Usted cada año presenta en junio la declaración de la renta, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), la rendición de cuentas con la Hacienda pública que se relaciona directamente con su sueldo y el lugar donde viva, porque el impuesto tiene un tramo estatal y otro autonómico. Si gana mucho, paga mucho y, por ejemplo, si vive en Madrid o Andalucía, paga menos que en la Comunidad Valenciana. Los futbolistas no son una excepción.
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¿Puede quedarse un país sin selección nacional de fútbol por decisión de su gobierno? Antes de contestar, hay que tener en cuenta un dato: los 193 estados reconocidos por la ONU tienen equipo nacional de fútbol, posean o no arraigada tradición futbolera. El pasado mes de agosto se sumó Islas Marshall, una nación compuesta por cinco islas, 29 atolones y alrededor de 40.000 personas. Esa es la razón que ha convertido en insólita la decisión del Gobierno de Gabón de suspender a su selección tras el ridículo en la Copa África.
El Consejo de Ministros se reunió el 31 de diciembre, después de la última derrota ante Costa de Marfil (2-3) tras perder una ventaja de 2-0, y anunció la estrambótica resolución. «Teniendo en cuenta la deshonrosa actuación de Las Panteras en la Copa África, y considerando los efectos multiformes en las antípodas de los valores de ética y ejemplaridad de la V República, el Gobierno decide: la disolución del cuerpo técnico, la suspensión del equipo nacional hasta nueva orden y la exclusión de los jugadores Bruno Ecuele Manga y Pierre Emerick Aubameyang.
Además, el Gobierno solicita a la Federación Gabonesa de Fútbol que asuma toda su responsabilidad», recogía el comunicado en el que, de manera evidente, queda demostrado que el fútbol no hay olvido. Al varapalo ante Costa de Marfil se habían unido antes las derrotas ante Camerún (0-1) y Mozambique (2-3). «Es una parte de la identidad nacional lo que se ha roto», aseguró el presidente Brice Clotaire Oligui Nguema.
El precedente de Eritrea
Gabón, que volvía a la Copa África tras no clasificarse en 2023, se queda sin selección, hasta nueva orden y con sus dos estrellas señaladas. Para Aubameyang, que acudió al torneo con problemas físicos a sus 36 años y que ha jugado 86 partidos internacionales en los que ha marcado 40 goles, la razón del fracaso en Marruecos es más profunda. «Creo que los problemas del equipo son más profundos que la persona insignificante que yo soy», dijo en sus redes sociales.
La decisión del Gobierno de Gabón no tiene precedentes. Nunca la injerencia política había alcanzado a suspender la existencia de un equipo nacional hasta que la federación de fútbol se plegara a los cambios que, desde el gobierno, se estimaran oportunos. Hasta ahora, la única intervención gubernamental que había sacado a un equipo de las competiciones por voluntad propia la había protagonizado Eritrea, que retiró a su selección de las competiciones internacionales por miedo al riesgo de fuga, a que sus futbolistas, al viajar a países extranjeros, acabaran desertando y pidiendo asilo. Esa decisión, llevó a la FIFA a impedirle participar en la clasificación para el Mundial de Estados Unidos, Rusia y Canadá. En esa carrera sí estuvo Gabón, que no logró plaza.
Las Panteras se enfrentan ahora a sanciones que pueden marcar su futuro. De acuerdo con los Estatutos de la FIFA, las asociaciones miembro deben administrar sus asuntos de forma independiente y sin interferencias externas. El artículo 14 establece que la injerencia gubernamental puede derivar en sanciones, incluida la suspensión del país de todas las competiciones internacionales. Es decir, la FIFA tiene tolerancia cero ante cualquier decisión externa que afecte a la gobernanza deportiva.
Guelor Kanga marca ante Costa de Marfil, el 31 de diciembre en Marrakech.AFP
Son muchos los ejemplos en los que el máximo organismo internacional ha cerrado las puertas a selecciones por este motivo. Una de ellas, la República Democrática del Congo, que mañana jugará los octavos de final ante Argelia. En febrero de 2025 fue sancionada porque el Gobierno tomó el control de la sede de la Federación y todas sus instalaciones deportivas, además de intervenir sus cuentas. En mayo, una vez restituida la independencia federativa, la sanción le fue levantada.
