Ganar y golear. Esos son los deberes que tiene España y, ante Ucrania, los cumplió. Se dio un baño de goles ante la selección que cierra el grupo tras convertir la segunda parte del duelo, a pleno sol cordobés, en un vendaval ofensivo. La goleada se abrió antes de los dos minutos de juego. Lucía Corrales, dueña del carril zurdo por las numerosas rotaciones que hizo Sonia Bermúdez, se coló en el área para servir un centro perfecto que Edna Imade cabeceó para marcar su cuarto gol como internacional.
Ese tanto les hizo encerrar a las ucranianas en su campo casi durante el resto de la primera parte. Sin embargo, faltó clarividencia para convertir los ataques que se sucedían en goles. Las más claras se acumularon poco antes de ir al descanso, con un latigazo de Salma Paralluelo y un remate de Alexia colándose entre tres rivales con rabona incluida que salvó la guardameta Keliushyk. Clàudia Pina, sin colmillo en esta ventana, también probó con un golpeo por encima del larguero. Sin embargo, Ucrania cuajó una contra y Oudiychuk estrelló el empate en el palo de una sorprendida Adriana Nanclares.
Cualquier esperanza de las ucranianas la tumbaron de nuevo Corrales y Edna. Calcaron la misma jugada al inicio de la segunda parte para meter en el bolsillo de España la victoria y los tres puntos en el minuto 46. Faltaba engordar la cuenta de goles para poder cazar a las inglesas en esa estadística y fiarlo todo al duelo en Mallorca.
Lo buscaron y María Méndez logró el tercero rematando un centro de Vicky López, a quien la seleccionadora había mandado al campo junto a Ona Batlle. El cuarto llegó con un brillante golpeo a escuadra de Eva Navarro y el quinto premió la picardía de Vicky López cazando una bola suelta en el área tras un mal despeje de las acaloradas ucranianas. El duelo estaba tan controlado que debutó Aiara Agirrezabala a sus 17 años. Se mantuvo la voracidad, aunque no llegaron más goles. Deberán aparecer el 5 de junio, en Son Moix, cuando España esté obligada a ganar a Inglaterra por más de un gol de diferencia para sacarse el billete directo a Brasil.
Cuando en 1987 la Real Sociedad alzó el título ante el Atlético en la tanda de penaltis en La Romareda, ninguno de los jugadores que se han proclamado campeones había nacido. Como ellos, miles de aficionados realzales que tampoco pudieron estar en La Cartuja para ver a su equipo proclamarse campeón en abril de 2021 de la Copa de 2020. La maldita pandemia le birló el éxtasis.
De aquellos que ganaron el título al Athletic sin el apoyo de la grada en 2021, solo cinco volvieron a experimentar anoche una sensación con la que soñaban como canteranos en Zubieta. El sueño de toda Guipúzcoa. Remiro, Zubeldia, Elustondo, Barrenetxea y el gran estandarte, Oyarzabal, son líderes de una plantilla que gana la cuarta Copa para la historia del club, pero que lleva dos finales en cinco años, un paseo por Europa de la mano de la Champions y la pelea continua por seguir dando guerra en cualquier competición continental. Y eso lo ha logrado con una mezcla casi perfecta de sangre txuri-urdin y peloteros diferenciales. La agitó Imanol Alguacil, hasta que el fútbol le agitó la magia, y ha vuelto a hacerlo Rino Matarazzo, un tipo que ni habla castellano pero que tiene el aura de aquel Toshack recién llegado a la Liga.
El americano ha dado confianza a una espina dorsal donde no se mira la edad, aunque quizá sí la procedencia. Porque la savia de la cantera fluye por Gorrotxategi, Beñat Turrientes, Marrero o Jon Martín. Junto a ellos aparece un abanico de jugadores con galones que han florecido en el Reale. Dos campeones de Copa en el 99, Carlos Soler y Gonçalo Guedes, han avivado a un equipo al que le costó el rodaje de inicio de temporada. Tanto que se cobró la cabeza de Sergio Francisco e hizo zozobrar un proyecto hasta en la competición que conduce al título que hoy festejan en Sevilla.
