El antiguo ciclista francés Pascal Hervé, que llegó a vestir en una etapa la ‘maglia rosa’ en el Giro de 1996 (antes de verse implicado por el caso Festina) murió el 24 de diciembre a los 60 años, anunció la Unión Nacional de Ciclistas Profesionales (UNCP).
Las circunstancias de su muerte no fueron precisadas, pero el pasado mes de septiembre reveló haber sido operado de “un tumor canceroso en el estómago” a mediados de año.
“Pascal era una figura emblemática y una voz imprescindible de nuestro deporte. La gran familia del ciclismo está de luto”, reaccionó en X la UNCP francesa.
El anuncio de su muerte suscitó las muestras de condolencia en redes sociales de muchos de sus antiguos compañeros, como Laurent Brochard.
Ex campeón del mundo amateur, Pacal Hervé había puesto fin a su carrera con 37 años tras un control positivo en el Giro de Italia de 2001, tres años después de ser suspendido dos meses por su implicación en el caso Festina, junto a Richard Virenque, del que fue fiel gregario durante mucho tiempo.
«¡Histórico¡ el uruguayo Thomas Silva gana la segunda etapa del Giro», publicaba Montevideo.com. «El padre de Thomas Silva: ya está, ya no me lo puedo pedir más», titulaba El Observador. La prensa charrúa despierta al ciclismo y los responsables de la Corsa Rosa se congratulan con la suma de un nuevo mercado audiovisual. El triunfo y liderato del ciclista del Astana es una bendición para los cazadores de audiencias, como antes lo fueron las victorias del ecuatoriano Richard Carapaz o del colombiano Egan Bernal.
La apertura de nuevos escenarios en Hispanoamérica sirve para fortalecer la comunidad ciclista y multiplicar el seguimiento de un Giro de Italia que arrancó con Jonas Vingegaard como gran reclamo y que este lunes afronta su primera jornada de descanso. El martes, la ronda se reanuda en Italia, con una etapa llana de 144 kilómetros entre Catanzaro y Cosenza.
La ronda organizada por RCS Sport extendió sus fronteras con la Grande Partenza en Bulgaria. La serie de tres etapas, que concluyó ayer con la victoria de Paul Magnier en la meta de Sofía, ha servido para abrir cobertura en los países de Europa del Este.
La organización y los broadcasters de la carrera hablan de una «difusión global sin precedentes», con emisiones en directo en Europa, América, Asia y Oceanía a través de RAI, Eurosport, HBO Max, TNT Sports, ESPN, SBS, JSports y otras plataformas. Warner Bros. Discovery, propietario de Eurosport y HBO Max, informó de que el ciclismo italiano ya tuvo un crecimiento muy fuerte en 2025 en streaming y redes sociales. El grupo renovó los derechos del Giro hasta 2029 precisamente por ese crecimiento internacional.
En Italia, la RAI ha publicado cifras en las que se apunta un share del 18% y de más de 8,5 millones de consumos digitales en RaiPlay. En Reino Unido e Irlanda, TNT Sports y HBO Max han reforzado la cobertura de 2026 con más de 100 horas en directo y programas especiales.
«El Giro no sólo se disputa en la carretera. Su universo digital sigue creciendo, ofreciendo a los aficionados una experiencia cada vez más inmersiva e interactiva», señalan desde el departamento de Comunicación de la prueba. «Desde la web oficial, la app, con cobertura en directo multilingüe y contenido exclusivo, las redes sociales, las plataformas de videojuego e iniciativas de participación de los fans, el Giro se convierte en una historia continua», añaden.
Los aficionados también pueden participar en plataformar interactivas de juegos, creando sus propios equipos y apostando sobre los ganadores de cada etapa. «Este año, el Giro ha entrado en una nueva dimensión con el debut en el videojuego Fortnite, con la incorporación de un mapa oficial inspirado en icónicas etapas», aseguran dese la ronda italiana.
La vida de Gonzalo Ariño (Onda, Castellón, 1999) es como una etapa rompepiernas. No hay tregua sin repecho. «La vida te va dando golpes, pero ya sabes cómo gestionarlo. Te puedes quedar en el sofá sentado, dándole vueltas a la cabeza. O te levantas, te mueves y empiezas a hacer cosas», reflexiona sin rastro de debilidad, ni física ni mental. Conversa con EL MUNDO a unos días del puerto más temido, su segundo paso por el quirófano para extirpar el tumor cerebral que se le ha vuelto a reproducir.
