Kylian Mbappé ha roto su silencio. El francés, que ha trabajado este martes en Valdebebas para recuperarse de su lesión a pesar de que el primer equipo tenía el día libre, ha emitido un comunicado a través de su entorno para aclarar la polémica de su viaje a la costa de Cerdeña con la actriz Ester Expósito, motivo de enfado en buena parte del vestuario, de la afición y en algunos despachos del Real Madrid.
“El periodo de recuperación está estrictamente supervisado” por el Madrid, afirmó este martes a la agencia AFP su entorno, mientras continuaban las críticas por sus imágenes de vacaciones durante la última semana. El galo aterrizó junto a su pareja en el aeropuerto de Barajas sólo 12 minutos antes del inicio del partido del conjunto blanco ante el Espanyol.
Ausente desde el 24 de abril debido a una lesión en la parte posterior del muslo izquierdo, el delantero francés es duda para el clásico del domingo contra el Barcelona y pasará distintas pruebas médicas mañana miércoles y el viernes para determinar su estado para el duelo.
“Una parte de las críticas se basa en una sobreinterpretación de elementos relacionados con un periodo de recuperación estrictamente supervisado por el club, sin corresponderse con la realidad de la implicación y el trabajo que Kylian realiza a diario para el colectivo”, indicó este martes el entorno de la estrella francesa del Real Madrid en un comunicado transmitido a la AFP.
El domingo, el entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa, aseguró: “Cada jugador, en su tiempo libre, hace lo que considera oportuno; eso no es asunto mío”.
“No hemos construido el Real Madrid con jugadores que juegan en esmoquin, sino con jugadores que terminan el partido con la camiseta llena de sudor y barro, a base de esfuerzo, sacrificio y constancia”, añadió, en una alusión apenas velada —según algunos observadores— a la falta de esfuerzo en la presión del capitán de la selección francesa, reiterando que “ningún jugador es más grande que el Real Madrid”.
Con 41 goles en 41 partidos, Mbappé es el jugador más decisivo esta temporada en el Madrid, que, sin embargo, podría vivir su quinta temporada sin títulos en el siglo XXI tras 2004-2005, 2005-2006, 2009-2010 y 2020-2021.
Xabi Alonso le ha cogido el gusto a respirar cuando la cuerda más le aprieta. Su Madrid agota el oxígeno lastrado por las lesiones, por la falta de confianza de algunos de sus futbolistas y por los defectos de una plantilla que echa de menos piezas vertebrales. Ante el Atlético, en un derbi lleno de angustia por la trascendencia del resultado y las sensaciones, el conjunto blanco triunfó con goles de Valverde y Rodrygo y le regaló a Arabia Saudí su cuarto clásico seguido en la final de la Supercopa de España.
Habían pasado 75 segundos, apenas un suspiro largo, cuando Fede Valverde se reconectó a la temporada del Madrid con un misil tierra-aire que sorprendió a Oblak y a su barrera, algo mal colocada, y se coló por la escuadra derecha del esloveno. El partido "diferente" al del Metropolitano que había advertido Xabi Alonso en la previa se estrenó con ventaja para un conjunto blanco necesitado en pleno juicio a su entrenador en el desierto.
Para el examen final a su proyecto, Alonso confió en los mismos once que golearon al Betis en el último partido en el Santiago Bernabéu. Sentó a Güler, dio entrada a Camavinga y repitió con Gonzalo en la punta del ataque en lugar del lesionado Mbappé. Atrás, Rüdiger forzó su maltrecha rodilla para hacer pareja con Asencio en el centro de la zaga y Valverde regresó al lateral derecho. Era el once de gala de Xabi.
Sin salida limpia
Enfrente, el Cholo construyó una defensa para tratar de detener el caudal ofensivo del Madrid y un centro del campo para intentar dominarlo, como había sucedido en el duelo del Metropolitano, con Baena y Julián cerca de Koke y Gallagher.
Al minuto, golazo de Valverde, rabia del charrúa dándose golpes en la cabeza y aire para el Madrid, cuyo planteamiento agradeció el tanto del uruguayo. Los blancos, conscientes de que están lejos de ofrecer una salida de balón limpia ante equipos grandes con la plantilla actual, confiaron en un estilo tan simple como efectivo. Balones largos, ganar segundas jugadas y situarse con pocos toques en campo rival.