Otro castigo aún pesa sobre Pakistán y El Salvador y Kenia han estado también en situación similar, que la FIFA levanta cuando certifica que la injerencia ha cesado. No es el caso de las sanciones que impone por razones 'políticas'. Alemania, Japón o Yugoslavia fueron apartadas de competiciones por su intervención en conflictos bélicos, y Sudáfrica por el apartheid. Actualmente, Rusia está excluida desde 2022.
España empieza con buen pie el Mundial de 2026. Un despegue suave para la selección de Luis de la Fuente, que tendrá rivales asequibles que no deberían complicarle la primera fase del campeonato. El sorteo -convertido por la FIFA en un show con sello estadounidense, a mayor gloria de Donald Trump- ha encuadrado a la selección en el Grupo H con enfrentamientos con la debutante Cabo Verde, Arabia Saudí y la Uruguay de Marcelo Bielsa. Al clasificarse los dos primeros equipos de cada uno de los grupos, España no debería tener problemas para estar en la fase de dieciseisavos de final, si quiere cumplir con su condición de aspirante al título. Además, este sorteo ha dejado un reguero de similitudes con aquel en Sudáfrica donde se bordó la primera estrella en la camiseta.
La FIFA hará público el calendario de sedes y horarios este sábado, pero la selección debutará el lunes 15 de junio ante Cabo Verde en las sedes de Miami o Atlanta, en la costa Este. Esta ex colonia portuguesa no es el país más pequeño presente en el Mundial porque le arrebató esa condición Curaçao, pero con apenas medio millón de habitantes y la mitad de extensión que la Comunidad de Madrid, pondrá a prueba su apuesta por el fútbol, que le ha llevado a buscar jugadores con antepasados caboverdianos por LinkedIn.
De hecho, más de la mitad de los jugadores que Pedro Leitão Brito, 'Bubista', el seleccionador con un breve pasado en el Badajoz, han nacido en Europa: seis en Países Bajos, cinco en Portugal, dos en Francia y uno en la República de Irlanda. En la lista definitiva podrían estar Duk, jugador del Leganés y Bebé, en las filas del Ibiza. El éxito es haber conseguido su billete después de haber sido el peor equipo en la fase de clasificación para la Copa África que arranca en unas semanas.
21 y 26 de junio
El segundo partido lo disputará España frente a Arabia Saudí el domingo 21 de junio, de nuevo en Miami o Atlanta. Los saudíes vuelven a un campeonato del Mundo en el país donde se estrenaron en 1994 y la inquietud que generan es, además de la experiencia de su seleccionador, Hervé Renard, y del crecimiento de su liga en los últimos cuatro años, haber sido la selección capaz de derrotar en Qatar a la Argentina de Messi y complicarles el camino hacia el título. No debería ser rival para España, pero no se confían.
El grupo lo cerrará la selección el viernes 26 de junio ante Uruguay esta vez en Houston o en Guadalajara, en México. Puede ser el partido que decida si España es primera y se garantiza un camino más fácil en los dieciseisavos. Es la segunda vez que, en un Mundial, aparece en el camino Marcelo Bielsa. La primera fue en 2010, en Sudáfrica, también en el Grupo H, pero esta vez el Loco defendía los colores de Chile. No atraviesan los charrúas su mejor momento, como se vio en Qatar, pero tienen viejos conocidos como Josema Giménez, Fede Valverde o Ronald Araújo que saben cómo se las gastan Lamine, Oyarzabal o Pedri.
Si España queda primera o segunda de este grupo, estará en la ronda de dieciseisavos, que se recupera ante el aumento de participantes. Por su condición de número 1 del ranking FIFA, quedar primera conlleva un premio extra: evitaría a Argentina hasta la final y con Francia o Inglaterra no se cruzaría hasta la ronda de semifinales, siempre y cuando estas selecciones sean también primeras de grupo.
Shaquille O’Neal, con la papeleta de Uruguay, el viernes en el sorteo.AFP
El sorteo ya ha deparado que los rivales de la selección en la segunda ronda del torneo saldrán del Grupo J, donde están encuadradas Argentina, como favorita, Austria, Argelia y Jordania, y las sedes serían de nuevo Miami o Los Ángeles. Si España y Argentina cumplen y ambas lideran sus grupos, el cruce no se antoja complicado para ninguna. Si una de las dos tropieza, se tienen en el horizonte. Si cumplen, los españoles podrían mirar en octavos cómo han quedado los grupos de Portugal e Inglaterra, y sus cruces. Lo que queda claro es que con la Brasil de Ancelotti no se vería las caras hasta una final.
