El Santiago Bernabéu ha respondido a la crisis del Real Madrid con una de las broncas más grandes de los últimos años. La afición abucheó al equipo tanto en la llegada del autobús como en la salida de los jugadores al calentamiento y en la posterior vuelta a vestuarios para el partido ante el Levante, pero amplió todavía más el volumen de sus quejas cuando la megafonía dio la alineación y cuando el partido empezó, incluyendo un sector de la grada que gritó “¡Florentino, dimisión!”.
Vinicius Júnior y Jude Bellingham, por ese orden, fueron los más señalados por la grada, tanto en el anuncio de la alineación como en el partido, silbando la grada cada vez que cogían el balón. El estadio les culpa de la rebelión del vestuario que terminó en el despido de Xabi Alonso y de la mala racha de resultados del equipo en las últimas semanas.
Los pañuelos hicieron acto de presencia antes del pitido inicial y cuando la Grada Fans, el sector de animación del Bernabéu, comenzó a animar al equipo. En ese momento, el resto del público respondió con cánticos de “¡Fuera, fuera!”.
No sirvió de nada la petición de Arbeloa en la rueda de prensa previa, en la que pidió el apoyo de la afición citando a Juanito: “Juanito dijo ’90 minuti en el Bernabéu son molto longo’, no dijo ‘90 minuti contra llos jugadores‘”.
Madrid albergará el primer partido de la temporada regular de la NFL en suelo español, convirtiendo al país en el sexto en recibir un encuentro oficial tras Reino Unido, Alemania, México, Brasil e Irlanda. Una decisión «clave» en la expansión de la liga más allá de Estados Unidos, uno de los pilares del mandato de Rogell Goodell como comisionado de la competición. «España es un mercado realmente importante para el crecimiento de la NFL», dijo esta semana Peter O'Reilly, vicepresidente ejecutivo, en una reunión con medios a la que asistió este periódico.
El aterrizaje de la NFL en el Bernabéu no es casual. La liga ha tratado de relacionarse con las mayores organizaciones de cada país que ha visitado, y 'la marca Real Madrid' es «un socio tremendo» para ellos. «Es una marca icónica global», admite O'Reilly sobre el conjunto blanco. «Estamos fascinados con el estadio y jugar ahí es un factor enorme para nosotros», añade.
La NFL cree que en España tiene un crecimiento potencial que puede alcanzar «los 11 millones de consumidores directos e indirectos». Esto sería, más o menos, la mitad de los seguidores que tiene la liga de fútbol. Según un estadio del European Football Benchmark, 26 millones de personas tienen algún interés por el fútbol en España.
«Actualmente hay más de 11 millones de fans de la NFL en España, una mezcla de seguidores expertos que conocen el deporte y siguen a un equipo durante toda la temporada, junto a otros muchos aficionados casuales que todavía están descubriendo el deporte y eligiendo a su equipo favorito. Nuestro objetivo es que el partido de Madrid sea como una 'mini Super Bowl'», asegura a EL MUNDO Rafael de los Santos, director de NFL España.
Dentro de esa 'mini Super Bowl' está la actuación de Bizarrap y Daddy Yankee en el descanso del encuentro, una llamada de atención a aquellos aficionados que sólo conocen la NFL por la actuación del intermedio de cada Super Bowl. Eso, las barbacoas y puestos de comida en los alrededores, los juegos y los conciertos están asegurados a las puertas del Bernabéu. Será mucho más que un simple partido de fútbol americano porque lo que quiere la NFL es trasladar todo su espectáculo a Madrid y al resto de ciudades en las que celebra partidos.
«Sabemos que el fútbol es el número uno aquí, pero creemos que hay espacio para sumar más aficionados a la NFL en los próximos años», admite De los Santos, que espera que el partido de Madrid «sirva de inspiración para nuevas generaciones de aficionados, despierte su curiosidad y deje un legado duradero que vaya mucho más allá del partido».