«Tenemos una idea clara de lo que queremos», admitía Alonso antes del duelo. Y por lo visto en el césped era era así. Courtois buscó una y otra vez a Gonzalo, Bellingham o Valverde en largo y el Madrid creció, cuando pudo, a partir de ahí.
Vinicius, frente a Llorente, el jueves en la semifinal.EFE
El resto de la posesión fue del Atlético, más proactivo con balón, más incisivo en las bandas, con más córners y más ocasiones claras, amenazando a Courtois y dando trabajo al belga en casi cada acción.
Giuliano incidió junto a Llorente en la banda de Carreras aprovechando el poco esfuerzo ofensivo de Vinicius y Julián conectó con Baena entre líneas, detrás de Tchouaméni y Camavinga, para hacer dudar a la defensa del Madrid.
Más allá del gol, Rodrygo perdonó la única opción de los blancos en la primera parte al definir flojo una contra en la que había recortado bien a su defensor. Sin contar eso, el interés estuvo en el área de Courtois. En el 20, Sorloth envió alto un centro de Llorente, Baena probó al belga en el 30, el delantero noruego hizo volar al portero en el 32 y erró un cabezazo claro en el 34 cuando no se esperaba el fallo en el despeje de Asencio.
Respuesta en tres minutos
El Atlético acumuló ocasiones y fallo, para desesperación del Cholo, que hablaba sin parar con Vinicius mientras el brasileño le contestaba y sonreía. "Te va a echar Florentino", le llegó a decir el argentino.
El descanso aterrizó con la ventaja madridista pero con la sensación de que el Madrid pendía de un hilo. Y en esas, cuando parece que no le queda más, el equipo blanco te pellizca. En el 54, Valverde vio el desmarque de Rodrygo entre líneas, el brasileño le ganó el cuerpeo a un débil Le Normand, se internó en el área y definió cruzado ante Oblak. Alonso que se veía aprobando el examen.
Pero a los tres minutos respondieron los rojiblancos a través del errático Sorloth. Vinicius no siguió la marca de Giuliano, el argentino se acomodó para el centro y el noruego cabeceó a gol, fácil, por detrás de Asencio.
Julián Álvarez, frente a Bellingham, el jueves en Yeda.AFP
El Cholo, que había quitado a Gallagher para poner a Llorente en el centro del campo, exprimió su fondo de armario y apostó por Griezmann y Cardoso, mientras Alonso terminó experimentando en su defensa dando entrada a Fran García y Mendy, dos laterales zurdos, por Rüdiger y Asencio, sus dos centrales titulares.
Los blancos terminaron el duelo con Valverde, Tchouaméni, Carreras y Mendy en su defensa, con Fran García de extremo izquierdo y compitieron un duelo que se convirtió en más táctico que técnico. Una pequeña batalla futbolística, de corazón, en la que no brilló demasiado el talento. Los blancos parecían exhaustos físicamente y el Atlético pudo empatar el duelo en varias ocasiones claras en el tramo final, pero no estuvo acertado.
Simeone siguió con su pique con Vinicius, recordándole al brasileño los silbidos de la grada, y Llorente pudo poner las tablas con dos disparos que rozaron el palo de Courtois. 21 disparos sumó el Atlético por los nueve del Madrid, con Tchouaméni salvando un gran centro de Llorente y con Julián enviando lejos de las redes un remate dentro del área.
Vivió Alonso en su primera bola de partido en Arabia, ganó el Madrid y sonrió Arabia, que tendrá un nuevo clásico en Yeda.
El PSG y Luis Enrique serán la próxima piedra en el camino de la construcción del nuevo Madrid de Xabi Alonso. Un camino que ha empezado con cambios dentro y fuera del campo, con nuevo cuerpo técnico, analistas, herramientas tecnológicas y lo que es más importante: nuevas ideas y nueva jerarquía dentro de la plantilla en el Mundial de clubes. Ahí están los galones de Dean Huijsen y Arda Güler, capitanes generales del equipo en el césped, y la explosión de Gonzalo García, máximo goleador del torneo. Todo a partir de un concepto tan cacareado como manido: «El fútbol moderno».
