El joven padecía una afección cardiaca, el síndrome de Wolff-Parkinson-White
Kalani David, en una imagen reciente.INSTAGRAM
El skater y surfista hawaiano Kalani David ha muerto a los 24 años tras sufrir un ataque cardiaco mientras surfeaba en playa Hermosa, Costa Rica. El joven llegó a ser campeón del mundo junior de surf.
Padecía el síndrome de Wolff-Parkinson-White, una afección en la que existe una vía eléctrica adicional en el corazón que provoca una frecuencia cardiaca rápida o taquicardias. Se trata de un defecto cardiaco congénito relativamente raro. Aunque estos episodios no suelen poner en peligro la vida, hay ocasiones en las que pueden provocar una muerte súbita, especialmente en niños y jóvenes.
Este síndrome ha provocado la muerte de Kalani David, que logró estar entre los mejores skaters del planeta con un tercer puesto en el Dew Tour y también se proclamó campeón mundial junior de surf en categoría sub-16 en Panamá en 2012.
Dos episodios en 2016
En agosto de 2016, con 18 años, ya tuvo un grave ataque patinando en Oceanside, California. Su situación empeoró desde entonces y los médicos le explicaron que vivía entre la espada y la pared y que podía morir en cualquier momento. Le advirtieron que si le ocurría, se ahogaría.
A finales de ese año, Kalani David sufrió otro ataque, que duró seis horas y que casi le cuesta la vida. En ese momento, se encontraba en su casa en Oahu, Hawái. Pasó dos días en coma inducido y en enero de 2017 se sometió a una cirugía para extirpar el músculo de su corazón que había crecido en exceso y que le estaba causando las convulsiones.
La Mogorrita, Valcotos, La Collada del Golobar, Fuente Dé, Puerto de Tarna, La Tuca, el Valle del Sol, Llessuí, Rasos de Peguera, Fonte da Cova, Lunada... En todos los rincones de España se encuentran los restos de estaciones de esquí abandonadas -remontes oxidados, edificios en ruinas, colinas peladas- y observándolos se advierte el apocalipsis: no hay futuro.
Debido al cambio climático, los deportes de invierno se suponen en decadencia, con pesimismo instalado incluso en los despachos, con la supresión de la semana blanca en algunas regiones. Pero la realidad es otra.
Con la apertura de Masella el pasado miércoles, las estaciones de esquí españolas han dado por inaugurada una temporada que promete récord. ¿Alcanzar los 6,5 millones de visitantes de la temporada 2008-2009 entre todas las estaciones? Es posible. El curso 2024-2025 se cerró con 5,1 millones de forfaits vendidos pese a que diciembre fue un desastre y hasta febrero no llegó el frío. Este año, en cambio, con las temperaturas heladas de los últimos días, hay centros que ya cuentan con casi un metro de nieve para el Puente de la Purísima.
Récord a la vista
"Nosotros abriremos este sábado y para el Puente seguramente ya estaremos al 80% o 90% de la actividad. El año pasado por estas fechas no pudimos ni abrir. Esta vez ha hecho mucho frío en noviembre, hemos podido empezar a hacer nieve y luego ha caído una nevada muy importante", cuenta Xavi Ubeira, director comercial de Baqueira, una de las tres estaciones más grandes de España junto a Formigal y Sierra Nevada. Después de inversiones multimillonarias —unos 15 millones por temporada en cada estación—, las tres se han instalado por encima del millón de esquiadores o snowboarders anuales. Y de esa cifra no se bajan.
"Los últimos tres años han sido años de poca nieve y, en cambio, han sido los mejores de nuestra historia. La mejoría de la tecnología en la producción de nieve nos ha permitido minimizar el efecto del cambio climático y aumentar el número de visitantes", admite Ubeira, que especifica que la nieve actual se hace con el agua del deshielo que guardan en sus balsas durante la primavera. "Es un ciclo cerrado".
Según el Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC), antes del año 2050 "el espesor medio de la nieve podría disminuir a la mitad y la permanencia de la nieve en el suelo podría reducirse en más de un mes", pero eso no quiere decir que se vaya a esquiar menos. De hecho, esas pésimas previsiones y la escasez de los últimos años es lo que ha hecho que las estaciones de esquí españolas estén batiendo plusmarcas: ahora son punteras en nieve artificial.
