Un viejo conocido de la liga española, Yossi Benayoun, vivió este sábado “el día más difícil” de su vida. El ex futbolista vio como terroristas de Hamas asaltaron la casa de su hermana, en Kibbutz de Be’eri, cerca de la Franja de Gaza, durante el ataque coordinado del grupo armado a Israel.
“Estoy en shock, fue un gran milagro. Viví el día más difícil de mi vida. Ya había aceptado el hecho de que todos estaban muertos. Pero entonces ocurrió un milagro gracias a mi heroico sobrino”, explicó Benayoun al medio israelí ‘Ynet Sport’.
Cuatro terroristas de Hamas atacaron la casa de su hermana, dispararon a su cuñado y le hirieron de bala en la mano. El hombre tuvo que esconderse en el campo para no ser ejecutado.
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El ex futbolista de 43 años, que jugó en el Racing de Santander, Maccabi Haifa, West Ham United, Liverpool, Chelsea, Arsenal o Queens Park Rangers, recibió un mensaje de su sobrino Shaked que le hizo pensar lo peor. “Por favor, sálvanos”, le pedía por mensaje justo antes de que se cortaran las comunicaciones.
Benayoun se quedó con la duda del estado de su familia, pero fue entonces cuando Shaked, oficial de la Brigada de Infantería Golan, reaccionó y mató a tres de los cuatro atacantes. El cuarto, lanzó una granada contra la casa pero los familiares del ex del Racing consiguieron escapar.
Jack Nicklaus, una de las figuras más emblemáticas en la historia del golf, tiene que ser indemnizado con 50 millones de dólares tras ganar una demanda por difamación en Florida contra Nicklaus Companies, empresa con la que mantuvo una larga relación comercial.
Un jurado de seis miembros en el condado de Palm Beach concluyó este lunes que la empresa Nicklaus Companies dañó la reputación del 18 veces campeón de torneos majors, exponiéndolo al desprecio público, la burla y la desconfianza. Y, aunque el propietario de la firma, Howard Milstein y el ejecutivo Andrew O'Brien estaban directamente acusados en el proceso, el jurado no los consideró personalmente responsables.
El abogado de Nicklaus, Eugene Stearns, celebró el veredicto, señalando que su cliente "ha dedicado su vida a ayudar a otros" y ha sido admirado tanto por su desempeño deportivo como por su integridad personal. "Merecía un trato mejor, y estamos satisfechos de que el jurado haya reconocido lo injusto de la situación", declaró.
La demanda alegaba que Milstein, O'Brien y otros altos cargos de Nicklaus Companies difundieron falsedades, incluyendo rumores de que el golfista estaba considerando una oferta de 750 millones de dólares para unirse a la controvertida LIV Golf —respaldada por Arabia Saudí— y que padecía demencia, lo que lo incapacitaba para manejar sus propios asuntos.
La defensa negó cualquier intención de difamar a Nicklaus y argumentó que el conflicto era, en esencia, una disputa comercial. Añadieron que la reputación del golfista nunca estuvo realmente en riesgo y que no tenía sentido que una empresa que lleva su nombre tratara de perjudicarlo.
Este caso se suma a una batalla legal previa, cuando a principios de año un juez de Nueva York desestimó una demanda de Nicklaus Companies que intentaba impedir que el golfista utilizara su nombre e imagen para promover su propio negocio de diseño de campos de golf.
Nicklaus había firmado un acuerdo con la empresa en 2007 por 145 millones de dólares, pero posteriormente se desvinculó para continuar su carrera como diseñador de campos por cuenta propia. Actualmente, conserva el derecho de usar su nombre para esos fines, aunque Nicklaus Companies mantiene los derechos comerciales sobre el uso de su imagen en productos como ropa y equipamiento de golf.
Está el Atlético y Simeone en esa fase extraña de la temporada, que suele coincidir con el primer tercio, en el que equipo y entrenador dudan sobre qué hacer en el campo. El argentino insiste en la idea "que llevan 12 años desarrollando", pero ésta se ve difuminada en los primeros choques de la temporada. Toda vez que cuando apuesta por el cerrojazo saca, aunque con algo de fortuna y Correa o, en esta ocasión, Julián Álvarez, victorias importantes. Y, cuando apuesta por el toque, no consigue siempre llegar a los objetivos. Fue el pie del argentino y las manos de Oblak las que dieron los tres puntos a los rojiblancos. [Narración y estadísticas, 0-1]
Así, el Mallorca no es precisamente un equipo que vaya a querer disputar la posesión de la pelota. Sus salidas rápidas desde Muriqi como pivote son, quizás, un tipo de juego muy apreciado por el Cholo, aunque el técnico, por un motivo o por otro, no confíe en Sorloth para realizar esa función que tan bien se le daba en el Villarreal y en la Real Sociedad. No plantea el equipo de Arrasate el mismo juego que con Aguirre el año pasado, pero la intensidad es algo común en ambos.
Alternó el Atlético la posesión con una defensa muy cerca de un Oblak excelso. Junto, pero con el 4-4-2 que, esta temporada, está utilizando más el Cholo que su habitual 5-3-2. Sin la confianza que otorgó a Lino la temporada pasada, no tiene el argentino los nombres adecuados para jugar como carrileros o quizás se mantenga en su cabeza esa dicotomía de guardar la ropa antes de ponerse a nadar. Al menos, a domicilio, han conseguido los colchoneros mejorar sustancialmente respecto a la temporada pasada.