El camino ha sido sufrido, más de lo esperado. Pese a no haber cruzado con ningún ogro por el camino, pasaron tantas penurias a las que se sobrepusieron que la Copa ya tuviera grabado en su peana su nombre. El castigo de no jugar competición europea les llevó hasta Negreira y Reus en las primeras rondas, para luego subir en Elda. Cuando parecía abocado a una prórroga, un centro de Guedes lo convirtió en la victoria Pablo Marín en el añadido. No sería más fácil acabar con Osasuna. Forzaron la prórroga otra vez con el tiempo cumplido y hasta tuvieron que sobreponerse a un penalti fallado por Oyarzabal que hubiera evitado los lanzamientos. El fallo de Zakharyan hizo a todo Anoeta temerse lo peor, pero llegó la clasificación a cuartos. Otra vez ante un vecino: el Alavés. Nueva agonía. Un toma y daca que resolvieron Guedes y Oskarsson en los últimos 15 minutos de un duelo eléctrico.
En semifinales, a doble partido, el reto era increíble. El derbi, el Athletic copero buscando plantarse en otra final y con la vuelta en San Mamés. Para entonces, la Real ya había empezado a carburar con Matarazzo. Oyarzabal, de penalti, en Donosti y Turrientes asaltando San Mamés metían a la Real Sociedad en otra final, la octava de su historia, y daban a los realzales la oportunidad de ver, casi 40 años después, a su equipo levantar una Copa. Bakero, López-Ufarte, Beguiristain, Zamora, Górriz o Arconada estuvieron anoche en las botas de Barrenetxea, Aramburu, Zubeldia, Remiro o Marreno, tanto da.
Esta Copa, que acompañará en las vitrinas a la del Club Ciclista de San Sebastián de 1909, a la de La Romareda de 1987 y a la de 2020, a las Ligas del 81 y el 82, a la Supercopa, abre, además, de nuevo las puertas de Europa, de la Europa League y de la exótica Supercopa de España. Pero, sobre todo, vuelve a dejar boquiabiertos a los chavales de Zubieta que sienten que, algún día, pueden ser campeones.
El fútbol femenino en España dio un paso de gigante en 2022 con la creación de la Liga F. La competición se profesionalizaba y las dos primeras categorías, siguiendo el modelo masculino, pasaban a estar gestionadas por los clubes, constituidos en patronal. El Gobierno había aprobado un año antes la profesionalización y España acaba de proclamarse campeona del Mundo. El fútbol femenino había captado todas las miradas, aunque algunas fueran por el escándalo Rubiales, y clubes y jugadoras estaban en un dulce momento para aprovecharlo. Sin embargo, el despegue, aunque constante y sostenido, ha sido lento. Hay problemas estructurales que no puede resolverse en cuatro años.
Hay dos retos que no se han superado. El primero pasa por la competitividad. El FC Barcelona es el absoluto dominador de una competición que lleva camino de ganar por séptima vez consecutiva en las próximas semanas.Ni la irrupción del Real Madrid ha conseguido hacerle sombra. La ventaja es de 13 puntos. Con el cuarto, el Tenerife, se amplía hasta los 24. Ha trabajado en su cantera a dos jugadoras, Alexia Putellas y Aitana Bonmatí, que suman cinco Balones de Oro y sus futbolistas son la espina dorsal de la Selección. Su fútbol es un reclamo para la afición, pero el reverso es que no hay emoción en la competición. Solo la Real Sociedad ha sido capaz de derrotarlas (1-0) mientras que han endosado goleadas de seis goles o más a Atlético de Madrid o Athletic, dos clubes que también tienen trofeos en sus vitrinas.