Ariño ni siquiera aún era ciclista profesional cuando «un mareo raro» en su casa encendió todas las alarmas. «Intentaba hablar y no me salían las palabras», recuerda de ese verano de 2021. Fue operado en septiembre, en el Hospital Universitario de la Ribera, en Alcira (Valencia), todo tan deprisa que ni siquiera supo muy bien a lo que se estaba enfrentando. «Yo sólo pensaba en cuándo me iba a volver a montar en la bicicleta. Mi objetivo era volver lo antes posible a mi vida, a mis estudios (Geografía y Ordenación del Territorio), a competir».
Y lo hizo, claro. «Porque la bici es mi medicina». «Tenían que ponerme freno. Iba demasiado rápido. A los dos días de salir del hospital estaba ya subiendo escaleras. Al rodillo no tardé en subirme tampoco, en apenas un mes. Me decían que no debía sudar...», relata con media sonrisa. La etapa rompepiernas transitaba por un momento dulce ahora. Hoy tiene el recuerdo imperecedero de cuando pudo volver a la carretera. «Fue muy especial. Salí con mi padre. Dos horitas con parada para el café. No la olvidaré».
Aunque el siguiente mazazo para el niño que había dejado a un lado el kárate y el fútbol para apuntarse a las escuelas de ciclismo de Onda, influencia paterna, estaba cerca. Lo cuenta con crudeza y precisión. «Yo ya estaba operado, me frotaba las manos, ya iba a empezar a hacer vida normal, a volver a la bici. Cuando me dijeron que tenía que estar medio año con la quimio fue el peor golpe. Sufrí un colapso, porque mis planes se truncaron. El tratamiento de quimioterapia y radioterapia se alargó un poco. Me fastidió mucho. Una semana al mes tenía quimio. Lo compaginé con los estudios y la competición. Y me dejaba muy tocado, pero seguía. Tenía dudas de si iba a ser capaz, pero en una carrera en Sabadell tuve muy buen resultado, quedé quinto. Y me dije, vamos a seguir palante».
Gonzalo Ariño, del Illes Baleares Arabay.David González
Y llegó el final de 2023 y otra vez la carretera de su existencia tornó veloz y soleada, como si el viento ahora le empujara. El Illes Balears Arabay iba a materializar el sueño de su vida, desde cuando en infantiles, «muy bajito porque crecí de los últimos», se lo pasaba pipa compitiendo que no ganando. Ahora Gonzalo era ciclista profesional. «Igual tenían opciones más fiables que yo, pero me dieron la oportunidad. Le tengo que dar las gracias a Toni Vallcaneras, el gerente de Arabay», hace hincapié. Y, de repente, se vio en mitad del pelotón, saludando a Carlos Rodríguez, diciéndole que era su ídolo, aquella primera carrera en La Nucía, «un buen golpe de realidad» también. Pues nada tenía que ver con el ciclismo amateur. «Dije: 'Madre mía la que me espera'», rememora.
El castellonense se ganó la renovación gracias a sus buenos resultados, a lo que apuntaban su piernas. Pero no iba a ser todo cuesta abajo. Los controles médicos rutinarios del año pasado mostraban síntomas extraños. El tumor volvía a asomar. «Alguna resonancia salió mal y la oncóloga me dio malas referencias. Tenía miedo. Aunque entonces se acabó limpiando todo, el susto me lo llevé y estuve un tiempo parado». Otra vez los subes y bajas. «En verano volví a entrenar y surgió la opción de ir con el equipo al Tour de Estambul. Y el primer día, en Çatalca, me metí en la fuga. Una sensación espectacular, la mejor de mi carrera».
Ariño posa para EL MUNDO, en Benicasim.David González
Este 2025, con los colores blancos y negros del equipo balear, Ariño comenzó a tope, desde enero: Morvedre, Ruta de la Cerámica, Clásica de la Comunidad Valenciana, Trofeo Calviá, Volta a la Comunidad Valenciana, O Gran Camiño, Gran Premio Miguel Indurain... Aunque... «En las últimas pruebas se ha confirmado que el tumor se ha reproducido definitivamente. Estoy tranquilo, porque parece bastante pequeño. No como la otra vez, que eran seis centímetros. Sé lo que viene y no me asusta», pronuncia, mencionando su confianza en el doctor Pedro Riesgo, su ángel de la guarda.
