Quién les iba a decir a Ayoub Ghadfa (plata) y Emmanuel Reyes Pla (bronce) que sus éxitos serían los más rentables del deporte español. Que sus derechazos al mentón de sus rivales serían también amortizaciones de la inversión de su federación, la de boxeo, que es una de las que tiene un presupuesto más bajo, algo menos de dos millones y medio de euros, según los datos más actualizados del CSD, pertenecientes al cierre del año 2022. Si comparamos
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Es oficial. A las 5 de la mañana del Día de la Mujer, Ilia Topuria (17-0) ha confirmado que peleará el 14 de junio en la Casa Blanca contra Justin Gaethje (27-5) en el 80 cumpleaños del presidente, Donald Trump, y 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos. La confirmación del combate llega en un momento en que las relaciones entre el país norteamericano y España no pasan por su mejor momento tras las posiciones encontradas respecto al conflicto con Irán.
Ha pasado casi un año desde que Topuria pusiera a dormir a Charles Oliveira para conseguir el título del peso ligero y se convirtiera en el décimo doble campeón de la UFC y el primero en hacerlo invicto. Esa victoria del 18 de junio de 2025 catapultó al hispanogeorgiano al primer puesto libra por libra de la liga de artes marciales mixtas y puso su nombre entre las leyendas de este deporte.
Así, cuando Dana White pergeñó una veleda especial por el cumpleaños de su amigo Donald Trump en la Casa Blanca, Topuria tenía que estar entre los elegidos. Será una noche que conmemorará además el 250 aniversario de la fundación de los Estados Unidos. 'Freedom Fights 250 - The White House' serán seis combates en torno a un octógono montado en pleno jardín sur de la residencia presidencial con apenas 5.000 personas de público. Más de 60 millones de dólares costará un montaje para agasajar también al presidente estadounidense.
Aunque se especuló con la posibilidad de enfrentar a los dos mayores símbolos de la UFC como son el hispanogeorgiano y el ruso Islam Makhachev, finalmente se eligió al de Arizona. En el Topuria - Gaethje, el español tendrá que reunificar el título del ligero ya que su rival es el actual campeón interino tras derrotar a Paddy Pimblet el pasado 24 de enero en las Vegas. La UFC ideó esta alternativa tras el parón solicitado por el doble campeón para solucionar sus problemas personales derivados de una denuncia de su mujer Giorgina Uzcategui.
Cartel de la pelea en la Casa Blanca.IG
A sus 37 años, Gaethje, originario de Safford (Arizona), es uno de los símbolos estadounidenses de la UFC. Antiguamente, poseedor del cinturón de BMF, que acaba de arrebatar Oliveira a Holloway, ocupa el puesto número 1 en el ránking del peso ligero.
En la velada también pelearán Alex Pereira (13-3) y Ciryl Gane (13-2) por el título interino del peso pesado, también volverá Sean O'Malley contra Aiemann Zahabi en la categoría gallo, Mauricio Ruffy - Michael Chandler en otro duelo del ligero, Bo Nickal - Kyle Daukaus en el medio y Diego Lopes frente a Steve Garci en pluma.
Conflicto dialéctico
El Consejo de Ministros a propuesta del presidente español, Pedro Sánchez, otorgó la nacionalidad española a Ilia Topuria en marzo de 2024. No obstante, las relaciones entre el máximo mandatario español y el presidente Trump no pasan por su mejor momento tras las diferencias respecto a la guerra iraní.
Si ya el mandatario norteamericano criticaba la posición española respecto al gasto militar, el conflicto respecto al uso de las bases españolas para operar en terreno iraní terminó con la paciencia de un presidente americano que dijo que "algunas naciones europeas han sido útiles. Otras, como España, han sido terribles".
Sánchez recuperó el "No a la guerra" para criticar la intervención estadounidense en el país de Oriente Medio. "Esta guerra es un extraordinario error que vamos a pagar", apuntó el presidente español pese a las amenazas de Trump de cortar las relaciones comerciales con España.
Bien entrada la noche, un grupo de aficionados prendía una cantidad ingente de bengalas en torno a la escultura de Arsenio Iglesias en La Coruña. Era el homenaje a la persona con la que empezó todo de la manera en la que los gallegos celebramos todo, con lume (fuego). "Su espíritu sigue impregnando a mucha gente del Depor", apuntaba a EL MUNDO Paco Liaño, una leyenda de la portería del equipo gallego, pese a que él no se quiera poner esa etiqueta que la reserva para otros como el entrenador de Arteixo o el ex presidente Augusto César Lendoiro.
No es casualidad que el tifo de Riazor fuera para el Zorro y tampoco lo es que una bengala prendiera el techo del autobús del equipo justo antes del choque definitivo ante el Barça B. Otro incendio fue el germen del mejor Depor de la historia. Ocurrió en 1991 cuando una luminaria prendió el techo de Riazor. "Se quemó el meigallo", dicen varias voces en La Coruña. Efectivamente, se acabó el mal de ojo y el equipo ya está en el fútbol profesional.
"Tengo un sentimiento de felicidad, pero sobre todo de alivio", confesaba Liaño. Y es que han sido cuatro años de vaivenes en Primera RFEF, de martirio para ver al equipo a través de retransmisiones audiovisuales deficientes, de proyectos fallidos y, también, de mala suerte.
Nadie se olvida de la tragedia del Albacete, el equipo entrenado por tu ex técnico que te echa de la final de ascenso, y de otras anteriores que hundían más al club a nivel deportivo, pero que generaban un sentimiento de unión en la afición como pocos clubes han visto. "Dolía mucho ver al equipo en esa situación y más a los que vivimos su buena época", expresaba Donato Gama da Silva, el jugador que tenía que haber pateado el penalti de Djukic, aquel que el serbio falló y entregó la liga al Barcelona.