Si la sequía de finales de los años 80 llevó a la mayoría de centros a comprar cañones de nieve de cultivo —y al resto a cerrar—, la situación actual ha provocado que inviertan en tecnología de última generación capaz de fabricar nieve incluso con apenas -1 o -2 grados de temperatura. Si en la mayoría de estaciones de los Alpes o en las Rocosas se necesita que caiga 50 centímetros de nieve para ponerse a trabajar, en los Pirineos con 15 centímetros les basta.
La tecnología al rescate
"Aquí, en los Pirineos, tenemos mayores oscilaciones de temperatura, pero somos capaces de utilizar muy bien las ventanas de frío. Para nosotros eso es básico", comenta Ubeira, de Baqueira, que también admite que la tendencia es cada vez ir más arriba. La estación de la Vall d’Arán elevó su altitud hace seis años hasta los 2.600 metros cuando abrió pistas en el Tuc de Bacivèr y sus competidoras han hecho lo propio en los últimos años.
Las estaciones españolas por debajo de los 2.000 metros son las que más han sufrido, las que más sufren y las que más sufrirán para seguir con su actividad. La nieve en cotas bajas no está asegurada y eso impide captar al cliente extranjero, el nuevo dorado.
"El futuro pasa por impulsar de nuevo la formación en España, el trabajo de base, recuperar la semana blanca, y por atraer a más esquiadores de fuera. Baqueira es una estación muy conocida en España y el sur de Francia, pero fuera nos queda mucho por recorrer. Británicos, estadounidenses, canadienses aún piensan que aquí sólo hay sol y playa Tenemos que trabajar ahí porque hay muy pocos destinos que puedan ofrecer una experiencia como la nuestra", finaliza Ubeira, ante la que puede ser la mejor temporada de esquí en España de la historia.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se va a librar del último amaño de la trama de Rubiales a favor de la constructora Gruconsa porque el contrato con la constructora se encuentra sin firmar. La entidad que preside en estos momentos Pedro Rocha no había suscrito antes de la gran operación judicial desplegada hace unos días el acuerdo con la empresa a la que se adjudicaron obras por valor de 1,3 millones para reformar la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
Según ha podido saber EL MUNDO, no sólo no se ha firmado el contrato con la entidad acusada de sobornar al ex presidente de la RFEF, Luis Rubiales, sino que tampoco se han llevado a cabo los trabajos ni se ha pagado una sola factura. Esta operación quedará, por lo tanto, finalmente abortada toda vez que la Comisión Gestora de la RFEF ha decidido abortar cualquier tipo de relación con Gruconsa.
Para saber más
En relación con el último contrato con esta constructora, en la que trabaja Ángel González Segura, hermano del jefe jurídico de Rubiales, el órgano que dirige el fútbol español ha decidido, además, dejar sin efecto la ejecución de la propuesta presentada por el Área de Infraestructuras y que fue aprobada por la Comisión Económica.
Cabe recordar que, tal y como desveló en exclusiva este periódico, la Guardia Civil ha puesto el foco sobre el concurso otorgado el pasado 27 de febrero que versa sobre obras de reforma en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
Se trata de trabajos relacionados, entre otras cuestiones, con la adecuación de la licencia urbanística otorgada por el Ayuntamiento de Las Rozas a varias instalaciones del complejo. Entre otras, la residencia y las cocinas. Los investigadores sospechan que la adjudicación, a la que concurrieron tres ofertas, pudo estar amañada para favorecer a la referida constructora. En este sentido, la Guardia Civil considera que al menos dos de estas propuestas eran ficticias y que hicieron las veces de lo que en el argot judicial se denomina 'mariachis'.
Desviar fondos
Según la juez instructora, el ex presidente del fútbol español encabezaba una trama consistente en otorgar obras a Gruconsa para, acto seguido, cobrar comisiones ilegales por las mismas. A criterio de la Policía Judicial la mecánica consistía en otorgar contratos a esta empresa, como por ejemplo la reforma del Estadio de La Cartuja en Sevilla por valor de un millón de euros, para, acto seguido, desviar fondos a las empresas del íntimo amigo de Rubiales, Francisco Javier Martín AlcaideNene. El siguiente paso, según la investigación, pasaba por que Rubiales cobraba de las sociedades de su íntimo Nene, concretamente de Conecta 17 Consulting, S.L.
Según coinciden diversas fuentes próximas a la operación, la figura clave en la última adjudicación a Gruconsa fue José Javier Jiménez, alias Jota, ex director de Recursos Humanos detenido por la Guardia Civil precisamente por su participación en esta operación.