El mismo que tras la primera intervención, estando en la UCI, le enseñó unas llaves. «¿Qué es esto?», le preguntó. «Y yo sabía lo que era, pero no me salía la palabra», dice sobre esos instantes terribles de pérdida del habla, ya que el tumor estaba cerca de las hormonas que influyen en el lenguaje, superados como todo lo que afronta Gonzalo. «Cuando volvieron al día siguiente, lo conseguí». Sabe que en unos días volverá a pasar por lo mismo. «Pero nunca he pensado en dejarlo. Es más, todavía no me han vuelto a operar y ya estoy pensando en regresar a la bici».
El NSN Cycling Team, que se ha hecho con la licencia 'World Tour' del antiguo Israel-Premier Tech, se ha presentado este martes en Barcelona, en un acto que ha contado con la presencia del ex futbolista del Barcelona Andrés Iniesta, que compartirá la propiedad del equipo junto con el fondo de inversión catalán-suizo Stoneweg.
"El ciclismo me ha acompañado siempre en mi vida, más allá del fútbol. He tenido un vínculo muy grade con el ciclismo. Para NSN (la compañía de entretenimiento y marketing deportivo propiedad de Iniesta) es un paso importante", ha dicho el ex internacional español en rueda de prensa.
"Sobre todo quiero disfrutar de este nuevo capítulo, adentrarme mucho más en el ciclismo. Si algo nos enseña el ciclismo es el trabajo en equipo, que hará que todos nos sintamos orgullosos", abundó el exfutbolista.Iniesta, quien anotó el tanto que supuso el primer Mundial de España en Sudáfrica en 2010, reveló que solía ver las carreras de ciclismo con su familia y que tiene un "vínculo muy fuerte" con este deporte. "El ciclismo ha formado parte dela infancia de mi generación. Recuerdo muchísimas tardes con mi abuelo viendo las grandes etapas de Tour, Giro y Vuelta, con grandes referentes españoles. Él me inculcó una pasión que me ha acompañado más allá del fútbol", apuntó el ex futbolista manchego, informa Afp.
El alcalde de la Barcelona, Jaume Collboni, ha recordado que en 2026, con el nacimiento del citado equipo ciclista y la salida, el 'Grand Depart' del Tour 2026, Barcelona se convertirá "en el epicentro mundial del ciclismo". "Agradecemos a Andrés Iniesta porque ha llevado siempre la imagen de Barcelona por todo el mundo y siempre ha ayudado con la proyección internacional de la ciudad", comentó.
Collboni considera que el binomio Barcelona y ciclismo es "una apuesta ganadora" y recordó que en la Ciudad Condal cohabitan 50 clubes ciclistas y siete de cada diez ciudadanos practican deporte. "Queremos disfrutar de esta nueva etapa y conocer todo lo que hay detrás del gran trabajo que se hace en el equipo, no solo en la formación de World Tour, sino también con la cantera. El equipo es espectacular", ha insistido Iniesta.
El equipo, que tendrá Scott como proveedor de bicicletas en lugar de Factor, contará con el eritreo Biniam Girmay, una de las nuevas estrellas del ciclismo mundial, como líder, en un conjunto con un español: el joven valenciano Pau Martí.
La otra pata inversora del equipo es la gestora de fondos Stoneweg. Su director general, Jaume Sabater, ha alabado el trabajo conjunto realizado con NSN lo que les ha llevado a apostar por "una forma innovadora" en nuevos proyectos. "Nuestra presencia está en Suiza, nuestra alma en Barcelona", ha recordado Sabater, que ha calificado el proyecto como "único" y que se producido de una forma "totalmente inesperada".
El director deportivo será el finlandés Kjell Carlstrom, que dijo. "Es el inicio de una nueva era para el equipo. Tenemos un equipo potente y se nos abren muchas posibilidades. En las próximas semanas informaremos sobre su composición definitiva", ha comentado, informa Efe.
Durante el acto también se dio a conocer el nuevo maillot del equipo, un diseño inspirado en Barcelona, con unas geometrías particulares en azul cielo, naranja y detalles en negro.