La NBA pasea su producto en Europa de forma deslumbrante. En pleno debate sobre su desembarco en el continente en forma de Liga que desplace a la tan tradicional como ruinosa Euroliga, Adam Silver despliega su galería de asombros. Que van mucho más allá de lo que sucede en la cancha. Y eso que en el O2 Arena de Londres regresó a la acción el inefable y genial Ja Morant, el show en sí mismo (24 puntos, 13 asistencias y todo lo demás). Quizá sea esa la clave, que lo que depararon Magic y Grizzlies (126 a 109 para los de Tennessee, que dominaron de principio a fin) sobre el parqué, en partido oficial, fue lo de menos.
Para saber más
Es el sentido del espectáculo a la americana. Esta vez el circo de regreso a Londres (el jueves jugaron en Berlín después de tres años seguidos en París al calor del efecto Wembanyama), país de baloncesto residual, pero repleto de aficionados. Casi 20.000, todo vendido a precio de oro en las tribunas del O2, que es mucho más que un pabellón. Es la inmensidad del ocio, más de 30 restaurantes, sitios de escalada, cines, boleras, exposiciones y todo lo que se pueda imaginar a cuatro paradas de metro del centro de Londres. Por si las canastas no fueran suficientes.
Las primeras filas eran un pulular de caras reconocidas. Otro escaparate. Desde Thierry Henry (uno de los más madrugadores en acudir, jugosa conversación la que mantuvo con Dirk Nowitzki y Steve Nash, ahora comentaristas estrellas de Amazon Prime) al piloto de Fórmula 1 Kimi Antonelli. Tony Parker, Pau Gasol (emotivo e inspirador abrazo con Santi Aldama) a la vera de Isiah Thomas. Futbolistas en primera fila como Marcelo, Joao Pedro, Declan Rice, Virgil Van Dijk, Destiny Udogie…
Marcelo y Joao Pedro, en el O2 Arena de Londres.AFP
Los himnos, el concierto de Flo (girlband británica) al descanso, las mascotas descendiendo desde el techo, camisetas en paracaídas, pulseras led para cada aficionado… Todo bien engalanado por la ristra de patrocinadores. Tissot, Revolut, Balenciaga, Emirates, Foot Locker… y luego el partido.
En Berlín, donde reapareció el local Franz Wagner, el triunfo, remontada incluida, fue para los Magic (pese a los cuatro triples sin fallo de Aldama). Que pugnan en las cumbres del Este apoyados en la pareja Wagner-Banchero. Esta vez también comenzaron mandando los Grizzlies, a lomos del descarado Morant, quien no tardando podría ser carne de traspaso.
Aldama, que era duda por problemas físicos, sorprendió apareciendo en el quinteto (sólo nueve puntos y cinco rebotes esta vez) y antes de que acabara el primer cuarto, su equipo mandaba por 19 (38-19). Una distancia que se disparó en el segundo acto (63-30), con el base y sus zapatillas deslumbrantes repartiendo sonrisas, canastas y provocaciones. Hasta el punto de tener que aclarar él mismo a los árbitros que sus histriónicos gritos no iban contra el rival, sino para sus compañeros.
El chico, aficionado a lucir pistolas en sitios inapropiados y sancionado continuamente por sus conflictos con propios y extraños -la última vez, en noviembre, por su propio equipo a causa de su conducta inapropiada-, acabó con la paciencia de los Grizzlies. Cobra 40 millones de dólares por curso y no está siendo sencillo encontrarle intercambio. Aunque no haya nadie como él en toda la NBA. El show del show en el O2 Arena fue Ja Morant, su magia y su trashtalking. En sala de prensa no quiso entrar al trapo de esos rumores: «Soy un jugador leal».
«Eléctrico, divertido para todos», le calificó Jaren Jackson Jr.. «Su energía es contagiosa. Ha hecho un gran trabajo, compartiendo el balón. Estoy súper feliz de verle de nuevo», admitió después su entrenador. Tuomas Iisalo recuperó a su estrella, que sólo ha jugador 19 partidos esta temporada y sus Grizzlies siguen en la pugna por los playoffs en el Oeste, donde son 10º. «Con su dribblig y su ritmo, es un tipo que cambia el juego ofensivo. Saca ventajas. Y cuando esto pasa, jugamos muy bien como equipo. Es muy rápido. Y también muy listo», le elogió. «Ha sido genial, especial. Es muy terapéutico para mi, ver el amor de estas personas por primera vez. Se trata de representar a Memphis lo mejor posible», pronunció la estrella.






