La Federación Ecuestre Internacional (FEI) ha suspendido a la jinete británica de doma Charlotte Dujardin por un año y le ha impuesto una multa de 10.000 francos suizos (107.000 euros) por “por conducta contraria a los principios del bienestar de los caballos” según informó el organismo federativo en un comunicado, recogido por Efe.
El 22 de julio de 2024, la FEI recibió un vídeo que mostraba a Dujardin azotando excesivamente a un caballo durante una sesión de entrenamiento en un establo privado y, al día siguiente, la británica confirmó que era ella y decidió retirarse de los Juegos Olímpicos de París 2024 y ser suspendida provisionalmente, por lo que la sanción estará en vigor del 23 de julio de 2024al 23 de julio de 2025.
Durante la misma, Dujardin tiene prohibido participar en todas las actividades relacionadas con competiciones o eventos bajo la jurisdicción de la FEI o de una federación nacional.
Como se señala en la decisión del Tribunal FEI, la aceptación por parte de la jinete de las sanciones propuestas hace que esta decisión sea definitiva y no esté sujeta a apelación.
“Es lamentable que este caso haya puesto a nuestro deporte en los titulares por las razones equivocadas, especialmente durante un momento crítico previo a los Juegos Olímpicos”, expresó la secretaria general de la FEI, Sabrina Ibáñez.
La británica Charlotte Dujardin es tres veces medallista de oro olímpica en doma clásica.
Armand Duplantis era el nombre anunciado y Estocolmo la ciudad elegida. "Mondo" no había batido ninguno de sus once récords del mundo de salto con pértiga en su país, en Suecia. Su estado de forma, sus ganas y, prácticamente, su anuncio presagiaban, prometían acabar con esa especie de anomalía deportivo-patriótica. Y así sucedió. Duplantis, en la séptima escala de la Diamond League, se elevó por encima de los 6,28, un centímetro más de los 6,27 conseguidos el 28 de febrero en la pista cubierta de Clermont Ferrand.
Lo hizo en el primer intento, y era su quinto salto. No había necesitado más. Ni siquiera llegó a cansarse. Empezó, para calentar, en 5,60. Lo salvó a la primera. Y también los 5,80, los 5,90 y los seis metros. En los seis había caído el australiano Kurtis Marschall. Un compañero, no un rival. Duplantis no tiene rivales. Tiene compañeros, colegas, amigos... Pero no adversarios, en ese sentido de competitividad, de pugna entre pares que posee la palabra y admite el concepto.
Se quedó solo, pues, Duplantis, como es lógico, habitual e inevitable. El brinco, liviano en su potencia, sutil en su grandeza, propio de un hombre alado, casi ingrávido, se aproxima un poco más a otra de esas fronteras inimaginables: los 6,30. Nadie duda de que la franqueará. A ese respecto, en el mundo del atletismo hay consenso, no debate. En todo caso, el debate puede plantearse en torno a si Duplantis, de 26 años, superará los 6,50.
El día fue una fiesta nacional sueca. Andreas Almgreen, en la estela triunfal de Duplantis, batió el récord de Europa de los 5.000. Se lo arrebató a Mo Katir. Realizó 12:44.27 por 12:45.01 que el español poseía desde julio de 2023.
"Soy de Badalona y como te puedes imaginar, Badalona es baloncesto". Jordi Fernández, a sus 41 años, ha hecho historia. Y sólo era cuestión de tiempo. Se ha convertido en el primer español en dirigir a un equipo NBA, nada menos que los Brooklyn Nets, que lo han anunciado oficialmente este lunes. Un tipo hecho a sí mismo, que no dudó en aventurarse hace años en el intrincado sistema del baloncesto americano para alcanzar un sueño y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en el técnico de moda.
Jordi, hasta ahora asistente principal de los Sacramento Kings (y seleccionador de Canadá, bronce en el pasado Mundial), era base. Llegó a jugar en EBA pero pronto se decantó por los banquillos a la vez que completaba la carrera de INEF. Siempre con un espíritu emprendedor, estudió en Holanda, trabajó en Noruega, pasó algún verano entrenando en la Universidad de Oklahoma... Hasta que dio el salto a Las Vegas (a la empresa de tecnificación individual Impact Basketball). Ahí le captó Mike Brown (reconoce que es uno sus tres 'padres', además del biológico y de Sergio Scariolo) "en el sitio adecuado en el momento adecuado". Y, desde entonces, un paulatino ascenso hasta una cima que pocos no estadounidenses han logrado. Hace unos días terminó su temporada con la eliminación de los Kings en el play in contra los Pelicans.
En estos años en USA, donde formó una familia y una vida, Fernández trabajó en los cuerpos técnicos de Cleveland Cavaliers (desarrollo de jugadores, de 2009 a 2013), en la G League con los Canton Charge (entrenador de 2014 a 2016) y como asistente de los Denver Nuggets (de 2016 a 2022), donde coincidió con Juancho Hernángomez (es padrino de uno de sus hijos) y con Nikola Jokic y llegó a dirigir un partido contra los Raptors por expulsión del principal, antes de dar el salto a Sacramento.
Lo de Jordi es también un hito, pues los banquillos NBA siempre han sido terreno vedado para los entrenadores extranjeros. En la historia de la Liga, fueron pocas las excepciones: Eddie Gottlieb (nacido en Ucrania), fue el primero. Jay Triano (Canadá), Kiki VanDeWeghe (nacido en Alemania) o Steve Kerr (nacido en Líbano) e Igor Kokoskov (Serbia). Se les podrían sumar Mike D'Antoni y David Blatt. La temporada pasada, Darko Rajakovic se hizo con las riendas de los Raptors -Scariolo, fue uno de los candidatos- y se convirtió en el segundo técnico europeo en ejercer de primer entrenador NBA. Jordi será el tercero.
