El motorista catalán Carles Falcón falleció este lunes a consecuencia de las heridas sufridas el pasado domingo día 7 al caerse en la segunda etapa del Dakar, una caída por la que tuvo que ser reanimado por los servicios médicos de la prueba tras perder el pulso.
El equipo TwinTrail Racing Team explicó este lunes en un comunicado que los daños neurológicos causados por el paro cardiorrespiratorio en el momento del accidente” eran “irreversibles”, después de que el piloto sufriera un edema cerebral y se fracturara la vértebra C2 en la caída, además de fracturarse cinco costillas, la muñeca izquierda y la clavícula.
Tras el accidente sufrido en la etapa que transcurría entre Al Henakiyah y Al Duwadimi y que obligó al piloto a estar ingresado en un hospital de Riad desde el lunes 8 de madrugada, el motorista había sido repatriado a España el pasado viernes en un avión medicalizado y se encontraba ingresado en la UCI desde entonces en estado crítico.
TwinTrail Racing Team destacó en el texto que “Carles era una persona sonriente, siempre activa y que disfrutaba con pasión de todo lo que hacía, en especial las motos”, además de añadir que falleció “haciendo algo que era su sueño, correr el Dakar” y que “estaba disfrutando”, porque “era feliz encima de la moto”.
“Debemos recordarlo por su sonrisa y por la felicidad que generaba en todos”, sostiene el comunicado, que señala que a pesar de ser ingeniero informático de formación, era instructor de motos y guía de viajes en moto “por pasión”.
El texto pidió “que se mantenga la privacidad de los actos de despedida que se realicen los próximos días” y agradeció la comprensión.
El pasado viernes, el propio equipo expuso que había sido repatriado a España, donde los médicos le iban a realizar “nuevas pruebas” según establecía el “protocolo”, puesto que el piloto necesitaba ser operado de urgencia por la vértebra C2, aunque la intervención se aplazó el pasado miércoles debido a que la “prioridad” era rebajar el edema cerebral.
Antes de su vuelta a España, Falcón estuvo desde la madrugada del pasado lunes y hasta este viernes ingresado en coma inducido en el hospital de Riad, cuyos servicios médicos autorizaron el miércoles día 10 su traslado a España.
Falcón, de la categoría Original by Motul -en la que no se recibe asistencia mecánica-, se cayó en el kilómetro 448 de la especial de la segunda etapa y, alertados por un piloto que seguía al motorista, los organizadores enviaron un helicóptero, cuyo servicio médico atendió al piloto, herido grave tras caer con la cabeza sobre el suelo.
Cuesta mucho, tras digerir el combate entre Mike Tyson y Jake Paul, hablar de boxeo. No porque el primero no fuera uno de los mejores púgiles de la historia, ni tampoco porque el segundo no empiece a labrarse una imagen de algo más que un youtuber metido a combatir. Sino porque lo que se vio en el ring fue una "pantomima" a juicio de Jero García, entrenador y ex boxeador.
La pantomima empezó con Jake Paul entrando en el AT&T Stadium de Texas en un Chevy customizado junto a su hermano y la paloma del sudeste asiático, que regaló a Mike Tyson y este despreció, como mascota. Dijo el de Ohio que le costó "miles de dólares". Una cantidad irrisoria teniendo en cuenta los 40 millones que se llevó la madrugada del viernes al sábado tras vencer al de Brooklyn por decisión unánime. Solo en taquilla se recaudaron casi 18 millones de dólares, una de las mayores para una velada de boxeo de la historia. Entró al ring, además, bajo los acordes de la canción de Phil CollinsIn the air tonight que suena en el cameo del ex campeón mundial en la comedia Resacón en las Vegas. Paul se permitió, incluso, imitar los movimientos de Tyson en la película.
Entrada de Paul en el AT&T Stadium.CARLOS RAMIREZEFE
Luego resultó triste ver a "la persona más mala del planeta" aparecer solo hacia el ring, medio cojeando, con una rodillera en su pierna derecha tras haber mostrado el trasero en la entrevista previa al combate. Esa falta de movilidad le lastró durante toda la pelea, si es que se puede hablar de pelea. "Roza la indecencia que dejen boxear a alguien con 58 años de edad", explica Jaime Ugarte, periodista especializado en boxeo.