El espejo donde se mira la Liga F es la Women's Super League (WSL) inglesa. En las competiciones de selecciones, las lionesses son las grandes rivales de España, pero en la competición doméstica, las diferencias son enormes. Lleva seis años ganándola el Chelsea, pero siempre de manera más reñida. Esta temporada es el City quien la lidera, con nueve puntos de ventaja, pero en 11 están los cuatro primeros, con Chelsea, Arsenal y United. Esa tensión no ha logrado traducirse en la Champions, donde en España solo el Barça alcanza finales, y títulos, pero en Inglaterra el Arsenal fue el primero en alzar el trofeo el pasado mes de mayo.
¿Reducir el número de equipos?
Una de las recetas que se ha planteado para activar la emoción de la competición es reducir el número de equipos. La Liga F no lo contempla, pero lo han pedido, entre otras voces, Aitana Bonmatí, para "preservar la excelencia y garantizar el futuro". Pero también es una reflexión que se hacen en la RFEF. No controlan la primera división, pero sí el resto de categorías donde están aplicando ese recorte. La idea ronda la cabeza de la directora de Fútbol Femenino, Reyes Bellver, porque supondría concentrar recursos y potenciar así que los clubes tengan más capacidad de atraer jugadoras que aumenten el nivel competitivo. Porque hasta la jugadora nacional ya se ve tentada por los mejores sueldos que ofrecen en Inglaterra y Estados Unidos, con los que los clubes españoles es imposible que compitan.
EFE
Que todo el mundo vea al Barça campeón antes de empezar la Liga, tiene un reflejo otro de los problemas: la afluencia de público. La visita del equipo con las mejores jugadoras del país puede incentivar, el resto, no. Si bien es cierto que la asistencia ha crecido un 120% respecto a 2021, no llega a la media de 2.000 espectadores por partido. Otra mirada a la WSL: la asistencia media de la pasada temporada fue de 6.500 espectadores.
Tampoco las infraestructuras son las mismas. El fútbol femenino sigue relegándose a ciudades deportivas y estadios menores. El Camp Nou, San Mamés o el Ciutat de València se abren de manera habitual para algunos partidos, pero el resto sigue vedado. La inversión del CSD, a través de fondos europeos, para el fomento de la competición, y la adecuación de instalaciones, ha rondado los 20 millones de euros en cuatro años. Hay avances, pero lentos.
Las ofertas a los clubes
Lo mismo ocurre con la explotación comercial. Los ingresos de la Liga F previstos para este ejercicio son de 26 millones de euros. 100 millones prevé la WSL, con años de ventaja. En este punto también es constante el crecimiento. La competición se apellida Moeve por un contrato de 18 millones para los próximos tres años. Los derechos de televisión los adquirieron Dazn y Mediapro por 35 millones hasta 2027 y TVE y TV3 han llegado a un pacto para retransmitir en abierto cuatro partidos cada jornada. Una forma para ganar nuevas audiencias que, después, arrastrar a los campos.
Con esta situación llegan las elecciones a la presidencia de la Liga F. Beatriz Álvarez dimitió para convocarlas y mantiene la incógnita de si optará a la reelección. Volverá a ser un periodo complejo, con la AFE reclamando un nuevo convenio colectivo para las jugadoras y los movimientos de fondos que empiezan a interesarse por comprar clubes. Mercury 13, de capital estadounidense, ha adquirido el Levante Badalona, la todopoderosa Michelle Kang, dueña del Olympique de Lyon, del Washington Spirit y del London City, puso sus ojos en el Levante Femenino, como también Sphera Partners. Este interés demuestra que se cree en la Liga F y en un potencial de crecimiento que, todavía, va al ralentí.
31 años y con la carta de libertad camino del Brasil. El fichaje de Memphis Depay por el Corinthians el pasado mes de septiembre casi anticipaba la jubilación del delantero neerlandés. Hasta pareció que así lo entendía Ronald Koeman. El seleccionador, que siempre ha tenido una particular relación con el goleador, díscolo y con facilidad para envolverse en polémicas, lo dejó fuera de la fase regular de la Nations League. Había salido del Atlético de Madrid y no parecía centrado en el fútbol cuando, en agosto durante las vacaciones en Mónaco, fue detenido por superar la tasa de alcoholemia a bordo de su Rolls-Royce. Sin embargo, ahora lo recupera para la eliminatoria decisiva de cuartos ante España.
