Matija Sarkic, portero montenegrino del Millwall, equipo del Championship (Segunda división inglesa), ha muerto a los 26 años según ha informado el club en un comunicado publicado este sábado.
Sarkic, nacido en Londres, pero internacional por Montenegro, había disputado 33 partidos con el Millwall después de llegar el verano pasado procedente del Wolverhampton Wanderers.
“El Millwall está completamente destrozado de anunciar que Matija Sarkic ha fallecido a los 26 años. Todo el mundo le envía amor y condolencias a su familia y amigos en este tiempo tan triste”, dijo el club.
Además de jugar en el Millwall y en el Wolves, Sarkic pasó por el Aston Villa, el Birmingham City, el Stoke City y el Wigan Athletic.
El Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) empezó a deliberar pero aplazó cualquier decisión acerca de Pedro Rocha y el resto de miembros de la Comisión Gestora de la Federación que encabezaba antes de dimitir para ser candidato, con la posibilidad de una inhabilitación que en el entorno del Gobierno desean. De producirse, despejaría los restos del 'Rubialismo' en un horizonte electoral muy incierto, desactivado parte del poder territorial, aunque no todo, con candidatos que son una incógnita y una convocatoria de elecciones posiblemente inservible, dada la cadena de recursos pendientes.
Si Rocha es finalmente inhabilitado y con él los miembros de la Comisión Gestora, ello bloquearía, asimismo, a varios 'barones', entre los que está al menos uno que había valorado presentarse, como es el andaluz Pablo Lozano. En cambio, no impediría hacerlo a Salvador Gomar, presidente de la territorial valenciana, al no figurar en el órgano. Debería volver a constituirse una Gestora, presidida, según los estatutos, por el miembro de la directiva de la Federación de mayor rango que no haya sido objeto de la sanción.
Si Rocha no es inhabilitado, podría presentarse a las elecciones del 6 de mayo, como es su intención, aunque el proceso electoral sería impugnado por Miguel Galán, como ya ha manifestado, y posiblemente por otros de los precandidatos que han aparecido. Por ahora se trata del periodista Carlos Herrera, que ayer se reafirmó en su intención en su programa en la Cope, Eva Parera y Javier González, a la espera de la decisión de otras personas que todavía no se han manifestado públicamente, como Gerardo González, ex secretario general del organismo y candidato en 2004, y Javier Lozano, presidente de la LNFS.
La razón de la más que previsible impugnación del proceso es que no se convocaron elecciones para reemplazar a los miembros de la Asamblea que habían causado baja, como por ejemplo el ex seleccionador Luis Enrique. Buena parte de ellos corresponden al cupo de jugadores. La Asamblea completa tiene 140 miembros y, en la actualidad, posee 98, hecho que complica, además, la consecución de los avales, del 15% del censo. Con el actual, serían 15. Rocha los tiene garantizados. Para el resto es una incógnita, por lo que todo indica que buena parte de los precandidatos optarán por acudir a las elecciones que el nuevo presidente deberá convocar en julio, ya con una Asamblea renovada y completa, para celebrarse en septiembre, después de la Eurocopa y los Juegos de París. Entonces serían necesarios 21 avales.
Carlos Herrera se reafirma
«Me voy a presentar para limpiar, para regenerar, para que el futuro del fútbol sea noticia por sus éxitos y no por los chanchullos. Mi intención es crear una comisión de transparencia y buen gobierno nada más llegar a la Federación, que desempolve todos los asuntos pendientes», aseguró el comunicador en su programa Herrera en COPE. Herrera ha podido pulsar ya a representantes de los colectivos del fútbol representados en la Asamblea, lo mismo que han hecho otros precandidatos.
El Gobierno observa el proceso con preocupación, dado que, además de la imagen del país que se proyecta a través del fútbol, existe un proyecto estratégico clave, como es el Mundial 2030, pendiente del reparto de sedes y partidos. Una posición débil de la Federación, como la actual, es peligrosa. Lo mismo ocurre con la FIFA de Gianni Infantino, que ha desplazado a Madrid a algunos de sus ejecutivos para entrevistarse con el Consejo Superior de Deportes. Entre ellos, su responsable jurídico, Emilio García Silvero, al que algunos verían como el candidato ideal.
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LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Lunes,
13
noviembre
2023
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00:03El Atlético consigue superar su racha de victorias, Griezmann vuelve a...
El 15 de octubre del año pasado, en la penosa sala de prensa del Nuevo Arcángel de Córdoba y tras sellar prácticamente su clasificación para los cuartos de final de la Liga de Naciones, Luis de la Fuente, sonriente, dijo esto: «No se trata de estar agrandado, son cosas ciertas. La tierra es redonda, aunque algunos piensan que es plana. No se puede ir contra las cosas ciertas. Estoy muy tranquilo, no estoy agrandado, pero si lo estuviera, me lo habría ganado porque otro, en estas circunstancias, tiraría de carisma. Yo soy humilde y no voy a cambiar. Ahí la dejo, báilala».
