El Villarreal sale malherido de Marsella

El Villarreal sale malherido de Marsella

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El Villarreal vivió una noche de terror en el Vélodrome, de donde salió muy malherido y forzado a obrar un milagro para seguir vivo en Europa. El conjunto amarillo estuvo irreconocible y fue un juguete en manos de un Olympique de Marsella que exhibió una pegada brutal. El equipo francés fue muy superior y dejó casi sentenciada su clasificación para los cuartos de final con cuatro goles de renta para la vuelta en La Cerámica.

El Villarreal hipotecó buena parte de sus opciones de seguir adelante en la Liga Europa en una primera parte catastrófica. Fue como si hubiera retrocedido de repente dos meses atrás en el tiempo y volviera a ser aquel equipo vulnerable y dubitativo que Marcelino había conseguido enderezar en las últimas semanas. Ya resultó llamativo ver un once sin laterales puros, función que les tocó hacer a Mandi y Cuenca, lo que restaba profundidad a la hora de atacar a un Villarreal que cedió la iniciativa a su rival.

No le preocupa a Marcelino que su equipo no tenga el balón siempre que se defienda con orden y salga rápido al contragolpe pero no lograba hacer ni una cosa ni la otra. Los franceses, conscientes de donde estaba el peligro, no dudaban en cortar con falta, si era menester, la salida de los amarillos, que apenas consiguieron inquietar un poco con la profundidad de Akhomach en los primeros compases, antes de que su defensa empezara a hacer aguas.

La movilidad de futbolistas como Ndiaye y Harit empezó a crear problemas. El primero habilitó para la subida de Clauss tras una buena acción en la frontal y el centro del lateral lo cabeceó Veretout totalmente solo en boca de gol para adelantar a los franceses.

Errores defensivos

Apenas había tenido de reaccionar el Villarreal cuando una acción desgraciada de Mosquera le puso el partido aún más cuesta arriba. El colombiano trató de cortar un envío de Harit que había desviado previamente Comesaña, pero acabó introduciendo el balón en su portería. Y no terminó ahí su aciaga noche pues el tercero del Marsella llegó como consecuencia de un penalti cometido por el propio Mosquera, que arriesgó demasiado al intentar quitarle el balón a Sarr en el área y acabó derribándolo. El colegiado, a instancias del VAR, revisó la acción y acabó señalando los once metros, desde donde Aubameyang ponía el 3-0.

El Villarreal necesitaba darle una buena sacudida al partido y Marcelino la buscó con un triple cambio para arrancar el segundo tiempo. Con Parejo a los mandos y Alberto Moreno en la banda parecía tener algo más de profundidad el equipo castellonense, que estuvo a punto de sacar un penalti nada más reanudarse el partido en una falta sobre Sorloth casi sobre la línea del área.

La mejoría, sin embargo, fue apenas un espejismo y el Marsella no tardó en volver a rondar la portería de Reina, a la que llegaba con suma facilidad. Ndiaye perdonó el cuarto en un remate que se le fue arriba pero no lo hizo un killer como Aubameyang, al que los años no han quitado su olfato goleador. El gabonés anotó su noveno gol en el torneo y el vigesimoprimero de la temporada con un sutil toque para elevar el balón por encima de Reina y poner la eliminatoria casi imposible para el Villarreal.

El portero evitó el quinto en un doble remate de Sarr cuando su equipo ya jugaba en inferioridad numérica después de que Alberto Moreno viera dos amarillas en apenas diez minutos. Los de Marcelino apenas tuvieron opciones de maquillar el marcador en un remate de Guedes bloqueado por la defensa y el Marsella dio la sensación de conformarse con su amplia renta.

kpd