"Salieron a pegarse" cuenta García, aunque el propio Ugarte cree que había un pacto tácito de no agresión por "dejar un poco de dignidad al campeón". Las cifras no mienten: Paul tiró el triple de puñetazos de Tyson 278 frente a 97 de los que conectó 78 contra los 18 del de Brooklyn. En el porcentaje de acierto también vence el youtuber por 10 puntos, 28% vs 18%. La visión de Tyson, viendo pasar los asaltos sin intentar cerrar la distancia con el de Ohio fue una triste imagen para el que se hace llamar un "asesino nato". Tampoco ayudaba su constante mordida de la manopla que él justificó: "Tengo la costumbre de morderme los guantes, tengo una fijación con las mordeduras", dijo tras el duelo, con la media sonrisa que recuerda al incidente con Holyfield el año, precisamente, en que nació Jake Paul, 1997.
Clemencia con Tyson
Las esperanzas de contienda tras los dos primeros asaltos, pronto se desvanecieron, y la sensación al finalizar el combate es que Jake Paul "tuvo clemencia" con Tyson, según los expertos. "Al final, Jake Paul quiso cuidar a la leyenda", explica Jero. No hay más que ir a los 10 segundos finales del combate, que el youtuber empleó en hacer una reverencia a Tyson y éste, desconcertado, sin saber muy bien si saludarle o seguir bailando hasta el final de los 16 minutos acordados.
"Sólo intenté herirlo un poco, pero tenía miedo de hacerle daño. Sí, bajé el ritmo en los últimos asaltos porque quería darle espectáculo a los espectadores y no quería hacerle daño a alguien que no necesitaba ser herido", admitió el propio Paul tras la pelea pese a que, sobre la lona, dijera que intentó hacerle daño pero que tenía miedo que se lo hicieran a él.
La indignación creció tras el combate especialmente en redes sociales donde varios famosos como Earvin Magic Johnson criticaron el bochornoso espectáculo. "Qué triste. Apagué la televisión porque ya no podía verlo más. Es triste ver a Mike Tyson así porque fui a todas sus peleas. Esta pelea de esta noche no fue muy buena para el boxeo", expresó el ex jugador de Los Lakers.
El 'verdadero' combate
"Las comparaciones son odiosas", expresa Jero García sobre lo ocurrido en la velada del Tyson vs Paul. Para los expertos, el verdadero combate fue el que protagonizaron previamente Katie Taylor y Amanda Serrano, en el que se pusieron en liza los cinturones de superligero. "Lo bueno de ese circo es que permitió a las chicas conseguir la bolsa más grande de la historia", añade García. Se dice que ambas ganaron seis millones por una contienda que se llevó la irlandesa a los puntos pese al polémico cabezazo con el que abrió la ceja a la puertorriqueña.
De una verdadera contienda a un show. Un show que Tyson amenazó con repetir pese a haber sumado la séptima derrota en su tarjeta, además, contra el propio hermano de Jake, Logan. El de Ohio, en cambio, quiere ahora desafiar a Canelo Álvarez. "Rompimos Netflix, la mayor pelea en EEUU, 20 millones de dólares. Todo el mundo está en la lista, no voy a dar nombres concretos... Canelo, me necesita, más de lo que yo lo necesito a él. Él quiere el dinero, así que él sabe dónde encontrarlo", se la tiró Paul al boxeador mexicano tras su undécima victoria.
"Eres grande, Toro". El mensaje en el cartelón del muro, una semana más, llevó la firma de Pierluigi Della Bona. No se trataba de una despedida personal, porque el preparador físico ha decidido renunciar a Ferrari para acompañarle también en Williams. Sin embargo, a cada paso por Yas Marina, Carlos Sainz sí disfrutó y padeció con todas las emociones propias de una última carrera con la Scuderia. "Fue extraño bajarme del coche. Un poco emotivo. Aunque creo que aún resultó más raro subirme, porque ahí ya fui consciente de que se trataba del último día con un grupo de gente con la que he disfrutado durante cuatro años".
Esos íntimos, los que conforman el célebre Team 55, no perdieron la oportunidad de sacar su extintor para conmemorar el momento. Al frente, Carlos Oñoro, su representante, junto a Riccardo Adami, ingeniero de pista, Pedro Cebrián y Rita Simonini, responsables de comunicación y los también ingenieros Calum McDonald y Riccardo Corte. El segundo puesto en el GP de Abu Dhabi permitía a Carlos superar el registro de Gerhard Berger para convertirse en el noveno piloto con más podios en la historia de Ferrari (25).