En el horizonte también están los Juegos Olímpicos de 2028 y la presencia del flag footbal, la versión sin contacto del fútbol americano, como deporte invitado al evento, donde España es séptima en el ranking internacional. «Tenemos programas activos en Madrid, Barcelona y Zaragoza y pronto se sumarán nuevas ciudades», insiste De los Santos.
El Bernabéu será el primero, pero el Metropolitano y el Camp Nou aprietan para albergar más partidos de la NFL en España.
El presidente del Barcelona, Joan Laporta, rompió este sábado su silencio después de la cautelar concedida al conjunto catalán en el caso Dani Olmo y tras sus gestos e insultos en la palco del Estadio King Abdullah de Yeda antes de la semifinal de la Supercopa de España ante el Athletic Club. En la recepción oficial con motivo de la final ante el Madrid, ofrecida por el presidente de la Federación Rafael Louzán, a la que no asistió Florentino Pérez y en la que estuvo EL MUNDO, el directivo azulgrana ha justificado sus acciones y ha reflexionado sobre toda la polémica de la cautelar.
"Esta Supercopa ha estado envuelta por la inscripción de dos jugadores. Pienso que podíamos haber evitado esta situación si se hubiera aplicado la normativa correctamente, desde nuestra opinión. Por suerte, se ha solucionado y podrán jugar. Estamos satisfechos", aseguró Laporta en su discurso.
El presidente culé había convocado una rueda de prensa el próximo martes en Barcelona para hablar del caso Olmo, pero al final optó por emitir una primera reacción en el acto organizado por la RFEF a la medida cautelar dictada por el Consejo Superior de Deportes (CSD) para que el extremo internacional y Víctor pudieran ser inscritos.
No habrá expediente disciplinario
En sus palabras, Laporta también se refirió, sin nombrarlos, a sus actos antes de la semifinal, motivo que obligó a Louzán a "estudiar" una posible sanción. "El fútbol es pasión. Se puede reír, llorar, puedes estar en una situación límite... Lo importante son las emociones y la vida. El fútbol siempre gana porque son emociones", reflexionó. A unos metros estaba Louzán, que finalmente no le abrirá un expediente disciplinario.
Su discurso, en el que no hubo una disculpa esperada por la Federación, insistió en la importancia del Clásico, el partido más importante del mundo. "Son finales apasionantes y es un orgullo enfrentarnos al Madrid. Somos los dos clubes con más aficionados, casi a la par, en el Madrid diréis que tenéis más y nosotros diremos que somos nosotros los que tenemos más", bromeó.
LaLiga ha anunciado que va a recurrir ante la justicia ordinaria el fallo del CSD de conceder al Barcelona la medida cautelar, mientras que el ente federativo no se ha pronunciado tras la resolución.
Para Laporta, las finales entre estos dos equipos "engrandecen y dan un nivel al fútbol". "Es un partido que se disputa en todo el mundo con independencia de la competición en la que se celebre. Es un partido de nivel mundial", ensalzó.
El gran ausente de la recepción fue Florentino Pérez, cuyo avión no aterrizó a tiempo para asistir al evento. En su lugar, José Martínez 'Pirri', presidente de honor, Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales, y José Ángel Sánchez, director general, representaron al Madrid.
Se espera que el máximo mandatario blanco asista a la final de este domingo y siga el partido en el palco junto a su homólogo del Barça y Louzán. En el tradicional intercambio de obsequios, Laporta y Butragueño se intercambiaron las camisetas de sus respectivos equipos.
Arabia Saudí vuelve a tener el partido por el que paga 40 millones cada año al fútbol español. Otro clásico en el desierto después de la victoria del Madrid contra el Mallorca. Fue superior el conjunto blanco pero le costó anotar hasta que Bellingham, aprovechando el tercer rechace ante el eterno muro balear, puso a su equipo en la final de la Supercopa de España. Valjent, en propia puerta, y Rodrygo, ambos en el añadido, cerraron un duelo que terminó con tangana entre Maffeo, que venía picado con Vinicius, Bellingham, Asencio y Samu Costa. [Narración y estadísticas (3-0)]
Como hizo en la Intercontinental de Doha, Ancelotti volvió a acumular sobre el desierto saudí a todas las estrellas de su galaxia. Asentó su centro del campo en Valverde y Camavinga y dejó libertad por delante a Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Y el Madrid fluyó durante gran parte del partido a un Mallorca limitado a los balones largos para Muriqi.
