Los Hispanos siempre se toman los partidos muy en serio. Haya o no premios importantes en juego. Ante Francia, lo demostraron sobradamente, sorprendiendo a un rival que, tal vez, esperaba a un conjunto desangelado, con más ganas de dejar pasar el tiempo que de jugar. Nada de eso.
El 36-32 con el que acabó un duelo en el que, de hecho, llegaron a mandar por siete goles en el luminoso, le cambió el semblante a su contrario y, también, por qué no decirlo, sacó a relucir la como mínimo escasa deportividad que tienen algunos de sus miembros. Ian Barrufet, a la postre MVP del encuentro, con 10 goles, castigó una y otra vez el marco rival, que mejoró con la salida de un Remi Desbonnet a quien Sergey Hernández le dio a su vez una gran réplica cuando las cosas amenazaron con torcerse.
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España se mostró muy sólida a nivel defensivo en el primer tiempo. Y, también, especialmente contundente ante una Francia que se presumía antes del inicio del Europeo como uno de los conjuntos más avezados en tareas destructivas. Quien más brilló en esa faceta ofensiva de los Hispanos fue un Ian Barrufet capaz de llevarse nada menos que siete goles al zurrón en una primera mitad en la que también pudo quitarse la espinita un Sergey Hernández que, esta vez sí, aportó también varias intervenciones determinantes desde la portería. Con esas premisas, no es nada extraño que el conjunto de Jordi Ribera se marchara al descanso no solo con seis goles de ventaja en el marcador (20-14), sino también, y sobre todo, que a poco que mantuviera el ritmo se haría con un triunfo del todo balsámico vistos los últimos sinsabores encarrilados de manera consecutiva ante Alemania, en la primera fase, Noruega y Dinamarca.
Francia necesitaba mejorar y mejoró tras el descanso. Apoyada, en gran parte, en las buenas actuaciones en el marco de un Desbonnet suplente de inicio. Con esa premisa, lograron sobreponerse a la máxima ventaja de los Hispanos (23-16) para acercarse a un gol en el marcador. Los de Jordi Ribera, con todo, lejos de dejarse amedrentar, supieron volver a construir poco a poco una ventaja también más que respetable, tirando de un ataque algo más coral y aprovechando la letalidad de todo un especialista como Aleix Gómez desde los siete metros. Y, también, por medio de un Sergey Hernández empeñado en encadenar intervenciones decisivas y que acabó el encuentro con 14 paradas en su casillero. Ahora, toca darlo todo también contra Portugal para despedirse del torneo de la mejor manera posible.