"Dadas las circunstancias, creo que hemos completado un trabajo excelente", ratificó Sainz, "orgulloso" de dejar a Ferrari "en un lugar mucho mejor que el que estaba cuando llegué". A su juicio, el trabajo conjunto con Charles Leclerc resultó "crucial", por lo que ya ve a Ferrari "capaz de ganar el Mundial 2025".
"Valiosas aportaciones"
Eso sí, el champán junto a su compañero supo menos espumoso en Yas Marina, dado que Ferrari aún deberá apurar otro año para ese título de constructores que se resiste desde 2008. No obstante, la despedida de Abu Dhabi nada tuvo que ver con las escenas de tensión aireadas en Las Vegas. Leclerc destacó el "talento" de Carlos y elogió sus "valiosas aportaciones" para mejorar el coche. "Nuestras luchas en la pista nos ayudaron a ser mejores", zanjó.
El monegasco, penúltimo en la parrilla, remontó hasta la tercera plaza y fue reconocido con el galardón de mejor piloto del día, con el 29% del voto popular. Incluso podrá recordar una doble celebración en el podio. La película de Apple TV que se viene rodando cada fin de semana exigía, por imperativo del guion, que Leclerc acabase segundo, justo por detrás de Sonny Hayes, el piloto al que da vida Brad Pitt. Las risas junto a George Russell, tercer clasificado en el filme dirigido por Joseph Kosinski, supusieron un simpático colofón al Mundial 2024.
"Este último año, tras la noticia de mi marcha, no ha resultado fácil. No fue sencillo disputar una temporada completa sabiendo que me marcharía. Mantener la concentración tan alta resultó difícil, así que me siento orgulloso de lo conseguido", admitió Sainz. En estas circunstancias, Sainz ha acabado quinto el Mundial, a sólo dos puntos de Oscar Piastri, coronando la mejor temporada de su vida tanto en puntos (290) como en victorias (dos) y podios (nueve).
Sainz, con el SF-24, el domingo en Yas Marina.EFE
El último mensaje de radio con Adami, bajo los acordes del Smooth Operator de Sade, supuso la obertura de sus celebraciones en Yas Marina. Tras aparcar el coche en el parc fermé, una nutrida delegación de Ferrari -mucho más numerosa que hace dos semanas en Las Vegas- acudió para los abrazos y vítores. En el garaje había preparado un disfraz a la altura del momento. Chili, su apodo en el paddock, se despediría de rojo y con sabor picante. A su lado, con una amplia sonrisa, Guanyu Zhou tras su última carrera en la F1 al volante de un Sauber.
Los compromisos de Sainz todavía no han concluiido en Maranello, donde seguirá acudiendo los próximos días para echar el cierre a la temporda. Sin embargo, a nivel competitivo, sus esfuerzos competitivos se focalizan ya en los test de mañana con Williams. "A ver cómo puedo hacer que ese coche sea más rápido", valoró sobre la doble sesión con la escudería de Grove. "Sinceramente, no creo que la gente pueda imaginar lo mucho que espero lo que está por venir", subrayó.
De ese entusiasmo anda necesitado el equipo de James Vowles, penúltimo del Mundial tras puntuar en sólo cinco de 24 carreras. De sus 17 puntos, 10 llegaron en el GP de Azerbaiyán, pero no hubo nada que rascar durante las últimas cito pruebas del campeonato. "No tengo dudas de que volverá a lo más alto de la parrilla, sea con Williams o con otro equipo. Se lo merece. Creo que todo el mundo lo sabe y es sólo cuestión de tiempo antes de que vuelva", apuntó Leclerc.
Camaradería con McLaren
Según los mensajes de radio, Il Predestinato bien pudo abandonar por culpa de un problema de fiabilidad en Abu Dhabi. Hubiese supuesto un epílogo más que decepcionante para Fred Vasseur. "Mañana podré decir que ha sido una temporada muy positiva, con cinco victorias, cuatro más que en 2023, y unos 50 puntos más. Sin embargo, evidentemente también sentimos la frustración de haber terminado con más de 600 puntos, aunque 14 menos que McLaren", concedió el team principal de Ferrari.
Sainz baña con champán a Zak Brown, el domingo en Yas Marina.AFP
Después de la pertinente felicitación a Andrea Stella, su homólogo en McLaren, y su gran amigo Zak Brown, Vasseur iba a capitanear los consabidos actos de camaradería entre dos equipos que luchan sobre el asfalto y se respetan en la escena pública. Sainz, por su parte, ya había felicitado personalmente a su amigo Lando Norris y a su padre, Adam.