El inicio fue abrasador, con ritmo e ideas, confirmando las sensaciones de Ancelotti en la previa. "Tenemos que llegar motivados", pidió. Sus futbolistas cumplieron, aunque les faltó el premio del gol.
Balones a Muriqi
Greif sumó cinco paradas en los primeros 18 minutos ante un ataque madridista que fue capaz de intercambiar posiciones, aprovechar los espacios y llegar hasta pocos metros de la portería rival. Lo hizo sin demasiada posesión, buscando el uno contra uno en ambas bandas y aprovechándose del talento de sus delanteros. Entre Rodrygo, Mbappé y Vinicius fabricaron las mejores ocasiones del tramo inicial hasta que el Mallorca consiguió apagar el fuego.
Mientras Greif salvaba a su equipo ante Lucas, Rodrygo, Tchouaméni, Mbappé o Bellingham, Maffeo y Vinicius hacían su propio partido. El lateral balear intentó picar al brasileño a los 10 minutos, fingiendo una agresión tras buscar a Vinicius con un choque, y el delantero madridista fue disminuyendo su aportación a partir de ahí.
En el otro lado, el Mallorca comenzó a encontrar aire en los balones largos a Muriqi, isla inconmensurable en el ataque balear. El kosovar buscó emparejarse con Lucas en banda para que Dani Rodríguez y Larin pelearan por segundas jugadas. Así llegaron los mejores momentos de los de Arrasate. A Larin, sin embargo, le faltó acierto. Primero no midió bien un salto tras centro de Dani y luego remató alto desde la frontal.
Vinicius, ante Maffeo, el jueves en Yeda.AFP
El encuentro murió durante unos minutos, para alegría de un Mallorca que logró oxígeno para rearmarse. Enfrente, Bellingham comenzó a echarse a la espalda a su equipo, a amasar balón esperando momentos y a moverse con elegancia francesa entre líneas. De sus botas salió el ímpetu del Madrid hacia el descanso, con una ocasión de Rodrygo tras un pase de la muerte del inglés.
Tras el intermedio, el partido entró en tierra de nadie. Sin ocasiones, sin ritmo y con más pelea en el centro del campo, lesiones y parones que otra cosa. Tchouaméni tuvo que abandonar el duelo tras llevarse un golpe en la cabeza, hubo algún que otro problema físico y nadie se acercó a puerta salvo Dani Rodríguez, que estuvo a punto de marcar tras un llegada al área de Mojica.
En el 63, sin embargo, Vinicius dejaría a un lado su batalla individual y correría al desmarque para que Mbappé le encontrara camino del área. El brasileño puso un centro que Rodrygo remató de cabeza al palo y después de otro rechace tras disparo de Mbappé, Bellingham anotó el primero de la noche superando a los cuatro defensas que se acumulaban en la línea de gol. El inglés marcó su segundo tanto de forma consecutiva, el séptimo en sus últimos nueve encuentros. Fue el hundimiento del Mallorca, incapaz de reaccionar ante la superioridad física del Madrid.
Greif, salvador
Los de Ancelotti pudieron ampliar su renta y sólo Greif evitó un resultado mayor. Vini, tras varios regates marca de la casa en el carril izquierdo del área pequeña, remató desviado. Luego Rodrygo, tras una buena internada, definió centrado. Y Mbappé, después de una gran arrancada de Vini, se encontró con el portero.
El añadido tuvo de todo. Problemas físicos para Bellingham, goles de Valjent, en propia puerta, y Rodrygo para poner el 3-0 y una pelea final con Maffeo, que ya venía picado con Vinicius, Bellingham, Lucas, Asencio, Samu Costa y practicamente ambas plantillas y cuerpos técnicos.
Yeda acogerá el tercer clásico consecutivo en la final del torneo saudí. El Barça ganó en 2023 y el Madrid en 2024. Toca 2025.