Eran tiempos en los que, incluso desde algún sector cercano al poder en la Federación, con Pedro Rocha apartado, se deslizaba que sí, que al seleccionador se le había subido a la cabeza la Eurocopa y que esa reclamación de un mejor contrato se le había ido de las manos. Porque ya en ese momento, octubre del año pasado, De la Fuente demandaba públicamente una renovación que ayer se cerró hasta 2028. Entre ese 15 de octubre y ayer, 27 de enero, han pasado 104 días y no pocas cosas.
Para saber más
De la Fuente, antes de la Eurocopa, había apalabrado su nuevo contrato con Pedro Rocha, el hombre que designó Luis Rubiales para guardarle el sillón mientras Luis Rubiales creyó posible irse para volver. El técnico tenía un contrato de personal de alta dirección desde que fue nombrado seleccionador sub'21, por el que cobraba alrededor de 600.000 euros brutos anuales. Al pasar al primer equipo escaló, aproximadamente, hasta los 800.000. Su acuerdo verbal con Rocha subía a 1,2 millones.
Habiéndole devuelto a España un título internacional de primer nivel, ocurren dos cosas nada más volver de Berlín: De la Fuente entiende que esa cifra debe revisarse, y Rocha ve cómo el martes 16 de julio, apenas dos días después de la final de la Eurocopa, el TAD (Tribunal de Arbitraje Deportivo) le inhabilita durante dos años. Es decir, De la Fuente se queda sin interlocutor válido para cambiar de contrato. Porque él, al margen del dinero, quería tener un contrato como seleccionador nacional. La situación de interinidad en la Federación impide que se firme nada. Nadie, ni la Junta Gestora ni el Secretario General, querían dar ese paso por miedo a seguir el camino de Rocha.
Difícil rehabilitación
De la Fuente, ante sus más allegados, se muestra molesto con su situación, y lo hace público en esa ventana de partidos de octubre, poco después de comenzar a trabajar con su nueva agencia de representación, conocida también por llevarle sus asuntos a Fabián Ruiz o Alexia Putellas (es en ese momento, conviene subrayarlo, cuando una parte de los que mandaban entonces en Las Rozas hablan de «recrecimiento» por su parte).
Solventados los partidos de noviembre y conocido el rival para cuartos en el sorteo, De la Fuente decide afrontar un reto que llevaba aplazando varios meses: el 3 de diciembre entra en el quirófano para operarse de su rodilla, algo que le va a exigir una rehabilitación difícil. Para ella, para la rehabilitación, se queda en Madrid y no falta ni un día a su cita con el gimnasio y con los fisios. Poco después, el 16 de diciembre, Rafael Louzán gana las elecciones a la presidencia y ese mismo día dice que lo primero que hará es llamar a De la Fuente para cerrar la renovación.
Luis de la Fuente.EFE
Pero no fue lo primero que hizo. Tardo varios días en llamarle, algo que tampoco gustó al entrenador, que sin embargo, por supuesto, se sentó con él para cerrar a principios de este mes un acuerdo que llega hasta 2028 y que ronda, si se cumplen todos los objetivos, los dos millones de euros brutos al año, un sueldo, ahora sí, de campeón de Europa. Esos pequeños malestares quiso ignorarlos ayer: «No ha habido discrepancias. Siempre he dicho que estaré en los sitios mientras sea feliz y lo soy. Ha habido sintonía y cercanía en todo momento. Es un momento de alegría para mí, para mi familia y espero que para todo el mundo del fútbol». Lo de la sintonía y la cercanía es discutible, pero eso dijo.
Llama la atención la duración, pues se rompe una regla no escrita en la Federación, desde hace más de tres décadas, según la cual a los seleccionadores se les renueva de gran campeonato en gran campeonato. De la Fuente ha firmado estar en dos seguidos (el Mundial 2026 y la Eurocopa 2028), con los riesgos que eso conlleva. En estos siete meses, De la Fuente ha tenido ofertas, la mayoría de ellas bastante «exóticas», según fuentes de su entorno, que no confirman ofrecimientos de Oriente Medio y algún escarceo poco claro con la Liga estadounidense a través de un famoso intermediario que ya llevaba los asuntos, en su día, de Luis Aragonés. "Estoy donde quería estar. Nunca he pensado en otra selección. Estoy feliz aquí y nunca he querido irme. Desde la estabilidad se trabaja mejor y eso es lo que tengo en mi casa, la Federación. Espero seguir muchos años más", zanjó ayer, y en algo tiene razón: él nunca quiso irse.