El Mundial arrancará el 11 de junio con el partido inaugural en el estadio Azteca entre México y Sudáfrica —como ocurrió en Sudáfrica, otro dato para los supersticiosos— y la final se disputará el 19 de junio en el MetLife de Nueva Jersey tras la disputa de 103 partidos que determinará qué selección de las 48 participantes alzará la Copa del Mundo. Solo ocho equipos lo han logrado: Uruguay, Brasil, Argentina, Italia, Alemania, Francia, Inglaterra y España. Solo los azzurri no tienen aún garantizada su presencia en el Campeonato del Mundo.
Álvaro Morata no se recrea, pero tampoco huye. En su regreso con España después de la Eurocopa la salud mental ha vuelto a hacerse presente al confesar que la pasada temporada sufrió una depresión. Su enfermedad, que llegó a poner en riesgo su participación en el torneo, está superada y él la mira de cara. "No me gustaría hablar más del tema porque he hecho un documental donde se verá todo. Ocho de cada diez jóvenes sufre estas cosas y mucha gente tiene miedo a decirlo. Mi objetivo no es dar pena, ni llorar ni quejarme, acepto criticas sobre mi trabajo. Lo único que quiero es dar naturalidad a un tema importante", reiteró en las entrañas del estadio Enrique Roca donde España se mide este sábado a Dinamarca.
Morata está "bien, completamente recuperado y feliz", pero sin la ayuda de Iniesta y Bojan no hubiera estado en Alemania. "Se lo agradeceré toda la vida", explicó, porque hubo momentos que no supo manejar, como los pitos que escuchó en el Bernabéu en el España-Brasil de marzo. "Nadie está preparado para que le piten en casa. Yo no lo estaba para manejar aquello".
La razón que le llevó a superar aquello y a seguir luciendo el brazalete de capitán está en la petición de sus compañeros y Luis De la Fuente. "En mi cabeza era mi último torneo y lo que me pedía el cuerpo era disfrutar de otras cosas. Pero mis compañeros y el míster me pidieron que siguiera, que era importante para ellos. Y cuando a uno le hacen sentir importante es feliz. Por eso ahora estoy con fuerzas y ganas de disfrutar lo que me quede".
El delantero del Milan aún se emociona cuando ve a los utilleros estampar los dos parches de campeones de Europa y de la Nations League, dos títulos que han hecho a estos jugadores sentirse mejores. "Los que llegamos después de los extraterrestres necesitábamos algo así", aseguró. Aunque el mayor logro para él consiste "en que hay jugadores que van entrando y ni se nota", confesó, como que la lesión de Carvajal, que vio en directo, le dejó "el cuerpo congelado".
Clave en esta "familia" es Luis de la Fuente, para quien reivindicó una mejora de contrato que no llega. "No saca pecho, pero es la reivindicación justa de un entrenador que ha ganado dos competiciones en el periodo más difícil de la Federación. Se ha ganado el derecho a hablar porque es campeón de la Nations League y la Eurocopa. Ha hecho historia y hay que reconocérselo", sentenció.
Dosificar en los clubes, no en la selección
De la pregunta sobre su contrato se quiso escapar De la Fuente. "¿Me veis nervioso? No lo estoy. No voy hablar nada de eso, sólo del partido importantísimo", zanjó el riojano, que se mostró satisfecho por estar entre los seis candidatos a mejor entrenador en la gala del Balón de Oro. "Ya es un premio estar ahí. Si alguien me ha colocado ahí, será por algo. En el fútbol nadie regala a nada", advirtió.
El técnico se mostró convencido de que la plaga de lesiones no afectará al equipo -"todos son muy buenos"- se reivindicó el papel de Zubimendi y su capacidad para liderar sin presión, -"no se pone nervioso ni caminando por el alambre sin cuerda"- y tampoco cree que los jugadores tengan miedo a lesiones. "Lesiones ha habido toda la vida y un deportista tiene que convivir con eso. Muchas veces te sitúan en tu lugar y te ayudan a pisar el suelo. Esta vida no es un camino de rosas. No recuerdo haber jugado un partido sin un dolor. Eso es una parte de superación", reflexionó.
Y volvió a su discurso de que no debe ser una selección la que dosifique los minutos de los jugadores, ni siquiera de Lamine Yamal. "Estamos haciendo lo que debemos: confeccionar un equipo competitivo que representa a España."Es más fácil dosificar en 50 o 60 partidos que si tengo uno al mes. La responsabilidad de dosificar no puede recaer en la selección". sentenció.