Enrique Collar, leyenda del Atlético de Madrid, falleció el lunes a los 91 años, según confirmó el club rojiblanco. El delantero fue capitán durante una década (1960-1969) en el equipo colchonero, con el que conquistó un título de Liga (1966), tres Copas del Generalísimo (1960, 1961, 1965) y una Recopa de Europa (1962).
Nacido en la localidad sevillana de San Juan de Aznalfarache, Collar se inició desde muy temprana edad en la cantera del Atlético. Desde su debut liguero en septiembre de 1953, hasta su último partido en marzo de 1969, Collar disputó 468 partidos con la elástica rojiblanca, en los que anotó 105 goles.
Zurdo habilidoso, siempre destacó por su velocidad y su facilidad para el regate. Desde el frente izquierdo formó un formidable binomio atacante junto a Joaquín Peiró, que la prensa de la época bautizó como El Ala Infernal.
Dos Copas en el Bernabéu
En 1960 Collar lideró el primer título copero del Atlético, conquistado en Chamartín ante el Real Madrid (3-1). El equipo de José Villalonga se impuso con goles de Miguel Jones, Peiró y el propio Collar, que dieron la vuelta al 1-0 anotado por Ferenc Puskas. Un año más tarde, en el mismo escenario, los rojiblancos repitieron triunfo ante su máximo rival, gracias a un doblete de Peiró (3-2).
Otro fecha inolvidable para la afición colchonera fue el 5 de septiembre de 1962, cuando su equipo alzó la Recopa en el Neckarstadion de Stuttgart. Aquel partido de desempate ante la Fiorentina (3-0) quedó decantado por los tantos de Jones, Mendonça y Peiró. Tres años antes, Collar también había destacado en la Copa de Europa, formando una temible delantera en compañía de Miguel, Vavá, Mendonça y Peiró. Aquel grupo dirigido por Ferdinand Daucik sólo cayó en semifinales ante el Real Madrid, camino de su cuarto título consecutivo.
El 28 de mayo de 1972, Collar fue despedido con honores por parte de su afición durante un partido de homenaje frente al Bayern Múnich, liderado por Franz Beckenbauer, Gerd Müller y Sepp Maier. Aquella noche, el gran capitán recibió la insignia de oro y brillantes de manos del presidente Vicente Calderón.
Collar, junto a Beckenbauer, el 28 de mayo de 1972.
A lo largo de casi dos décadas, sólo disputó dos temporadas lejos del Atlético: en 1955, cuando jugó cedido en el Real Murcia, con quien logró el ascenso; y en 1969, su último año como profesional, cuando apenas disputó 15 jornadas de Liga y dos de Copa de Ferias en las filas del Valencia.
Sin suerte con España
Su prolongado periplo en el Metropolitano y el Manzanares le convirtió en el séptimo futbolista con más partidos con el Atlético, sólo por detrás de Koke Resurrección, Adelardo Rodríguez, Jan Oblak, Tomás Reñones, Antoine Griezmann y Ángel Correa. Según el comunicado emitido a última hora del lunes, el club presidido por Enrique Cerezo admite perder “a uno de sus símbolos, un jugador emblemático, referente de su época y un futbolista inigualable en su momento”.
Su trayectoria en la selección se extendió entre 1955 y 1963, cuando disputó 16 partidos y anotó cinco goles. Sin embargo, no pudo participar en la fase final de la Eurocopa en la que España se proclamó campeona y su paso por el Mundial de 1958 y 1962 se redujo a un solo partido frente a Brasil, el 6 de junio de 1962, en Viña del Mar (Chile), resuelto con 1-2 para la canarinha.