Muriqi pugna con dos jugadores del Atlético.JAIME REINAAFP
La primera parte del choque fue como masticar un bocadillo de tornillos. Posesiones sin riesgo, bloques bajos y mucho miedo a equivocarse. Parecía un duelo más típico de un torneo del ko que de una liga regular. Sólo el Mallorca quiso, en pocas ocasiones, salirse del guion y, normalmente, fue por la calidad de Sergi Darder. En un remate de cabeza de Larin, a pase del mallorquinista, tuvo que responder con maestría Oblak.
Parece que el Atlético salió con algo más de energía e intensidad tras el paso por los vestuarios, consciente de que no podía ceder más puntos con los equipos de cabeza. No está lejos del Real Madrid, segundo, pero los blancos tienen un partido menos por la suspensión de su duelo ante el Valencia por las consecuencias de la DANA en la región. Una circunstancia, por cierto, que se volvió a recordar en Son Moix, con un minuto de silencio y con el despliegue de una gran bandera de la comunidad valenciana en la que se leía: "Estamos con vosotros".
Punto de inflexión
Estaba el partido para un error de alguno y a punto estuvo de cometerlo Lenglet si el colegiado se hubiera olvidado de que ya tenía amarilla. En una pugna con Larin, un agarrón del francés pudo haberlo llevado a la calle algo que, a juicio de Arrasate, que se desesperaba en la banda, debería de haber ocurrido.
De hecho, de un pase de Oblak tras parar la falta de esa jugada botada por Darder surgió el gol del Atlético. Buscó y peleó el balón largo Giuliano para terminar cediéndolo a Julián Álvarez, que definió sin oposición. El Atlético volvía a encontrar premio a su cerrojo. Comienzan los resultados a dar la razón a esa "idea" que nunca abandonó Simeone.
El gol rompió un poco el partido y las ocasiones se sucedieron en ambas porterías de manera inmediata. Un cabezazo de Muriqi que desvió Witsel a córner, un mano a mano de Riquelme para cerrar el encuentro y otro de Prats para empatarlo, demostraron que las fuerzas comenzaban a escasear y con ellas el rigor defensivo. En esa fase hay que destacar a Oblak, es el esloveno el mejor jugador del Atlético en estos tiempos de cerrojo y tentetieso. Un seguro de vida que vuelve a dar puntos a los rojiblancos.
El británico Lando Norris (McLaren) superó a los Red Bull y se impuso en una accidentada segunda sesión de entrenamientos libres del GP de Hungría, en la que el monegasco Charles Leclerc (Ferrari) perdió el control de su monoplaza en la salida de la curva cuatro y rompió su alerón delantero tras chocar contra el muro.
Norris firmó un tiempo de 1:17.788 segundos, fue el único en bajar del minuto y dieciocho y le sacó 243 milésimas al monoplaza del tricampeón y líder del Mundial, el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que terminó por delante del español Carlos Sainz (Ferrari), tercero, y el mexicano 'Checo' Pérez (Red Bull), cuarto, que mejoró las prestaciones de la primera sesión.
El también español Fernando Alonso terminó la jornada décimo y mejoró la decimotercera plaza que había firmado en la jornada matinal, en la que había probado unas mejoras impulsadas por Aston Martin de las que no se quedó satisfecho, mientras que el compañero de Carlos Sainz apenas pudo rodar unos minutos con el monoplaza de la escudería italiana.
Y es que Leclerc, que pudo salir por su propio pie, propició una bandera roja a falta de 44 minutos del final de la sesión que se alargó durante dieciséis minutos. Los problemas a la hora de retirar el coche obligaron a todos los demás pilotos de la parrilla a salir en cuanto el semáforo volvió a mostrar la luz verde con el objetivo de probar los monoplazas de cara a la clasificación de este sábado.
Al piloto monegasco se le marchó la parte trasera del monoplaza al salir y pisar el piano de la curva cuatro, lo que le hizo perder el control del volante y dar un par de vueltas de campana en las que terminó perdiendo el alerón y dañó un vehículo que tuvo que salir del circuito de Hungaroring en grúa.
Minutos antes, los Red Bull habían marcado el ritmo al inicio de la sesión, con 'Checo' Pérez a la cabeza. El mexicano ya había batido el tiempo de Sainz -1:18.713 segundos- de unas horas antes, buscando reivindicarse tras una mala primera sesión en la que acabó undécimo.
No obstante, la pelea real de esta segunda tanda de libres empezó cuando se retiró el monoplaza de Leclerc. Los Mercedes salieron dispuestos a pelearle el liderato a los Red Bull, como ocurriera los dos últimos grandes premios, pero el ritmo de los Red Bull seguía siendo el referente de una sesión a la que volvió a sumarse a la fiesta Sainz, que minutos antes había terminado líder de los primeros libres.
Aunque ninguno de ellos mostró todas sus cartas, como muestra el hecho de que la 'pole position' del pasado curso fuera del británico Lewis Hamilton (Mercedes) con un tiempo de 1:16.609, más de un segundo respecto al tiempo final de Norris, el británico quiso mostrar que el McLaren sigue en la pelea por el liderato con Verstappen y marcó un registro que ninguno pudo igualar.
Ni Verstappen ni Pérez ni el chino Guangyu Zhou (Kick Sauber), que también perdió el monoplaza en el mismo lugar que Leclerc, al encontrarse de frente a Pérez, pero logró contravolantear y tras dos vueltas de campana, evitó chocar con el muro y poder seguir en la sesión, no sin antes pasar por 'boxes'.
Norris firmó el mejor registro del fin de semana, aunque todavía falta una tercera sesión en la mañana de este sábado, antes de la sesión de clasificación en la que Verstappen, que acumula dos fines de semana sin triunfo, buscará conseguir la 'pole position' y salir el domingo desde la primera plaza para sellar un nuevo triunfo que le acerque a un nuevo Mundial.