Tras 88 carreras de rojo, cuatro victorias, seis poles, 25 podios, tres vueltas rápidas, 900,5 puntos y 295 vueltas en cabeza. Los mismos triunfos en Maranello que Eddie Irvine, Clay Regazzoni y John Surtees. Pese a haber mantenido con mucha gallardía su pulso dentro del garaje, el balance global favorece claramente a Leclerc, gracias a sus seis triunfos, 31 podios, 19 poles, seis vueltas rápidas, 1.029 puntos y 830 vueltas en cabeza.
Zinedine Zidane sonreía en la grada mientras Kylian Mbappé celebraba el 2-0 del Real Madrid. Ante el City. En Champions. En el Bernabéu. Se podría decir que era el sueño de ambos. El hombre obsesionado con aquel adolescente que crecía sin parar en el Mónaco. El entrenador enamorado del futbolista que se convirtió en icono en el PSG y en la selección de Francia. Zizou, porque así es el fútbol, lo vio desde su palco y no desde el banquillo, pero su sonrisa era la de todo el madridismo.
Ese 2-0 es, hasta ahora, el momento cumbre en la temporada del conjunto blanco más allá de la Supercopa de Europa y la Intercontinental. Una obra de arte que empezó en los pies de Courtois y terminó en un movimiento de cadera extraordinario de Mbappé ante Gvardiol. Una jugada en la que participaron todos los jugadores del Madrid menos Asencio y Ceballos y que culminó en el gol 1.100 del conjunto blanco en la Copa de Europa.
Cristiano Ronaldo había metido el 800 y el 900, Benzema el 1.000... Y quién mejor que Mbappé, nueva cara de esta década en Chamartín, para añadir su nombre a la historia del club.
Todo después de un 1-0 madrugador y tranquilizador, con un genial pase de Asencio y una vaselina perfecta de Mbappé, que abría el marcador para el Madrid por 12º vez en el curso: seis en Liga, tres en Champions y una en Copa, Supercopa de España e Intercontinental.
Un doblete para confirmar una racha sobresaliente del francés, que acumula cuatro partidos seguidos marcando y 12 tantos en los últimos 11 duelos disputados, 25 en todo el curso.
El primer triplete de Cristiano
Pero quería más. Cómo no va a querer más en la Copa de Europa alguien cuyo ídolo es Cristiano Ronaldo. Mbappé consiguió su primer hattrick con el Madrid en Champions, el tercero de su carrera tras los conseguidos ante Brujas y Barcelona, e hizo estallar la Castellana. El portugués anotó su primer triplete continental en octubre de 2012 contra el Ajax, con 27 años, tres después de fichar por el Madrid y nueve cursos más tarde de su debut europeo con el Manchester United. Mbappé lo ha logrado a los siete meses.
En el horizonte, acercarse a un legado continental casi imposible de igualar. Cristiano marcó tres goles o más en un partido de Champions en ocho ocasiones (una de ellas un póquer) y es el máximo goleador de la historia de competición con 140 tantos. El galo lleva ahora 55 y tiene 26 años. Le quedan temporadas suficientes por delante, pero el reto es mayúsculo.
Tchouaméni y Ceballos, imperiales
El duelo reflejó la continuación de la era madridista en manos de un Ancelotti pletórico, superior a Guardiola en lo táctico, en los nombres y en el ritmo del equipo a estas alturas de la temporada. El italiano recuperó a Rüdiger y devolvió a Tchouaméni al centro del campo. Al lado de ambos, Asencio y Ceballos, capitales en este momento del curso para el vestuario dentro y fuera del campo.
El canterano se ha ganado un hueco en el once y volvió a repetir una actuación colosal, secando a Marmoush, sustituto de Haaland, y mostrándose impoluto en cada corte. En el centro del campo, Ceballos volvió a demostrar que su nivel actual cambia por completo la temporada del Madrid. El conjunto blanco adolecía de juego en el primer tramo del curso, tenía talento en ataque con sus cuatro estrellas, pero le costaba un mundo la creación. El andaluz ha solucionado eso.
Entre Ceballos, Tchouaméni y Valverde, lateral pero también centrocampista en salida, movieron al Madrid a la perfección, cuajando el mejor partido del año ante un City incapaz. Los tres superaron el 90% de acierto en el pase.
El Madrid esperará ahora al sorteo de este viernes para saber contra quién jugará los octavos de final. Sólo dos opciones: Atlético de Madrid o Bayer Leverkusen, ambos con la vuelta fuera y con Bellingham sancionado para la ida.