Ese penalti, no fue más que un lunar en la época dorada. Para Liaño ni siquiera. Lo incluiría en los éxitos del Depor, otra anécdota de los años en los que se peleaba por títulos. Cuántos no firmarían volver a ese periodo en el que, como dice la alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, la vida se contaba según las hazañas del equipo. "Todo el mundo en la ciudad se acuerda perfectamente dónde estaba cuando Djukic falló el penalti", recuerda.
Precisamente, cuenta el periodista de La Cope, Germán Dobarro, que La Coruña no vivía una celebración igual desde que se celebró, por fin, el título de liga. La que metió al Depor en el selecto club de nueve equipos que han conseguido el campeonato nacional. "Tengo la suerte de ver muchas ciudades, pero estar a la altura de esto es casi imposible", describe. Liaño condujo desde Santander para vivirlo. "Llegué muerto a casa a las dos de la mañana, pero con una satisfacción tan grande que no me perdonaría habérmelo perdido", expresaba.
Aficionados del Depor en A Coruña.CabalarEFE
De las épocas doradas llegaron etapas más oscuras. De hecho, en los últimos 10 años, la única alegría del deportivismo la dio Carlos Marchena. El central sevillano fue el artífice del gol del último ascenso del Depor en la 2013/14 ante el Jaén. "Fue la recompensa del trabajo a un año muy difícil", explica a EL MUNDO y desvela que "lleva dentro" poder devolver el cariño que le brindó la afición del Depor. "Es un equipo que te abre las puertas y te quiere desde el primer día", rememora.
La conexión sevillana coruñesa se alarga a otra persona muy querida en Riazor. Joaquín Caparrós solo pudo estar dos años, pero su corazón tiene una parte blanquiazul alimentado por la peña que le recuerda en Santa Comba. "Fue un día feliz porque el equipo ha vuelto al fútbol profesional, donde le corresponde, y si siguen haciendo las cosas así, estarán en Primera", vaticinaba.
No son pocas las voces que coinciden que su espacio es en el fútbol profesional. Algo que también se ha dicho en estos cuatro años en Primera RFEF, pero ahí se seguía. Entonces llegó Lucas Pérez, "el padre del ascenso" para Dobarro, tras descender dos categorías y pagar medio millón de euros para salir del Cádiz y "volver a casa".
Lucas, al rescate
Falló el primer año, pero con su armadura blanquiazul reclutó a un ejército de canteranos que creyó en sus palabras y no sólo salvaron a Idiákez, el entrenador con el que estuvieron en puestos de descenso al principio de esta temporada, salvaron a una ciudad.
"El Deportivo es todo", cuenta entre lágrimas Inés Rey a este periódico horas antes de que el equipo rechace la visita al Concello para celebrar el ascenso. Y se acordaba la alcaldesa de los cartones de leche que se compraban en su casa porque regalaban fotos de Bebeto y de las palabras de Lucas cuando volvió a Riazor. "Bendita locura".
Ahora los niños que ayer y hoy visten las calles de La Coruña de blanquiazul entienden un poco más lo que les contaban sus padres del equipo de su ciudad. "La familia" de Donato, "la depormanía imposible de explicar", de Dobarro o el protagonista de muchas "páginas de historia de nuestro fútbol", de Caparrós. Pero, si de infancia hablamos: "El fútbol me ha devuelto con el Depor aquello por lo que peleé y soñé", le define Liaño. Y los sueños, sueños son.
Un socio de la grada de animación del Atlético de Madrid será suspendido cautelarmente por los insultos proferidos a Nico Williams durante el encuentro entre el club colchonero y el Athletic Club en el Metropolitano el sábado 27 de abril.
Así lo ha hecho público el club en un comunicado realizado esta misma tarde en sus canales oficiales. En el que ha quedado acreditada la identidad del responsable por parte de la Policía. Así, "el Atlético de Madrid, aplicando su normativa interna, ha decidido suspender cautelarmente su condición de socio por tiempo indefinido mientras se resuelve su caso en los órganos sancionadores competentes", enuncia el comunicado.
Según explican en el mismo texto, el club considera faltas muy graves las que "supongan un deterioro de la imagen, prestigio y consideración social del Club Atlético de Madrid y que vayan contra el compromiso de este club en su rechazo y oposición a cualquier forma de violencia verbal o física y a todo acto racista, xenófobo o intolerante".
El Atlético de Madrid ha aprovechado también para reiterar su "condena rotunda y sin paliativos ante cualquier acto que ataque la dignidad de personas o instituciones y nuestro compromiso para luchar y erradicar todo tipo de violencia en el deporte".
El club se considera un espacio "abierto e integrador" y asegura que no permitirán que "la actitud de unos pocos manche la imagen de miles y miles de aficionados atléticos que apoyan a su equipo con pasión y respeto al rival".
La Policía ha identificado a ese socio como un miembro veterano del Frente Atlético, el grupo ultra que se sienta en la grada de animación del fondo sur del estadio Metropolitano.
Apelación
El club fue sancionado por el Comité de Competición con el cierre de dos partidos de este sector del estadio por estos hechos y una multa de 20.000 euros. Un cierre parcial que afectaría a los encuentros ante el Celta y Osasuna. No osbtante esta decisión fue objeto de un recurso de apelación por parte de los servicios jurídicos rojiblancos.
Desde el seno colchonero reiteran su predisposición máxima en la colaboración con la policía y en la condena de estos hechos. Así, como ya le ocurriera recientemente al Getafe por los insultos al sevillista Marcos Acuña, se confía en la posibilidad de que se estime el recurso presentado y se evite la sanción tanto del cierre como la pecuniaria.