrás del pelotón-, su gran escudero, el hombre llamado a escoltarle en las etapas de montaña, en esas «maratones de los Alpes» donde Vingegaard «puede marcar la diferencia» (como avisa su compañero Jorgenson), el luso se vio involucrado en una espeluznante montonera. Pudo retomar la marcha y en meta se dejó más de 10 minutos. «No todo ha sido perfecto: Joao se está sometiendo a rayos X tras su caída. Por supuesto, es bonito ir de amarillo y ganar la etapa, pero como Tim [Wellens] me acaba de decir, era un lujo tener a Joao tan cerca en la general. También era una buena oportunidad para él, porque está en una gran forma física. Espero que no se haya roto nada y pueda continuar», se lamentaba Tadej tras el triunfo 101 de su carrera: en el arreón definitivo alcanzó una velocidad de 55 kilómetros por hora... con el viento en contra.
Después, las pruebas supusieron un alivio. El UAE Emirates descartó fracturas, pero el estado de Almeida, que sería sin duda uno de los grandes favoritos al podio de competir para otro equipo, era preocupante. En las imágenes de la llegada se le vio repleto de rasguños, sangre en las manos y cojeando. Tiene un fuerte golpe en las costillas (fractura costal izquierda sin complicaciones), aunque lo que más preocupaba era la mano.
Pogacar y Vingegaard, en el sprint del Muro de Bretaña.Tour de Francia
Si no hay nada raro, Pogacar llegará al lunes con 1:17 de ventaja sobre Vingegaard. Ese día, reservado habitualmente al descanso, coincide con la fiesta nacional francesa (16 de julio), así que el Tour ha preparado su propia fiesta. Una etapa nunca vista: entre Ennezat y Monte Dore, poco más de 160 kilómetros y hasta ocho puertos, casi todos de segunda categoría, para un desnivel acumulado de 4.400 metros. Como una jornada pirenaica o alpina. «Será duro, de mucho sufrimiento, con altas temperaturas y muchas subidas durante todo el día. Puede haber algunos movimientos... pero ya veremos», advertía Pogacar, con la mosca detrás de la oreja por la actitud que está teniendo estos días el equipo Visma Lease a Bike de Vingegaard y su «carrera extraña».
Parece una buena renta, pero el pasado confirma que se encuentra en las distancias normales que los dos han mantenido en los comienzos del Tour. Porque sólo la contrarreloj (1:05 a favor de Pogacar), marcó diferencias: el resto es gracias a las bonificaciones. En 2022, el esloveno llegó a le etapa 11 con 39 segundos a su favor, dilapidados en la recordada jornada del Granon. Un año después, en la quinta etapa gozaba de 11 segundos, pero Vingegaard le golpeó con 1:04 en Laruns. Y el año pasado, cuando Jonas acudía tras su fatal caída en la Itzulia, al Galibier, cuarta etapa, acudieron igualados y allí Pogi le distanció en 50 segundos.