Durante el pasado Mundial, en una entrevista con este periódico en Yakarta, el catalán explicaba las cualidades que hay que tener para llegar al cargo. "Cada equipo busca cosas distintas. Yo realmente me preocupo de hacer mi trabajo y estar ilusionado. Ser primer ayudante en Sacramento es muy especial y tiene mucho valor. Pienso que si sigo haciendo mi trabajo muy bien, tendré más opciones de que me llegue esa oportunidad. Creo que estoy muy cerca, pero no es una obsesión, es disfrutar lo que estoy haciendo cada momento", razonaba.
En los Nets, donde reemplaza a Jacque Vaughn, el español se encontrara un gran reto, un equipo joven y con el rumbo algo perdido desde que perdiera a Kevin Durant, Kyrie Irving y James Harden. 11º en el Este y con jugadores en pleno despegue como Mikal Bridges, Cam Thomas o Nic Claxton. Sean Marks, General Manager de los de Brooklyn dio la bienvenida al español este lunes: "A medida que avanzamos en una búsqueda exhaustiva durante las últimas seis semanas, quedó cada vez más claro que Jordi es el mejor entrenador para liderar a nuestro equipo. Aporta un conjunto diverso de experiencias y conocimientos de baloncesto adquiridos a lo largo de una carrera como entrenador que le ha llevado por todo el mundo. En cada paso del camino, Jordi ha demostrado constantemente la capacidad de implementar procesos sólidos y sistemas creativos diseñados para optimizar la plantilla específica de cada equipo. Ha demostrado su capacidad para construir relaciones genuinas y ganarse el respeto de jugadores de todos los niveles, y estamos seguros de que nuestros jugadores se beneficiarán enormemente de su experiencia".
El Barça necesitaba ganar en el Estadio Gran Canaria. Y ganó. En este caso, gracias a un gran tanto de Dani Olmo y a un gol en el añadido de Ferran Torres. Aunque, eso sí, de nuevo, con polémica. En este caso, por la consulta del árbitro ante el monitor de un posible penalti por mano de Eric García que, de acuerdo con el semiautomático, estaba precedido por fuera de juego y en el que los azulgrana pidieron también mano de un rival. [0-2: Narración y estadísticas]
Ante un Las Palmas que se desgastó lo indecible en tareas defensivas, los de Hansi Flick volvieron a sumar. Y eso, a estas alturas y con el liderato en un puño, es oro puro.
Los azulgrana saltaron al terreno de juego a sabiendas de que el Atlético había vencido en Mestalla y de que solo les valía ganar para mantener el liderato. Y, a decir verdad, pusieron mucho de su parte para golpear primero frente a un Las Palmas que mostró una solidez casi inusitada en tareas defensivas. Con todo, también es cierto que, en las ocasiones en las que los de Flick se las arreglaron para encontrar algún resquicio en el perfectamente acotado entramado de los locales, carecieron de la precisión necesaria en los metros finales como para inquietar realmente a Cillessen. En el otro extremo del campo, mientras, Szczesny tenía que estar de nuevo muy atento para evitar que las llegadas que logró atesorar el conjunto canario, algunas muy claras, como por ejemplo la protagonizada por Sandro cuando aún no se habían disputado los primeros 15 minutos del duelo, acabaran por ponerles las cosas aún más cuesta arriba.
Con McBurnie como boya fajándose con los dos centrales menos físicos del Barça, pero también los que cuentan con mejor capacidad para sacar el balón desde atrás, la idea de Las Palmas era tratar de romper para ponerle el miedo en el cuerpo a un equipo azulgrana al que, con el paso de las minutos, empezaban a acuciarle las urgencias. Ni unos ni otros, a pesar de todo, se las arreglaron para lograr que el marcador se moviera en un primer tiempo en el que ninguno de los dos contendientes consiguió sacar partido de sus armas en la faceta ofensiva. En la reanudación, con la idea de dar otras alternativas en la medular, Flick apostó por dar entrada a Dani Olmo en detrimento de Fermín para aprovechar la capacidad que tiene el de Terrassa para retener el balón y volver a desplazarlo con ventaja para sus compañeros.
Lamine Yamal ante Alex Suarez.Gabriel JimenezAP
Las Palmas, mientras, manteniendo en todo momento la solidaridad defensiva para complicarle muchísimo las cosas a su rival a la hora de encontrar opciones para romper la igualada. Lamine Yamal, siempre sometido a unas marcas asfixiantes, sería a la postre clave para que los azulgrana pusieran el 0-1 en el marcador. Tras conducir en ataque y marear a sus defensores, encontró a un Dani Olmo que, tras controlar con la izquierda y regatear a un rival, se las arregló para lanzar un zapatazo absolutamente imparable para Cillessen. Los locales, pese al mazazo, no se desarmaron. E, incluso, tuvieron una buena opción para recuperar el empate con un duro disparo de Sandro que acabó en saque de puerta y que fue contestado, casi acto seguido, por un destacado ataque combinado de los barcelonistas.
Los locales, protestaron, y mucho, una jugada enrevesadísima en el ocaso en el que los visitantes reclamaban fuera de juego y mano previa de un delantero contrario y los locales, penalti por mano de Eric García y que Cordero Vega, tras ver las acciones en el monitor, acabó señalando como infracción de Las Palmas. Una decisión que, cómo no, fue recibida con una sonada pitada por parte de la grada. El semiautomático, bastante más tarde, acabaría por confirmar que un jugador local estaba en posición adelantada en la génesis de la jugada. La consulta, además, obligó a una prolongación de ocho minutos en el que el marcador volvería a moverse en el ocaso tras un buen disparo de Ferran Torres que significó el definitivo 0-2 para los azulgrana.