Xabi Alonso realizó su primer entrenamiento como técnico del conjunto blanco el pasado 9 de junio en Valdebebas. La ausencia de los internacionales dejó el campo algo vacío durante los días iniciales, pero esa semana el vasco y su staff pasaron más de 10 horas diarias en la ciudad deportiva sentando las bases de la forma de trabajar, los puntos fuertes y débiles del equipo y las claves para que el viaje a Estados Unidos sirviera de punto de inflexión en esta nueva etapa. Los detalles los tenían muy claros: intensidad en los entrenamientos, con Alonso muy encima de cada ejercicio; trabajo táctico en el césped y con vídeo; y el último, recuperar la ilusión del grupo tras una temporada irregular.
Cuatro semanas después de llegar a Valdebebas y tres desde el aterrizaje en Palm Beach, el Madrid es otro en cuerpo y alma. «Más moderno», admitía el sábado Courtois en los pasillos del MetLife Stadium de Nueva Jersey. «Xabi es más moderno, busca más que cada uno esté en su posición, que busquemos más el equipo y menos el individualismo. La presión, jugar... Cuando el equipo está bien cada individuo va a jugar bien», comentó ante los medios.
El belga tiene, según su técnico, «cabeza de entrenador», de ahí que sea casi siempre el más crítico con el resto de sus compañeros, pero también el más sincero en el elogio y en la reflexión sobre la situación del Madrid. «Carlo nos dio mucho, pero son estilos diferentes, era un fútbol diferente», reconoció. «Xabi es un míster con ganas, joven, atento a todo y con mucha intensidad, nos agarra a todos para eso. Porque el fútbol de hoy en día es presionar arriba, atacar los once, defender los once y que todo el mundo cuente en el sistema».
Los goles de Gonzalo o Fede Valverde y las asistencias de Arda Güler han dejado en un pequeño segundo plano a Vinicius, gran estrella del equipo en la época de Ancelotti. El brasileño apareció contra el Salzburgo en su mejor partido en el torneo, pero de momento el Madrid no ha necesitado de una actuación suya imperial para salvar los muebles. «Si queremos que Vini o Kylian se regateen a cuatro no vamos a ganar, necesitamos que todos estén en la posición correcta y luego ellos se van a salir porque tienen esa calidad», insistió Courtois, certero.
Ese «defender los once» se ha repetido mucho en la concentración del Madrid en Florida después de ser uno de los focos de atención durante el curso. «A Mbappé no le pido presionar, le pido goles», llegó a decir Ancelotti. El francés ha estado enfermo y no ha sido titular, pero en su lugar, Gonzalo sí ha ofrecido un trabajo constante en la presión que ha acompañado el resto. «Necesitamos esa energía, ese ritmo, esa intensidad. Tenemos que sentir esa adrenalina en el juego», explicó Alonso.
El nuevo centro del campo
Una de las claves tácticas de estas primeras semanas de Xabi en el Madrid ha estado en el centro del campo y en tres nombres: Tchouaméni, Valverde y Arda Güler. El francés se ha convertido en eje del equipo, capaz de jugar de central en una jugada y de situarse en el centro del campo en la siguiente y siendo la ampliación del técnico en el césped. A su lado, Güler, mediocentro y no extremo. El turco ha sentado a Rodrygo, suplente desde la segunda jornada, y se ha hecho con el timón del Madrid por orden de Alonso, que el sábado abandonaba el MetLife teniendo una conversación con Arda camino del autobús. «Es un momento de invertir en su desarrollo. Que madure y que pueda cometer errores, que los acepte y que haya un progreso. Tendrá que mejorar, pero jugando se mejora», declaró el técnico.
Una frase que también dista de otra de las famosas de Ancelotti en sus últimos meses, justo cuando más debate había sobre la presencia de los jóvenes en el equipo: «Para ser titular en el Madrid hay que chupar banquillo antes». Güler suma ya dos asistencias y su presencia ha liberado a Valverde del peso de la creación permitiéndole sumarse al ataque, donde ya lleva dos tantos. Con el turco, Huijsen y Trent (dos asistencias), indiscutibles, el Madrid de Alonso ha cambiado por completo.
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Real Betis - Real Madrid (1-1)
ABRAHAM P. ROMERO
@AbrahamRomero_
Actualizado Sábado,
9
diciembre
2023
-
18:28Ver 12 comentariosEl Madrid se...