Koeman sabe perfectamente lo que Depay le puede dar. Lo conoció muy joven y domó su carácter para convertirlo en su 'ojito derecho'. Lo recomendó para el Barça, le perdonó sus extravagancias -como dar su apoyo a Quincy Promes y Dani Alves acusados de narcotráfico y agresión sexual- y no dudó en llevárselo a la Eurocopa pese a las lesiones que habían lastrado su temporada en el Atlético de Madrid. En Alemania, en el camino hasta las semifinales, fue titular en todos los partidos aunque sólo marcó uno de los diez goles de Países Bajos y dio una asistencia.
La lesión de Brobbey, el joven delantero del Ajax, le benefició entonces y con su recuperación, unida a la emigración a Brasil, perdió el sitio en la 'orange'. «He tenido mucho contacto con él. Todavía no está suficientemente bien», aseguró el técnico ante la primera convocatoria en el mes de septiembre.
Un viaje a Brasil para verlo en directo este enero le hicieron cambiar su visión. «Está mejor que en la Eurocopa», reconoció a su regreso. Ayer volvió a mostrarle su fe en el delantero. «La forma en que he visto a Memphis en Brasil y lo visto aquí, lo fresco y en forma que está, me da confianza», sentenció. Tanto es así que dejó en casa a Zirkzee, con un rendimiento discreto en el Manchester United.
A Memphis lo ve ahora en condiciones pese a que sus números en Corinthians se han ido convirtiendo cada vez en más discretos con el paso de los meses. Depay llegó al conjunto paulista en loor de multitudes, como lo que era: una estrella que no tenía sitio en las grandes ligas europeas, cuando quedaban 12 jornadas para finalizar el Campeonato Brasileño-Serie A. Jugó 11 partidos en los que marcó siete goles y dio una asistencia, que no sirvieron para evitar que Corinthians acabara séptimo, a 23 puntos del campeón, el Botafogo.
En el Campeonato Paulista, que se disputa del 16 de enero al 27 de marzo, el rendimiento de Depay bajó. Marcó dos goles y firmó cuatro asistencias en los once partidos disputados. Corinthians se clasificó para la final a doble partido ante Palmeiras, en la que tomó ventaja 0-1 el pasado domingo y que se decidirá el viernes 28.
La posibilidad de ganar el primer título de la temporada ha envuelto en polémica al delantero por las cláusulas de su contrato, que le han traído algún problema. En enero, el club anunció que Memphis cambiaría de dorsal: del 94 que lució de septiembre a diciembre pasaría al '10', aunque eso significara arrebatárselo al argentino Rodrigo Garro. Una decisión que no cayó bien en el vestuario.
Una prima, una condena y un récord
No es la única que ha hecho arquear la ceja a los aficionados que tanto le aclamaron. En el contrato del neerlandés figura que cobrará un bonusde 800.000 dólares (735.000 euros) en caso de que Corinthians se proclame ganador de alguno de los torneos que dispute. Eso supone que si el día 28 alza el trofeo del Campeonato Paulista, algo que no ocurre desde 2019, el 94% de las ganancias que le reportaría al club el título irían al bolsillo del delantero. Y eso en un equipo que pelea por generar ingresos genera recelos.
La convocatoria de Koeman le ha llegado a Depay la misma semana del partido de ida de la final y en la que el Tribunal Penal de Mónaco le ha condenado a cuatro meses de cárcel y 9.000 euros de multa por el conducir bebido.
Sin embargo, el delantero tiene en mente otro reto deportivo. Ya ha logrado ser el primer jugador convocado con Países Bajos mientras juega en Brasil, y ahora quiere hacer historia. Con 46 goles como internacional, está a cuatro de igualar los 50 de Robin Van Persie, máximo goleador neerlandés de todos los tiempos.